En la época de Akenaton, el Faraón Egipcio que creó la primera religión monoteísta se creía que el principal órgano del cuerpo humano era el corazón, por eso se le quitaban todos los órganos al cuerpo humano cuando se momificaba a un cadáver y lo único que se llevaba a la otra existencia con su cuerpo momificado era el corazón. Miles de años después descubrieron que el principal órgano de nuestro cuerpo es el cerebro.
Recordemos que cuando José le interpreto los sueños al faraón sobre las siete vacas flacas y las siete vacas gordas fue a través de la palabra, en ese momento lo nombraron en uno de los cargos más importantes en el antiguo Egipto; de esta manera empezaron a llegar los israelitas. 420 años pasaron hasta que Moisés tuvo el encargo de sacarlos de Egipto, fueron 650.000 israelitas los que decidieron salir con Moisés. Pero lo vital de este aspecto es que Moisés era tartamudo y cuando le hizo Jehová (Dios) la petición de que sacara a los israelitas, Moisés le responde: “Como podré
convencer al Faraón Ramsés si soy tartamudo” Y Jehová le
contesta: “No hablarás tu, será tu hermano Aarón quién
hablará, pero tú serás el líder” Aunque el verbo o la palabra fue
lo primero, en este caso -el único que he encontrado- el líder no es el de palabra fluida, clara y convincente.
Entre todos los pueblos indígenas u originarios del Continente Americano el tlatoani o el que mejor habla siempre ha sido el líder. El habla está ubicada en el cerebro, aunque ya veremos lo que significa “hablar al corazón” capítulos adelante.
El cerebro pesa aproximadamente 1.4 kilos, representa el 2% del peso corporal, pero consume la quinta parte de la energía que se produce diariamente. La morfología cerebral de la teoría evolucionista (Paul D. Maulean) nos dice que el aprendizaje apara la supervivencia se encuentra en la parte inferior o paleo encéfalo, las emociones en el cerebro medio (Sistema límbico) y el pensamiento complejo, propio de los mamíferos desarrollados
en la parte superior o neocórtex. Los neurotransmisores actúan de acuerdo a químicos como la serotonina, dopamina y otros compuestos que activan esa actividad.
Antes se decía que solo utilizábamos el 5 % o 10% del ce- rebro, actualmente sabemos que se utiliza todo como un cuerpo orgánico. Las células denominadas neuronas son las encargadas de la comunicación intercerebral. Las neuronas se integran de tres partes: a) Las dendritas que son ramificaciones que cargan las señales eléctricas, el soma o cuerpo de la neurona y los axones que son las fibras que llevan los estímulos hacia otras neuronas. El proceso que realiza una neurona al integrar funcionalmente estas tres partes se denomina sinapsis. La sinapsis es el proceso responsable de llevar las órdenes a nuestro cuerpo y a su vez producir una reacción como la sensación de miedo a presentarse delante de un público, también así identificamos al público que vemos, todo de una manera inconsciente y en milésimos de un segundo. Las últimas investigaciones del Dr. Marc Schönwiesner lo llevaron a determinar que las imágenes y sonidos comparten un mismo código neural.
Ahora sabemos que toda la información que ingresa al cerebro por los sentidos está en el tálamo, excepto el olfato y de allí pasa a otras partes del cerebro. En el hipocampo se consolida el aprendizaje y la conversión de la información de la memoria activa a las regiones de la memoria a largo plazo, a través de señales eléctricas. En un extremo del hipocampo existe la amíg- dala en forma de almendra, la cual produce las emociones, especialmente el temor a hablar en público. Su potencia produce ira, miedo o placer. La teoría actual es que allí reside los componente emocionales de un recuerdo, de esta manera cuando recordamos se producen nuevamente las emociones. El en tallo cerebral -que según la investigación neurofisiológica- es el área más profunda y antigua del cerebro, pues evolucionó hace más de 510 millones de años, esta parte también se le denomina paleo encéfalo o cerebro reptil, porque se asemeja al de estos animales de sangre fría. De los 12 pares de nervios craneales, 11 termina en este tallo cerebral; el bulbo olfatorio va directamente al sistema límbico. En esta parte se controlan las funciones vitales
de nuestro organismo, como los latidos cardiacos, la respiración, la temperatura y la digestión.
El arte de hablar en público es un aprendizaje, se va mo- dificando con las experiencias, con los estímulos y las con- ductas. Para los neurocientíficos el aprendizaje y la memoria son dos caras de una misma moneda, no se pueden separar, pero sí se ha aprendido que la única evidencia es el recuerdo. El secreto descubierto para hacerse más inteligente es desarrollar más conexiones sinápticas entre las células cerebrales y no perder las conexiones ya aseguradas. Cada vez que me levanto, prendo la computadora y juego ajedrez, es como hacer ejercicios o aprendernos de memoria un poema, de esta manera -aunque han de haber muchos métodos para esta finalidad- nuestro órgano principal se ejercita y se mantiene funcionando al 100%.
Cada vez que se coloca frente al espejo o se toma video en los ejercicios de esta obra, está dando estímulos a su cerebro y cuando se encuentre frente a un público estos propios recuerdos le crearan una confianza en sí mismo.
Analicemos como ha incidido el invento del placebo en nuestro medio. El placebo es cuando nos dan a tomar una droga que nos han dicho que está compuesta de determinados químicos, pero que en realidad es una pastilla de solo azúcar o harina, pero la reacción de nuestro cerebro es cómo si hubiésemos tomado la droga referida. Lo mismo ocurre cuando tenemos a una persona bajo hipnosis y le decimos que lo tocaremos en el brazo con una barrita de hierro al rojo vivo, pero lo tocamos con un lápiz y lo que produce es una terrible quemada.