• No se han encontrado resultados

El ministerio de los ángeles

In document Transferencia de Espiritus (página 95-99)

O

bservem os con un poco m ás de atención el m inisterio de los ángeles. Si no estam os de acuerdo en esto, no debem os siquiera considerar la transferencia de espí­ ritus. Q uisiera que perm anezca conm igo en este estudio, ya que abrirá su entendim iento espiritual y, en efecto, revolucionará por com pleto su vida espiritual.

Cuando el hom bre fue sacado del huerto del Edén, D ios p u ­ so un querubín en la entrada este del m ism o, con una espada lla­ m eante para m antener a la hum anidad lejos del árbol de la vida. Sabem os m ucho m enos sobre los querubines y serafines que so­ bre los ángeles, así que lim itarem os este breve estudio a los án­ geles. L a B iblia dice:

9 4 Transferencia de espíritus

men, y los defiende" (Salm o 34:7).

En G énesis 16:7 encontram os al Á ngel de Jehová m inis­ trando a A gar después de que Sara la echó injustam ente.

G énesis 22:15: El Á ngel de Jehová se apareció a A braham cuando tuvo la prueba de que A braham cum pliría su parte del pacto y entregaría lo m ejor que tenía si D ios se lo pedía.

É xodo 14:19: C uando M oisés se enfrentó con una gran cri­ sis, el m ar delante de él y los egipcios que lo perseguían, D ios envió su ángel para protegerlos y proveer m ilagrosam ente en su necesidad.

N úm eros 22:23: Cuando B alaam desobedeció a D ios y ac­ tuó com o un hom bre natural, cam al, el asna se volvió m ás espi­ ritual que él, porque vio al Á ngel de Jehová.

Jueces 2:1: E l ángel vino a B oquim para reprender a Josué y a los hijos de Israel porque no habían echado a los habitantes de Canaán, sino que habían hecho pactos con ellos y finalm en­ te habían aceptado sus dioses. ¿Q ué espíritu se transfirió a quién, en el relato? Es interesante ver que aunque Josué tenía un "espíritu recto" cuando se hizo cargo de la tarea después de M oisés, falló en sus últim os tiem pos. Eso no significa que estu­ viera poseído por dem onios.

Jueces 13:3: A quí un ángel vino a la esposa de M anoa, que era estéril, y le anunció que tendría un hijo que D ios usaría p a­ ra librar a Israel de los egipcios.

D aniel 6:22: U n ángel fue enviado para cerrar las bocas de los leones que rodeaban a D aniel.

H echos 12:7: Un ángel entró a la cárcel, despertó a Pedro y lo libró de sus cadenas.

H echos 27:23: Pablo no dudó en decir: "...porque esta no­

che ha estado conm igo el ángel del D ios de quien soy y a quien sirvo ".

Y si hablam os de los ángeles, el autor de H ebreos dice, en el capítulo 1, versículo 14:

"¿No son todos espíritus ministradores, enviados p a ra ser­ vicio a fa v o r de los que serán herederos de la salvación?"

A lexander William Ness 95

les que aparecen, hablan, protegen. Son todas citas bíblicas; sin em bargo, algunos, llam ados creyentes, dicen: "No creeré hasta que los vea". El que habla, por supuesto, no es el hom bre espi­ ritual, sino el natural. Este no pretende ser un estudio de los án ­ geles. C ualquiera que desee profundizar en el tem a puede encontrar un excelente libro de Billy G raham y otros de otros autores, en las librerías.

D éjem e darle unas pocas citas bíblicas m ás, para un m ayor estudio. A lgunos relatos en los que aparecieron ángeles a los hom bres, son: G énesis 32:1; N úm eros 22:31; Jueces 2:1; 6:11; 13:3, 13; Z acarías 1:9; 2:3; M ateo 1:20; 2:13; 28:2; Lucas 1:11, 28; 2:9; Juan 20:12; H echos 8:26; 10:3.

Tam bién hay "ángeles caídos". Los ángeles buenos m inis­ tran al pueblo de D ios; ¿cuál es el destino de los ángeles caídos? Satanás fue echado del cielo con un tercio de los ángeles que allí había. Ezequiel 28 dice que com etieron una locura. Jesús dijo en M ateo 25:41 que existe "fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles".

"Porque si D ios no perdonó a los ángeles que pecaron, si­ no que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscu­ ridad, para ser reservados al ju ic io " (2 Pedro 2:4).

"Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuri­ dad, en prisiones eternas, para el ju ic io del gran día" (Judas 6).

Por tanto, la presencia y realidad de los ángeles caídos, en sus varias jerarquías de "principados y potestades y huestes es­ pirituales de m aldad", es m uy real y com probada por nuestro Señor y sus discípulos. Pablo exhortaba a los creyentes:

"Vestios de toda la arm adura de Dios, pa ra que podáis es­ tar firm e s contra las asechanzas del diablo. Porque no tenem os lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este s i­ glo, contra huestes espirituales de m aldad en las regiones celes­ tes. Por tanto, tom ad toda la arm adura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firm es. Estad, pues, firm es, ceñidos vuestros lom os con la ver­

9 6 Transferencia de espíritus

dad, y vestidos con ¡a coraza de la justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tom ad el es­ cudo de la fe , con que p odáis apagar los dardos de fu eg o del maligno.

Y tom ad el yelm o de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de D ios; orando en todo tiempo con toda ora­ ción y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda p erse ­ verancia y súplica p o r todos los santos ” (Efesios 6:11-18).

Esos dem onios caídos están trabajando en la iglesia, la so­ ciedad, la política, la educación y cada fibra de la sociedad. U n área de trabajo en particular es la transferencia de espíritus, de una persona a otra, o de una persona a un grupo, o de un grupo a la sociedad. Pero es violenta. Y nosotros debem os reconocer que el enem igo trabaja.

In document Transferencia de Espiritus (página 95-99)