2. Cuestiones de método
3.3 Los accidentes de tránsito y las bicicletas
Algunos integrantes de los grupos 1; 3 y 5 tuvieron experiencias cercanas relacionadas con accidentes de tránsito. Por ejemplo, uno de ellos relata una ocasión en la cual le tocó
presenciar un hecho donde un joven murió. Ante la evidencia de los relatos, otros integran- tes opinan que la bicicleta es uno de los vehículos más seguros, dependiendo siempre del manejo del conductor, ... tiene más control de este vehículo que de un auto o una moto porque éstos se desplazan a mayor velocidad. Los otros vehículos chocan a las bicicletas,
pero reconocen que ... ante un accidente los que salen más perjudicados son las bicicletas, puesto que al no tener protección es la persona quien puede salir lastimada.
La mayoría considera que efectivamente ocurren muchos accidentes de tránsito en los que se ven involucrados los ciclistas puesto que ... [los conductores de los] autos o motos, le- vantan mucha velocidad y no tienen en cuenta lo que hay a su alrededor, es decir lo que acon- tece en el lugar por donde están transitando, y que puede ocurrir que en una zona pueda haber niños o bicicletas, y ante un eventual cruce de alguna persona suceda un accidente.
Creen que, según el lugar donde ocurre el accidente, éste va a ser de distinto tipo, ...
por ejemplo en esta zona (periferia) hay más accidentes que involucren a ciclistas y en otro sector de la ciudad son de otro tipo, con más participación de automóviles. También obser- van que ... hay muchos peatones, gente que son atropellados al intentar cruzar la ruta (Ruta
Nac. Nº 11) dado que hay muchos barrios y escuelas que están ubicados a ambos lados de
aquélla. Efectivamente, están convencidos de que muchos accidentes de tránsito ocurren porque los sujetos usuarios no saben por dónde cruzar, y ponen como ejemplo el guarda
rail que está frente a la mueblería en la intersección de Ruta Nac. Nº 11 y Av. Alvear, que impide que las personas puedan circular.
Creen que en esta intersección se dan más accidentes de tránsito que involucran a los peatones. Estiman que los accidentes de tránsito ocurren por: (a) falta de cumplimiento de las normas que indican, por ejemplo, que no se debe doblar en “U”, ni cruzar el semáforo en rojo, se debe circular por la mano correspondiente, no adelantarse sin avisar; (b) falta de responsabilidad de todos los sujetos usuarios, ... si ves que viene un auto, no podés pasar como si nada, por más que esté lejos o cerca; (c) falta de conocimiento, ... es fundamental
la formación, es decir la educación de cada persona, estimando que desde temprana edad
no se les enseñó a respetar las normas del tránsito; (d) falta de mantenimiento de las vere- das y la calzada, ... el mal estado de las calles hace que los automovilistas, para evitar un bache, opten por desviarlo y en ese intento avanzan por sectores donde circulan peatones, produciendo de este modo muchos accidentes.
Creen que ocurren muchos accidentes en los que están involucrados los ciclistas y que ocurren porque éstos no están atentos, se confían en su capacidad de manejo, no son res- ponsables; también porque cada usuario piensa en sí mismo y que en el caso de ...los ciclis-
tas quieren ser más independientes y todo eso. Y también porque a los otros conductores
no les importa la presencia de los ciclistas.
Para los participantes,los accidentes de tránsito ocurrenporque los jóvenesque salen del “boliche” y conducen alcoholizados, y ... los padres no son concientes del arma que le están dando a su hijo, cuando le dan el auto, o cuando le compran un auto. Estiman que en muchos de los accidentes están involucrados los ciclistas, que son los que terminan siendo afectados por la falta de protección: ... el que siempre liga es el ciclista. Insisten en señalar que se dan muchos accidentes de tránsito que involucran a chicos jóvenes porque manejan muy rápido, o quieren pasar a otro sin precaución. Estiman que un accidente de tránsito que ocurre un lunes o un martes no tiene las mismas características que los que ocurren un viernes o un sábado.
Algunos integrantes de este grupo sufrieron accidentes de tránsito y dicen que éstos ocurrieron (a) por imprudencia del propio ciclista por no esperar, porque por llegar pronto al lugar de destino decidió circular entre los automóviles e intentó cruzar y derrapó (es decir, resbaló en la calzada y su vehículo caído se deslizó sobre ella); (b) por falta de precaución del conductor de automóvil que pasó muy cerca del ciclista y lo rozó; (c) por incorrecta comunica- ción entre los distintos conductores, cuando uno cree una cosa y el otro conductor, otra; y (d) por falta de espacio en la calzada debido a estacionamiento incorrecto (sobre la boca calle) de vehículos de gran porte: ... en la Av. Alvear hay vehículos grandes estacionados y entonces es muy poco el espacio que te queda para cruzar y a veces vienen los autos y ése fue el caso que me pasó a mí. Un camión estacionado, me abro un poquito para poder pasar y se me mete otro camión, entonces quedó un espacio muy chiquitito y ahí me tocó.
Opinan que en el diario siempre que sale alguna noticia vinculada con los accidentes de tránsito donde están involucrados los ciclistas el titular suele ser: ... camión atropelló a ciclista, auto que atropelló a ciclista. Creen que esto ocurre ... por culpa del ciclista, puesto que es prácticamente imposible que el auto vaya derecho a la bicicleta, siempre es el ciclista el que se cruza o no se lo ve cuando circula por una ruta oscura porque la bicicleta no tiene ojos de
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gato (dispositivo auto reflectante). Insisten en afirmar que siempre la culpa la tiene el ciclista, que no mide las consecuencias de sus actos, tanto para los demás como para sí mismo.
3.4 Prevención
En una buena parte de los grupos se considera que es necesario protegerse a la hora de manejar una bicicleta, pero es posible observar que los elementos de seguridad no los usa nadie, salvo quienes practican el ciclismo como deporte. Para los entrevistados los elementos de seguridad son necesarios sobre todo ante la posibilidad de que un automóvil ... los puede chocar, dado que comparten el mismo lugar para circular: ... la calle, y no la bicisenda. Algunos creen que ... ante un eventual accidente, el casco amortigua el impacto de la cabeza contra el piso, pero sin embargo afirman que ... tampoco se soluciona el pro- blema de la protección con el casco, dado que cubre solamente la parte de la cabeza, hay otra parte del cuerpo que es fundamental: la columna, que ante un eventual accidente de tránsito, por caída de la bicicleta, se lesiona la columna y la persona puede quedar inválido para el resto de su vida. Para otros, el uso del casco o rodillera no sirve de mucho si se recibe un golpe semejante al atropello de un automóvil.
Admiten no usar ninguna medida de protección para circular en bicicleta, y los motivos son múltiples: (a) por comodidad, por ejemplo dicen que es incómodo llevar el casco puesto; (b) por apuro, por ejemplo lleva tiempo ponerse todo el equipo (casco, rodillera, codera); (c) por cuidar la estética, pues dicen que quedan como disfrazados y temen ser objeto de burlas; (d) porque al llegar a un lugar no hay donde dejar estos elementos de seguridad; (e) por falta de dinero para comprarlos; (f) porque no están informados sobre la importancia de su uso. También porque consideran que no sería tan necesario: ... es necesario protegerse a la hora de manejar una bicicleta, pero que debería haber más control y más respeto entre todos y no te- ner la necesidad de estar tan atento y protegerse tanto. En este sentido, también indican que ... muchos no le dan importancia tampoco a eso. Y concluyen acerca del uso de estas medidas: ... eso no se usa, sólo lo usan los deportistas, específicamente los que corren en bicicletas.
Otros consideran que el ciclista no tendría que ponerse ningún tipo de protección, sino que se debería tener la bicicleta en buenas condiciones (especialmente la horquilla), completa, asegurando que estén bien los frenos, ponerle luces y prenderlas cuando es de noche. Opinan que el ciclista debe ser más prudente en esto, y que debería haber más exigencia por parte de las autoridades: Si se acostumbran, tal vez la generación del futuro lo incorpore naturalmente.
Opinan que para que haya menos accidentes se debería: (a) construir bicisendas de manera correcta: a los costados de la avenida y de la ruta, o entre la calle y la vereda, es decir en la misma calle, un sector al costado destinado para las bicicletas y no como están en la actualidad, en los bulevares que están en el medio de las avenidas; y también poner en buenas condiciones las que ya existen; (b) hacer estudios para planificar la manera en que se podría mejorar el tránsito; (c) colocar semáforos peatonales y para ciclistas y mejorar las calles; (d) implementar campañas de concientización sobre prevención de accidentes de tránsito. Estiman ... que todos, la gente que somos nosotros y que nos movilizarnos, deben saber del riesgo que se está corriendo y ser más concientes de las consecuencias que ello trae; (e) exigir el uso de casco y rodilleras para la protección de los ciclistas; (f) implementar controles para que se respeten las normas. Pero reconocen que hasta que no se mejore el salario de los policías que son quienes controlan no puede ha- ber control, puesto que no cumplen con su trabajo; (g) implementar una política integral, que los funcionarios se ocupen de construir las señales, poner los semáforos como corres- ponde y el resto de las personas asuma el compromiso que lleva a respetar las señales, a respetarse entre ellos. También se menciona la necesidad de compromiso de los peatones de respetar al resto, a pesar de que no conduzcan; (h) asegurar más vigilancia para evitar que se roben las bicicletas, ya que esto desalienta su uso, o la gente no la puede volver a comprar; (i) regular la entrega de licencia de conducir, que no se le otorgue a cualquiera, sin previa evaluación de sus conocimientos sobre las leyes y sus condiciones psicofísicas y su habilidad en el manejo. Y por último recomiendan: ... escuchar más a la gente que por ahí pide algo y por ahí no le hacen caso. Para la ruta se pedía que haya un semáforo. Hace años que se pidió eso y no se hacía caso, por eso hubo muchas muertes. Que las autoridades se ocupen de hacer cosas relacionadas con el tránsito.
Consideran que, para evitar que los ciclistas jóvenes se involucren en accidentes de tránsito, además de lo anterior se debería enseñarles cómo circular y sobre medidas de precaución y sobre las normas específicas, ver medidas para que los otros vehículos los respeten, que se controle el estado de las bicicletas, entre otras.
4. A modo de cierre
Del análisis de los grupos de discusión es factible identificar una clara estructura discursiva sobre la base de las dimensiones propuestas. Los jóvenes de todos los grupos expresan un co- nocimiento detallado, claro y concreto de la temática del tránsito. La bicicleta resulta primordial para el desarrollo y concreción de sus actividades cotidianas, tanto para los adolescentes (gru- pos 1; 2; 3 y 4) como para los jóvenes de más edad (grupos 5 y 6). En este sentido, se visualiza que la edad actúa de manera inversamente proporcional a la capacidad motriz de las personas, por cuanto a medida que aumenta la edad disminuye la fuerza muscular y los reflejos necesa- rios para andar en bicicleta y asimismo se cumple cada vez más con las leyes. Es por esto que los entrevistados consideran que el adulto es más prudente que el joven (a quien describen como rebelde, impulsivo, impaciente), justificando de este modo las razones por las cuales no respe- tan las normas de tránsito. En este último sentido, admiten cruzar semáforos en rojo, circular en contra mano, en zigzag o por la vereda, adelantarse a otro vehículo sin avisar, etcétera.
Reconocen abiertamente que no cumplen con las normas de tránsito porque ... es co-
mún no hacerlo, y porque no hay controles sobre la forma en que se comporta el ciclista
en la vía pública. Además, creen que no hay leyes escritas relacionadas con el modo y con- dición de uso de las bicicletas y sus usuarios, porque no las conocen y nunca escucharon hablar de ellas. Tampoco que existan sanciones previstas para los conductores de bicicleta cuando su comportamiento es riesgoso.
Para dar cuenta de estos comportamientos de riesgo, los ciclistas aluden a argumentos tales como la falta de control, la falta de costumbre ... la ciudadanía está acostumbrada a no cumplir, o la corrupción que hace que los sistemas y medidas de control sean ineficaces. También reconocen las deficientes condiciones de la vía pública, denunciando las razones por lo que esto sucede.
Inscriben la comprensión del incumplimiento de las normas que rigen sobre su rol como sujeto usuario de la vía pública en un marco general de renuencia o negación a cumplir con cualquier norma por parte de toda la población en general. E indican que esto está relaciona- do también con la predominancia de “valores” tales como la falta de respeto por el otro, el imperio de la ley del más fuerte, la comodidad o el individualismo: Cada uno tiene su modo
de ser. Cada uno tiene su ley propia. Y concluyen, de modo pragmático y también perturba-
dor, preguntándose por qué habrían de cumplir ellos con las normas, ... si nadie lo hace.
En relación con la percepción respecto a los riesgos que implica el circular en bicicleta, se registra un discurso claro que muestra que se conocen las elementos o dispositivos necesarios para la protección tanto de la persona como del vehículo, admitiendo que no los usan por di- versos motivos, tales como la comodidad o el apuro, pero también por la falta de dinero para adquirirlos, o incluso por el miedo a hacer el ridículo, al cumplir con algo que nadie cumple.
Son muy claros también en reconocer la importancia de que la bicicleta, el vehículo, es- té en buenas condiciones de mantenimiento y con el equipamiento necesario. Pero también dejan muy en claro que la realidad dista de esto. Las bicicletas tienen deficiencias, carecen de equipamiento, y si los tienen no siempre son utilizados (como sucede con las luces).
Queda en evidencia la falta de adopción de medidas de seguridad para evitar situaciones riesgosas. Reconocen que la posibilidad de sufrir accidentes de tránsito se acrecienta dado que el ciclista es el sujeto más maltratado de todos los usuarios de la vía publica, especialmen- te por parte de los vehículos con motor como automóviles (remiseros), colectivos y camiones, quienes compiten permanentemente por un lugar en la calzada. Esta situación expone de manera negativa al ciclista, dada su condición de sujeto no protegido, por lo que es posible la ocurrencia de accidentes por atropellos, roces o fricción, efectos de succión (con pérdida del equilibrio y derrapes), que pueden desembocar en accidentes de todo tipo de gravedad.
En relación con las condiciones generales del tránsito en Resistencia, perciben su alta complejidad, donde se evidencia el caos y la inseguridad susceptibles de generar situacio- nes de riesgos de accidentes de tránsito. Opinan que esto obedece a la multicausalidad de factores entre los que destacan el muy escaso interés que el tema despierta en la sociedad. Asumen que todo esto se debe a la falta de responsabilidad ciudadana, es decir de los propios conductores y usuarios de la vía pública, como así también a la falta de decisión política para resolver este problema. En cuanto a los conductores, dicen que en general, éstos se manejan como si no conocieran las normas de tránsito, y se permiten dudar acerca de si las normas ... no se cumplen por ignorancia o por maldad.
En cuanto a las autoridades, advierten acerca de la falta de cumplimiento del rol que les compete, como la protección (control de velocidad de vehículos), el acondicionamiento
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adecuado de las vías (arreglo de calles, adecuación de las medidas de seguridad como los reductores de velocidad, incorporación de señales de tránsito tanto vertical, horizontal co- mo lumínica) o la organización del estacionamiento (especialmente en lo referente al esta- cionamiento en doble mano y el estacionamiento en avenidas, que dificultan notablemente el cumplimiento de la norma referida a la obligación de circular por derecha y lo más cerca posible del cordón de la calzada), y la provisión y acondicionamiento de las bicisendas.
Estos adolescentes y jóvenes también tienen ideas y sugerencias para evitar que los ciclis- tas se involucren en accidentes de tránsito. La educación, la acción tutelar de las autoridades, las condiciones materiales y la difusión, organizan estas sugerencias de modo claro:
• Educar: ofrecer enseñanza de seguridad vial a través del sistema educativo vigente. • Exigir a las autoridades una eficaz acción tutelar capaz de promover y exigir el respeto a
las normas y, en general, el respeto por los demás.
• Acondicionar en forma efectiva y permanente las condiciones materiales de la vía pública. • Difundir a través de campañas, información sobre las normas de tránsito, dado que ad-
CAPÍTULO 9
A
UTOMOVILISTAS ADULTOS Y PEATONES ADULTOS MAYORES EN LA CIUDADDE
B
UENOSA
IRES62La estructura social es un sistema moral; la responsabilidad social crea las líneas principales de equilibrios entre costo y beneficios, y produce los diferentes modos de categorizar el mundo físico. Como en los animales, la atención humana se guía por el interés de sobrevivir (Douglas, 1996: 71)
1. Introducción
63Para la elaboración de este capítulo nos propusimos el análisis del tránsito urbano en sus aspectos estructurales y de interacción social, del riesgo potencial de circular en el espacio público y de las prácticas de los agentes involucrados, como fenómenos sociales a ser descrip- tos, comprendidos e interpretados a partir de las percepciones de adultos pertenecientes a dos categorías sociales de la población general de la ciudad. El trabajo se centró en aspectos relativos al riesgo primario, definido de manera amplia como las condiciones estructurales y situacionales y las acciones humanas que, en las percepciones de los sujetos participantes, podrían concurrir en la ocurrencia de accidentes de tránsito (AT). Entre las condiciones estruc- turales se incluyen la infraestructura y el equipamiento urbano material (vías de circulación, elementos de señalización, construcciones, obstáculos físicos diversos, etc.), su estado y fun- cionamiento y el parque vehicular, así como la normativa legal que tiende a regular los modos de circulación y la interacción entre los agentes sociales en sus diferentes roles en el tránsito. En el análisis de los discursos registrados se buscó identificar las referencias a la estructura y la agencia, a lo objetivo y lo subjetivo (Giddens, 1984; Bourdieu, 1988, 1991) en las clasifica- ciones que realizan los sujetos al atribuir significado y sentido a los elementos materiales, a la norma jurídica y a las acciones propias y de los otros en el tránsito (Douglas, 1998). Al aceptar la propuesta de Douglas (1996) de considerar el papel de la cultura en la configuración de las nociones de riesgo, prestamos atención al papel de los mandatos morales y culturales (aceptabilidad o aversión al riesgo, nociones de justicia, atribuciones de causalidad y culpa) en interacción con la conducta racional, teniendo presente que las ideas acerca del mundo provienen directamente de la experiencia social (Douglas, 1996: 154, citando a Durkheim64).
Adaptamos así, al análisis de los puntos de vista de los peatones y los conductores acerca