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Capítulo VI. Los extensionistas y las instancias de trabajo

1. Una perspectiva instrumental de la comunicación: acciones,

Hemos señalado que pese a las constantes críticas recibidas, la raciona- lidad instrumental y el enfoque difusionista no perdieron centralidad en tanto que paradigma dominante de la Comunicación para el desa- rrollo. No obstante, fruto de esas críticas, se fueron planteando alterna- tivas y produciendo modificaciones al interior de estas concepciones. Una de las más significativas quizás fue la adopción de la necesidad de la “participación” por parte de la población rural en las intervenciones extensionistas.

Las causas que marcan la vigencia de un enfoque comunicacional sobre la extensión rural desde la racionalidad instrumental probable- mente son más profundas que la voluntad con que se busca superarlas como hemos visto en el capítulo anterior. Las políticas de extensión rural se enmarcan en reglas de juego mayores que imponen criterios de eficacia y resultados mediante los cuales la racionalidad instrumental no puede ser abandonada sin más.

Desde la postulación de aquel modelo matemático de la comuni- cación mucho se ha avanzado tanto desde perspectivas críticas como funcionalistas. En general la perspectiva instrumental como tal no goza de legitimidad académica y por ello es difícil encontrar discursos teóricos o perspectivas en comunicación para el desarrollo que reconozcan para sí mismas la denominación de “comunicación instrumental”. La fuerza que tomó el modelo de la Difusión de innovaciones cristalizado en la

obra de Rogers (1962) en el ámbito de la extensión rural, nos señala que pese al relativo abandono en el ámbito académico de esta perspec- tiva, su presencia es aun fuerte en el campo de la práctica. Como señalan Cimadevilla y orton: “la cotidianeidad muestra la fuerza y vigencia que puede tener su aplicación y lo vivo que Rogers –como intelectual de fuste dentro del enfoque– está en los análisis del campo, aún cuando no se lo nombre” (orton y Cimadevilla, 2008a: 19).

La relación comunicación-desarrollo, plantea Cimadevilla (2007) a partir de los recuentos hechos por Luis Ramiro Beltrán (2007), se constituye primero en terreno empírico siendo, precisamente, la resul- tante de una convergencia pragmática. La comunicación en este sentido se configura subordinándose al desarrollo, generalmente como instancia instrumental. En ese marco el trabajo teórico primeramente pasa por una etapa descriptiva y explicativa (“cómo se hace” y “por qué se hace como se hace”) para luego entrar en una fase normativa (“cómo debería hacerse”). La investigación y el debate de acuerdo con Cimadevilla fue- ron dándole complejidad a un pensamiento que en un comienzo partió desde una visión monocausal y lineal del desarrollo y las relaciones so- ciales. Asimismo, este autor plantea, como hemos señalado, que más allá de la visión dicotómica entre “difusionismo y concientización” que ha estado presente en el campo de reflexión académica, el campo de la práctica está dominado por tonos grises mezclando elementos de dis- tintos enfoques (Cimadevilla, 2008a).

Nuestra opción por un enfoque de la comunicación que parte desde la perspectiva crítica pero se abre a la consideración de las lógicas instru- mentales tiene que ver con la recomendación que establece Cimadevilla luego de analizar la producción teórica en el campo de la comunicación y desarrollo en Latinoamérica en los últimos años. Entre sus señalamientos plantea que “si el conocimiento y la experiencia acumulada en torno al papel de la comunicación en problemáticas de desarrollo pretenden dar un salto cualitativo será necesario no quedarnos en el reniegue de algunas de sus marcas” (Cimadevilla, 2008a: 108). La propuesta del autor se cierra en torno a una interpretación de la comunicación desde su visión instru- mental: “el desarrollo como cambio, la comunicación como instrumento; con sus bondades y defectos, con el realismo necesario y la honestidad disponible para evitar los enmascaramientos”2.

modelo de clasificación de las prácticas de extensión rural abordadas desde un enfoque de comunicación instrumental complejo. El mismo es el planteado en su tesis doctoral Dominios(2004a), donde a partir de una crítica a la racionalidad intervencionista, y del análisis del trabajo realizado por el INTA, postula un modelo de análisis que enfoca sobre la relación entre técnicos y agricultores de acuerdo a las “expectativas de reciprocidad” que plantean los técnicos en su actuación.

De esta forma el autor construye categorías intermedias que pue- den, de acuerdo a esta expectativa de reciprocidad, ser clasificadas en acciones, interacciones o comunicaciones (Cimadevilla, 2004a: 230). El alcance de esta conceptualización es el siguiente:

Acción: es la relación que se establece a partir de una actuación unio- rientada del agente, en la cual el componente vincular –destinatario o contraparte– tiene existencia conjetural y anónima. Supone un nivel in- ferior, en la escala de posiciones, de obtención de retroalimentación. El ejemplo típico sería la puesta en circulación de información por los ca- nales mediáticos.

Interacción: es la relación que se establece a partir de actuaciones bio- rientadas o multiorientadas entre el agente y sus vínculos destinatarios o contrapartes. Supone un nivel intermedio en la escala de rangos posibles de obtener retroalimentación. El ejemplo típico de esta modalidad de re- lación es el que se configura a partir de los contactos interpersonales a tra- vés de los cuales resulta posible identificar a los co-interactuantes (visitas, reuniones grupales, asistencia técnica cara a cara).

Comunicación: es la relación que se establece a partir de actuaciones biorientadas o multiorientadas entre el agente y sus vínculos destinata- rios o contrapartes que en el proceso de intercambio asumen compro- misos de cooperación. Supone el nivel más alto en la escala de niveles posibles de obtener retroalimentación. El ejemplo típico es el que se configura a partir de los contactos interpersonales a través de los cuales resulta posible identificar a los co-interactuantes y estos mediante in- tercambios y entendimientos asumen compromisos de cooperación.

Sobre esta clasificación hemos realizado una ponderación de las dis- tintas prácticas extensionistas enmarcadas en los proyectos ProFeder en Misiones que pueden sintetizarse en el siguiente cuadro.

Cuadro 3. Instancias de encuentro entre extensionistas y agricultores en el ProFeder en Misiones desde una perspectiva instrumental

Acciones Producción de Cartillas y materiales impresos Utilización de la radio

Utilización de la televisión

Interacciones Visitas a la chacra Capacitaciones Reuniones grupales

Visitas a Experiencias demostrativas

Comunicaciones Gestión de financiamiento y acompañamiento en su ejecución Obras prediales o comunitarias conjuntas

Fuente: Elaboración propia.