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LA ESTRATEGIA DE GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO

La otra tarea asociada a la de innovar es la de proponer acciones que impulsen el flujo de conocimientos de los individuos que forman parte de la unidad de producción o de la empresa o grupo de em- presas en cuestión. En este caso se trata, básicamente, de desarrollar las capacidades que permitan aplicar, mejorar y complementar las innovaciones básicas generadas en alianza con las instituciones de

investigación. Evidentemente, se trata de desarrollar las capacidades y las competencias individuales pero con miras a mejorar las com- petencias de la unidad económica en su conjunto.

Las condiciones de la empresa de pequeña escala, o sea sus limita- dos recursos humanos y financieros, suelen propiciar organizaciones donde los individuos operan de manera polivalente y multifuncional lo que provoca que el flujo de conocimientos necesario para la in- corporación a la EBC discurra de diferente manera. Esto quizás puede comprenderse mejor si desagregamos un poco más las acciones (Ver Cuadro 4). No obstante, antes de hacerlo hay que recordar lo señala- do en el primer capítulo de este documento, que la EBC se concreta mediante la combinación de innovaciones de diversos tipos, las cuales sólo pueden surgir y ser aplicadas por individuos con conocimientos de carácter teórico y práctico (ciencia-tecnología-técnica)7. Por lo tan-

to, revisemos las acciones, el tipo de conocimientos requeridos y la dirección en que éstos fluyen.

Las actividades que permiten instrumentar la EBC demandan conocimientos teóricos y prácticos poseídos por individuos con di- ferentes especialidades. Esto ocurre en todos los casos. El asunto es que, en el caso de las unidades económicas de pequeña escala a di- ferencia de las grandes empresas, los conocimientos existentes co- rresponden a un menor número de personas. También, que cuando hablamos de una organización de unidades económicas de pequeña escala, la forma de relacionarse de los individuos asume modalida- des distintas a las que se presentan en el caso de una gran empresa. Se trata de un conjunto de pequeñas unidades que se manejan in- dependientemente y con criterios desvinculados. En cierto modo, el “autoconocimiento” de la organización que promueven los teóricos de la GC resulta, mutatis mutandis, autoconocimiento a nivel de in- dividuo, en el caso de las unidades económicas de pequeña escala.

7 Cuando hablamos de técnica nos referimos al “…conjunto de procedimientos ó métodos que permiten hacer los trabajos de forma más rápida, eficaz y repetible” (Viramontes, B., op. cit., p. 54) quien señala que si revisamos la historia podemos observar que la mayoría de las técnicas o procesos técnicos (que incluyen varias técnicas) se crearon a partir de la experiencia.

Cuadro 4. Tipo y flujos de los conocimientos

Actividades para la

incorporación a la EBC Flujo de conocimientos

Comprensión de la idea esen- cial de la EBC y de la impor- tancia de la innovación para mejorar la competitividad.

Ascenso del conocimiento en un mismo individuo.

Diseminación de la idea de la importancia de la innova- ción para mejorar la compe- titividad (a nivel del grupo ya integrado o de posible integración).

Del productor y empresario a sus pares, o de especialistas hacia el grupo que pro- yecta innovar.

Identificación del mercado y de los nuevos conceptos que éste demanda.

Ascenso del conocimiento en un mismo individuo. Conocimiento individual que se vuelve del colectivo.

Adquisición de conocimien- tos necesarios para la inno- vación básica (Contratación de alguna institución).

De los investigadores a los productores y empresarios.

Aplicación de las innovacio- nes en las unidades de pro- ducción y en las empresas.

De los productores y empresarios a los responsables del proceso productivo o de transformación.

Monitoreo de la aplicación de las innovaciones.

De los investigadores a los productores y empresarios y de éstos a los responsables del proceso productivo o de transformación.

Valoración de los resulta- dos de la o las innovaciones en virtud de su éxito en el mercado.

Ascenso del conocimiento en un mismo individuo. Conocimiento individual que se vuelve en colectivo.

La afirmación anterior no sólo se sustenta en el hecho de que las unidades económicas de pequeña escala concentran las decisiones respecto al futuro de la empresa en una o en unas cuantas personas, sino también en el hecho de que el aprendizaje organizativo sólo se produce como consecuencia del aprendizaje personal (Muñoz Seca B. y J. Riverola, op. cit., 2003:41).

Las unidades económicas de pequeña escala no cuentan con una infraestructura que permita, al director, dueño o responsable de la misma, delegar en otros la tarea de fomentar o gestionar la inno- vación en su carácter estratégico y de largo plazo. De hecho, él tie- ne que asumir una serie de funciones que en una gran empresa se delegan (técnicas, administrativas, relaciones públicas, etc.). Por otra parte, para incorporarse a la EBC no basta una innovación. Es necesa- rio innovar sistemática y permanentemente. Por lo tanto, quien esté a cargo de la unidad económica tiene que comprender y asumir el compromiso de gestionar o fomentar las innovaciones todo el tiempo. La tarea de las directivas al frente de una pequeña o de una gran empresa presenta importantes diferencias a la hora de instrumentar la EBC como se puede observar en la Figura 11.

Figura 11. La GC en la gran y la pequeña empresa

La directiva de la empresa El responsable de una pequeña empresa • Identifica el mercado y los

nuevos conceptos que éste de- manda.

• Diseña y pone en práctica estra- tegias para estimular la creativi- dad de todo su personal a fin de que lleven a cabo innovaciones de todo tipo.

• Pone en práctica estrategias para diseminar las innovaciones y todos los aportes de la creati- vidad en su personal.

• Diseña y pone en práctica es- trategias de formación que permitan instrumentar las in- novaciones

• Establece alianzas para identificar mercados y nuevos conceptos.

• Identifica posibles innovaciones e instituciones que pudieran generar o aportar el CC-T.

• Promueve y realiza acuerdos con los responsables de otras unidades económicas para poder adqui- rir las innovaciones.

• Establece alianzas con empresas o instituciones de investigación con fines de innovación. • Monitorea el proceso C-T que se lleva a cabo en el

centro de investigación.

• Realiza acciones dirigidas a estimular la creati- vidad de su personal a fin de que lleven a cabo innovaciones complementarias.

• Realiza acciones de director/educador para que su personal pueda instrumentar las innovaciones. • Realiza acciones de intercambio de conocimien- tos con los responsables de otras unidades eco- nómicas.

A lo anterior habría que agregar que en el modelo económico ac- tual los proyectos se desarrollan en un contexto de incertidumbre. De tal manera que los proyectos de innovación independientemente de que sean de largo alcance (estratégicos) o específicos y de corto alcance (v. gr., una modificación concreta al producto o al proceso) no suelen desarrollarse con estricto apego a lo planificado. Cualquier investigador sabe que un protocolo de investigación puede ser modifi- cado por un hallazgo inesperado o por los hallazgos de la competencia.

Los nuevos proyectos se caracterizan por la incertidumbre. En esas condiciones, los responsables de las unidades económicas tienen que mantener una práctica de reflexión constante y sistemática que esté sustentada en un método objetivo.

Los productores y empresarios de pequeña escala del medio rural que deseen incorporarse de manera sostenible a la EBC requieren, sobre todo, gestionar sus propios conocimientos de tal manera que siempre estén en posibilidades de comprender el proceso en que es- tán inmersos y los factores que inciden en el mismo. Se trata de que den inicio a una espiral de conocimientos ligado al proceso de incor- poración al nuevo modelo. Proceso que los obliga a un diagnóstico constante de la realidad circundante y de los factores que la alteran.

La incorporación a la EBC exige no sólo la incorporación de cono- cimientos C-T para los productos y procesos de trabajo sino también la incorporación de procesos analíticos rigurosos en el desempeño de nuestro trabajo, el cual se plasma a lo largo de todo el proceso de la actividad económica. Es decir que el nuevo modelo exige individuos con conocimientos C-T o mejor dicho, conocimientos teóricos y prác- ticos que habrán de ser objetivados en el proceso mismo de trabajo.

El conocimiento científico permite conocer la esencia de los fenó- menos. Nos explica su funcionamiento y nos permite incidir en ellos. Dicho de otra manera: nos aproxima a la verdad. Esa aproximación a la realidad se logra mediante teorías, leyes, principios, etc., que se obtienen aplicando el método científico pero que, lamentablemente, son vistos como herramientas exclusivas de la comunidad científica a la cual se considera muy alejada de las prácticas laborales cotidianas. Por ende, el método científico no es patrimonio exclusivo de los cientí- ficos, en tanto lo importante de este enfoque es el carácter objetivo de la interpretación y la suficiencia de las explicaciones teóricas para los

fines prácticos. Lamentablemente, la aplicación durante varias décadas de un modelo económico en que a la ciencia se le asignaban un papel de superespecialización más o menos marginal y donde prevalecía la organización del trabajo promovida por el Taylorismo propiciaron el surgimiento de barreras entre el pensamiento y la ejecución (Grobart, 1998; Ordoñez, S., 2004). Es decir, entre la teoría y la práctica.

LA APLICACIÓN DEL CONOCIMIENTO C-T MEDIANTE LA