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José Ruiz Navarro

In document 1001 consejos para emprender (página 78-81)

Catedrático de Organización de Empresas. Director de la Cátedra de Emprendedores de la Universidad de Cádiz

De las dos pulsiones que rigen nuestras vidas, Eros y Tánatos, me quedo con Eros. Obviamente, es más divertido y vitalista. Eros, el impulso erótico, condiciona también el proceso emprendedor, cómo se crea una empresa, cómo se genera un proyecto innovador o cómo podemos superar nuestras crisis vitales.

La experiencia constata la anterior observación. En muchas de las iniciativas de éxito que he conocido a lo largo de mi vida, como direc- tivo, luego como consultor y empresario y más tarde como académico, el vitalismo de Eros estaba siempre presente. La metáfora de la erótica de emprender me ha conducido a observar que existen cuatro grandes consejos o pautas de comportamiento que siguieron las iniciativas de éxito. Son las siguientes:

1. La pasión es la primera regla de lo que podemos denominar la erótica de emprender. Así, el neurólogo Antonio Damasio afirma que «todo empieza con una emoción». Como en el amor, sin pasión, sin emoción, una relación, una aventura empresarial está condenada al fracaso. Los sueños son la principal mate-

ria prima de la pasión que debe alimentar a la persona que emprende un proyecto. Los sueños, como decía Shakespeare, son la materia de la que estamos hechos, son los recursos pri- marios que nos motivan a emprender un nuevo camino. Por eso, el primer consejo para emprender es alimentar los sueños, apa- sionarse. Basta con observar las vidas, y la pasión que le pusie- ron, de personas como Mandela, Marco Polo, Teresa de Calcuta o Richard Brason.

2. Compartir. Pero la pasión de una persona sola no basta. La pasión debe ser mutua. De nada sirve tener mucha pasión en un proyecto si no es correspondido, si no llama la atención y logra el interés de los demás. Si no logramos el interés de nues- tros clientes, la colaboración de nuestros socios y empleados, el apoyo de instituciones y alianzas con universidades, la com- plicidad con los medios de comunicación y la confianza de los inversores, los proyectos fracasan.

Las empresas y los proyectos valiosos son siempre fruto de la suma de los esfuerzos de muchas personas e instituciones. Así, mi segundo consejo es lograr concitar los intereses de los gru- pos de interés (stakeholders) y gestionarlos adecuadamente para crear valor para todos ellos. El gran reto en la actual crisis social que vivimos es cómo creamos valor compartido. En una espiral de desigualdades y desaparición de las clases medias el desafío emprendedor es trabajar no para que unos cuantos sean más ricos sino para que todos seamos mejores.

3. Las técnicas. Sabemos que el camino del infierno está empe- drado de buenas intenciones. No bastan la pasión y los intere- ses compartidos para alcanzar los objetivos, hay que añadirle técnicas, inteligencia y conocimientos.

Todos sabemos que mantener y gestionar una buena relación erótica tiene su técnica. Si, por ejemplo, las técnicas y el cono- cimiento del Kamasutra son útiles para revitalizar el eros, tam- bién las técnicas empresariales y el saber académico sirven para que las empresas crezcan, se desarrollen y creen valor compartido. De ahí, mi tercer consejo, relacionado con el desa- rrollo de las capacidades empresariales, un recurso estratégico para gestionar los proyectos, para crear equipos y motivarlos, para impulsar la innovación y la excelencia. Estas capacidades requieren una continua formación empresarial, especialización

equipos directivos y de todas las personas que constituyen el proyecto empresarial.

4. La tenacidad es mi último consejo que emana de los comporta- mientos observados. En la empresa y en el amor la experiencia es un grado que se adquiere de la capacidad de aprender de los fracasos. Nos hacemos más valiosos como personas, más intere- santes tras haber vivido y aprendido de esas «causas perdidas» que también describe mi amigo Juan José Téllez en su libro de poemas del mismo título: «Sufrí tiempo de emociones, guerras de ternura, viajé por las ideas, me perdí en mí mismo».

La capacidad de aprender de las causas perdidas, de tener pre- visto qué haremos si fracasamos, es uno de los rasgos que dis- tingue a una persona de éxito. Eric Berne, fundador del análisis transaccional, lo resumen en la afirmación siguiente: «Un per- dedor no sabe qué hará si pierde, pero habla de lo que él hará si gana... Un ganador no habla de lo que hará si gana, pero sabe qué hará si pierde».

Desde la Cátedra de Emprendedores de la Universidad de Cádiz (UCA) llevamos varios años insistiendo en estos consejos. Trabajamos para impulsar el eros de nuestra sociedad. Nuestras líneas estraté- gicas van en esa dirección: informando y sensibilizando de la impor- tancia de una sociedad emprendedora; formando e impulsando el emprendimiento estratégico relacionado con el conocimiento universi- tario y la investigación; ayudando a conformar alianzas entre stakehol- ders y a crear equipos emprendedores multidisciplinares; y ofreciendo información y vigilancia estratégica sobre el fenómeno emprendedor.

Si quieres saber más de nosotros, de nuestros consejos, de las emprendedoras y emprendedores de la UCA, de nuestra visión eró- tica del emprendimiento y de nuestros proyectos, visítanos en: http:// www.uca.es/emprendedores.

José Ruiz Navarro

Catedrático de Organización de Empresas y director de la Cátedra de Emprendedores de la Universidad de Cádiz, a la que se le concedió el premio 2012 de la Red de Fundaciones Universidad-Empresa de España a la mejor práctica nacional. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales e Ingeniero Técnico Naval. Miembro del «Global Entrepreneurship Monitor» (GEM), y director, desde 2003, del equipo GEM de Andalucía. Colabora como consultor con empresas e instituciones a través de los contratos OTRI. Tiene experiencia en universidades españolas y extranjeras (Purdue y Harvard, EEUU; Agencia de Finanzas del Gobierno de Rusia; Universidad Tecnológica

de Panamá; TEC de Monterrey, entre otras). Colabora con varios países en industrias culturales y desarrollo emprendedor. Ha dirigido el proyecto de investigación del Plan Nacional de I+D+i «Creación de empresas en el ámbito cultural». También ha sido decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Cádiz, director del departamento de organización de empresas de la Universidad de Cádiz, presidente de la sección de ACEDE de España de creación de empresas, de Gestión 1 —consultora de la red BCNet de la Unión Europea—, empresario y ha ocupado puestos directivos en el sector naval, Ministerio de Industria, Cajas de Ahorros y en la Zona Franca de Cádiz.

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El fracaso es un

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