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LA CIUDAD COMO FUNDAMENTO DEL CAMBIO SOCIAL

In document Temario Vol.ii (página 145-149)

urbanización La sociedad de masas El hombre y el equilibrio ecológico.

1. LA CIUDAD COMO FUNDAMENTO DEL CAMBIO SOCIAL

El cambio social es inherente a la cualidad humana y forma parte de su evolución. El apren- dizaje es la base fundamental de nuestro proceso evolutivo y, en ese aprendizaje de normas, actitudes, valores, realizaciones, técnicas, etc., la especie humana ha ido evolucionando.

De generación en generación la especie humana va transmitiendo cultura modificada y mejorada por los miembros sociales de tal manera que esta se va transmitiendo de unos a otros, pero mejorada, evolucionada, cambiada.

La ciudad, desde su inicio es parte fundamental del cambio social. Su nacimiento se relaciona con la existencia de excedentes agrarios que se han de llevar a un lugar común para su venta, alrededor del cual se van a ir asentando los comerciantes, nueva figura que aparece en la división del trabajo.

La aglomeración de personas en un mismo lugar es causa de la aparición de múltiples dedicaciones, especializaciones, de nuevas divisiones del trabajo, característica que distin- gue a la especie humana de otras.

La complejidad propia de una ciudad es el fundamento mismo del cambio social. La ciudad es centro de conocimientos, de trabajo, de relaciones. En ella se instala el poder político, base de la toma de decisiones en una sociedad. El poder económico dirige sus finanzas desde las ciudades.

La industria se instaló en núcleos urbanos a donde llegaron multitud de personas pro- cedentes del campo, originando unas nuevas relaciones sociales, que provocaron luchas de clases entre posturas enfrentadas, pugnas que crearon nuevos equilibrios, nuevas formas de ver las cosas, nuevos planteamientos de convivencia, en definitiva, cambio social.

La ciudad actual es consecuencia de la creciente urbanización a nivel mundial. La tendencia de la población es a concentrarse en núcleos urbanos e ir abandonando zonas rurales, con la consiguiente despoblación de estas. Más del 80 % de la población mundial tiene forma de vida urbana y una gran parte de esta población se asienta en ciudades.

Las Universidades como centro de conocimientos, instaladas en las ciudades, toman la iniciativa en las nuevas relaciones, reparto de poder, innovaciones tecnológicas que son la base del cambio.

Es pues la ciudad motor y consecuencia del cambio social.

1.1. CONCEPTO DE CIUDAD

Una ciudad es un conjunto de edificios unidos entre sí por las vías de comunicación, es decir, por calles, carreteras, etc.; pero esta definición se adapta, tanto a núcleos urbanos, como a núcleos rurales.

Concretando más podríamos definir una ciudad como un asentamiento de personas estructurado desde el punto de vista sociológico, político y económico que realizan mayor- mente actividades comerciales, industriales y de servicios.

Luis Wirth define la ciudad como “asentamiento relativamente grande, denso y perma- nente de individuos socialmente heterogéneos”.

En la época medieval, una ciudad quedaba circundada por murallas que la aislaban de todo cuanto la rodeaba, y tenía, lógicamente, una finalidad comercial, con lo que, de esta forma, quedaba definida. Pero fuera de ellas se establecen los arrabales y posteriormente las zonas suburbanas. Tras la revolución industrial, todos estos parámetros han cambiado, y, en cuanto a sus cometidos, se han modificado sustancialmente. La segregación urbana se pone de manifiesto en la especialización de sus distritos o barrios: universitarios, comer- ciales, industriales, administrativos, etc.

Se puede definir la ciudad desde un punto de vista cuantitativo, diferenciándola de otros núcleos urbanos, en cuanto al número de habitantes; ¿pero cuál es el límite de estos para que se pueda considerar ciudad? No es fácil ponerse de acuerdo en este punto aun- que, en España, a partir de 10.000 habitantes ya se considera núcleo urbano.

Desde un punto de vista cualitativo, es ciudad aquel núcleo urbano cuya actividad no es agrícola. De hecho, tal vez la característica más importante para que pueda hablarse de ciudad es que la actividad agrícola sea escasa o prácticamente nula y que exista una gran heterogeneidad de personas y actividades.

Establecemos la definición de ciudad tomando ambos conceptos, como toda aglomera- ción superior a 10.000 habitantes, así como la que, no superando esta cifra, los efectivos humanos dedicados a labores agrícolas no superan el 25%.

El crecimiento de una ciudad depende, en gran medida de la situación en la que se encuentre respecto a las vías de comunicación.

El hombre estudiado en el entorno de la ciudad y el medio ambiente de otras poblacio- nes de plantas y animales que ocupan el mismo hábitat, es el concepto de ecología urbana de Robert Park.

Son elementos comunes a todas las ciudades: – Ninguna es autosuficiente.

– Es la capitalidad de la zona de la que se abastece.

– Se sitúan generalmente en la intersección de nudos de una red de comunicaciones. – Existe gran diversidad del trabajo y por lo tanto gran complejidad.

– Existe una gran reglamentación, con horarios, semáforos, etc. – La velocidad y la tensión son mayores, a medida que crece la ciudad.

– Mayor posibilidad de movilidad social, entendiendo por tal la posibilidad de cambiar de estatus.

– Las relaciones primarias son desplazadas por las secundarias, predominando las interacciones impersonales y la anonimidad.

– La segregación de una ciudad es una de sus características principales, estando separadas las distintas actividades que se concentran en la ciudad.

1.2. EL PLANO

Es el elemento urbano más resistente al cambio, constituyendo la expresión del desa- rrollo de la ciudad. Su forma depende de varios factores, pero, principalmente, de la utilidad inicial o función primaria de cada ciudad.

Según tal desarrollo, se pueden presentar tres tipos diferentes de planos:

– Irregular o desordenado: el trazado carece de directrices. Es consecuencia de una ciudad de origen medieval, particularmente árabe, así como de asentamientos su- burbiales miserables de ciudades populosas.

– Rectangular, ortogonal, en cuadrícula, también llamado de damero: aunque su ori- gen es antiquísimo (Alejandría, Chatal Huyuk, etc.), es propio de los llamados “en- sanches” o ampliaciones de las ciudades desde el Renacimiento.

– Radioconcéntrico: en él, las calles parten de un mismo punto, origen de la ciudad; un castillo, una iglesia, un mercado, etc., creciendo por círculos concéntricos. Es propio de ciudades de origen medieval cuyo centro de crecimiento lo constituye el motivo del asentamiento: una catedral, un campamento militar, etc.

1.3. LA ESTRUCTURA

Existen en la ciudad tres tipos de asentamientos diferentes:

– Las actividades terciarias (comercio, administración, servicios). Zona cada vez más especializada en este tipo de servicios. Normalmente ocupan los centros de las ciudades, aunque en el comercio hay una clara tendencia a seguir a la vivienda, construyéndose lugares específicamente dedicados a estas actividades: Las gran- des áreas comerciales.

– La industria, o actividad secundaria (talleres, fábricas). Ubicadas en zonas más ale- jadas de la población, o al menos de la población más pudiente, y donde las vías de comunicación facilitan los mejores accesos a ellas.

– La actividad residencia. Es la zona con mayor densidad de habitantes y donde se instala, junto a la vivienda, actividades muy unidas a ella, tal como educativas, sanitarias, de ocio y comerciales.

Junto a estas zonas bien definidas, en toda ciudad se pueden encontrar otras zonas que las complementan:

– El subsuelo es fundamental para la ciudad y es el lugar donde se instala y canaliza la infraestructura urbana: alcantarillado, acometidas de energía, telecomunicaciones, etc.

– Espacios libres, dedicados a otros servicios, tales como deportivos, infancia o zonas ajardinadas y de esparcimiento.

– Zonas despobladas: suelen existir en todas las ciudades y están, en general, ca- rentes de infraestructura. Estas zonas de transición entre las anteriores suelen estar aprovechadas por una población muy heterogénea, emigrantes, drogadictos, marginados en todo caso.

1.4. TEORÍAS SOBRE EL DESARROLLO DE LA ESTRUCTURA URBANA

Entre los modelos espaciales de crecimiento de una ciudad, más conocidos se encuen- tran los siguientes:

– Modelo de las Áreas concéntricas, establecido por E.W. Burgess en 1923. Perteneciente a la Escuela de Chicago determinó que el crecimiento parte de un área central, alrededor de la cual va creciendo la ciudad en círculos concéntricos (4 zonas). La llamada zona de transición, que se encuentra inmediatamente circundando el centro, es donde se asien- tan los inmigrantes y marginados. Evidentemente no todas las ciudades han evoluciona- do de esta forma, pero a su favor tiene el haber sido el pionero de estos estudios. – Modelo Sectorial, ideado por el economista Homer Hoyt: Se basa en que los asen-

tamientos de las distintas actividades se realizan en sectores que, fijos, tratan de ampliarse; así, la clase acomodada se sitúa en un sector muy alejado de la industria y entre ellos, las viviendas de clases menos pudientes. Con el tiempo, estos sectores se expanden hasta coincidir con otro sector o con algún accidente topográfico. Es la llamada “teoría de los sectores”.

– Teoría multinuclear. En 1945 los geógrafos C.D. Harris y E. Ullman plantearon el creci- miento de una ciudad conforme a una estructura celular. Según esta, los asentamien- tos primarios, debido a distintas causas, tienden a permanecer y determinar la pauta del futuro crecimiento, de forma que las diferentes funciones y usos del suelo se han formado partiendo del desarrollo de núcleos diferentes dentro del área urbana.

– Modelo en estrella o radial, de Hurd, en el que, desde un punto, origen de la ciudad, tal como puede ser una zona económica o laboral básica, una catedral, o cualquier otro motivo, las calles partes radialmente de ese punto formando un desarrollo en estrella. Pero, las diferencias existentes en el crecimiento de las ciudades, que no se atienen a los patrones propuestos anteriormente, nos determinan que no pueden establecerse mó- dulos universales de crecimiento y por tanto que estos carecen de sentido.

1.5. PROCESOS EVOLUTIVOS URBANOS

Llamados también procesos ecológicos urbanos son los distintos fenómenos de cam- bios en una ciudad; entre otros, nos encontramos los siguientes:

1. Concentración: es la tendencia de la población a concentrarse en núcleos urbanos, creciendo las ciudades a expensas de las zonas rurales.

2. Segregación: según la cual se concentran en áreas determinadas las distintas ac- tividades: comercial, industrial, viviendas, etc.

3. Descentralización: es la tendencia centrífuga de la vivienda, la industria, incluso el comercio que va asentándose en las barriadas, de huir del centro de las ciudades y establecerse en zonas periféricas, donde el terreno es más barato.

4. Invasión: consiste en la llegada a un área en la que existe una actividad determi- nada, de otra actividad, generalmente de inferior estatus. Ejemplo de ellos es la invasión de actividades comerciales en zonas residenciales elevadas.

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