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La incorporación del contraargumento

CAPÍTULO 4

4.8. El discurso representado

4.8.3. La incorporación del contraargumento

Claramente, no todas las instancias de discurso representando identificadas en los alegatos orales examinados apoyan la posición argumentativa que defiende el orador. En reiteradas ocasiones, he notado que los oradores incorporan el discurso de la contraparte. Esta acción es esperable en tanto que las partes litigantes necesitan no solo entablar sino también representar un diálogo para convencer al tribunal de la solidez de los argumentos propios, a la luz de la identificación de las debilidades de los argumentos ajenos. En todos estos casos, la representación del discurso del otro se pone al servicio de proyectar una polarización de voces que busca reforzar la propia y desacreditar la opositora. Este recurso se pone al servicio de cancelar un contraargumento al socavar sus bases.

En el primer caso que presento a continuación, el orador de la parte demandante incorpora la voz de la defensa para cancelar uno de sus principales argumentos respecto del carácter privado, en oposición al carácter público, de una publicación producida por las supuestas víctimas.

157 o. (Mémoli vs Argentina / alegato de la parte demandante) Pablo Mémoli— este no fue el único caso que hicimos, por ahí, como plantea de alguna manera el Estado, tratando de desacreditar, diciendo que esto fue, por ahí, una cuestión particular. no es así.

La incorporación del discurso representado en formato libre se pone de manifiesto a través del uso de los procesos verbales ‘plantear’ y ‘decir’ atribuidos al “Estado”. También, se observan las expresiones modales ‘de alguna manera’ y ‘por ahí’ que indican posibilidad en tanto que señalan una dificultad para reproducir la cita verbatim. Es importante notar que el discurso representado aparece aquí enmarcado por la expresión meta pragmática “tratando de desacreditar” que impone una interpretación respecto de una supuesta intencionalidad de la defensa de desvirtuar la naturaleza del conflicto. En este segmento, la negación “no es así” cancela el contenido del discurso representado y, de este modo, elimina un impedimento para que el tribunal pueda arribar a la conclusión de la responsabilidad estatal.

En el segundo caso que transcribo a continuación, el mismo orador anticipa un argumento que asume que de la defensa utilizará y lo introduce a través del discurso representado. Así, a través del discurso representado, el demandante cancela un posible contraargumento.

p. (Mémoli vs Argentina / alegato de la parte demandante) Pablo Mémoli— se ha agotado TODO, lo que tiene que ver con recursos en el ámbito argentino. yo sé que el doctor Salgado va a hablar de excepciones preliminares, y con esto, estoy explicando que está agotada la causa. el trámite era final. no puedo volver

158 sobre los mismos hechos, seguir ahora apelando. no sé, contando una vez más, a distintas cortes el caso, porque los hechos ya fueron juzgados. ya fueron admitidos por la Comisión Interamericana, en el 2008, y si la ley cambió, cambió en beneficio nuestro. no me pueden obligar, como excepción preliminar que va a plantear el doctor que uno siga litigando, y probando, probando, no puedo volver a contar la historia otra vez, cuando esto era simple.

La formulación “yo sé que el doctor Salgado va a hablar de excepciones preliminares” introduce el argumento de la contraparte sobre la falta de agotamiento de los recursos internos y habilita una respuesta de antemano. La repetición léxica y semántica en “va a plantear el doctor que uno siga litigando, y probando, probando” caracteriza el argumento del Estado como reiterativo, lo que contribuye a descartar la posibilidad de volver la causa a los tribunales nacionales puesto que esta acción no resolvería el conflicto, sino que contribuiría a su perpetuación. El argumento de la defensa es finalmente rechazado con una negación “no puedo volver a contar la historia otra vez” y su rechazo se fundamenta en la inefectividad de las soluciones ofrecidas por el Estado.

El último caso que presento, a diferencia de los anteriores, proviene del alegato de la defensa. Este caso evidencia que, tanto en los alegatos de la demanda como en los alegatos de la defensa, la representación de discurso de la contraparte se pone al servicio de cuestionar posibles contraargumentos y de apoyar una posición argumentativa.

q. (Mémoli vs Argentina / alegato de la parte demandada) Gonzalo Bueno— tras la decisión de la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires, se encontraba disponible la vía de recurso extraordinario federal ante la Corte Suprema de

159 Justicia de la Nación. el Estado no tiene constancia, de que los señores Mémoli hayan interpuesto un recurso de estas características. en sus observaciones a las excepciones preliminares se limitan a señalar que, la Corte Suprema abro comillas no recibe causas de personas que no sean ricas, o famosas, cierro comillas, y que, abro comillas, los casos que no son vip, serán rechazados, cierro comillas. la descalificación gratuita, que impregna al argumento, exime al Estado de formular mayores observaciones al respecto, no sin antes señalar que, se trata de manifestaciones desafortunadas, carentes de todo sustento.

Aquí, el defensor del Estado representa los argumentos esgrimidos por las supuestas víctimas para no hacer uso de la vía del recurso extraordinario federal. La representación en formato directo “[la Corte Suprema] no recibe causas de personas que no sean ricas, o famosas” y “los casos que no son vip, serán rechazados” tiene efectos en la caracterización negativa de la justificación ofrecida por las víctimas. En consecuencia, esta justificación es rechazada por prejuiciosa como “una descalificación gratuita, manifestaciones desafortunadas y carentes de todo sustento”. En este caso, el discurso representado sirve como evidencia para apoyar el argumento de que los peticionarios no agotaron los recursos disponibles en el ámbito nacional simplemente porque no quisieron hacerlo. De este modo, el defensor del Estado desacredita a las supuestas víctimas y evade atribuciones de responsabilidad.

En todos los casos analizados, la representación del discurso de la contraparte, sea en formato directo o indirecto, se pone al servicio de simular un diálogo que refuerza la posición argumentativa del orador. Este uso particular y recurrente del discurso representado en los alegatos finales orales ante la Corte IDH tiene el efecto de desacreditar

160 la imagen de los miembros de la parte opositora y de socavar sus argumentos. La incorporación de la voz opositora funciona como un mecanismo esencial para la argumentación situada que permite cancelar no solo contraargumentos reales sino también aquellos que se asumen como posibles

Hasta aquí he mostrado cómo la argumentación ante la Corte IDH está moldeada por formas de argumentar típicas del género discursivo alegato, como el razonamiento por analogía y el razonamiento por oposición, y cómo estos argumentos involucran diferentes usos del discurso representado, las preguntas retóricas y las cláusulas hipotéticas y contra factuales. A pesar de las similitudes encontradas, las tendencias observadas revelan que la principal técnica argumentativa desplegada por la demanda se basa en la analogía mientras que la técnica prevalente de la defensa se funda en la excepción. A continuación, trasciendo la superficie de los textos para dar cuenta de una tensión respecto del sentido de los derechos humanos que se desprende de los alegatos orales examinados. Para ello, utilizo herramientas conceptuales del Análisis del Discurso en situación que me permiten acceder a la dimensión social y política del discurso.