Nadie va a convencer a otra persona que sus ideas políticas están equivocadas, porque afectaría a todas sus creencias ideo- lógicas, especialmente a los que están en un cargo gubernamental o su Partido Político está en el poder. Lo mismo sucede con la universidades públicas; los del bando contrario a los que están en el poder tratarán de convencer a los electores que el gobierno rectoral no es lo que merecen y cuando ellos llegan al poder siguen haciendo lo mismo o peores actividades.
Por eso invito a que el primer equipo sea el de la universidad en su conjunto, dar solidaridad y servicio a toda la familia uni- versitaria y el segundo el grupo político universitario de su preferencia.
Las personas de derecha extrema o izquierda extrema son parte de bandos irreconciliables y aunque se les demuestre cog- nocitivamente que sus teorías políticas ya están sin sustento filosófico y científico, no lo aceptarán. Actualmente estoy in- vitando a la juventud a que analice los aciertos políticos del capitalismo y del socialismo, a efecto de plantear un nuevo paradigma político hacia el futuro. Un ejemplo de esta situación es la conferencia que impartí al inicio de un curso de formación política en la Facultad de Agronomía de la Universidad de San Carlos de Guatemala:
“La norma ejemplar para nuestra juventud es la conducta de nuestros gobernantes y esta conducta deja mucho que desear por toda la región; pareciera que el sistema democrático representativo que los llevó al poder, ahora les estorba.”
En casi toda Centroamérica los gobernantes intentan consolidarse en el poder y la alternabilidad del sistema democrático, que en mi criterio es la esencia del sistema democrático, tratan de burlarla por diferentes métodos y caminos; unos por cambios Constitucionales, otros buscando mantenerse, preparando el camino electoral a su esposa por medio del presupuesto y el clientelismo.
Durante la guerra fría, los mensajes revitalizadores de la democracia eran permanentes y constantes, se criticaba las democracias estáticas y las dictaduras de cualquier signo. La democracia era un sistema político de representación, con sus defectos y cualidades, pero siempre pensé que mientras se basara en principios y no intereses, así como no se violentara la alternabilidad por medio del sufragio efectivo, era el mejor sistema posible.
Estoy convencido que las divisiones políticas de iz- quierda y derecha ya no les es posible dar cobertura a las nuevas generaciones. ¿En que me baso para hacer estas afir- maciones?
Aristóteles nos decía que el universo es como un reloj perfecto, que se sostiene por leyes inmutables; luego Newton afirmó que esas leyes eran inamovibles y Descartes las colocó entre las coordenadas cartesianas, dando vida al positivismo científico. Este sistema filosófico dio vida al capitalismo y al
socialismo; en ambas corrientes se indicaba que era posible pronosticar los sucesos mundiales por esas leyes inmutables.
Pero en 1905 se descubrió la Teoría de la Relatividad, en donde todo es relativo y es imposible la predicción, porque ya nada es exacto ni inmutable; y todo cambió científicamente, menos los sistemas políticos que se han aferrado al poder.
El relativismo de las ciencias exactas está echando por la borda del barco de la realidad, todos los dogmas de la política y las ciencias sociales, construyendo nuevos modelos, que aún no son definitivos, pero implican un avance inmenso.
Después de muchos años de enfrentamiento, tanto capitalismo y socialismo, gracias a los nuevos modelos físicos y matemáticos surgidos del relativismo, ambos sistemas políticos llegaron a su fin y hoy la humanidad busca un nuevo paradigma político.
Lo que aparece como evidente en los sistemas políticos es que el multilaterismo creciente ya no permitirá un nuevo imperialismo, debido a que la universalidad de los Derechos Humanos y la nueva sociedad de la información digital serán las bases de este paradigma político.
Actualmente los sistemas capitalistas neoliberales y los socialistas de diversos signos intentan demostrar su posible actualización, cuando más lo tratan de hacer más demuestran su obsolescencia. Esto no quiere decir, que en cada uno de estos sistemas, se ha confirmado en la práctica situaciones positivas para las grandes mayorías, como la cobertura de salud y educación en regimenes socialistas o la vigilancia de las garantías individuales en el sistema capitalista.
Creo que otros sistemas políticos se están gestando en estos momentos, por esa razón, le pediría a nuestra juventud centroamericana abrir los ojos a estos cambios que se están dando; también analizar los logros y errores del capitalismo y del socialismo con serenidad, observar cómo los fanatismos nos conducen a actos contrarios a la razón y nos deshumanizan.
Es importante destacar nuestro logro occidental de separar la religión del Estado. En el Medio Oriente aún los estados son gobernados por la religión y esto hace imposible la paz.
En Guatemala ya tuvimos la experiencia del ex presidente Serrano; él que tenga ojos que vea.
Luchemos por nuestra democracia representativa y la necesidad de la alternancia en el poder. Urgen estadistas que nos demuestren que es posible llegar al Gobierno para aportar y su próximo pensamiento sean las nuevas generaciones, rechacemos los políticos que sólo piensan llegar al Gobierno a robar y su próximo pensamiento son las elecciones. ¡YA BASTA¡”
Lo que deberíamos de exigir en Guatemala es que cada línea política propugne por luchar en contra de la discriminación racial o el racismo.
Existen seminarios internacionales que únicamente le dan de tres a cinco minutos para hablar y le piden que entregue su discurso por escrito, a efecto de elaborar la memoria del seminario. En estos casos es obligatorio escribir su ponencia y medir el tiempo que se tarda en decirlo en forma pausada, como si estuviera conversando, con una dicción y entonación correcta. En México me pidieron que hablara sobre valores democráticos y los Abogados; y esto es lo que escribí y leí al público: