Economía internacional
2. Primeros meses de
2.1 Nivel de actividad
La información disponible sobre
Estados Unidos en los primeros meses de 2006 indica que el período de desaceleración del crecimiento del último trimestre del año 2005 ha quedado atrás y que se mantendría la tendencia a crecer que sigue desde mediados de 2003. En particular, la producción industrial aumentó, la demanda de bienes de capital se mantuvo estable y se recuperó la confianza de los consumidores luego del descenso que sufrió este indicador tras el huracán Katrina. Como consecuencia de estos fenó- menos, el consumo personal creció considerablemente. El mercado de trabajo continúa evolucionando positivamente, con tasas de des- empleo de 4,7 y 4,8% en enero y febrero de 2006 respectivamente. Otro indicador de la evolución po- sitiva del mercado laboral en lo que va del año es la caída del número de solicitudes de seguro de desem- pleo, que en enero registró uno de
sus niveles más bajos desde el año 2000. La tasa de inflación se redujo en noviembre y diciembre respecto a los meses precedentes, y en enero y febrero volvió a aumentar: 4% y 3,6% respectivamente en relación con los mismos meses de 2005.
Los indicadores de actividad de la Eurozona también muestran una recomposición en los primeros meses de 2006. El indicador Ifo de Alemania, que mide el clima de ne- gocios en la industria y el comercio, ha crecido en lo que va de 2006, ubicándose en los niveles más altos de los últimos 10 años. En enero de 2006 la producción industrial de la Eurozona creció 0,1% respecto a diciembre. La producción de bienes de consumo cayó en ese período y la de bienes de capital e insumos intermedios más que compensó la caída anterior. Los indicadores de confianza han mostrado evoluciones positivas en todos los componentes en estos meses: se incrementaron las ventas, las expectativas de produc- ción y los stocks. Las tasas de desem- pleo respondieron a este incremento de la actividad y en enero y febrero continuaron descendiendo, como venía ocurriendo en los últimos tri- mestres del año. La inflación, al igual que en la mayoría de las regiones del mundo, se incrementó levemente en los primeros meses del año como consecuencia de la escalada de los precios del petróleo. La economía británica se expandió en los prime- ros meses del año casi lo mismo que en el trimestre precedente.
La economíajaponesa continuó recuperándose firmemente en 2006. Tanto las exportaciones como la producción han continuado crecien-
do. También siguió aumentando la inversión fija a medida que fueron aumentando las ganancias empre- sariales. A su vez, el ingreso de los hogares siguió aumentando, pero a tasas más moderadas. Siguieron me- jorando las condiciones del mercado de trabajo y en febrero de 2006 la tasa media de desempleo mensual fue de 4,1%, la más baja desde julio de 1998. La inflación aumentó en los primeros meses del año, forta- leciendo la idea de que la deflación estaría llegando a su fin.
En suma, en los primeros meses de 2006 las economías desarro- lladas mantuvieron la tendencia a crecer que ya veían siguiendo desde el año precedente, revirtiendo el desaceleramiento que la mayoría había tenido en el último trimestre de 2005. La positiva evolución de los índices de confianza en los pri- meros meses indica la seguridad de los empresarios en que este cambio de las tendencias de crecimiento se mantendrá el resto del año.
2.2 Situación financiera internacional
Ante las perspectivas de una ac- tividad económica más intensa y mayores ganancias de las empresas, los mercados bursátiles mantu- vieron la tendencia a crecer en los primeros meses del año. En Estados Unidos el índice Dow Jones creció 3,6% entre diciembre de 2005 y marzo de 2006 y el Nasdaq, que refleja la evolución de la cotización de las empresas vinculadas al sector tecnológico, prácticamente el doble. El crecimiento se debió a las mayores ganancias informadas por las em- presas, que más que compensaron
el simultáneo aumento de las tasas de interés de largo plazo. Por otra parte, el repunte de la actividad económica en Japón se reflejó en la bolsa de valores, cuyo índice
Nikkei 225 acumuló un aumento
de 6% en el primer trimestre del año y en marzo se situó 45% por encima de su valor de un año atrás. Los mercados de valores europeos se comportaron de una forma pa- recida. Así, las mejores perspectivas sobre la actividad económica futura sumadas a las mayores ganancias de las empresas hicieron que el FTSE 100 de Londres también creciera 6% en el primer trimestre del año.
Los mercados bursátiles de la re- gión, por su parte, se mantuvieron en niveles muy superiores a los de igual período del año precedente, debido a las favorables perspectivas económi- cas. El índice Bovespa, por su parte, había acumulado en febrero un creci- miento de 15%. Sin embargo, la in- certidumbre generada por la renuncia del ministro de Economía brasileño el 27 de marzo contrajo levemente el índice ese mes. No obstante, el efecto fue muy breve, ya que en abril la bolsa de San Pablo retomó la tendencia a crecer. Las buenas perspectivas eco- nómicas también hicieron crecer el índice Merval de Buenos Aires, que en el primer trimestre acumuló un crecimiento de 16%.
Las economías centrales tendie- ron a aplicar políticas monetarias más contractivas en el primer trimestre de 2006, debido a las incipientes pre- siones inflacionarias, lo que provocó un aumento de las tasas de interés
de corto plazo. Por un lado, el BCE decidió en su reunión de marzo ele- var cuarto punto porcentual sus tasas
II. Economía internacional
de interés de referencia, lo que situó
la minimum bid rate en 2,5%, para
contrarrestar las presiones alcistas que el crecimiento de los precios del petróleo estaba ejerciendo sobre la inflación. Por otro lado, en enero asumió el nuevo presidente de la Re- serva Federal, Ben Bernanke, quien mantuvo la misma política moneta- ria. En su reunión del 28 de marzo, y tal como esperaban los mercados, la FED volvió a incrementar la tasa de interés de los Federal Funds y la llevó a 4,75% por considerar que el enlentecimiento de la economía en el último trimestre de 2005 había sido pasajero y que se había revertido en el primer trimestre de 2006, y que si bien la inflación subyacente se man- tenía contenida, existían presiones al alza sobre los precios. Dado que se trató de una medida ampliamente anticipada por los mercados finan- cieros, tuvo escaso impacto sobre los mercados bursátiles.
La novedad en materia de tasas de interés fue la decisión del 9 de marzo del Banco de Japón de ter- minar con una política monetaria laxa, que se venía aplicando desde hacía cinco años y que a causa de la excesiva liquidez había determi- nado las casi nulas tasas de interés que existen en Japón. Esta decisión fue resultado de la reactivación de la economía nipona y del fin de la deflación en el primer trimestre de 2006, un problema que la afectaba desde hacía largo tiempo. De esta forma, la política monetaria pasó de ser antideflacionista a inflacio- nista y volvió a utilizar las tasas de interés call overnight −que actual- mente se encuentran en torno a cero− como objetivo.
Por su parte, las tasas de interés de largo plazo respondieron a la tendencia a aumentar de las tasas de corto plazo, pero los incrementos fueron moderados. En los primeros tres meses de 2006 la tasa de interés de los bonos a 10 años del Tesoro de Estados Unidos se incrementaron 25 puntos básicos para situarse en marzo de 2006 en 4,72% en pro- medio. Los mayores rendimientos reflejaron además las perspectivas de los agentes de una mejora de la actividad de la economía norteame- ricana a mediano plazo
En materia de paridades cam- biarias, en los primeros meses del año el dólar estadounidense comenzó a debilitarse frente a las demás monedas de las economías centrales. La depreciación del dó- lar, particularmente frente al euro, se volvió más evidente en el mes de abril. La apreciación del euro estuvo vinculada a la reaparición de la preocupación de los mercados por los desequilibrios macroeconó- micos de la economía de Estados Unidos, ya que se conocieron los datos del déficit de cuenta corriente del último trimestre, que ascendió a 7% del producto. A su vez, las me- jores perspectivas para la economía europea también influyeron en la apreciación del euro. No obstan- te, su valor frente al dólar aún es inferior al valor medio del primer trimestre de 2005.
2.3 Precios internacionales
Los precios de las materias pri- mas no energéticas mantuvieron una tendencia a crecer durante los primeros meses del año, debido a la desvalorización del dólar estadouni-
dense en dicho período. Entre los
commodities continuó destacándose
el crecimiento de los precios de los metales, que en el primer trimestre fue de 10%. Los precios de los
commodities agropecuarios y de los
alimentos, por su parte, crecieron sólo 2% y 4% respectivamente.
Finalmente, los precios del pe- tróleo parecen seguir su imparable escalada. Luego de aumentar en diciembre y enero, disminuyeron en febrero, pero volvieron a subir a partir de marzo. En el primer tri- mestre de 2006 el precio del WTI se incrementó 6% en promedio con respecto a la media de diciembre de 2005. A su vez, el precio del Brent, que habitualmente es más bajo que los el WTI, lo superó, por lo que acumuló un incremento de 9%. A la estrechez de la oferta y las presiones de la demanda, que siguen siendo el principal fundamento para com- prender la volatilidad del precio del crudo, se sumaron factores coyuntu- rales, como la amenaza de un posible conflicto bélico con Irán, segundo productor de crudo de la OPEP; interrupciones del suministro de Nigeria; la inseguridad reinante en Irak y preocupaciones acerca de los inventarios de Estados Unidos ante la aproximación de la temporada de verano, época en la que se incremen- ta la demanda de combustible por los viajes dentro del país.
En suma, el panorama interna- cional no ha sufrido grandes mo- dificaciones en los primeros meses de 2006. Por lo tanto, más allá del crecimiento de los precios del petró- leo, el contexto económico mundial siguió siendo relativamente favora- ble para la economía uruguaya.
La economía argentina registró por tercer año consecutivo en 2005, un notable crecimiento económico (9,2%) que superó todas las proyecciones y que se debió al incremento de la demanda interna y de la externa. La inversión bruta interna fija fue el componente más dinámico de la demanda. El gobierno argentino logró, por un lado, concretar la operación de canje de la deuda en default en los primeros meses de 2005, lo que coadyuvó a que mejoraran algunos indicadores: bajó el riesgo- país y subió la nota de las calificadoras de riesgo. Por otro lado, la administración del presidente Kirchner logró mayor apoyo parlamentario en los comicios realizados en octubre, lo que llevó a la posterior sustitución del ministro de Economía, Roberto Lavagna. Las negociaciones con el FMI se mantuvieron estancadas durante todo el año 2005 y a fin de año, el gobierno argentino resolvió cancelar con un pago anticipado su deuda con dicho organismo. En 2005 se aceleró el crecimiento de los precios internos, que superaron ampliamente la meta fijada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Por esa razón en los últimos meses del año el gobierno llegó a acuerdos con diversos actores privados para mantener estables los precios de algunos bienes que componen la canasta de las familias y modificar así las expectativas y frenar la inercia inflacionaria. En 2006, la economía argentina siguió creciendo, al tiempo que la inflación continuó estando en el centro del debate público. Por su parte, la economía brasileña creció 2,3 % en el año 2005, es decir menos que el año precedente. El menor dinamismo de la actividad económica se debió a diversos factores. Por un lado, se desató una grave crisis política por denuncias de corrupción que afectó al propio partido de gobierno, debilitó su imagen y le hizo perder popularidad. Por otro lado, la política monetaria restrictiva, que mantuvo una tasa de interés real muy elevada, desestimuló la inversión productiva. La inversión bruta interna fija creció apenas 1,6% en el año. Se consolidó el incremento del consumo de los hogares, favorecido por el aumento del empleo y las mejoras salariales. Por su parte, las exportaciones crecieron de forma importante y el año 2005 cerró con superávit comercial récord. El ingreso permanente de capitales al país llevó a que la moneda local se apreciara significativamente. Por su parte, el Banco Central de Brasil (BCB) aprovechó el contexto externo favorable y acumuló reservas que permitieron que el gobierno brasileño cancelara anticipadamente su deuda con el FMI: a fines de 2005 pagó 15.500 millones de dólares. La economía continuó creciendo en los primeros meses de 2006, con una inflación controlada, acorde con la política de reducción de la tasa de interés Selic, a pesar de que la crisis política determinó la renuncia del ministro de Hacienda en febrero.