• Problemática inicial: “Se sabe a ciencia cierta que un “ambiente facilitador” posibilita una personalidad equilibrada desde lo emocional. Algunos niños son alegres y optimistas desde temprana edad. Otros, provenientes de un ambiente poco estimulador y negativo, son quejosos y pesimistas. Es decir, las privaciones emocionales extremas, como la falta de estimulación emocional(caricias, juegos creativos, diálogos, valorización, límites, etc.), el rechazo consciente o inconsciente conducen a trastornos emocionales. ¿Cuál es su opinión?”.
Para la psicología, la afectividad constituye la manifestación consciente, de ideas o fantasías vinculadas a la vida pulsional(libidinales y agresivas). Mejor dicho, la vida afectiva constituye la manifestación de la vida pulsional: cuando nos enamoramos, ponemos en juego la libido, que se fija en un objeto exterior idealizado. También el caso del odio, en que se despliega la libido agresiva, que en el fondo constituye una forma de amor. En general, todo sentimiento negativo, en el fondo, posee un significado afectivo, que consiste en que la otra persona, objeto de la pulsión agresiva, posee un significado especial para nuestra identidad: en otras palabras, el otro odiado constituye nuestro espejo, que nos devuelve en forma invertida, lo que somos e ignoramos ser. Naturalmente que la lucha manifiesta no significa sino que se juega algo importante desde la vida emocional y la identidad de cada uno.
Definición de afecto: designa toda manifestación agradable o penosa, que se presenta como exteriorización de la pulsión erótica o agresiva en sus diversas formas(amor, odio, cólera, tristeza, nostalgia, rencor, envidia, etc.).
Podemos decir entonces que la vida psíquica se manifiesta a través de dos vías: la vía afectiva y la representación(ideas, recuerdos, fantasías, pensamientos). De ésta manera, toda manifestación afectiva constituye la concreción o manifestación de ideas conscientes(vemos a un ser amado y nos alegramos, etc.) o inconscientes(recuerdos ignorados, como aquel que sufre una fobia o temor a la oscuridad y no puede recordar el susto de la infancia, etc.). En conclusión, para la psicología, lo que denominamos “afecto” constituye la manifestación de ideas conscientes o inconscientes, que sentimos como temor, alegría, tristeza, depresión, angustia, pavor, dolor, etc.
Clasificación de los afectos
De acuerdo a la intensidad y duración, es posible diferenciar 2 tipos de afectos:
• Sentimientos: constituyen expresiones afectivas de menor intensidad que las emociones. Son más estables en el tiempo que las emociones. Son ejemplos la felicidad, el amor, la alegría, tristeza, temor, angustia, etc. Son resultantes de ideas o representaciones que originan cambios corporales(rubor, inquietud, palidez, etc.).
• Emociones: constituyen experiencias afectivas momentáneas de mayor intensidadque los sentimientos, como la auforia, júbilo, susto, cólera, odio intenso, enamoramiento, sorpresa, etc.
En general, cuando hablamos de “desarrollo libidinal” o construcción de la sexualidad, de la anatomía de la destructividad humana, sobre el amor, el desarrollo de la personalidad, entre otros, hablamos de la afectividad del ser humano.
De la dependencia a la independencia emocional
La madurez emocional del ser humano, en el sentido de la salud mental, requiere del crecimiento personal y la socialización conjunta. Esto requiere del progreso gradual del niño que va de la dependencia emocional a la independencia afectiva(siempre en sentido relativo), lo que es comparable a un “viaje”. Sobre la dotación genética o lo que el chico trae al nacer, el medio ambiente provee de posibilidades, para cumplir el proceso madurativo de todas las funciones de la personalidad (pensamiento, percepción, motricidad, vida afectiva, defensas, adaptación, etc.) y los nuevos aprendizajes intelectuales y emocionales. Es lo que vamos a intentar conocer, tomándo aportes del Psicólogo Donald Winnicott.
La dependencia emocional absoluta
Desde los primeros momentos del “viaje”, él bebe depende totalmente de los padres. Requiere de un ambiente facilitador, provisto primero por la madre y sus cuidados y progresivamente por el padre, y otros familiares (abuela, tía, hermanos, etc.). En esta fase, el niño no es consciente de la provisión materna.
Normalmente, las madres realizan con devoción y espontaneidad el cuidado o sostén de sus hijos. La madre se identifica con su bebe y el bebe con ella. Esta sintonía con el bebe, lo puede lograr la “madre suficientemente buena” que posibilita el “ambiente facilitador”. Sin embargo, es necesario que la madre “falle” espontáneamente en su adaptación al niño. Es lo que brinda al bebé la posibilidad de salir de la omnipotencia mágica de sus fantasías de ser parte de la madre. A su vez, permite que la fantasía se haga real a través de conductas, juegos, monólogos, etc. La buena relación entre el bebé y su madre posibilita la aparición de objetos que el bebe puede usar en forma simbólica: succión del pulgar, algo para agarrar, etc.
El ambiente facilitador dada por la madre le proporciona al niño una “base segura” que le posibilita relaciones creativas y placenteras.
Durante la lactancia, la madre debe poder “sobrevivir” cuando el bebe la “destruye”(muerde, tira del pelo, etc.). Solo entonces puede aparecer la diferenciación con la madre. El desarrollo saludable depende de lo anterior.
La preocupación maternal primaria adecuada requiere que la madre pueda ponerse en el lugar del bebe sin perder o confundir su identidad.
Mucho antes de que el bebè posea un Yo autónomo, el sostén materno cumple la función de un Yo auxiliar. Agresión es la palabra adecuada al sostén inadecuado del bebé. Esto conduce a trastornos, inseguridad y dificultades en el desarrollo.
En la comunicación madre –hijo, la madre puede regresar hasta modos infantiles de experiencias, pero el bebé no puede elevarse al nivel de la madre. El objetivo es adaptarse a las necesidades del bebé. El bebé solo conoce la comunicación y los afectos cuando la madre “falla”. Si la falla no es reparada en el tiempo adecuado es una situación de privación. Significa que el niño sufre fallas sucesivas después de haber conocido la reparación de las fallas. Esto marca su evolución. El modelo de toda relación se establece en la primera infancia, en concordancia con el tipo de interrelación con la madre Para el desarrollo óptimo de las potencialidades del bebé, el aprovisionamiento ambiental debe ser adecuado, puesto que la dependencia del bebé es absoluta. Luego evoluciona hacia la dependencia relativa, tendiendo hacia la independencia, aunque jamás lo logra. La desprovisiòn o fallas graves en el sostén llevan a una angustia inconcebible y a desvíos evolutivos.
El apego emocional
Otro aporte crucial es el de John Bowlby, etòlogo norteamericano, quién apoyándose en estudios etològicos (estudio del comportamiento animal) formula su teoría del apego. Lo esencial para él es que la relación primaria con los padres es una necesidad básica y cuenta para el desarrollo saludable. Bowlby lo denominó Apego. Consiste en un lazo duradero,
protector, que mantiene el contacto con los padres. Esto se visualiza ante situaciones de separación o peligros, en que el niño busca el contacto con la madre.
La madre y su sensibilidad a las necesidades del niño, se vinculan al ajuste de sus conductas al mismo, a sus ritmos.
El apego a los padres y de la adaptación de éstos al niño, originan niños seguros y sanos. La provisión de una “base segura” por parte de los progenitores, es central. Gracias a ellos, el niño o un adolescente puede salir al mundo exterior y regresar con seguridad y contención. En esto la accesibilidad es central.
Los vínculos simbióticos en que al niño le resulta difícil desarrollar una vida social, los estados de duelos y perdidas de las figuras de apego hablan en dirección de la importancia de este fenómeno.
Podemos concluir entonces que, el ambiente facilitador y la función de sostén de la madre, son centrales junto al concepto de apego desarrollado por Bowlby.
La teoría del apego subraya el status básico de los primeros lazos emocionales y como modelo operante de toda relación posterior. Winnicott hablaba también de que es en el vínculo madre-hijo donde se estructura la base segura, la salud mental y el pensamiento objetivo alejado de la omnipotencia mágica(que es el predominio de la fantasía)
El apego es una tendencia establecer lazos emocionales íntimos, presentes desde el neonato hasta la vejes. Constituye un apremiante deseo de consuelo y apoyo en situaciones adversas.
Bowlby diferencia tres pautas principales de apego: la pauta de apego seguro brindada por los padres en que el sujeto confía. Esto le permite explorar el mundo y retornar a la base segura.
La segunda pauta es la del apego ansioso resistente, en el cuál hay inseguridad respecto del progenitor y su accesibilidad es vivida con incertidumbre, conflicto evidente, tendencia a la separación ansiosa debida a las amenazas de abandono utilizadas como medio de control.
Por último, la del apego ansioso elusivo, en que el individuo no confía en encontrar cuidados y contención y espera ser desairado. Intenta vivir su vida sin amor y apoyo de los otros buscando ser emocionalmente autosuficiente. Es lo que se denomina personalidad narcisista o poseedor de un falso sí mismo(Winnicott, 1960).
Esta tercera pauta resulta del constante rechazo de la madre cuando el niño intenta acercarse a buscar consuelo, reonocimiento, protección o comprensión.
La independencia emocional relativa
De los 6 a 24 meses aproximadamente. Lo importante en éste momento es que el chico ya puede ser consciente de la dependencia de los padres. La intensa adaptación materna de la etapa anterior va disminuyendo gradualmente según el niño progresa en su comprensión respecto de los aseos, juegos, alimentación, reconocimiento de su ambiente, etc.
Respecto del cuidado, se le debe presentar un mundo firme y estable. No hablamos de perfección sino de alguien que brinde un ambiente facilitador estable y firme y se consagre a los cuidados del bebé o niño pequeño. Esto requiere que los padres se consagren a los cuidados sin
“dejar de ser ellos mismos”, es decir, que para captar las necesidades del niño, uno debe identificarse con él, pero sin perder la propia identidad.
En éste momento, la criatura comienza a ser consciente de su dependencia. Por ejemplo, cuando la madre “desaparece”màs tiempo del que el bebé puede soportar sin “su base”, se angustia y llora. En éstos momentos, valen las “madres sustitutivas”como el padre, abuela, etc., por su presencia constante. El rol principal del padre es brindar apoyo y seguridad a la madre y toda la familia.
Algo crucial es que el niño comienza a identificarse: responde a sonrisas con sonrisas, a vocalizaciones, lalaciones, monólogos solitarios, gestos de bailes, palabras, etc. La identificación o adopción de modelos externos, le permite controlar su propio cuerpo y formar su personalidad. Le permite “ponerse en el lugar de los demás” más facilmente. Es asi que puede construir un “adentro” o realidad psíquica, y un “afuera” donde proyectar sus fantasías. Es cuando intercambia palabras, gestos y juegos con los hermanitos. Progresivamente, puede realizar identificaciones más complejas, lo que forma e integra su identidad toda.
Hacia la independencia emocional
De los 2 años en adelante. Según un circulo cada vez más amplio, se identifica a cada nuevo rol, ensanchando su campo de socialización. Durante la fase de latencia (6 a 12 años) se tornan conformistas y asumen la dependencia. La escuela hace de hogar sustituto.
Las palabras “hacia la independencia” significan los esfuerzos del niño pequeño y del preadolescente para lograr grados crecientes de independencia.
El proceso de crecimiento continúa toda la vida, ya que la maduración plena es siempre un punto ideal a perseguir. Cuando es posible encontrar un lugar en la sociedad, hacerse una identidad personal, rol profesional, realizar los propios deseos sobre la base de replanteos de los deseos paternos y maternos para con uno, casarse, etc., puede considerarse el comienzo de la vida adulta.
Esto permite ir saliendo de la zona de crecimiento comprendida en términos de “hacia la independencia”. Esta independencia no es absoluta, porque el individuo sano no se aísla de la sociedad y realiza intercambios flexibles, considerando la interdependencia con los demás.
Interdisciplina
• Indague en textos de antropología y sociología sobre el valor de los afectos en diferentes culturas.
• Realiza un estudio del amor a través de la historia. • ¿A qué se denominó “amor romantico”?.
• ¿Cómo es el amor en la sociedad postmoderna?. • ¿Cómo es el amor de los Argentinos?.
• Indaga sobre la importancia de la interacción social en la formación de los afectos.
• ¿Cómo se manifiesta la conducta de apego en los animales?. • ¿Cuál es el efecto del aislamiento social en el ser humano?.
• Indaga en textos de antropología sobre la probable existencia de emociones universales.
• ¿Cómo se manifiesta el enamoramiento y el amor en una tribu?.