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“Todos y todas somos iguales en dignidad”

In document Como Hablar en publico (página 73-77)

Soy padre de cuatro hijas, en Centroamérica me preguntan ¿Cuántos hijos tiene? Y respondo que no tengo hijos, tengo hijas y me añaden con fuerza ¿Y no tiene al varoncito? No, respondo; entonces me dicen: ¡Ay pobrecito!

Cuando he estado en la comunidades rurales he observado que cuando nace un varón es una verdadera fiesta, hay alegría por todas partes y a la recién parturienta le llevan una sopa con la mejor pieza de la gallina, ¡Se ganó la gallina!

Cuando nace una hembrita, agua de masa le dan a la recién parturienta y por lo regular le dicen que como es de chambona. Como si la mujer es la que pone el sexo, cuando es el hombre quien decide el sexo del nuevo ser. La mujer solo tiene cromosomas XX y el hombre XY. Es el hombre quien determina si es hombre o mujer.

Esto está cambiando lentamente, muchas mujeres me dicen que el cambio está únicamente en el discurso, porque en la práctica el hombre sigue siendo criado dentro de la familia con los patrones culturales del patriarcado y la mujer también.

Sin embargo, hay una revolución educativa silenciosa en todo el mundo; en Centroamérica al nivel de educación superior ya la mujer es la mayoría. En todas las universidades ya la inscripción femenina supera la masculina.

Por eso, cuando veo a un público me fijo la cantidad de hombres y mujeres. Si son más hombres apelo a nuestra de- formación de considerarnos superiores y les hago conciencia; si son mujeres las entusiasmo con estos avances. Ya la genética ha demostrado que el hombre nació de una costilla de la mujer y no

al revés como dice la Biblia. Aunque lo digo en sentido figurado, pero la ciencia ha demostrado que primero se formó la mujer y de ella nació el hombre.

En la Lección Inaugural de la Universidad de Santo Domingo, República Dominicana, sobre “Aristóteles se equivoco”, les narré como en 1970 lance una idea que a todo el mundo le pareció muy loca y consistía en que encontraba por todas partes la palabra Niño, hombre, nosotros y que como padre de cuatro hijas, recomendaba que cuando se dijera niño se agregará niña, hombre y mujer, nosotros y nosotras, todo eso está en un libro de cuentos que publique con el nombre de “Cuentos para vivir en paz. Curso Infantil de Derechos Humanos” Editado por UNICEF y Piedra Santa. Les agregué que hasta Presidentes como Daniel Ortega, Rodrigo Carazo, Martín Torrijos, Ramiro de León Carpio y otros, me decían: “¿Hasta donde quieres

llegar con el lenguaje?, hasta yo tengo que decir nosotros y nosotras”; y les he respondido que de lenguaje casi no se nada,

pero que esa idea sirvió para que mis hijas y sus generaciones se afirmaran positivamente como mujeres plenas y con igualdad de derechos y deberes. Pero ahora les traigo otra idea aún más loca –dije en mi discurso- y es que vengo a afirmar científicamente que la mujer es más evolucionada que el varón con las siguientes pruebas: “Un día observaba a una filóloga de Costa Rica de

nombre Hazel Vargas, ella se encontraba escribiendo en una computadora, pero al mismo tiempo estaba hablando por teléfono, dos cosas al mismo tiempo, esto es imposible me dije. Yo no puedo escribir y hablar al mismo tiempo, no puedo dividir mi cerebro en dos, solo puedo hacer una cosa.”

Al preguntarle al respecto me dijo que la mujer como se ocupa del hogar, tiene que hacer varias cosas al mismo tiempo, preparar la comida de la familia, ocuparse de la educación, nutrición y tantas cosas más que la mujer realiza dentro del hogar. No me quede satisfecho y me metí a estudiar la fisiología del cerebro y encontré que en los cambios protoplásmicos en los fosfolípidos de las neuronas denominado sinapsis, la mujer encuentra unas conexiones que el hombre no realiza. También me enteré que el umbral del dolor es mayor en la mujer que el varón, en síntesis:

ella posee una mayor adaptación al medio ambiente y está mejor preparada para soportar crisis, en una palabra; está más evolucionada. En Santo Domingo aún se recuerda esa conferencia que hizo historia; allí está el testimonio sobre esta conferencia de la doctora Bélgica Ramírez, Presidenta de la Organización de Educadoras y Educadores de Latinoamérica.

Por eso, en esta lucha de reconocimiento las mujeres deben tener aliados hombres, por eso, cuando veo un público que está integrado en su mayoría por mujeres me brota una confianza inmensa.

Para el 8 de marzo del 2009 -Día Internacional de la Mujer- me pidieron que hablara cinco minutos sobre la mujer, esto es lo que dije:

“Cuando la ONU estableció el 8 de marzo como día in- ternacional de la mujer, se dio la discriminación positiva al reconocer la brecha que existe en el cumplimiento de los Derechos Humanos de la mujer y del hombre.

Los Derechos Humanos establecen igualdad entre hombres y mujeres y la perspectiva de género es un complemento que nos permite analizar la equidad en su cumplimiento.

En 1979 la ONU aprobó la Convención Sobre la Eli- minación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer, la cual entró en vigor en 1981; esta Convención creo un Comité integrado por 23 Miembros que ejercen sus funciones a título personal y se encargan de examinar las comunicaciones remitidas por los Estados, acerca de las medidas tomadas con respecto a la protección de los derechos de la mujer, tales como la adecuación del derecho interno a las normas de la Convención. Guatemala es un Estado que ha ratificado esta valiosa Convención y está obligado a respetar sus normas.

Todas estas actividades se basan en los valores de IGUALDAD, DESARROLLO Y PAZ, debido a la preocupación mundial del gasto de cantidades de recursos económicos en las carreras armamentistas, las sangrías que ocasionan el pago de las deudas externas, y otros factores que afectan el crecimiento de la economía planetaria y que repercuten en esos valores.

Creo firmemente que nuestra universidad ha avanzado en el cumplimiento de los Derechos Humanos de las Mujeres,

en cada aula encontramos a igual matricula de hombres y mujeres y en varias áreas académicas las mujeres ya superan en número a los hombres.

En 1970 lance la idea de que cuando digamos niño, agreguemos a la niña, cuando digamos hombre también par- ticipemos a la mujer, muchas personas me dijeron que esa era una idea descabellada; ahora hasta los Presidentes de Estado dicen: Nosotros y nosotras. Esta idea la lance porque soy padre de cuatro hijas y no son inferiores a nadie, tampoco superiores.

En Noviembre del 2007, en la Universidad Primada de América, la de Santo Domingo en República Dominicana lance otra idea que muchas personas me dicen de nuevo que es absurda y se trata de que Aristóteles se equivocó sobre la mujer. Este pensador nos decía que dentro de la evolución el hombre es la máxima expresión y que la mujer es un hombre incompleto. Me di cuenta de que la mujer tiene un grado evolutivo que les permite hacer varias actividades al mismo tiempo, es fácil ver a una mujer escribiendo en su computadora y al mismo tiempo está hablando por teléfono. Creo que la mujer es un ser más evolucionado que este servidor.

A veces me entristece la situación de la niña, la adolescente y la mujer en Centroamérica y me encoleriza ciertas posiciones de hombres que se consideran superiores a ellas, nada más falso. Si en nuestros hogares las mujeres son las que manejan la economía, la salud, la educación; ¿porque no podemos visualizar que ellas serían mejores gobernantes de nuestros Estados?

Otras veces me dicen que la naturaleza nos enseña que los machos son los más grandes y bellos, otro aspecto basado en falacias, en miles de especies, como pájaros, arañas, peces, etc. ellas son más grandes y bellas que los machos. En este campo, los medios de comunicación social poseen una gran responsabilidad.

También existen muchas mujeres que me manifiestan que hemos avanzado en el discurso, pero no en la práctica; esto nos debe obligar a realizar una evaluación personal sobre este aspecto y analizar nuestro comportamiento (Ethos). En

Derechos Humanos el cambio de actitud es la mejor forma de evaluar.

No estoy de acuerdo con grupos femeninos que toman al hombre como su enemigo y consideran que el hogar es la cárcel y la opresión de la mujer. Estas personas duermen con el enemigo.

Mahatma Gandhi nos enseño su método de la no violencia que cambio la historia, es el mismo que utilizó Nelson Mandela y Martín Luther King para que sus Estados respetaran los Derechos Humanos, ese el método que recomiendo en la lucha por la igualdad de derechos entre hombre y mujeres. Gandhi nos dijo: “Si yo hubiera nacido mujer, me rebelaría contra toda pretensión por parte del hombre de hacer de la mujer su juguete. Yo me he hecho mentalmente mujer para deslizarme en el corazón de ellas”

Mujeres y hombres debemos trabajar en conjunto por el cumplimiento de los derechos iguales de cada género, así como también, es necesario reconocer que en nuestros hogares se reproducen esas desigualdades y allí mismo se debe trabajar por una mejor humanidad.

Virginia Wolf dijo:”En realidad, como mujer no tengo país, como mujer no quiero un país, como mujer mi país es el mundo entero.”

En mi calidad de san carlista me uno al proyecto educativo de igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Como padre de hijas, les digo a todos los padres que tener una hija es una bendición y que nos deberíamos de graduar de seres humanos para que todas las hijas reciban la protección adecuada y el amor espiritual de nuestra sociedad.”

5.5. l

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