LOS SANTUARIOS DE ALTURA
V. 4.2.2 E L COMPLEJO CEREMONIAL La ruta de
acceso más fácil coincide con el camino que utilizaron los incas para subir, ubicándose en el filo noreste. Este camino atraviesa las morrenas de las faldas bajas del volcán desde los 4 900 m.s.n.m. hasta los 5 800 m.s.n.m. De ahí, se adentra en una abrupta canaleta que sube unos 800 metros, en una fuerte
bordeando un filo que termina en una cumbre segundaria. Dicho promontorio es separado por un abra de la cumbre principal (CERUTI M.C. 2003b: 54) (Fig. n° 18).
El cementerio, en la base del volcán a 4 860 m.s.n.m., tiene unas coordenadas geográficas de 24° 41’ 56’’ latitud sur y 68° 29’ 22’’ longitud oeste. Se constituye por un recinto perimetral compuesto y un rectángulo funerario que contiene las tumbas. Unidos al rectángulo por medio de un camino ascendente, se hallan dos recintos cercanos y dos estructuras que se ubican sobre la ladera (REINHARD J.-
CERUTI M.C. 2000: 29;
CERUTI M.C. 2003b: 58).
El recinto perimetral compuesto, de 14.4 m por 5.7 m, tiene una planta de forma poligonal que se constituye por dos grandes recintos rectangulares y cuatro más pequeños en su interior, estando alineados y ubicados al oeste de los rectángulos mayores adyacentes. Estos recintos más pequeños tienen sus vanos de acceso orientados hacia el este, al igual que los dos grandes rectángulos que los abarca (Fig. n° 19). En el exterior de esta estructura, junto a los muros norte, este y sur, Ceruti y Reinhard encontraron concentraciones de cerámica utilitaria en la superficie. En el interior, en uno de los subrecintos, se encontró evidencias de carbonilla y minúsculos fragmentos de madera (REINHARD J.-CERUTI M.C. 2000: 29-30; CERUTI
El rectángulo funerario tiene una planta de forma rectangular que encierra ocho tumbas en su
interior. Mide aproximadamente 15.4
m por 11.4 m y las tumbas se hallan señaladas por estructuras de forma circular o subcuadrangulares de piedra (REINHARD J.- CERUTI M.C. 2000: 31; CERUTI M.C. 2003b: 58) (Fig. n° 20). En el exterior e interior de éstas se encontraron y recuperaron restos humanos como vértebras, costillas y huesos de la cintura pélvica, así como huesos largos y huesos pequeños (CERUTI M.C
2003b: 58-59).
Las estructuras ubicadas en la ladera se disponen a manera de terrazas sobre el filo que encierra, por el sur, el cementerio y al este de éste se hallan dos recintos de planta compuesta rectangular a la que se adosa una estructura subcircular. Las estructuras se elevan 15 m y 10 m en relación al nivel del cementerio respectivamente y se vinculan al mismo por un camino calzado de 12 m de largo, que parte de la esquina sudeste del rectángulo funerario hacia arriba (REINHARD J.-
CERUTI M.C. 2000: 32; CERUTI M.C. 2003b: 59). En la superficie interna de las estructuras se
halló cerámica, carbonilla, tierra negra orgánica y huesos quemados y en la externa material óseo humano (CERUTI M.C. 2003b: 59).
Siguiendo el camino trazado por los incas para la ascensión del volcán, se halla un conjunto en la base, apartado del cementerio, en la desembocadura de una pequeña quebrada (REINHARD J.-CERUTI M.C. 2000: 33; CERUTI M.C. 2003b: 59). Su ubicación corresponde a 24° 41’ latitud sur y 68° 30’ longitud oeste, a una altitud de 4 960 m.s.n.m. Este complejo se constituye por un recinto, de planta subcuadrangular de 4.5 m por 4.1 m, construido sobre una plataforma artificial sobreelevada, junto a cuatro conjuntos de parapetos y un recinto de protección (CERUTI M.C. 2003b: 60) (Fig. n° 21). El vano de acceso, de 0.97 m de ancho, se
orienta hacia el este. Los muros de este recinto han sido construidos con piedras seleccionadas y canteadas de color muy oscuro con la técnica de pirca doble con relleno (ibid.).
El camino inca que llega hasta al sitio anteriormente descrito, continúa en dirección ascendente por las faldas del volcán hasta llegar al tambo situado más arriba, uniendo de esta manera ambos sitios (ibid.). Este último se encuentra situado a una altura de 5 200 m.s.n.m. en las nacientes de una quebrada pequeña, al norte del cementerio, respondiendo a las coordenadas geográficas de 24° 41’ 45’’ latitud sur y 68° 30’ 38’’ longitud oeste (REINHARD J.-CERUTI M.C.
Se constituye por una serie de ocho recintos alineados en un eje sur-norte, sobre un terreno en pendiente descendente que conduce a un desnivel de unos 20 metros entre ambos extremos del sitio (ibid.). Además de los ocho recintos, se hallan tres más en el sector principal y cinco estructuras dispersas en la ladera occidental. La arquitectura se encuentra en buen estado de conservación, distinguiéndose los vanos trapezoidales -típico rasgos incaicos- como los dinteles en su sitio (ibid.) (Fig. 22).
En la superficie, tanto en el interior como en el exterior, de los recintos se halló abundante cantidad de cerámica poco fragmentada. Predomina la cerámica utilitaria ordinaria cuyo diámetro de abertura puede alcanzar los 25 cm., lo que lleva a decir a María Constanza Ceruti que el tambo pudo tener también una función de almacenamiento y procesamiento de gran cantidad de líquidos y alimentos, necesarios para dichas alturas y condiciones climáticas (CERUTI M.C. 2003b: 61). Asimismo, encontraron cerámica de estilo inca
cusqueño, con las formas típicas de aríbalos y platos ornitomorfos que estarían relacionados con la distribución y el consumo de la chicha y alimentos en contextos ceremoniales regulados por el Estado (ibid.).
Dentro de las estructuras del complejo en el sector principal, se halla la recurrencia de la asociación de cinco recintos techados con un recinto abierto contiguo cada uno -recintos
compuestos- que se encuentran comunicados entre sí por una entrada con vano trapezoidal y dintel (REINHARD J.-CERUTI M.C. 2000: 36; CERUTI M.C. 2003b: 61). Son todos de planta
rectangular construidos con la técnica de pirca doble con relleno, con piedras escogidas y semi canteadas. Asimismo, se observaron vigas de madera ocupando su posición original sobre los muros, lo que evidencia que algunas estructuras fueron techadas (CERUTI M.C. 2003b: 61). Estos
recintos originalmente techado se comunican con los patios o recintos abiertos adyacentes, ya mencionados, por puertas con vanos trapezoidales de 1.45 m a 2.10m de altura por 0.45 m de ancho, con dinteles bien conservados en su sitio (ibid.).
En el interior de uno de los recintos compuestos, se encontró en el nivel del piso original, una matriz sedimentaria de color oscuro debido al contenido orgánico y constituida por cascajo fino. Ahí, se observaron tres piedras planas que probablemente fueron parte del techo derrumbado, vestigios de fibra animal y carbonilla (op. cit. 63). En la superficie, se encontraron otras lajas que habrían también sido parte del techo, cerámica, carbón, madera y paja de la techumbre, leña y fruto del chañar (ibid.).
El más grande de los recintos abiertos, de 12.6 m por 6.4 m, habría cumplido una función de plaza. Su acceso se halla en el muro oriental -como los otros- y en el ángulo noroeste se encontraron cerámica en superficie y pocas evidencias de cerámica y carbonilla en la estratigrafía (ibid.). En el interior de uno de los recintos abiertos con función de patio, a nivel del piso original, se documentó una matriz oscura por el contenido orgánico con restos de carbonilla homogéneamente distribuida, rocas quemadas con evidencia de grasitud, fragmentos de huesos de roedores y camélidos, carbón y poca cerámica. Estas evidencias señalarían el uso de esta área relacionada a la actividad de preparación de alimentos. En la superficie se observaron y recolectaron restos de cerámica, carbón, leñas y fragmentos de material óseo, así como instrumentos líticos de basalto (ibid.).
Los recintos simples del tambo son en un número de tres, de planta rectangular con muro de piedra sin trabajar. Algunos de ellos muestran evidencia de haber sido originalmente techados por la presencia de vigas de madera, ocupando su posición original en los muros. También presentan acceso con vano de forma trapezoidal de 1.15 m de altura por 0.74 m de ancho, con dinteles bien conservados, que comunican los recintos con el exterior (ibid.).
Dos de los restantes recintos contiguos del tambo se ubican al este de la plaza del mismo, teniendo una planta rectangular, sin comunicación entre sí. En el interior de ambos se halló en la
superficie cerámica y carbonilla y un tortero de cerámica en el exterior del muro occidental (ibid.). A nivel del piso original, Ceruti y Reinhard evidenciaron la presencia de una matriz oscurecida por el contenido orgánico en la cual se recuperaron restos de cerámica y donde observó un gran lente de carbón de 16 cm. de potencia con 70 cm. por 50 cm. de superficie, que pudo haber sido un posible fogón o área de vaciado con una gran piedra plana carbonizada que formaba la base (ibid.).
Finalmente, los parapetos del tambo se hallan en la ladera occidental de la quebrada, a unos 30 metros hacia el oeste del sector central del conjunto principal de recintos. Consisten en cinco estructuras adosadas a grandes piedras cuya función pudo haber sido la de ofrecer refugio. En su interior se observaron restos óseos y cerámica, así como vestigios de leña acumulada. Por estar alejadas del conjunto principal pudieron haber sido utilizadas por ocupantes de menor rango social que aquellos del sector central del tambo (op. cit. 64).
A 5 615 m.s.n.m. se halla el conjunto de estructuras en las faldas bajas del volcán, que se encuentran unidas al tambo mediante el camino hecho y seguido por los incas para llegar al santuario de la cima. Este conjunto se sitúa en la pendiente noreste y presenta un desnivel aproximado de 15 metros entre los extremos oeste y este del sitio. Sus coordenadas geográficas responden a 24° 42’ latitud sur y 68°30’ longitud oeste (REINHARD J.-CERUTI M.C. 2000: 42;
Se constituye de un recinto dispuesto sobre una plataforma aterrazada junto a cuatro conjuntos de parapetos y un recinto de protección. La estructura interna del recinto se asemeja a los que se hallan debajo del tambo, pero con una técnica constructiva menos cuidadosa y en la superficie casi no se encontraron evidencias (CERUTI M.C. 2003b: 64) (Fig. n° 23).
Subiendo por el camino, se encuentra un conjunto de estructuras en las laderas altas del volcán, a 6 260 m.s.n.m. Tiene unas coordenadas de 24° 43’ 07’’ latitud sur y 68° 31’ 45’’ longitud oeste y se constituye por dos estructuras adyacentes que se disponen a manera de terrazas. Estos recintos estuvieron originalmente techados evidenciado por la observación de la estructura de vigas de madera colapsadas y halladas en la superficie. Esta estructura se compone de tres vigas de madera dura intercalada con uno de madera de cactus, apreciándose de esta forma la técnica
constructiva empleada. También se preservó la paja y las sogas que probablemente formaban parte del techado (REINHARD J.-CERUTI M.C. 2000: 43-44; CERUTI M.C. 2003b: 65) (Fig. n° 24).
Finalmente, más arriba del conjunto descrito y antes de llegar al santuario de la cumbre, se halla un conjunto de estructuras en el abra, entre el promontorio del filo noreste y la cumbre principal, a 6 555 m.s.n.m. Este se sitúa en una explanada angosta con unas coordenadas de 24° 43’ latitud sur y 68° 31’ longitud oeste (REINHARD J.-CERUTI M.C. 2000: 44; CERUTI M.C. 2003b:
plataforma aterrazada, presentando otro recinto de protección ubicado a mayor distancia del conjunto (Fig. n° 25).
Este sitio fue excavado por el andinista austriaco Mathias Rebitsch en 1958 y 1961, encontrando una estera de paja, madera
parcialmente quemada, cuescos de
fruta, algunos fragmentos toscos de
cerámica, una mazorca de maíz, una
estera de pasto atada con lana de llama y cabellos humanos (CERUTI M.C. 2003b: 66). Asimismo, observó que la superficie estaba cubierta de una fina capa de pasto y en un recinto aislado al sur del conjunto, halló cuerdas de fibra vegetal y excremento de camélidos proponiendo la función de este lugar como un corral (REINHARD J. 1993: 39; CERUTI M.C. 2003: 66). Estas evidencias llevaron a Reinhard a
postular que el esterillado de paja eran vestigios de la techumbre original de los recintos y que los excrementos de camélidos comprobarían la utilización de los mismos, probablemente llamas, como medio de transporte de cargas hacia la cumbre, siendo este sitio no de función ceremonial,
sino como un lugar de descanso para llegar a la cima que se halla a una hora de caminata (REINHARD J. 1993: 40-41; CERUTI M.C. 2003: 66).
El santuario de la cumbre se encuentra a una altitud de 6 712 m.s.n.m. con unas coordenadas geográficas de 24° 43’ 05’’ latitud sur y 68° 32’ 10’’ longitud oeste (REINHARD J.-CERUTI M.C. 2000: 46; CERUTI M.C. 2003: 67). Se ubica sobre el filo que se desprende de la cresta rocosa de la cima en dirección noreste. Este sector es un emplazamiento plano, de 90 metros de extensión por 15 metros de amplitud donde se distinguen dos secciones, una orientada al noreste y la otra al noroeste, de aproximadamente 45 metros cada una. Cerca de la cumbre rocosa del volcán, se encuentra un conjunto de dos recintos techados contiguos que se denomina con el nombre de “choza doble”. Hacia el oeste parte un camino que se dirige al promontorio más elevado de la cumbre (CERUTI M.C. 2003b: 67) (Fig. n° 26).
En el centro del filo se ubica una estructura de planta semirectangular de donde nace otro camino delimitado por piedras alineadas que asciende hasta el promontorio, donde el filo vira en ángulo recto hacia el noroeste. En este lugar o falsa cumbre, los incas construyeron una plataforma ceremonial sobreelevada. Siguiendo el filo en dirección noroeste, se encuentran cinco círculos de piedras alineados, siendo el último emplazado en otro pequeño promontorio al extremo del filo (ibid.).
El conjunto de recintos contiguos llamado la “choza doble” se extiende en el sector más protegido de la cumbre y sería la única construcción con una finalidad logística del santuario. Son dos recintos contiguos de planta rectangular a ovoidal que no se comunican entre sí, pero comparten un muro divisorio intermedio. Ambos tienen sus accesos orientados hacia el este con los dinteles bien conservados y se encuentran las vigas de madera dura y de cactus (ibid.). En uno de los recintos se encontró en la superficie vigas de madera de cardón y de madera dura, paja atada con fibra vegetal y restos de adobe que pertenecieron a la techumbre original. Asimismo, fue recuperado un atado compuesto por dos esteras de paja de 1.20 metros de largo por 0.12 metros de espesor formando parte del relleno depositado sobre en nivel original del piso. Junto a aquél se hallaron tres bolsas o talegas de cestería en excelente estado de conservación (ibid.).
La plataforma sobreelevada tiene una planta rectangular ubicada en un promontorio que constituye una falsa cumbre. Para su construcción se aprovechó el afloramiento rocoso natural, habiendo sido los espacios rellenados artificialmente para formar una superficie plana (op. cit. 70). En sus lados mayores mide de 10.4 a 10.5 metros y en los menores de 6 a 6.2 metros orientándose hacia el noreste. Sus muros norte, oeste y sur fueron hechos por dos filas de piedras alineadas, escogidas y dispuestas con caras planas hacia el interior y el exterior. Se incorporaron varias hileras a manera de pequeños muros de contención, que alcanzan una altura de 0.83 metros. En cambio, el muro este está formado por una sola hilera de piedras alineadas en dos filas paralelas sobre la roca madre (ibid.) (Fig. n° 27).
Al interior de dicho sitio, Ceruti y Reinhard encontraron tres tumbas con tres individuos -uno de sexo masculino y dos femeninos- sacrificados y sus respectivos ajuares, estando éstas excavadas en la roca madre y cubiertas por relleno artificial a una profundidad de 1.5 a 2 metros (op. cit. 70, 72). Asimismo, identificaron nueve estructuras cavadas en los espacios libres entre las tumbas que contenían ofrendas a una profundidad media de 0.70 metros (Fig. n° 28). Tanto los cuerpos como las ofrendas fueron excelentemente preservados por las condiciones climáticas imperantes a esas alturas, como las bajas temperaturas y la escasa humedad (ibid.).
Los cinco círculos al noroeste de la plataforma fueron hechos con una sola hilera de piedras alineadas (ibid.) y cuatro de éstos se disponen sucesivamente (ibid.). El primero de ellos fue construido en el interior de la plataforma adyacente al muro oriental. Está formado por dos círculos concéntricos: uno externo formado por una sola hilera de piedras alineadas con un diámetro de 4 metros y uno interno compuesto por una doble hilera de piedras de 2. 4 metros de diámetros externo y 1.4 metros de diámetro interno y los muros -en ambos círculos- alcanzan una altura de 0.27 metros (ibid.). El último círculo se ubica a 34 metros del primero al noroeste de la plataforma, en el extremo del filo. Se ubica sobre un pequeño promontorio muy visible y tiene un diámetro de 1.7 metros estando formado por una hilera simple de piedras alineadas sin trabajar. Dentro de esta estructura
se halla un relleno de una altura de 0.15 metros y sobre la superficie de ésta se observaron restos de carbón, carbonilla y leña quemada (ibid.).