desenredar la madeja jurídica que envuelve los procesos judiciales monta- dos contra el ex presidente. En su fase actual, los dos expedientes que con- tienen los respectivos juicios deberán pasar a manos de la Corte Suprema de Justicia, la que, a su vez, deberá nombrar un “juez natural” que se en- cargará de fallar de manera definitiva en el caso de los mencionados juicios. Si el fallo es, tal como se espera, favorable a la anulación de esos procesos judiciales, el ex presidente Zelaya se quedará sin argumentos ni pretextos para no regresar a Honduras. Es el momento que espera el presidente Lobo para presionar, al amparo diplomático de Estados Unidos, a favor del re- torno pleno de Honduras a la Organización de Estados Americanos (OEA). El momento decisivo podría ser en junio, durante la reunión de cancilleres de la OEA. Para esa fecha, Estados Unidos espera que el nuevo gobierno brasileño haya cambiado su posición y acepte facilitar el retorno de Hondu- ras a la OEA. Si ese no fuera el caso, se podría forzar una votación en la que, por una diferencia mínima (uno o dos votos), el gobierno de Lobo po- dría ser aceptado en el seno del sistema interamericano. Aunque no sería la mejor solución (Washington se muestra renuente a “humillar” a Brasil en una votación desfavorable), no se debe descartar esta posible salida. Si para esa fecha (junio, 2011) Zelaya ya se encuentra en el país, en ese caso las cosas serían más fáciles y podrían resolverse sin necesidad de acudir a una incómoda y forzada votación. Es la salida más conveniente tanto para Lobo como para el Departamento de Estado norteamericano.
Además de lidiar con el “caso Zelaya”, el presidente hondureño ha debido afrontar en este mes el difícil problema de renovar la cúpula militar, nom- brando a los nuevos integrantes del Estado Mayor Conjunto (EMC) y la Jun- ta de Comandantes (Ejército, Naval y Fuerza Aérea). Aunque lo debió hacer en el mes de diciembre, las negociaciones, complicadas y confusas, se pro- longaron más allá de lo programado y sólo en enero fue posible poner en marcha la fórmula salvadora que permitió sortear el impasse. En una ma- niobra típica de la política criolla, Lobo ascendió al EMC al general René Osorio, su hombre de confianza, a fin de que cumpliera con el requisito cla- ve (ser miembro del EMC) para poder ser nombrado su jefe. La “salida” causó el disgusto de más de alguno y provocó molestias al interior de la alta oficialidad castrense. Sin embargo, las aguas empezaron a calmarse sobre todo después del paso a retiro de cinco generales y nueve coroneles más el envío al llamado “exilio diplomático” de otros tantos generales, entre ellos Miguel Ángel García Padget, posible nuevo agregado militar en México y uno de los fuertes y más duros aspirantes a dirigir el EMC.
El general Osorio Canales, jefe de la guardia de honor presidencial en el gobierno de facto de Roberto Micheletti y en el primer año de la Administra- ción de Lobo, ha sido señalado como uno de los oficiales encargados de
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Diario de la conflictividad en Honduras 2009 - 2015
supervisar y controlar la acción militar que culminó con el derrocamiento del ex presidente Zelaya, su ilegal captura y posterior expatriación delictiva del territorio nacional. Perteneciente a la promoción XVII de la Escuela Militar Francisco Morazán, Osorio es un oficial del círculo cercano del general Romeo Vásquez (como éste, proviene de la llamada “comunidad de inteli- gencia”, es decir los servicios secretos), jefe del golpe de Estado del 28J y actualmente Gerente de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (HONDUTEL). Su llegada a la jefatura del EMC obedece más a las presio- nes y preferencias del presidente Lobo que a sus méritos propios y capaci- dades profesionales. Su presencia al frente de tan importante cargo segu- ramente será una fuente constante de malestar y molestia al interior de las filas castrenses.
El Congreso Nacional inauguró su segunda legislatura (enero 2011 – enero 2012) el día 25 de enero, luego de intensas jornadas de reformas y aproba- ción de nuevas leyes, que, entre otras cosas, incluyeron la ratificación de los contratos para la construcción de cinco represas hidroeléctricas en el territo- rio nacional, un viejo sueño acariciado y nunca alcanzado por los últimos gobiernos. Las represas en mención son las siguientes: Patuca I, II y III, ubicadas en el departamento de Olancho y con financiación principal de la República Popular China (se espera que lleguen mil trabajadores chinos para iniciar las labores de construcción de estas represas), Los Llanitos y Jicatuyo, en el departamento de Santa Bárbara y con posible financiación de Brasil. La aprobación de estos contratos permitirá poner en marcha la eje- cución de estos ambiciosos proyectos, especialmente las del río Patuca, en un esfuerzo a fondo por diversificar la rígida matriz energética del país, ba- sada fundamentalmente en la producción de energía a base de petróleo (70%). También en este mes fue inaugurado el “parque eólico” del Cerro de Hula, al sur de la ciudad capital, en donde se producirá energía a base del viento. Es, según el gobierno, el segundo parque más grande en América Latina. Sus inversionistas son norteamericanos, que venían luchando desde hace varios años para obtener los permisos ambientales y administrativos que les permitieran lanzar este proyecto.
Casi al mismo tiempo, el próximo mes de abril deberán iniciar los trabajos para la instalación en el departamento de Colón de una gran planta para generar energía a base de carbón. Este proyecto, aprobado en el año 2008 durante el gobierno de Manuel Zelaya, ha tenido una trayectoria muy con- troversial ya que los técnicos del Banco Mundial, por razones del posible daño ambiental, desaconsejaron su ejecución. Sin embargo, algunos influ- yentes funcionarios en el gabinete del gobierno presionaron fuerte a favor de su aprobación, favoreciendo de esa forma a reconocidos empresarios y gestores del polémico proyecto. El costo total de la obra será de 300 millo- nes de dólares, 200 de los cuales serán aportados por bancos de la China Popular y el resto por empresarios locales ligados al Grupo Continental