Pero los lugares que realmente los recibieron y donde vemos un resurgimiento de la vida judía son Ámsterdam, en Holanda y Hamburgo en Alemania. Ambas son ciudades portuarias abiertas al comercio, las importaciones y exportaciones y Ámsterdam además estaba en Guerra con España y lo que más quiere es invitar a los enemigos de España a que entren en su territorio. Por lo tanto a estas dos ciudades llegan un número enorme de marranos, de judíos españoles y portugueses que habían vivido como marranos y ahora tienen la oportunidad en Ámsterdam de volver a sus antiguas raíces y prácticas judías. Esto establece la creación de una nueva comunidad de origen portugués-español que se establece en Ámsterdam para comienzos del 1600.
Por lo tanto ya entramos en el 1600 ahora y esta es una comunidad nueva que además establecerá una relación distinta con respecto a los cristianos que vivían en Ámsterdam.
Por primera vez un número grande de judíos que habían vivido por años como cristianos educados en latín, español y portugués al retornar a Ámsterdam tratan de restablecer su historia como judíos con las fuentes tradicionales, los Rabinos y las prácticas judías.
Y lo que ocurre en muchos de estos judíos es un nuevo y renovado compromiso con la fe judía. Miles de judíos que durante años han nacido y vivido como nuevos cristianos pueden ahora como adultos comenzar a aprender hebreo, ir a la sinagoga y cumplir mitzvot o mandamientos judíos.
Al mismo tiempo hay otros judíos (como sucede siempre a lo largo de la historia) que no estaban interesados en volver al judaísmo sino que estaban más interesados en las oportunidades económicas que esta nueva ciudad y situación podía brindarles, y de alguna manera, sin obligación de practicar el cristianismo sabemos que tampoco practicaron el judaísmo.
Lo irónico es que para todos estos individuos, ya sea se sintieran judíos, nuevos cristianos o simplemente indiferentes a todas estas cosas, se vieron en su mayoría como una sola nación al establecerse en Ámsterdam. De
pronto la definición o categorización de sus opresores llamándolos “judíos por raza” parecía por primera vez definirlos. Estos judíos que llegaban a Ámsterdam establecían una nueva clase de judío que podía ser secular o estar desconectado de las tradiciones judías y sus prácticas debido a sus años viviendo como cristianos pero de todos modos y más allá de lo que creyeran se sentían parte del pueblo judío. Estos judíos se sentían unidos por un pasado compartido: eran sefardíes conversos que venían de España y Portugal.
La comunidad de Ámsterdam es una de las espectaculares del 1600 con un significado cultural histórico impresionante. Solo basta visitar Ámsterdam, si uno tiene la posibilidad para ver la sinagoga portuguesa y sefardí y el famoso e histórico barrio judío llamado Jordán, el Museo Judío y posteriormente el de Anna Frank.
La presencia de los judíos en Ámsterdam es realmente transcendental y la forma en que lo articulan es interesantísima puesto que por un lado muchos de ellos no quieren perder sus raíces españolas y portuguesas pero al mismo tiempo comienzan a abrazar las costumbres Holandesas que nada tienen que ver con las costumbres del lugar que provienen.
Y esta es la tensión eterna de los judíos que al mismo tiempo que quieren abrazar las costumbres del lugar que habitan no quieren abandonar las comidas ni costumbres de donde provienen.
Permítanme introducir una breve anécdota personal que viene al caso de lo que estamos describiendo. Cuando tuvimos la posibilidad con mi novia de visitar Ámsterdam en Enero de 2010 pasamos el Shabbat más bizarro de nuestra historia. Fuimos invitados luego de los servicios religiosos a cenar el viernes por la noche en la casa del Shamash de la comunidad. El Shamash o conserje en español, es un funcionario religioso que desempeña diversas funciones en una sinagoga. Generalmente tiene a su cargo la preparación de los servicios religiosos diarios, el cuidado y mantenimiento de los elementos rituales de la sinagoga entre los que se encuentran los Siddurim (libros de rezos), los Jumashim, es decir las Biblias comentadas, los Sfarim (es decir los rollos de la Torá), etc.
El Shamash de la sinagoga portuguesa de Ámsterdam vestía en Shabbat como los antiguos judíos Portugueses del 1600. Es decir que caminaba con nosotros en el año 2010 por las calles de Ámsterdam con un frac o smoking y con un sombrero de copa tipo galera. Lo más bizarro de esta persona es que su
madre era judía pero su padre era chino. El hombre poseía rasgos totalmente chinos. Había nacido en la Guayana Británica, había sido educado por su madre en las tradiciones judías pero había recibió una educación secular y al cumplir la mayoría de edad hizo Aliá (es decir se fue a vivir a Israel) y se casó con una mujer ortodoxa norteamericana.
Esta breve historia personal simplemente intenta narrarles el caso de un judío de padre chino y madre judía que se casó en Israel con una mujer norteamericana y vivían en Ámsterdam con sus tres hijos. En Shabbat el vestía como un judío portugués sefardí del 1600 y se ganaba la vida trabajando en la semana dando clases de karate y donando su tiempo como Shamash o conserje de la comunidad. Un Mish-Mash impresionante.
Volviendo a nuestra historia, que haya sido Ámsterdam por lo tanto el lugar de destino no es casual. Ámsterdam para el 1600 es una de las primeras ciudades en las cuales la Iglesia y el Estado se definen como algo distinto. En Ámsterdam había libertad religiosa y por eso los judíos se sintieron tan cómodos allí. Esto representa una nueva situación para los judíos. Como vimos hasta ahora no podían vivir donde querían porque o eran expulsados o debían vivir en ghettos. Pero Ámsterdam les ofrece la posibilidad de vivir donde ellos quieran y moverse libremente por las ciudades sin tener que preocuparse.
Si uno tiene la posibilidad de ver los retratos de Rembrandt y otros pintores Holandeses descubre que muchos de ellos vivían cercanos a los barrios judíos y al ver sus cuadros no solo como arte sino como retratos de una época histórica, uno puede ver el tipo de interacción que había entre cristianos y judíos en la vida cotidiana.