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CAPÍTULO 3

3.3. Algunas cuestiones de procedimiento

3.4.3. Punto de vista

A pesar de su centralidad en la narratología, la noción de punto de vista es compleja y controvertida. Esto se observa en la proliferación de metáforas rivales como focalización y perspectiva. Desde la semiótica del relato, Genette (1980) propone el término focalización y distingue tres grados: focalización cero, focalización interna y focalización externa. La focalización cero corresponde a lo que comúnmente se conoce como narrador omnisciente donde el narrador sabe más que los personajes. La focalización interna hace referencia a aquel narrador que tiene un punto de vista restricto, es decir, solo tiene acceso

89 a lo que experimenta un personaje. La focalización externa es lo que se denomina narrativa objetiva, esto es, cuando el narrador dice menos de lo que sabe. Desde esta tradición, también se establece una distinción entre los fenómenos que son percibidos a través de los sentidos (focalización externa) y aquellos que son capturados por la mente o las emociones (focalización interna).

Desde la lingüística, Labov (1997) utiliza el término punto de vista para referirse al campo temporal y espacial desde el cual se narran los hechos. Sostiene que, a diferencia de las narrativas literarias, las narrativas cotidianas de experiencia personal se caracterizan por presentar un punto de vista particular e invariable que es el narrador en el tiempo de los eventos que relata. Este autor también establece una distinción entre lo que el narrador percibe a través de los sentidos y lo que conoce a través de su cognición y sus emociones. En este sentido, una narrativa es considerada más o menos objetiva, siempre en términos de grado, en relación con la fuente del conocimiento del narrador. Si el narrador privilegia el recuento de los eventos que percibe a través de los sentidos, se puede afirmar que estamos frente a una narrativa cercana al polo de la objetividad. Por otro lado, si una narrativa privilegia la representación de eventos a los que el narrador accede a través de su memoria, intuición o reacciones emocionales, esta se puede localizar próxima al polo de la subjetividad.

En este trabajo, utilizo el concepto de punto de vista de Labov (1997) para dar cuenta del lugar y la visión desde la que se narran los testimonios de las víctimas puesto que este resulta el más apropiado para el estudio de los relatos de experiencia personal. De hecho, afirmar que un relato se produce desde el punto de vista del narrador protagonista es mucho más simple, y menos confuso, que afirmar que hay una focalización restrictiva

90 interna. No obstante, la familiaridad de la terminología empleada puede llegar a ocasionar confusiones. Por eso, es necesario distinguir la noción de punto de vista del concepto de perspectiva ideológica. Por un lado, la identificación del punto de vista del narrador protagonista, en el relato de experiencia personal, permite captar la visión parcial, restrictiva y subjetiva desde la que se recuentan los hechos. Por otro lado, la noción más amplia de perspectiva ideológica indica las ideas y las creencias de un grupo social que se manifiestan en los relatos de sus miembros.

El punto de vista del relato de experiencia personal conlleva, inevitablemente, una visión particular de los eventos narrados. Esta visión tiñe todos los niveles del texto y guía a la audiencia en la asignación de la culpa. Por esta razón, las narrativas de las supuestas víctimas ante una corte judicial son consideradas como un tipo de evidencia de valor relativo, que debe ser apoyada por otras fuentes de información y cotejada con las narrativas de los testigos y peritos. El criterio de verdad jurídico, a diferencia de otros criterios de verdad como el criterio de verdad psicológica, se basa en la prueba irrefutable. Por lo tanto, para que las narrativas de las víctimas tengan valor de verdad, deben ser capaces de resistir la refutación. La construcción de los testimonios posiblemente tenga en cuenta esta impronta jurídica y de allí que favorezca la representación de los eventos capturados por las emociones y la cognición del narrador. De hecho, quién puede cuestionar o rechazar los sentimientos y las intuiciones de una madre como falsos.

91 3.5. La narración en la declaración testimonial

En este trabajo, abordo la acción de narrar desde el contexto de la actividad que se está llevando a cabo, la declaración testimonial, y el evento institucional judicial de la audiencia pública ante la Corte IDH. En la declaración testimonial, los actores sociales en calidad de declarantes se encuentran bajo juramento y sus declaraciones tienen valor de evidencia. Bajo estas condiciones, las presuntas víctimas producen narrativas de experiencia personal que relatan los hechos acontecidos desde el punto de vista del narrador protagonista para que sean valorados por el tribunal con el fin de dictar una sentencia. En esta actividad, las narrativas emergen a partir de las preguntas de los abogados y jueces que interpelan a las víctimas utilizando términos que, en la mayor parte de los casos, ellas desconocen. En el marco del evento social e institucional de carácter público y mediatizado, los actores sociales producen narrativas que tienen efectos en el desarrollo del proceso judicial y repercusiones que van más allá de la sala de audiencias.

Estas narrativas son producidas en la interacción entre, al menos, dos participantes, interrogador y declarante, y están moldeadas por la asimetría de poder de los roles de participación. Pueden ser consideradas como una puesta en escena (Carranza, 2010a) en tanto ya han sido narradas en instancias previas del proceso judicial y se asume que los participantes institucionales conocen su contenido. Sin embargo, cada vez que se produce un relato, este se actualiza y es moldeado por las características particulares del contexto de producción. El conocimiento de los participantes acerca de los hechos narrados en la interacción es variable. Mientras que los abogados de las partes a menudo recuerdan hasta los detalles, los jueces suelen expresar que no tienen en su memoria toda la información relevante. Por último, para la audiencia que escucha y observa los testimonios vía

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streamming o a través de los medios de comunicación que los reproducen, el contenido de estas narrativas suele ser, en gran parte, nuevo.