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Inclusión de docentes de nivel inicial en jardines infantiles comunitarios

In document Las Formas de Lo Escolar (página 197-200)

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1. En este artículo asumimos la denominación «Secretaría de Educación» atendiendo a que ésta es la denominación contemporánea con las acciones que se describen aquí. En marzo de 2006 una ley sancionada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires modificó la organización del Poder Ejecutivo de la ciudad transformando las Secretarías en Ministerios. 2. Estas reflexiones son producto y fruto de múltiples intercambios, a veces formales y otras tantas más informales, de todos los docentes e integrantes del equipo que participa del proyecto: Silvana Nasif, Lorena Gallosi, Natalia Vázquez, Paula Grinschpun, María Laura Galli, Patricia Martín.

cos propios de las villas, inquilinatos, hoteles o pensiones. Una parte importante de estos jardines tuvo su origen en la crisis hiperinflacionaria que atravesó nuestro país durante 1989. Ellos cubren una demanda de cuidado de los chicos y chicas que en la mayoría de los casos no obtienen vacantes en los jardines de la red escolar. Los JIC atienden a los chicos

en horarios muy extendidos que, generalmente, exceden la oferta horaria de los jardines de infantes que dependen de la SED.

Los JICatienden a chicos desde los 45 días a los 4 años de edad. Los

adultos que están con ellos no son docentes titulados y tampoco son madres de los chicos que asisten, como suele suponerse. Se trata de muje- res de la comunidad que generalmente no cobran una remuneración fija a cambio de su trabajo. Lo más frecuente es que tengan un plan de empleo y reciban alimentos.

Desde la SEDcomenzamos a trabajar con estas organizaciones a tra-

vés de un relevamiento que se realizó en 20014. Este estudio, además de

los datos recién mencionados, también reveló que en todos los JIC5había

algún menú de actividades educativas que se realizaba con los chicos y chicas, aunque éstas solían ser poco frecuentes y variadas. El material didáctico con que contaban los jardines era escaso.

El conocimiento y el análisis de las condiciones en las que se desarro- llaban las tareas en estas instituciones fueron asumidos como un desafío por parte de la SED. Se resolvió llevar adelante diversas acciones tendientes al

fortalecimiento de las iniciativas de estas instituciones de base comunitaria. Al mismo tiempo, la SED se propuso ampliar las perspectivas acerca

del trabajo pedagógico con la primera infancia en el ámbito comunitario. Una de las acciones que se concretó en 2002 a partir de esta etapa diagnóstica fue el diseño e implementación del «Proyecto de fortaleci- miento del carácter educativo de los Jardines Infantiles Comunitarios a través de la inclusión de docentes»6. También se desarrollaron otras

4. Magdalena Chiara (coord.) (2001), Estudio de la situación de la población educativa de

nivel inicial en función de la cobertura total e integral de la demanda de segundo ciclo de edu- cación inicial, Dirección General de Planeamiento y Dirección del Área de Educación

Inicial, Secretaría de Educación, GCBA.

5. Se relevaron a través del mencionado estudio 39 Jardines Infantiles Comunitarios. 6. Este nombre se corresponde con una primera etapa del proyecto. En la actualidad está >

acciones, como la oferta de capacitaciones para las personas que atendían a los niños y niñas y la inclusión de pasantes y practicantes de los institu- tos de formación docente.

El proyecto se propuso incorporar docentes especializados para que realizaran tareas tanto con los niños que asistían a estos jardines como también con los integrantes del grupo comunitario.

Se previó que cada uno de los docentes colaborara con dos jardines, a los que concurría dos veces por semana. Esta frecuencia pondría en evi- dencia que no se trataba de reemplazar a las educadoras7 en su función,

sino que la intención era que los docentes acompañaran y compartieran con ellas experiencias que permitieran enriquecer la tarea educativa que venían desarrollando.

Desde el proyecto se consideró necesario que el equipo docente tuviera un encuentro de trabajo semanal con el fin de ofrecer un espacio de intercambio grupal que posibilitara analizar las prácticas complejas en las cuales estaban involucrados, formular y resolver problemas prácticos, debatir puntos polémicos, no sólo en relación con los niños, sino también en relación con las educadoras u otros adultos que trabajan en los JIC.

La complejidad y multiplicidad de funciones y las tareas a desarrollar requerían de un perfil docente que reuniera ciertas condiciones: se prio- rizó que tuvieran una sólida experiencia de trabajo con población infantil, experiencia o condiciones para coordinar y desarrollar tareas con adultos y experiencia o interés por trabajar en el ámbito comunita- rio. Atendiendo a estos criterios se realizaron entrevistas individuales con docentes y, de este modo, se seleccionaron aquellos que participan de esta experiencia.

En la actualidad, el equipo de trabajo está constituido por 5 docentes, y participan 10 JICque en total atienden aproximadamente a 350 chicos.

< integrado al proyecto de fortalecimiento y ampliación de la oferta educativa para la primera infancia a través del trabajo conjunto entre organizaciones sociales y la SED. Este proyecto a la vez forma parte del «Programa de fortalecimiento a las iniciativas de educación infantil de organizaciones comunitarias e instituciones dependientes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires».

7. En el marco de este proyecto, denominamos «educadoras» a las personas de la comuni- dad que están a cargo de los niños y niñas en los JIC.

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