Capítulo 1. La primacía del accionista en las corporaciones
1.5 Primacía del accionista y el rompecabezas
1.5.3 La regla de la primacía del accionista en el derecho
1.5.3.3 La primacía del accionista en el Case Law
Si bien Delaware es su más determinante favorecedor, el origen jurispruden- cial de la regla de la primacía del accionista no es creación suya. Fue la Corte del estado de Michigan la que mediante una emblemática decisión en el caso Dodge vs. Ford303, en 1919, a juicio de la mayoría de los académicos norteame-
ricanos, abrazó por primera vez este principio. Mediante una acción judicial emprendida por los hermanos Dodge, en ese momento propietarios de 10% de las acciones de Ford Motor Company, se pretendía que Henry Ford –accio- nista mayoritario y controlador de la compañía–, permitiera que se distribu- yeran beneficios especiales. El señor Ford basó su decisión en que el dinero se reinvertiría para crear más empleo, ofrecer precios más bajos, subir salarios y beneficiar a la sociedad en general, asegurando que le parecía que la compa- ñía estaba siendo demasiado rentable, y por eso no se repartiría ese dividen- do especial.304
La Corte suprema del estado de Michigan, con el propósito de dirimir este conflicto, emitió una sentencia cuyo contenido central se convirtió en prece- dente para la interpretación posterior por parte de todas las Cortes de Estados Unidos. En esa sentencia la Corte declaró:
Una corporación está organizada y dirigida, en primer lugar, en beneficio de los accionistas. Las facultades de los directores han de ser ejercidas para tal fin. La discreción de los directores es ejercida mediante la elección de los medios para alcanzar ese fin, y no se extiende a un cambio en el fin en sí mismo, a la reducción de beneficios, o la no distribución de beneficios entre los accionistas con el fin de destinarlos a otros fines.305
302 Ibid., p. 3.
303 Dodge vs. Ford Motor Co., 1919, p. 668. 304 Ibid., p. 673.
305 Dodge vs. Ford Motor Co., 1919, p. 684. El texto original en inglés es el siguiente: “A business corporation is organized and carried on primarily for the profit of the stock-
Como puede verse, los directores tienen un deber fiduciario con los accio- nistas y a él subordinan todas sus acciones dentro de los límites de la ley. El marco jurídico de referencia de sus actuaciones es, desde entonces, la maximi- zación de beneficios para los accionistas; ahí está el principio ordenador de la gestión de las corporaciones. En palabras de Milton Friedman, “La responsa- bilidad social de la empresa es incrementar sus utilidades”.306
La consagración de la regla de la primacía del accionista, rápidamente tuvo una acogida casi unánime durante muchos años, tanto en la jurispruden- cia como en la doctrina jurídica307 y económica.308 Efectivamente, el caso de
Dodge - Ford fue el único en este sentido, y otros casos en distintas jurisdiccio- nes refrendaron jurisprudencialmente la regla de la maximización del benefi- cio del accionista como deber fiduciario de los directivos. Así, en el caso Katz vs. Oak Indus, Inc., la Corte del estado de Delaware dijo en el año 1986: “es
rectors is to be exercised in the choice of means to attain that end, and does not extend to a change in the end itself, to the reduction of profits, or to the non distribution of profits among stockholders in order to devote them to other purposes”.
306 Friedman, 1970, p. 32. 307 Bainbridge, 2002, pp. 411-413.
308 Edward Younkins ha explicado este punto de vista minimalista de la responsabi- lidad social de la siguiente manera: la responsabilidad social de la corporación a través de sus directores, gerentes y otros empleados, es simplemente para respetar los derechos naturales de los individuos. Los individuos en una sociedad anóni- ma tienen la obligación de respetar el albedrío moral, el espacio, o la autonomía de las personas. Este la obligación de respetar los contratos con los administrado- res, empleados, clientes, proveedores y otros, los derechos de no llevar a cabo el engaño, fraude, violencia, amenazas, robo, o la coacción en contra de otros, y la responsabilidad de honrar declaraciones realizadas a la comunidad local. 2001, p. 101.
obligación de los directores, dentro de la ley309, maximizar el interés de largo
plazo310 de los stockholders”.311
La interpretación acerca de la verdadera magnitud de la sentencia y los principios que subyacen a ella en el caso Ford vs. Dodge no es unánime. Al- gunos dicen que la orden de repartición del dividendo especial entre los ac- cionistas, contenida en la sentencia, no obedece al principio de maximización de las utilidades para el accionista, sino al respeto del deber de buena fe para con los minoritarios.312 Otros afirman que es un verdadero error jurispru-
dencial sin ningún correlato en el sistema jurídico ni con la vida empresarial norteamericana.313 A pesar de algunas opiniones disidentes, para la mayoría
Dodge vs. Ford es un precedente vigente: continúan sosteniendo el principio
309 En cuanto al cumplimiento de la ley como límite a la maximización, algunos crí- ticos de las normas actuales por violación de la ley en las decisiones directivas di- cen que en la ponderación de los costos de cumplimiento y las posibles multas y penas, las empresas suelen descartar de sus alternativas de decisión las conduc- tas que tienen sanciones penales, por la probabilidad de ser atrapado, enjuiciado y declarado culpable. Ver Greenfield, 2006, pp. 73-74. Critica la opinión de que “la obligación de obedecer la ley esté sometida a la obligación de hacer dinero”. También argumenta que los tribunales deben tratar las decisiones de no cumplir con las leyes aplicables, manteniendo la responsabilidad personal de los tomado- res de las decisiones junto con la de la corporación a efectos de penalizaciones. Hay, sin embargo, una fuerte opinión en contrario por parte de aquellos que en- tienden la ley como un costo. Ver, por ejemplo, “ley, como el precio” de la con- formidad corporativa; consultar Cooter y Robert, 1984, pp. 1524-25; Easterbrook y Daniel, 1982, pp. 1155, 1168; Engel, 1979, p. 1.
310 Paralelamente la regla de maximización se fue matizando con el concepto de be- neficio del accionista a largo plazo (Shareholder long-run interest). Este princi- pio ha sido establecido tanto jurisprudencial como legislativamente en Estados Unidos. Para sostener que los directivos pueden dar, por ejemplo, un donati- vo a una universidad, sin que esto constituya una violación del deber fiduciario de maximización, algunas cortes han entendido que el interés de los accionistas y el interés público se identifican a largo plazo. A este planteamiento se le ha de- nominado “visión monista del propósito de la empresa”. Ver Sneirson, 2009, pp. 988-989.
311 Katz vs. Oak Indus, Inc., (Del. Ch. 1986), 1986; También se puede ver Long vs. Norwood Hills Corp., 1964; Granada Invs., Inc. vs. DWG Corp., 1993.
312 Sneirson, 2009, pp. 1001-1007. Aquí manifiesta la profesora que la corte de De- laware ha citado este caso únicamente en dos ocasiones y que, por tanto, no debe enseñarse como un precedente fundamental de la norma de maximización de va- lor para el accionista.
313 Stout, 2008, pp. 9, 163. También se puede consultar Stout, 2008, p. 166. Argu- menta esta profesora que “Dodge contra Ford es sin duda una mala ley, al me- nos cuando se cita la tesis de que el objetivo de la corporación es, o debería ser, la maximización de la riqueza del accionista. Dodge contra Ford es un error…” “una rareza doctrinal, en gran medida irrelevante a la ley corporativa y la práctica empresarial”, según Stout.
de maximización del beneficio para el accionista y ha sido ampliamente usa- do por las Cortes de Estados Unidos durante muchos años.314
1.5.3.4 La primacía del accionista y la Business Judgment Rule en Delaware