I. Objetivo y plan de trabajo 1
II.2. Parte experimental 77
III.1.1. Nanomateriales 147
La palabra nanotecnología significa literalmente cualquier tecnología hecha o
basada en la nanoescala que tiene aplicaciones en el mundo real. Por tanto, abarca la
fabricación y aplicación de sistemas físicos, químicos y biológicos que estén
comprendidos en una escala que va desde átomos individuales o moléculas hasta
dimensiones por debajo de la micra, incluyéndose aquellos sistemas más grandes que
resulten de la integración de dichas nanoestructuras [1]. La nanotecnología es un
campo multidisciplinar en el cual la Química Analítica está fuertemente implicada y
que se ha convertido en una de las áreas de investigación más importantes e
innovadoras para el desarrollo de nuevos sistemas analíticos [2]. Estas estructuras de
tamaños inferiores a la micra son denominadas habitualmente como nanomateriales y
pueden ser de tipo metálico, polimérico o cristalino. Actualmente, son objeto de un
exhaustivo estudio en múltiples áreas del conocimiento debido a sus únicas
propiedades y a su potencial aplicación para la fabricación de nuevos materiales
compósitos, células de conversión y almacenamiento de energía, catalizadores y nano‐
y micro‐ dispositivos como, por ejemplo, sensores y componentes electrónicos y
fotoelectrónicos [3‐9].
Un ejemplo ilustrativo de estas novedosas propiedades lo podemos observar en
el oro. Como es bien sabido, el oro es un metal noble, brillante, de color dorado,
conductor, no magnético, con una estructura cúbica centrada en las caras y que funde
a 1336 ºK. Sin embargo, cuando nos encontramos con partículas de oro del tamaño de
10 nm, éstas absorben en el verde tomando una tonalidad rojiza en suspensión
acuosa, además, si son de un tamaño comprendido entre 2‐3 nm muestran
propiedades magnéticas y, si continuamos reduciendo el tamaño, el oro se convierte
en un aislante eléctrico. Todo ello acompañado de un cambio en la estructura espacial
a una simetría icosaédrica y, también, con un descenso del punto de fusión. El origen
de dichos cambios se debe a dos fenómenos; uno, a la enorme fracción de átomos
superficiales respecto a los interiores que hay en los nanomateriales y, otro, debido a
un efecto cuántico, agudizándose ambos efectos a medida que se reduce el tamaño
del material [10].
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Como es sabido, los átomos de la superficie tienen menor número de
coordinación o de átomos que les rodean y, por tanto, son más inestables. Este
aspecto junto con el hecho del aumento de la relación superficie/volumen al disminuir
el tamaño del material genera que el punto de fusión disminuya y, también, que se
manifiestan unas notables propiedades catalíticas.
Respecto al efecto cuántico y aunque se escape fuera del alcance de esta
memoria, es preciso indicar que a medida que se reduce el tamaño de un material
(hasta el tamaño de clusters) su distribución de orbitales moleculares se parece más a
la de un átomo o molécula que a la del material en su conjunto, de ahí que las
nanopartículas sean denominadas frecuentemente como quantum dots o pseudo‐ átomos, es decir, en lugar de ser una distribución continua de orbitales moleculares
deslocalizados o banda (como en un metal) estos se desdoblan en dos niveles
energéticos a medida que se reduce el tamaño (como en un semiconductor)
apareciendo un salto energético entre ambos niveles denominado “gap”. Esto explica
que materiales que eran conductores se hagan aislantes al llegar a la escala del
nanómetro, aparezcan propiedades magnéticas y cambie la energía de ionización, la
afinidad electrónica y la longitud de onda de absorción para estos materiales.
Todo ello desemboca en nuevas propiedades ópticas, electrónicas, magnéticas,
mecánicas y catalíticas pero la característica más importante de estos materiales es la
capacidad de poder controlar y moldear su tamaño y estructura y, por tanto, las
propiedades de dichos materiales abriendo grandes posibilidades a la hora de diseñar
nuevos sensores y ensayos bioanalíticos [11].
Los nanomateriales se pueden clasificar en base a su forma geométrica en:
• Nanopartículas; esferas de un tamaño comprendido entre 1‐50 nm.
• Nanohilos; cilindros de diámetros en la escala del nanómetro y longitudes
de hasta varias micras.
• Nanotubos; cilindros huecos con tamaños similares a los nanohilos, siendo
los nanotubos de carbonos las estructuras más representativas.
• Nanobelts o nanorods; troncos de cono con formas similares a un bastón o
una campana.
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Una de las dificultades del uso de los nanomateriales es su manipulación debido
a su pequeño tamaño. La integración de nanomateriales dentro de microdispositivos,
el recubrimiento homogéneo de superficies electródicas y la orientación y
alineamiento de estos nanomateriales (para el caso de las estructuras
unidimensionales) es objeto de un exhaustivo estudio debido a su enorme
importancia. Hasta la fecha, se han desarrollado distintas estrategias para la
manipulación de dichas nanoestructuras con resultados prometedores [6] que serán
comentados en los siguientes apartados de esta memoria.
Por otra parte, la aplicación de todos estos nanomateriales y, en general, de la
nanotecnología, en el campo de la microfluídica va a revolucionar los microsistemas
analíticos. Tanto la mejora de la eficacia en la separación como de la detección ya han
sido demostradas mediante el uso de nanomateriales [12‐15]. Nuevos diseños de
equipos de análisis con microcanales modificados con nanoestructuras y con sistemas
de detección, tanto electroquímicos como ópticos, integrando dichos nanomateriales
serán cada vez más habituales en la bibliografía elevándose como una de las grandes
tendencias para el futuro de los microsistemas analíticos.
A continuación, se hablará de las propiedades, métodos de fabricación y
aplicaciones analíticas más destacadas de los nanomateriales unidimensionales
(nanotubos de carbono y nanohilos), que han sido los utilizados y estudiados durante
el desarrollo de esta Tesis, y, de manera más exhaustiva, sobre las aplicaciones de
estos nanomateriales como detectores electroquímicos para sistemas miniaturizados
de separación. Se tratarán de manera individual los aspectos más reveladores de los
nanotubos de carbono y de los nanohilos debido a las características y propiedades
singulares de los mismos, especialmente, de los nanotubos de carbono.