G. Bosquejo de 1 Pedro
7. Para ustedes, los que creen, esta piedra es preciosa; pero para los que no creen:
“La piedra que desecharon los constructores ha llegado a ser la piedra angular”.
En este par de oraciones, Pedro pone el énfasis en los creyentes, tanto así que en el griego dice; “Us- tedes, los que continúan creyendo”. Fortalece a los lectores de esta carta y los alienta a poner su con- fianza en Jesús.
“Para ustedes, los que creen, esta piedra es preciosa”. Si bien el texto griego no tiene las palabras esta piedra, los traductores han tomado esta palabra de la cita para comunicar el contraste que Pedro quiere transmitir.144 Otros opinan que Pedro tiene en mente a Jesús y que por eso escribe: “Para vosotros, pues,
142 Véase C. F. D. Moule, An Idiom‐Book of New Testament Greek, 2ª. ed. (Cambridge: Cambridge University Press, 1960),
p. 28.
143 Robert Hanna. A Grammatical Aid to the Greek New Testament (Grand Rapids: Baker, 1983) p. 424. 144 Véase p. ej., BJer, NAB, GNB.
los que creéis, él es precioso” (VRV)145 Y quedan todavía otros traductores que prefieren una traducción
literal: “Para vosotros que creéis es la preciosidad”.146
La clave del versículo 7a estriba en la palabra preciosidad, que en realidad significa respeto u
“honor”.147 Los creyentes son honrados por Dios a causa de Cristo, que le es precioso (vv. 4, 6). Si Cristo
es la causa de su honor, ellos a su vez le adjudican honor y lo respetan. Como Pedro [p 109] indica, los creyentes honran esta piedra mientras que los incrédulos la rechazan (cf. 2 Co. 2:16).
En la cita del Salmo 118:22, el salmista toma prestada una imagen del gremio de la construcción. Las piedras utilizadas en la construcción de edificios tenían que ser de un tamaño uniforme. Se las cortaba con ayuda de un martillo o un cincel, o aun de una sierra (1 R. 7:9). Las piedras que no pasaban la ins- pección eran rechazadas por los constructores. Los constructores representan simbólicamente a los in- crédulos que rechazan la piedra que es Cristo. Dios, el arquitecto principal, toma la piedra rechazada y la coloca como piedra que corona el edificio. Honra a Cristo dándole la posición preeminente en este edificio, es decir, la casa de Dios. Como “piedra de la coronación” el griego tiene las palabras la cabeza del ángulo. Cristo, es, pues, la piedra angular clave o principal.
Palabras, frases y construcciones griegas en 2:7
τιμή—este sustantivo significa honor o respeto. En el sentido activo, puede referirse a aquel que demuestra honor ante otro. Aquí está en voz pasiva: alguien que recibe honor.148
ἀπιστοῦσιν—del verbo ἀπιστέω (me niego a creer), este verbo es el polo exactamente opuesto del precedente πιστεύουσιν (participio presente activo, dativo plural) y por consiguiente subraya el fuerte contraste que Pedro trata de establecer.149 La lectura ἀπιστοῦσιν encuentra un apoyo textual más fuerte que el de la variante
ἀπειθοῦσιν 4. Destinados 2:8 8. y: “piedra de tropiezo y roca que hace caer a los hombres”. Tropiezan porque desobedecen el mensaje, que es también para lo que fueron destinados. a. Escritura. La piedra rechazada por los constructores y elevada a la posición de piedra angular tie- ne otra función. Pedro cita Isaías 8:14: “Piedra de tropiezo y roca que hace caer a los hombres”. De este modo da a entender que la piedra causa vergüenza, ofensa y dolor a todos aquellos que se niegan a creer. ¿Qué está diciendo Pedro? Dicho sencillamente, está diciendo que, o ponemos nuestra fe en Jesús, la piedra fundamental, o estrellamos nuestro pie contra ella.
[p 110] Los incrédulos tropiezan y caen a causa del mensaje de Jesús (cf. Lc. 2:34); experimentan que Jesús es “una roca que los hace caer”. Pablo también escribe acerca de la renuencia de Israel a creer en el mensaje de Jesús; compagina citas de Isaías 8:14 y 28:16 para ilustrar que los incrédulos “tropiezan co- ntra la ‘piedra de tropiezo’ ” (Ro. 9:32).
145 RSV, KJV, NKJV, Phillips.
146 Véase RV, ASV y, con variantes, NASB, NEB. 147 Consultar Bauer, p. 817.
148 Ibid.
b. Mensaje. “Tropiezan porque desobedecen el mensaje”. La razón de su tropiezo es que han escogi- do desobedecer la Palabra de Dios. Su desobediencia brota de un corazón que está lleno de increduli- dad. En otras palabras, la secuencia que Pedro traza es: incredulidad, desobediencia y caída que even- tualmente lleva a la ruina. Los incrédulos, entonces, enfrentan a Dios en Cristo como enemigo por haber escogido hacerse amigos del mundo (Stg. 4:4). Por otra parte, nunca pueden decir que no han recibido el mensaje de Cristo. En sentido figurado, lo tocan con su pie cuando tropiezan y caen.
c. Destino. “Que es también para lo que fueron destinados”. Esta última oración del versículo 8 es en- fática en la conclusión. La palabra también y el verbo destinados dan el énfasis. Nótese la secuencia que Pedro establece en los versículos 7 y 8. En primer lugar, él contrasta las actitudes de los creyentes con las de los incrédulos (v. 7a). A continuación, revela que los incrédulos rechazan a Jesucristo, la piedra (v. 7b). En tercer lugar, dado que desobedecen el mensaje de Cristo, los incrédulos tropiezan (v. 8a). Y, para concluir, los incrédulos estaban destinados a su caída (v. 8b).
Hay que tomar nota también que, a excepción del versículo 8b, cada uno de los verbos está en tiem- po presente y en voz activa; los incrédulos siguen rechazando a Jesús y siguen tropezando. El verbo final del versículo 8b, sin embargo, está en el tiempo pasado y voz pasiva: “fueron destinados” a este tropiezo. Pedro escribe desde el punto de vista del hombre cuando dice que los incrédulos desobedien- tes son destinados a tropezar a causa de su desobediencia a la palabra de Dios; por consiguiente, ellos mismos pagan el castigo de negarse a creer y a obedecer. Pedro da a entender que Dios ha destinado a este pueblo desobediente a la destrucción eterna.
Ningún creyente puede decir que porque ha decidido aceptar a Cristo como Salvador se ha asegu- rado la salvación. La Escritura enseña que es Dios quien elige al hombre y lo salva (Ro. 9:15–16); en el proceso de la salvación, Dios está en primer lugar y el hombre en el segundo. Del mismo modo, ningún incrédulo debe pensar que su obstinada incredulidad le da independencia de Dios y libertad para no tenerlo en cuenta. El control sigue estando en las manos de Dios. El considera que el incrédulo debe rendir cuentas y le dice que por su incredulidad es destinado a perdición eterna.
[p 111] El uso de la voz pasiva en la cláusula para lo que fueron destinados proviene del “desagrado re- verencial que los judíos sentían ante el uso del nombre de Dios”. Por consiguiente, el N[uevo]
T[estamento] usa con frecuencia la tercera persona plural pasiva allí donde nosotros atribuiríamos la acción directamente a Dios”.150
Palabras, frases y construcciones griegas en 2:8
προσκόπτουσιν—se deriva del verbo προσκόπτω (yo tropiezo), este verbo presente activo puede tomar τῷ λόγῳ (la palabra) como objeto directo. Sin embargo, los traductores prefieren este objeto al participio presente activo ἀπειθοῦντες (desobedecer). Este participio tiene su raíz en el prefijo negativo ἀ (no) y el verbo πείθω (yo persuado). La gente desobediente, pues, no quiere ser persuadida por la Palabra de Dios.
B. Pueblo Escogido 2:9–10
Pedro se dirige a los creyentes y les comunica las buenas nuevas que ellos son el pueblo de Dios y que poseen privilegios tremendos. De hecho, este pasaje es uno de los versículos más preciosos de toda la epístola.
9. Pero ustedes son pueblo escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios,