Finanzas públicas
1. Las cuentas públicas en
en la Ley de Presupuesto 2005 – 2009. Si bien el superávit primario fue de 3,7% del PIB, es decir 0,2 puntos porcentuales del PIB menos que en 2004, la disminución del peso de los intereses permitió una sustancial mejora del déficit global. Este último, medido por encima de la línea, representó 0,8% del PIB. El déficit fue financiado mayormente con la emisión de títulos públicos, a diferencia de 2004, cuando se recurrió al endeudamiento con el sector financiero. El endeudamiento bruto del sector público medido en dólares continuó creciendo en 2005, pese a que medido en términos del PIB se redujo a 83%. A su vez, el crecimiento de los activos del sector público permitió reducir la deuda neta, que pasó a representar 53% del PIB. En lo que respecta a la estructura de la deuda, se tendió a disminuir la dependencia de los organismos multilaterales de crédito, lo que redundó en un aumento del peso de las colocaciones de deuda a través de títulos públicos. Asimismo, se mantuvo la tendencia a la desdolarización de la deuda y a reestructurar su plazo aumentando su madurez media.
La situación fiscal en los dos primeros meses de 2006 no sufrió grandes modificaciones. Las cuentas públicas mantuvieron su tendencia a consolidarse y el déficit fiscal global por encima de la línea en los doce meses móviles finalizados en febrero de 2006 se mantuvo en 0,8% del PIB, en tanto el superávit primario en dicho período fue de 3,6% del PIB.
IX.
Finanzas públicas
1. Las cuentas públicas en 2005
El año 2005 fue un año de conso- lidación fiscal, en el que el nuevo gobierno tuvo como objetivo or- denar las cuentas públicas, como quedó establecido en la exposición de motivos de la Ley de Presupues- to 2005 - 2009. En un contexto macroeconómico propicio, que favoreció una mayor recaudación, y con una política de gasto austera el gobierno logró superar las metas fijadas en la Ley de Presupuesto que estimaba que al cabo de 2005 habría un déficit fiscal global (por
debajo de la línea)1 de cerca de –1,3% del PIB.
Si se analiza el resultado por encima de la línea,2 el déficit fiscal global de 2005 fue de 0,8% del PIB, lo que equivalió a 142 millones de
dólares. Este resultado implicó una mejora sustancial respecto a los del año precedente cuando el déficit fiscal consolidado representó 2% del PIB (257 millones de dólares). Ello obe- deció a un incremento de 5% de los ingresos en términos reales del sector público no financiero, favorecido por el crecimiento del nivel de actividad y un mayor grado de formalización que mejoró los ingresos de los or- ganismos recaudadores del Estado. Por otra parte, el gasto primario se incrementó en porcentajes similares en términos reales, mayormente de- bido a los gastos extraordinarios que 1. Para medir el resultado del sector público se
suelen utilizar dos criterios diferentes: uno es el denominado por «encima de la línea», que considera los ingresos y egresos con el criterio «caja», el otro, denominado por «debajo de la línea», considera las fuentes de financiamiento. A diferencia del primero, este último incluye la información de los gobiernos departamentales. 2. En este criterio no se tiene en cuenta el resultado de los gobiernos departamentales y no detalla los ingresos y egresos de las empresas públicas ni del Banco Central, sino que se expone el resultado primario agregado del Gobierno Central, BPS, empresas públicas y BCU
provocó la implementación del Plan de Emergencia y el crecimiento real de las remuneraciones. Sin embargo, los egresos en concepto de pago de intereses disminuyeron significativa- mente (Cuadro 73).
El déficit global se explicó por el pago de intereses, que representó 4,5% del PIB, el que fue parcial- mente compensado por un superávit primario de 3,7% del PIB. Desde el punto de vista de los componentes del sector público, éste se explicó por un superávit primario del consolida- do Gobierno Central–BPS de 2,7% del PIB y un superávit primario de las Empresas Públicas de 1,1% del PIB y 0,2% de déficit primario del Banco Central. En lo que atañe a los intereses, la erogación por este concepto afectó sobre todo al Sector Público No Financiero (SPNF), que representó 4,5% del PIB. El resultado del consolidado Gobierno Central – BPS representó un superávit acumulado de más de 13.000 millones de pesos3 en 2005, lo que implicó una contracción monetaria con respecto a 2004, cuando el superávit acumulado fue inferior. A este efecto contractivo se sumó la colocación de Títulos Públicos en moneda nacional por 5.425 millones de pesos, el que fue compensado parcialmente por el efecto expansivo de la adquisición de moneda extranjera por parte del Gobierno Central (16.240 millones de pesos). De lo que surge que el efecto neto del Gobierno Central
en el mercado monetario fue una contracción de $ 1.150 millones (Gráfico IX.1).
1.1 El Gobierno Central
Las finanzas del Gobierno Central en 2005 acumularon un superávit primario de 458 millones de dóla- res, es decir 139 millones más que en 2004. Este resultado obedeció no sólo a un crecimiento de los ingresos, que se combinó con una muy leve caída de los egresos, sino también a la fuerte apreciación que tuvo el peso uruguayo en el período4 (Cuadro 76)(Gráfico IX.2).
El incremento de los ingresos del Gobierno Central (3% en términos reales) obedeció principalmente a la mayor recaudación de la DGI (7% en términos reales), estimulada por el crecimiento de la actividad econó- mica y la mejora de la fiscalización
realizada por dicho organismo. En contrapartida, la recaudación real en concepto de IRP se contrajo 37% como consecuencia de la eliminación de las tasas adicionales en abril y ju- nio de 2004. Por otra parte, la recau- dación de impuestos en concepto de comercio exterior se mantuvo prác- ticamente estable aunque en dólares tuvo un incremento de 23%.
Como ya se señaló, durante 2005 la recaudación de la DGI5 registró un fuerte aumento. El incremento de 7% en términos reales respondió, al crecimiento de la demanda interna, a la mejora de la administración tributaria y al au- mento de la fiscalización a efectos de disminuir la evasión (Cuadro 77).
3. Incluye el resultado por operaciones corrientes en moneda nacional del Gobierno Central, me- dido a través de las variaciones en las cuentas en moneda nacional del Gobierno en el BROU.
4. Debido a que en el período el precio del dólar disminuyó y el IPC se incrementó, debe tenerse en cuenta que la evolución de las cifras difiere según se consideren en dólares o en precios constantes deflactados por IPC. Por dicha razón, se observan incrementos mayores en dólares que en términos reales. En particu- lar, el incremento del superávit primario del Gobierno Central en términos reales fue de 15% respecto a 2004.
5. Al considerar la evolución de la recaudación de la DGI debe tenerse en cuenta que la misma fue afectada a la baja por medidas tributarias aplicadas en agosto de 2004 que implicaron: la eliminación de la aplicación del COFIS a los bie- nes y servicios prestados por las empresas públicas (energía eléctrica, telecomunicaciones y agua), la derogación del Impuesto a las Telecomunica- ciones (ITEL) para las llamadas internacionales, la reducción de la tasa del IRIC, que pasó de 35% a 30%, la rebaja de la tasa del Impuesto a las Comisiones (de 10,5% a 9%), la aplicación de tasas reducidas del IMABA de los Fondos de Recuperación del Activo Bancario (FRAB) y el aumento de los créditos del IVA admitidos para el sector transporte.
IX. Finanzas públicas
El impuesto que más incidió en el crecimiento de la recaudación fue, el IVA, que representa más de 50% de la recaudación de este organismo. En efecto, en términos reales la recaudación de este impuesto se in- crementó 10%, lo que va en sintonía con el crecimiento de la actividad económica, que implicó que se re- caudara más en el ámbito interno y en materia las importaciones.
En segundo lugar por su inciden- cia en la variación de la recaudación total se destacó el crecimiento del IRIC, cuya recaudación aumentó sustancialmente en términos reales (21%), pese a la reducción de su tasa en el segundo semestre de 2004. El incremento estuvo fuertemente liga- do a la recaudación proveniente del sector privado como resultado de la fase expansiva del ciclo económico, lo que, junto a un mayor control, resultó también importante para explicar el 19% de crecimiento de la recaudación del impuesto al patrimonio.
El incremento de la recaudación en concepto de Impuesto Específico Interno (IMESI), también contribu- yó a aumentar los ingresos en las arcas públicas. El crecimiento global fue de 6%, mayormente influido por las ma- yores ventas de automóviles 0 km y de tabaco, contrarrestado parcialmente por la caída de la recaudación del IMESI cobrado a los combustibles, cuya venta disminuyó.
En contrapartida, se registraron variaciones negativas en impuestos de menor incidencia, como el IME- BA (6%), el impuesto a las comi- siones (8%) y el IMABA (28%). La contracción de este último se debió a la aplicación de tasas reducidas a los Fondos de Recuperación de los
Activos Bancarios. A su vez, debido a que a partir de agosto de 2004 se eliminó la aplicación del COFIS a los bienes y servicios brindados por las empresas públicas, la recaudación de este impuesto se contrajo 23% en el ámibito interno.
Asimismo, se registró un cre- cimiento importante (23%) de la devolución de impuestos, parti- cularmente a las exportaciones, lo que disminuyó el crecimiento de la recaudación neta.
La recaudación de tributos que gravan al comercio exterior creció significativamente medida en dólares (23%). Sin embargo, en términos reales se mantuvo estable. Ello se debió a la fuerte apreciación que tuvo el peso uruguayo. Dado que la base del impuesto está expresada en moneda extranjera, cuando ésta se traduce a moneda nacional el efecto de la apreciación se transforma en una menor recaudación en pesos.
La recaudación de ingresos no tributarios6 fue 3% superior en
términos reales a la de 2004. Ello se debió al crecimiento de 12% de los recursos de libre disponibilidad y de 36% de la venta de energía eléctrica que más que compensaron la reducción del 13% de los aportes de las empresas públicas, ya que tuvieron en 2005 peores resultados que en el año precedente.
Los egresos del Gobierno Cen- tral se mantuvieron virtualmente estables, pese al crecimiento real que experimentaron las remunera- ciones, el gasto corriente y las trans- ferencias. Ello obedeció a que estos aumentos fueron compensados por la caída del gasto en concepto de pago de intereses. En efecto, si se excluyen los intereses, el gasto primario del Gobierno Central re- gistró un aumento de 1,8% en 2005 respecto al año precedente.
El aumento del gasto primario se debió mayormente al crecimien- to del gasto corriente. El gasto en remuneraciones creció 5,3% en términos reales. Ello obedeció principalmente a que, a través de los aumentos de salarios de los fun- cionarios públicos fijados en enero y en julio, las remuneraciones en 6. Los ingresos no tributarios incluyen, entre
otros, los ingresos de Loterías, Casinos, aporte de las empresas públicas y recursos de libre dis- ponibilidad (ingresos extra-presupuestales).
términos reales de los funcionarios del Gobierno Central mejoraron en promedio 5,8%, lo que sin embargo resultó insuficiente para compensar la pérdida de poder de compra de los salarios acumulada desde 1999. Asimismo, el aumen- to salarial a los funcionarios de la DGI en agosto de 2005, como contrapartida de su dedicación exclusiva a dicha oficina, contribu- yó significativamente a explicar el crecimiento de las erogaciones en concepto de remuneraciones.
Los gastos corrientes no perso- nales, por su parte, se incrementa- ron 10%, debido principalmente a la implementación del Plan de Emergencia, que supuso un gasto adicional de casi 33 millones de dólares. No obstante, pese a que el número de hogares beneficiarios resultó superior a los previstos inicialmente, la cifra invertida fue inferior a los 75 millones de dóla- res estimados originalmente para gastar durante 2005. Asimismo, la puesta al día con los proveedores del Estado implicó una contrac- ción de 36% en términos reales
del stock de la deuda flotante7 del
Gobierno Central, lo que implicó una mayor erogación en concepto de compra de bienes y servicios. Por otra parte, desde el punto de vista de su composición, se obser- vó una sustancial contracción del gasto de los organismos docentes, en tanto el gasto de los organismos de la administración central se incrementó 9%.
La inversión pública, por su parte, se contrajo 7% en el período analizado.8 La caída de este rubro del gasto fue generalizada en todos los incisos con excepción del mi- nisterio de Transporte y Obras Pú- blicas, el ministerio de Economía y la Universidad de la República. Sin embargo, se destaca, por su inciden- cia, la contracción de las inversiones realizadas por el ministerio de Vi- vienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (13%) y por el CODICEN (33%).
Las transferencias a los entes públicos y otros organismos se in- crementaron 7,7%, debido a las ma- yores transferencias a estos últimos. En cambio, las transferencias en con- cepto de previsión social se redujeron 3% debido a la menor asistencia al
BPS. Ello obedeció a un importante incremento de los ingresos (8%) de este organismo, acompañado de un reducido incremento de sus egresos (1%). Varios fueron los factores que contribuyeron a la significativa me- jora de la recaudación del BPS: por un lado, el cambio de indexador del Salario Mínimo Nacional (SMN) a Base de Prestaciones y Contribucio- nes (BPC) para el pago de prestacio- nes. Mientras la BPC se incrementó 4%, el SMN, que continúa siendo la base para ciertas remuneraciones y por ende para sus aportes, aumentó más de 90% respecto a su valor de diciembre de 2004; por otro lado, la
fase expansiva del ciclo determinó el aumento de los cotizantes del BPS (14% en promedio); por último, la mayor formalización, estimulada por los Consejos de Salarios y la mayor fiscalización realizada por la institución, así como el crecimiento de los salarios reales, contribuyeron al crecimiento de la recaudación del BPS (Cuadro 78).
En lo que atañe a los egresos, su estabilidad se debió a factores que operaron en sentido opuesto y prác- ticamente se anularon entre sí. Por un lado, se contrajeron las transferencias a otros organismos, particularmente aquellas vinculadas al IRP (38%). Sin embargo, aumentaron las destinadas a las AFAPs, resultado del crecimien- to de los salarios reales y del empleo formal. A su vez, disminuyeron los egresos por gastos corrientes no per- sonales (15%) así como las prestacio- nes por seguro de desempleo (3%), expresando la mejora observada en el mercado laboral. En contraparti- da, se incrementaron los gastos en pasividades y remuneraciones (3% y 2% respectivamente). Paralelamente, los gastos por prestaciones por seguro de enfermedad (10%) y asignaciones familiares (20%)9 experimentaron un significativo aumento.
1.2 Las empresas públicas10 El buen desempeño del Gobierno Central fue contrarrestado por una reducción de 35% en términos
7. Refiere a la deuda que el Estado mantiene con los proveedores por las compras de bienes y servi- cios vencidas y que aún no fueron pagadas.
8. A este respecto cabe aclarar, que no es posible comparar los datos que surgen de las cuentas fiscales con aquellos provenientes de las cuentas nacionales. Ello se debe a que mientras en las primeras se utiliza el criterio caja, en las cuentas nacionales se utiliza el criterio de lo devengado y, por tanto, se registran las transacciones inde- pendientemente de si éstas generan al mismo tiempo flujos monetarios.
9. El aumento de los gastos por asignaciones familiares se debió a que la Ley Nº 17.758 de 4 de mayo de 2004 y su decreto reglamentario 195/004 del 11 de junio de 2004 extendieron el derecho a cobrar asignaciones familiares a todos los hogares con ingresos de cualquier naturaleza inferiores a 3 SMN.
10. La información presentada en esta sección refiere a ingresos y egresos de caja de ANTEL,
IX. Finanzas públicas
reales del superávit operativo del consolidado de las empresas públi- cas. Dicha caída se debió a un creci- miento de los egresos corrientes que superó el aumento de los ingresos. En particular, los niveles récord del precio del petróleo en los mercados internacionales afectaron sensible- mente el resultado de ANCAP y en menor medida el de UTE, que en los primeros meses de 2005 debió recurrir al crudo para cubrir la insu- ficiente generación hidroeléctrica. A su vez, el aumento de los costos no se trasladó completamente a las tarifas, pese a que las mismas aumentaron en términos reales (Cuadro 79).
En lo que atañe a los demás egresos, se observó un leve aumento del gasto en remuneraciones (3,7%) y en impuestos pagados a la DGI (1,3%). En cambio, los gastos por aportes a la Seguridad Social, intere- ses e inversiones fueron inferiores a los de 2004. Respecto a este último punto, es importante señalar que existió una fuerte recuperación hacia el final del año, ya que hasta octubre la caída de la inversión era de 33%, mientras que cerró el año con una disminución de apenas 3,6%. Esta recuperación estuvo vinculada a las mayores inversiones realizadas por UTE y OSE, mientras que el resto de las empresas públicas disminuyeron sus inversiones en términos reales. La fuerte expansión de las inversiones de UTE (37%) obedeció al pago parcial
de la nueva planta generadora que se está construyendo en San José y a la inversión que supuso la reparación de la infraestructura eléctrica luego del temporal de agosto de 2005, en tanto las mayores inversiones de OSE se realizaron en obras de saneamiento y la construcción de nuevas plantas de tratamiento de agua potable. En contrapartida, la notoria contracción de las inversiones realizadas por ANCAP (83%) se debió fundamen- talmente a la desacumulación de las existencias de petróleo.
Por otra parte, las empresas, particularmente UTE, aumentaron los desembolsos (25%) a Rentas Ge- nerales en concepto de dividendos en efectivo.
Los ingresos de las empresas pú- blicas, por su parte, se incrementa- ron moderadamente (4,2%) debido a los mayores ingresos por ventas de bienes y servicios, que reflejaron la recuperación de la demanda interna. En contrapartida, las transferencias recibidas del Gobierno Central, que refieren particularmente a UTE, se redujeron 58%.
Si se analiza el comportamiento por empresa, el deterioro del resul- tado financiero del consolidado de las empresas públicas en 2005 se debió principalmente a ANCAP, que pasó de un abultado superávit de caja de 78 millones de dólares en 2004 a unos magros 11 millones en 2005. En contraste, el resultado de ANTEL prácticamente se triplicó en dólares (38 millones), en tanto el de UTE pasó de 73 a 77 millones de dólares, aunque en términos reales implicó una caída de 15%, debido a la fuerte inflación en dólares re- gistrada en 2005.
1.3. Los intereses y el
financiamiento del déficit fiscal
Los intereses de la deuda abonados por el sector público, disminuyeron sensiblemente tanto en términos reales como en relación al PIB. Ello obedeció a la apreciación de la mone- da doméstica frente al dólar, al creci- miento del producto y la consecuente reducción de la deuda en relación al PIB, a la caída de las tasas en moneda nacional y a un moderado aumento de las tasas de interés de referencia. En concreto, en 2005 los intereses pagados por el SPNF disminuyeron 8% en términos reales. Si se agregan los intereses pagados por el BCU, esta reducción llega a 21%. Esto último se debió a que en marzo de 2005 se canceló anticipadamente la mayor parte del circulante de Bonos
Brady11 liberando activos financieros
colateralizados, por lo que el país recibió intereses por 513 millones de pesos, lo que contribuyó a que al cerrar el año el país haya recibido más intereses de los que pagó.
El déficit fiscal de 2005 medido por «debajo de la línea», o sea con-