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MARCOS Y PANTALLAS

In document Creatividad y Discursos Hipermedia (página 44-47)

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1. MARCOS Y PANTALLAS

La base de datos está hecha de marcos (frames). Mientras que el tex- to es transmitido por frases, las imágenes digitales son transmitidas por marcos. De todos modos en la pantalla, en el marco, la naturale- za de los datos de texto es tan imagen como la imagen misma. La palabra screen (pantalla) derivada del francés antiguo escran signi- fica filtrar o sacar calor (refiriéndose a las chispas de una hoguera) e implica que lo que está siendo mostrado ya ha sido filtrado. Tanto en el caso de la tipografía como en el de las imágenes -cada una a su ma- nera-, han sido simplificadas a datos y reconstituidas en formas más 7 N de la E. El autor se refiere al texto en sí.

8 N de la T. Tipo de lámpara muy popular en los 60, lámpara que contiene aceite de colores variados y que al calentarse sube y baja tomando diversas formas.

convencionales (y a una resolución menor) en la pantalla. Esta sim- plificación o aplastamiento tiene diferentes nombres: digitalización, captura, muestreo, todos ellos relacionados con el hecho de transfor- mar media en dato a través de un proceso de filtros. El único medio del ordenador que no es filtrado es aquél que es generado desde el interior de la máquina. Es por esto que los gráficos de ordenador se ven mejor en la pantalla, son compatibles desde el principio y están optimizados para la resolución restringida de la pantalla.

Las nuevas generaciones de pantallas nos permiten procesos de digi- talización más finos y rápidos. Las nuevas pantallas alardean de mul- tiplicar por cuatro (o más) la frecuencia de actualización (la velocidad a la que cada píxel de la pantalla recibe su información). Conforme las resoluciones se hacen mayores, las personas de las pantallas se hacen menores (más jóvenes). Después de la optimización de los gráficos de ordenador, no hay ningún fenómeno mundano que se vea mejor en pantalla que un joven atleta en pleno apogeo de su habilidad. Las pantallas producen valores culturales a través del filtrado.

La pantalla filtra, el marco encierra la pantalla en una ventana-abra- zo, prometiendo la visión de otro mundo accesible. Como una ven- tana en una casa, cada marco parece encerrar su particular punto de mira. En Microsoft “Windows” podemos ver que esto es verdad, cada marco abriéndose sobre otra vista tamizada.

Los contenidos de este marco son sintetizados por el espectador como una unidad de contenido semántico complejo. Con el conte- nido dinámico de los flujos de datos en directo, este proceso es con- tinuo y siempre incompleto. Podemos ver que el marco mismo, sus fronteras y su ruptura juegan un papel cada vez más importante. Hoy hablamos a menudo de “encuadrar” o “enmarcar” una argu- mentación, es decir, buscamos las palabras adecuadas para que el argumento le resulte particularmente convincente a una audiencia determinada. El lingüista George Lakoff introdujo el concepto de “enmarcar” (framing) que se ha vuelto una estrategia esencial en los media de el Partido Democrático de los Estados Unidos9.

9 Véase LAKOFF, George, et al. (2004) Don’t Think of an Elephant: Know Your Values and Frame the De-

Es interesante comentar que la forma nominativa de marco (frame) en inglés significaba originalmente “the rack”, una estructura en madera con un marco para la tortura. De algún modo el mundo debe ser con-tor(tur-sion)-ado10 para que sea sostenido por un mar- co. En el marco somos testigos de una tortura a través de una pan- talla que a su vez nos impide sentir la angustia.

El siguiente uso registrado del uso de la palabra marco (frame) en inglés es el relativo a la madera de construcción. Podemos ver la emergencia del uso contemporáneo del término aquí, quiere decir que, para construir necesitamos enmarcar. De este modo el marco nos provee de una unidad semántica discreta, la cual, en la edad de de los flujos interdisciplinares de datos digitales, es siempre incompleta. Hoy en día ya no estamos leyendo o entendiendo lo que está ocu- rriendo en el marco, sino más bien monitorizando e interpretando. Podemos imaginar la pantalla de la televisión protegiéndonos de lo que está ocurriendo en la caja, mientras que el monitor del orde- nador, —su nombre está derivado de monere “amonestar, avisar, aconsejar”— posiciona instantáneamente al usuario en un escenario de sala de control ante el interfaz contemporáneo, abriendo múlti- ples ventanas (frames) a través de las que él o ella está monitori- zando varios procesos, desde la creación de una obra de arte hasta la política de países muy lejanos, desde la fruición de una relación íntima hasta las reservas de avión.

Al límite de la ilusión proyectada de los media, los límites físicos del marco (frame) son siempre materiales. Expresan los límites materia- les de la tecnología, en lo que al campo de la información digital se refiere. Si nuestro marco tiene de ancho 1024 píxeles, no tiene 1025 píxeles. En el píxel número 1025 otra materialidad se afirma a sí misma con su propia historicidad complementaria. El píxel número 1025 también afirma los límites materiales del presupuesto econó- mico de quien ha conseguido el marco.

Las conferencias más recientes de Manovich exaltan la aparente ten- dencia al alza del marco no rectilíneo, con un montón de ejemplos 10 En inglés: con-tort(ur)ed. Juego de palabras entre con-torsionado y con-torturado (Nota de la traductora).

de superficies mediáticas que cubren edificios en el espacio público, lo que el llama “arquitectura aumentada”11. De cualquier modo, re- dondo o cuadrado, un marco de medios digitales aún enmarca una pantalla, y encierra al discurso de los medios digitales con su mate- rialidad factual inmanente.

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