Capítulo III. La extensión rural del INTA en Misiones y
3. Los programas de extensión del INTA en Misiones
A continuación desplegamos una sintética caracterización de los citados grandes programas de extensión rural de INTA.
3.1. El Pro-Huerta
Este programa es el de mayor alcance en cuanto a población destinataria. Surgió en el año 1990, en el contexto de la Argentina hiperinflacionaria.
A Misiones recién llegó efectivamente en el año 1994. Desde entonces su estructura programática fue teniendo un paulatino crecimiento re- gistrando sus mayores picos de intervención en la época de mayor crisis socioeconómica: años 2001 y 2002. Se trata de un programa que es eje- cutado por el INTA, apoyándose en su red institucional, pero cuenta con recursos y financiamiento provistos por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
Sus objetivos en la actualidad apuntan a la promoción de prácticas productivas agroecológicas para el autoabastecimiento de alimentos, la educación nutricional y la promoción de ferias y mercados alternativos con una mirada inclusiva de las familias productoras8. A su vez incor- pora una visión “multidimensional” en la intervención, con un planteo bastante más abarcativo que el original.
El principal instrumento de llegada en forma masiva a la población es un kit de distintas semillas para la huerta familiar, escolar o comuni- taria. Las mismas se entregan dos veces al año: para la temporada de otoño-invierno y para primavera-verano. En Misiones el programa tiene registradas a 43.969 familias, 256 escuelas y 182 instituciones u orga- nizaciones recibiendo semillas gratuitas para sus huertas9.
Su estructura de trabajo se apoya en gran medida en la figura de los promotores voluntarios; en Misiones son 1.787 personas que se ocupan de distribuir los kits de semillas en su barrio o colonia, encargándose también de llevar adelante los registros de los beneficiarios. Se lleva un seguimiento de datos como la cantidad de miembros de la familia be- neficiaria, la ocupación de la persona encargada de la huerta, el destino de la producción de la huerta (si es para autoconsumo o para venta de los excedentes) y la ubicación de la misma (sea rural, periurbana o ur- bana). Los promotores colaboran de manera voluntaria con el programa y son acompañados por un técnico del programa el cual a su vez se re- porta con un coordinador provincial. En Misiones trabajan en este pro- grama en forma directa 23 técnicos, ubicados en las distintas unidades del INTA, en las que además de los seguimientos a la entrega de insu- mos, brindan capacitaciones, asistencia técnica, gestionan proyectos, eventos, etc. Por lo general se trata de personas sin título universitario, con formación secundaria o terciaria10.
3.2. Cambio Rural I y II
Se trata de un programa puesto en marcha en el año 1993 y relanzado en el 2013 como Cambio Rural II. Inicialmente su nombre era “Pro- grama Federal de Reconversión Productiva para la Pequeña y Mediana Empresa”. Su estrategia original se basaba “en la promoción de la orga- nización de los productores y de su integración para permitirles generar excedentes para satisfacer el nivel de vida y dejar margen suficiente para la inversión. Para ello desarrolla dos módulos de intervención: asistencia técnica y la vinculación al crédito” (Alemany, 2012: 435). La irrupción del programa significó un cambio importante en el trabajo de extensión del INTA por la incorporación de nuevos profesionales al trabajo, mu- chos de los cuales se vinculaban sin relación de dependencia con la ins- titución, siendo contratados como técnicos “independientes”. Para esta segunda edición que se está poniendo en marcha en la actualidad el ob- jetivo es llegar a 20.000 productores rurales en todo el país11.
Básicamente opera con grupos de 10 a 15 productores en el marco de un eje o una actividad productiva. El programa contrata un técnico externo al INTA y le paga una retribución mensual, debiendo los miem- bros del grupo hacer una contribución para completar el ingreso de este técnico12. El apoyo dura por tres años para cada grupo. Este técnico ma- neja una agenda de trabajo planificada en la que se llevan adelante tres tipos de intervención: a) visitas individuales a la chacra de cada miembro del grupo; b) reuniones mensuales con todo el grupo que muchas veces funcionan como capacitaciones en alguna temática específica; y c) co- laboración en la gestión para el acceso a líneas de financiamiento para los emprendimientos productivos.
El programa se orienta “a grupos de productores de la agricultura familiar capitalizada, productores familiares con posibilidades de capi- talizarse y PyMEs que lleven a cabo actividades productivas agrícolas, ganaderas, forestales, frutihortícolas, entre otras, relevantes en las eco- nomías regionales”13. A su vez cada grupo y su técnico asesor cuentan con el seguimiento de un técnico extensionista del INTA que actúa como vínculo efectivo con la institución.
Para comienzos del año 2015 existen en Misiones 17 grupos co- rrespondientes a lo que es el Cambio Rural I que seguirán hasta que cumplan sus tres años y 14 nuevos grupos ya conformados bajo lo que es Cambio Rural II. Asimismo, existen 27 grupos cuyo proyecto está
en proceso de elaboración o aprobación. Esto da un total de 58 grupos que involucran a alrededor de 580 unidades productivas14.
3.3. El ProFeder
Este programa, como hemos señalado anteriormente, se puso en práctica en el año 2003. Sus objetivos se han planteado en términos de “contri- buir a la promoción de la innovación tecnológica y organizacional, el desarrollo de las capacidades de todos los actores del sistema y el fortale- cimiento de la competitividad sistémica regional y nacional, en un ám- bito de equidad social y sustentabilidad ambiental” (ProFeder, 2011: 6).
Su emergencia como programa de extensión está vinculada a un nuevo período histórico en las políticas públicas como veíamos en el primer capítulo y fuertemente a la extensión rural pública, la cual estuvo a punto de ser completamente privatizada hacia comienzos de este siglo. Su enfoque se ubica en el marco de la idea de “desarrollo territorial”, el cual a partir de una visión de consenso entre los actores del territorio busca en forma simultánea volver más competitivos, sustentables y equi- tativos a los territorios.
Hemos señalado las debilidades de esta concepción ambigua, basada en la posibilidad de alcanzar consensos entre actores que ocupan posi- ciones contradictorias y de conciliar el libre mercado y la competitividad económica con el cuidado del medioambiente y la equidad social. No obstante, la ambigüedad e imprecisión en su definición y orientación de trabajo ofrece como contracara la posibilidad de operar en la práctica como un programa de intervención muy flexible, capaz de ser adaptado y puesto en marcha con objetivos muy diversos como veremos cuando profundicemos en el análisis de estos proyectos más adelante.
Su operatoria puede resumirse de la siguiente manera: básicamente se financian los “gastos operativos” o “gastos corrientes” de un técnico ex- tensionista que debe tener su mayor cantidad de tiempo laboral (al menos un 50%) afectada al proyecto. Cada proyecto define su población bene- ficiaria15, señala las problemáticas sobre las que va a trabajar y plantea una estrategia de intervención con una planificación de carácter mensual.
Los proyectos ProFeder tienen en la actualidad una duración de seis años, con una evaluación intermedia –en la que debe participar la po- blación beneficiaria y los distintos actores institucionales involucrados– a los tres años.
Al momento que hemos realizado el corte de nuestro abordaje de campo realizado entre agosto de 2014 y abril de 2015, el ProFeder tiene 19 proyectos en estado operativo en la provincia de Misiones con un alcance de 1.550 productores como beneficiarios. De estos proyectos, cinco se encuentran en la etapa de pre-proyectos16y los otros 14 están aprobados, y se encuentran con financiamiento operativo para funcio- nar. Además, estos últimos disponen de un documento de referencia de trabajo que ha sido evaluado y aprobado para su funcionamiento. Nues- tro estudio se centra en los extensionistas que llevan adelante estos 14 proyectos que ya se encuentran en pleno funcionamiento.
3.4. Alcance poblacional directo de los programas de
extensión
De acuerdo a datos institucionales, la cobertura poblacional directa de los programas de extensión rural del INTA en Misiones es la siguiente:
Cuadro 1. Alcance en unidades productivas de los programas de extensión rural del INTA en Misiones
Programa Grupos/Proyectos Beneficiarios
ProHuerta 1.787 43.96917
Cambio Rural I y II 58 580 ProFeder 19 1.550
Fuente: Elaboración propia en base a la consulta de los documentos institucionales re- ferentes a los proyectos.