G. Bosquejo de 1 Pedro
16. Vivan como personas libres, pero no se valgan de su libertad para disimular la maldad, sino vivan más bien como siervos de Dios 17 Den a todos el debido respeto: amen a los hermanos, teman
a Dios, honren al rey.
a. “Personas libres”. Pedro concluye su consideración acerca de la obediencia a las autoridades gu- bernamentales diciendo a los cristianos cómo deben conducirse en la sociedad: deben “vivir como per- sonas libres”. Aunque los traductores suplen el verbo vivir para completar la [p 123] oración, lo que Pe- dro quiere enfatizar es el concepto de la libertad. El se da cuenta de que los que sufren opresión y perse- cución ansían la libertad. Ahora les dice: “¡Sean libres!” Es decir, él desea que sus lectores sepan que el cristiano es verdaderamente libre por haber sido liberado del poder del pecado (véase, p. ej., Jn. 8:32, 36; Ro. 8:2; 2 Co. 3:17; Gá. 5:1, 13).
b. “Libertad”. Martín Lutero explicó el concepto de la libertad haciendo gala de su estilo característi- camente enérgico: “El cristiano es un perfectamente libre señor de todo, no sujeto a nadie. El cristiano es un perfectamente obediente siervo de todos, sujeto a todos”.167 El cristiano es libre de toda esclavitud
que promueve el mal; en cambio, usa su libertad para servir a Dios y amar a su prójimo. Cuanto más demuestra su disposición para servir, tanto más experimenta la verdadera libertad (cf. Stg. 1:25; 2:12). El cristiano se conduce en la vida pública como un escogido de Dios. Es libre y no tiene temor alguno, en tanto sirva a Dios con obediencia absoluta.
Pedro añade una advertencia: “Pero no se valgan de su libertad para disimular la maldad”. El após- tol sabe que el cristiano se ve tentado a abusar de su libertad. Pero en el momento mismo que el cristia- no emplee la libertad para promover su propia causa, ya ha dejado de obedecer la ley del amor; de hecho, ha dejado de servir a Dios. “La verdadera libertad, entonces, es la que no perjudica ni daña a nadie”.168 Por esta razón, Pedro amonesta a los creyentes a que sigan siendo fieles siervos de Dios.
c. “Siervos”. La última exhortación del versículo 16 es: “vivan más bien como siervos de Dios”. En griego la palabra siervo significa en realidad “esclavo”. La expresión siervos de Dios aparece varias veces en el Nuevo Testamento. Por ejemplo, la esclava de Filipos llamó a Pablo y a sus compañeros “siervos del Altísimo” (Hch. 16:17). Pablo se denomina a sí mismo “siervo de Dios” (Tit. 1:1); también lo hace Santiago en su epístola (1:1; véase también Ap. 7:3; 15:3). Los apóstoles demuestran su libertad total sir- viendo a Dios de todo corazón.
d. “Respeto”. Pedro resume el deber de los siervos de Dios: “mostrar respeto a todos”. La palabra todos abarca todo, ya que va desde los reyes y gobernantes a todos aquellos que han sido investidos de autoridad. El siervo de Dios honra a todas las personas que son designadas para gobernar (véase vv. 13–14).
¿De qué modo se relaciona la primera oración del versículo 17: “den a todos el debido respeto”, con el resto del versículo? Algunas traducciones colocan esta oración como encabezamiento para las próxi- mas tres [p 124] cláusulas: “Amen a los hermanos, teman a Dios, honren al rey”.169 Las objeciones a esta
disposición son de peso. En primer lugar, estas tres cláusulas carecen de equilibrio. El único rasgo que las une es el tiempo presente del verbo en el griego, y el mejor modo de traducirlo es el término seguir:
167 Consulter J. Dillenberger, ed., Martin Luther: Selections from His Writings (Garden City, N.Y.: Doubleday, 1961), p. 53.
Véase también Jürgen Blunck, NIDNTT, tomo 1, p. 720. Y consultar Lester DeKoster, “Christian Liberty”, EDT, pp. 638–39.
168 Calvino, The First Epistle of Peter, p. 84. 169 Véase por ejemplo, NEB y NIV.
los lectores deben seguir amando a los hermanos y hermanas de la comunidad cristiana, seguir temien- do a Dios y seguir manifestando respeto por el rey. Aparte de esto, el mandamiento de “temer a Dios” es más importante que los otros dos. Y en tercer lugar, las últimas dos cláusulas aluden a Pr. 24:21: “Temed al Señor y al rey”.170
¿Cómo hemos de leer y entender el versículo 17? Vemos que está formado por una configuración de dos renglones con dos partes cada una:
Den respecto a todos Amad la hermandad Teman a Dios Honren al rey
Nótese que la primera cláusula y la cuarta tienen el mismo verbo, aunque en el griego el tiempo verbal varíe (aoristo y presente). Además el primero renglón muestra equilibrio en sus dos partes; también lo hace el segundo. El primer renglón es general, porque incluye todo y a todos aquellos que son herma- nos en Cristo. El segundo renglón especifica: Dios y rey. Pedro pone a Dios en primer lugar y luego al rey. Los cristianos deben honrar al rey reverenciando en primer lugar a Dios. “El rey debe ser honrado de tal manera que el amor de la hermandad y el temor de Dios no sean violados”.171
Consideraciones prácticas acerca de 2:13–17
Cuando Pablo estaba custodiado en Roma (Hch. 28:30), enseñaba el evangelio a todos aquellos que venían a visitarlo. Hasta los soldados que lo guardaban recibieron las Buenas Nuevas. De hecho, en su epístola a los fili- penses menciona el progreso del evangelio en relación con toda la guardia del palacio (1:3). El evangelio afectó el palacio del emperador Nerón, porque Pablo escribe que los creyentes de Roma, especialmente los que pertenecen a la casa de César, enviaban saludos (Fil. 4:22).
Las enseñanzas de la Palabra de Dios deben penetrar todos los ámbitos de la vida, incluyendo el del gobier- no. El faraón colocó a José como segundo en la línea de mando del gobierno de Egipto (Gn. 41:39–40), y Daniel ocupó una posición similar durante los reinos de Darío y Ciro (Dn. 6:3, 28). Siempre que sea posible, los cristianos deben tratar de brindar colaboración en todo nivel del gobierno y de aplicar los principios que enseñan las Escri- turas. Aunque no son del mundo, ellos [p 125] igualmente están en el mundo. “Si la iglesia desea ejercer influen- cia para bien sobre el Estado, no debería recurrir a la separación sino a la infiltración espiritual”.172
Palabras, frases y construcciones griegas en 2:17
τιμήσατε—el aoristo activo imperativo del verbo τιμάω (yo honro) expresa una idea constativa. En contraste con ello, tres verbos en presente activo imperativo demuestran continuidad: ἀγαπᾶτε, φοβεῖσθε, τιμᾶτε.
18 Esclavos, sométanse con todo respeto a sus amos, no sólo a los que son buenos y comprensivos, sino tam-
bién a los insoportables. 19 Porque merece aprobación el soportar el dolor del sufrimiento injusto, por sentido de
responsabilidad delante de Dios. 20 Pero, ¿cómo pueden atribuirse mérito alguno si soportan que los maltraten
por hacer el mal? En cambio, si soportan el sufrimiento por hacer el bien, eso merece aprobación delante de Dios. C. Conducta encomiable
2:18–20
170 Consultar también Ernst Bammel, “The Commands in 1 Peter 2:17”, NTS 11 (1965): 279–81. 171 Bengel, Gnomon of the New Testament, tomo 5, p. 59.
En su continuado análisis de la sumisión, Pedro pasa ahora de la esfera del gobierno a la de la socie- dad. El aconseja a los lectores que respetan a las autoridades constituidas y a los siervos que se sometan a sus amos.
18. Esclavos, sométanse con todo respeto a sus amos, no sólo a los buenos y comprensivos, sino