Inversor e Inversor “Lean”
4. Itera, Pivota, adelante, detrás, un,
dos, tres…, Jeeeeerga! Una de las aportaciones más significativas del movimiento lean es que da nombres a conceptos que, o no existían, o requerían una descripción completa para ser comunicados. Los nuevos términos son utilizados
con soltura por emprendedores de todo el mundo y ya prácticamente forman parte de lo que podría denominarse el “argot emprendedor”, en castellano, la jerga que hablan los que crean startups. Siempre han existido jergas en el ámbito de los negocios, la jerga legal, la jerga financiera, la jerga contable, la jerga de los ingenieros o técnicos, pero hasta la llegada de lean, no existía la jerga de los que montan empresas, buscan modelos de negocio, o están realizando el ajuste producto/mercado. La característica
Inversor e Inversor “Lean” Javier Criado Nesofsky
España Lean Startup 2013 4
Inversor e Inversor “Lean”
básica de una jerga es que permite comunicarse de forma eficiente a profesionales del mismo ámbito. Dos características menos básicas, pero pérfidamente útiles de una jerga, y profusamente utilizadas son: 1) evita la comprensión de los mensajes a los que no dominan la jerga, los reyes en esto son los profesionales de la salud, también llamados médicos, seguidos muy de cerca por los profesionales de las leyes, abogados y jueces; y 2) sirve para identificar de forma casi inmediata a cualquiera que no pertenezca a la profesión o ámbito jerguil. Una frase bien estructurada, con dos ó tres conceptos propios de la jerga astutamente insertados, lanzada a cualquier sospechoso de intromisión, nos permitirá desenmascarar al interfecto de forma rápida. El que recibe la comunicación, nos devolverá a su vez una frase perfectamente construida con dos ó tres vocablos adicionales de la jerga, identificándose sin más como miembro de nuestra misma secta, o simplemente pondrá la misma cara que si le hubiéramos hablado en Putonghua o chino mandarín.
“Hicimos varias iteraciones y un luego
un pivote bastante marcado…” “Hicimos varias iteraciones y después un pivote bastante marcado…”, es una frase perfectamente comprensible para cualquier emprendedor lean, pero lanzada a un business angel sin demasiada
experiencia o inversor profesional de más de 40, y no vamos a hablar de porcentajes aquí, lo único que logramos transmitirle es un interés desmesurado por el baloncesto. Nuestro potencial inversor puede saber quiénes son Blank y Ries, o simplemente no tener ni idea. Por cierto, existe otro Ries muy famoso en el contexto del marketing, que ha escrito varios libros básicos en la materia, creo que los tengo todos, y al que yo separé mentalmente de nuestro Eric Ries gracias a la inestimable ayuda de Mario López de Avila (véase anécdota en azul), (no clickes, que no hay hyperlink aunque no estés leyendo en formato ebook de papel).
Aún a riesgo de parecer un poco pedantes, que va a ser que no, que puede ser muy aconsejable, no estaría de más contarle a nuestro potencial inversor que seguimos metodologías lean, y agile, que usamos el método canvas o lienzo para diseñar nuestro modelo de negocio, y que hemos realizado algunos cambios menores en algunas de las cajas, o sea “iterado” varias veces, y además hicimos un cambio bastante radical en una de ellas, o sea “pivotado”, una vez. Si encima mostramos al inversor en cuestión nuestro canvas (a mi lo de lienzo me suena a jerga de artistas y pintores), lograremos una comunicación más completa, y quién sabe, quizás su agradecimiento eterno.
Usemosla, pero seamos conscientes
de nuestra jerga Esta semana he visto por primera vez un “canvas” en un (¡si, horror!) Plan de Negocio en formato papel. Estaba después de un bonito DAFO, en la sección de “modelo de negocio”. Acostumbrado a verlo en
paredes, pizarras y tabletas, me ha chocado el verlo impreso, pierde parte de su encanto, de hecho casi todo. Ya no parece una herramienta de trabajo, iteración y “customer discovery”, sino el típico cliché en cualquier plan de negocio que se las quiera dar de estar en el estado del arte de las ciencias emprendiles. Es evidente que nos movemos en un ecosistema muy dinámico. Es también bastante asumible que los inversores son un grupo de profesionales bien dotado técnica e intelectualmente, y que quizás en muy poco tiempo, todos sean expertos en el método del lienzo del modelo de negocio, pero hoy por hoy, no asumamos nada todavía. Todo lo contrario, si al preguntar a nuestro interlocutor, o audiencia, si conocen el canvas, la respuesta es no, aprovechemos con humildad y diligencia la oportunidad de explicar la potencia de nuestra metodología, desarrollada y descrita por Alexander Osterwalder e Yves Pigneur, en su precioso libro “Business Model Generation”, publicado en 2010. Ah, y no esperes que tu inversor se acuerde de los nombres pasados 5 minutos. Puede que nos parezca que el universo entero conoce o debería conocer a Osterwalder, pero su ya famoso libro tiene sólo 3 años, la edición en español menos.
Por cierto, cuidado con los pivotes Tras la digresión lingüística que me he marcado, casi se me olvida hablar de que le puede parecer a un
inversor, asumiendo que ya sabe lo que es, el tema de las iteraciones y los pivotes. Realmente, no es muy probable que busquemos inversores mientras estamos iterando y pivotando. No es hasta que tenemos un modelo de negocio razonablemente robusto, hemos hecho un encaje producto/mercado aceptable, e incluso hemos generado algunos ingresos, que puede tener sentido buscar inversión para escalar. Así que
Inversor e Inversor “Lean” Javier Criado Nesofsky
Inversor e Inversor “Lean”
podemos contar a toro pasado como hemos llegado a nuestro magnífico modelo de negocio actual, pero poner mucho énfasis en todos las iteraciones y todos los pivotes que hemos realizado hará que Steve Blank se sienta orgullosos de nosotros, pero sin duda pondrá bastante nervioso a un inversor que tiene como objetivo, aparte de ganar dinero, minimizar el riesgo que necesita asumir para lograr esa rentabilidad tan deseada. La historia bien contada de nuestros pivotes, puede ser una excelente muestra de nuestra agilidad conceptual, de nuestro conocimiento del entorno sectorial en el que competimos, y de nuestra adaptabilidad a circunstancias cambiantes o poco definidas. Todo ello características de un potencial emprendedor de éxito que podrá atraer inversión casi con seguridad. Por otro lado, la descripción de muchas iteraciones o de algunos pivotes radicales, puede asustar a los inversores que no estén muy familiarizados con el método lean, o aunque lo estén, prefieran modelos de negocio razonablemente contrastados y no tan innovadores.
Eric Ries versus Al Ries, y su hija
Laura Hace algún tiempo, en una meetup del Agile Entrepreneurship Spain sobre “Bootstrapping”…, un momento, que no sabes lo que es eso, entonces no eres emprendedor a la última, infórmate, por favor.
Está bien, quizás yo debería releerme a mí mismo alguna vez. Bueno, en un meetup de esos, le contaba a Mario López de Ávila que yo estaba encantado porque había empezado a seguirme en twitter la hija de Ries. “Pues ya me extraña”, comentó Mario, “que sí, que sí”, insistí yo, “que Laura Ries me sigue en twitter, ella también es experta en marketing, como su padre, ha escrito un par de best sellers: “Martillo Visual” y “Caída de la publicidad y el auge de las rrpp“”, Mario sin darle mucha importancia a mí ignorancia, y mientras se dirigía a hacer las presentaciones del meetup, dijo algo como “Te digo que me extraña, porque Ries es un tío bastante joven y que yo sepa no tiene hijos”.
5. Ningún Plan de Negocios