PNL se lo conoce con los nombres de “Niveles de aprendizaje y cambio”, “Niveles lógicos”, “Niveles neurológicos” o simplemente “Niveles de Dilts”.
Si bien nuestra experiencia de la realidad se nos presenta como un todo más o menos indiferenciado, lo
cierto es que no es lo mismo su experiencia de estar ahora leyendo este libro, que el motivo por el cual usted
lo está leyendo o la importancia que usted le da en general al hecho de leer libros. Además, y al mismo tiempo, usted lee este libro en algún lugar físico determinado, y el leerlo supone que usted está poniendo en práctica una habilidad de lectura que ya ha desarrollado en algún momento.
Todos estos distintos planos confluyen aquí y ahora en la conformación de su experiencia. Algunos hacen referencia a cosas externas, otros a conductas y capacidades, otros a pensamientos y propósitos, y aún hay más, como veremos a continuación.
El modelo de niveles permite echar luz sobre estos procesos e identificar los distintos planos en que podemos abordar una experiencia.
Los niveles son los siguientes: 1. Entorno. 2. Comportamiento. 3. Capacidades. 4. Creencias. 5. Valores (3). 6. Identidad. 7. Espiritual.
Le propongo considerarlo de esta manera:
1.º nivel. Entorno
Toda experiencia sucede en un espacio físico determinado en el que podemos encontrar objetos inanimados
(cosas) o seres vivos (plantas, animales o personas). “Estoy en la cocina”.
“Estoy en el estudio de danzas”. “Estoy en la obra”.
2.º nivel. Comportamiento
Dentro de ese espacio físico nos movemos y nos comportamos de alguna manera.
“Corto vegetales y los vierto en una olla”. “Practico estiramientos”.
“Doy indicaciones a los obreros”.
3.º nivel. Capacidades
La forma en que podemos comportamos en ese entorno depende de las capacidades o de las habilidades que hayamos desarrollado.
“En un curso de cocina naturista aprendí a cocinar comida vegetariana”. “Aprendí estos ejercicios en la escuela de danzas”.
“M e especialicé en la construcción de puentes”.
4.º nivel. Creencias
Lo que nos permite desarrollar las habilidades a partir de las cuales nos comportamos en ese entorno son nuestras creencias.
Las creencias son aquellos pensamientos y opiniones que tenemos acerca de las cosas y que damos por ciertos en nuestro modelo del mundo.
“Pienso que la comida vegetariana es la más saludable”.
“La danza tiene vida, tiene movimiento. Para mí bailar es la mejor forma de expresarme”. “Nuestro país necesita desarrollo, como construir puentes, caminos y fábricas”.
5.º nivel. Valores
El fundamento de las creencias que nos permiten desarrollar las capacidades a partir de las cuales nos
comportamos en ese entorno son nuestros valores. Los valores son las convicciones más íntimas y profundas
acerca de lo que realmente consideramos importante. Un mismo valor puede ser expresado con creencias diferentes.
“M e importa la salud”.
“M e importa lo bello. M e importa expresar lo que soy”. “M e importa erigir obras perdurables. Valoro la trascendencia”.
6.º nivel. Identidad
La instancia que sostiene esos valores manifestados en creencias que nos permiten desarrollar las habilidades a partir de las cuales nos comportamos en ese entorno, es nuestra identidad, aquello que somos.
La identidad es la forma en que nos definimos a nosotros mismos. “Yo soy una persona sana”.
“Soy un artista”.
“Soy un ingeniero, un hombre de acción”.
7.º nivel. Espiritual
La fuente de la cual emana el sentido para aquello que somos —y que se expresa en valores manifestados en
creencias que nos permiten desarrollar las habilidades a partir de las cuales nos comportamos en ese entorno
—, constituye la dimensión transpersonal o espiritual.
El nivel espiritual puede expresar el significado último, nuestra misión en la vida, o el contacto con un plano de realidad que nos trasciende, difícilmente explicable en términos racionales.
“Soy un instrumento para servir con amor a los demás”. “Soy una chispa de gracia y belleza”.
“M i misión es construir”.
Así, fuimos configurando una jerarquía de niveles de experiencia partiendo de lo más superficial, externo y alejado del ser, hacia lo más profundo, interno y cercano al ser.
Desde este modelo, observamos que los niveles de experiencia superiores infunden significado y sentido a
los demás, favoreciendo o inhibiendo su desarrollo.
En los relatos que siguen, se observará cómo se relacionan unos con otros.
“Siempre me gustó atender y ocuparme de las personas, me considero una persona sana, he dedicado mi vida a cultivar mi salud y a ayudar a los demás. Hice muchos cursos, he aprendido el arte de la cocina vegetariana y además de cocinar para mi familia, pude desarrollar un pequeño emprendimiento que me tiene muy feliz: ¡el único restaurante vegetariano de mi pueblo!”.
“Mi alma es una chispa de gracia que refleja la belleza infinita del universo. En esta vida soy un artista que busca expresar esa belleza a través de la danza. La danza me hace feliz. Practicar estiramientos durante horas me cansa, por supuesto, pero lo hago con gusto: mi cuerpo es un instrumento al servicio de la gracia y todo tiene sentido para mí”.
“Así, como mi misión en la vida es construir, me he convertido en un hombre de acción: un ingeniero que valora erigir obras perdurables. Ese valor fundamenta ciertas creencias como por ejemplo que el país necesita desarrollo y obras, y esas creencias estimulan que despliegue habilidades, como especializarme en la construcción de puentes. Aquí me ves, estoy en la obra dando indicaciones a los obreros. Las cosas que hago y los lugares donde me muevo están alineados con lo que creo y con lo que soy, y todo tiene un profundo sentido para mí”.
impregna aquello que hacemos.
Los espacios físicos que habitamos, nuestros comportamientos, las habilidades que hemos desarrollado,
todo lo que pensamos y en lo cual creemos se asienta en valores que representan aquello que somos. La
dimensión trascendente dota de sentido a los demás niveles de nuestra experiencia vital.
En cambio, cuando algo en nuestra vida no anda bien, cuando nos sentimos insatisfechos, cuando tenemos
dificultades o experimentamos malestar, lo más probable es que nuestros niveles de experiencia no se
encuentren alineados y que encontremos incongruencias entre ellos
En el trabajo que le presentaré a continuación, le propongo explorar y alinear los distintos niveles de
experiencia.