G. Bosquejo de 1 Pedro
4. A ellos les parece extraño que ustedes no corran con ellos en el mismo torrente de inmoralidad, y por eso los insultan a ustedes.
a. “A ellos les parece extraño”. En un mundo de pecado, los cristianos son extranjeros, en especial si anteriormente eran parte de ese mundo. Ellos ya no se sienten cómodos en un medio ambiente que les es ajeno. La consecuencia de esto es que el mundo se queda escandalizado ante el raro proceder de los cristianos (véase Hch. 17:20). A causa de la conducta de los cristianos, el mundo reacciona y se ofende. b. “Ustedes no corran con ellos”. El griego tiene la forma verbal no corran, que puede ser traducido también “hundir”. Esta traducción gira sobre la frase en el mismo torrente que completa la oración. El texto expresa el pensamiento de asociarse con malas compañías (véase el paralelo el Sal. 50:18). El verbo griego de esta cláusula está en tiempo presente, lo que indica que los lectores no siguen el ritmo del mundo. Buscan en cambio hacer la voluntad de Dios.
c. “Torrente de inmoralidad”. La palabra torrente indica el rebalse o derrame de una sustancia que surge y que se derrama como la lava del crater de un volcán. El término que se traduce “inmoralidad” significa en realidad “incorregibilidad”.
d. “Los insultan a ustedes”. El alejamiento entre la gente del mundo y el cristiano termina en una campaña de insultos y calumnias contra el creyente. Como dice Pedro: “Hablan mal de su buena con- ducta en Cristo” (3:16; comparar también con Stg. 2:7). Las amistades de que los cristianos gozaban an- tes de su conversión se han convertido en un odio feroz contra ellos. Los cristianos, empero, encuentran consuelo en las palabras de Cristo: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborredico antes que a vosotros” (Jn. 15:18).
Consideraciones prácticas en 4:3–4
Si pasamos del siglo primero a nuestra época, de una comunidad antigua a una sociedad moderna, nada cambia en cuanto a la hostilidad del mundo para con el cristiano. La gente del mundo se escandaliza cuando un cristiano se abstiene mientras ellos jaranean y consumen buenas cantidades de bebida fuerte. Se ofenden porque, en su opinión, el cristiano rehusa ser amigable. Ellos no ven nada de malo en mirar películas de perversa morali- dad. Se sorprenden y quedan molestos cuando el cristiano da a conocer sus objeciones al negarse a ir al cine a ver películas de proyección restringida o a ver películas pornográficas en la televisión. Para ellos el cristiano es un objeto de desdén, de burla y de risa. Cuando tienen una oportunidad de abusarlo, lo hacen.
[p 190] Sin embargo, la persona mundana es digna de lástima, ya que se ve arrastrada por las fuerzas des- tructoras del mal. Al fin de su vida tendrá que comparecer ante su Hacedor, que no es su redentor sino su juez. El escritor de Hebreos escribe acerca del no creyente cuando dice: “Cosa horrenda es caer en las manos del Dios vivo” (10:31).
Palabras, frases y construcciones griegas en 4:3–4
Versículo 3
παρεληλυθώς—el participio perfecto activo del verbo παρέρχομαι (paso de largo) revela que el tiempo (χρονός) de la ignorancia ha quedado en el pasado. Nótese, entonces, que el tiempo perfecto aparece tres veces
en este versículo. Aparte del participio, véanse el infinitivo perfecto medio (κατειργάσθαι) y el participio perfec- to medio (πεπορευμένους). El perfecto indica un proceso ya completado.286
ἀσελγείαις—todos los sustantivos en esta serie carecen del artículo determinado para enfatizar su naturaleza cualitativa.287 Todos ellos aparecen en plural para indicar que los hechos pecaminosos se repiten.
Versículo 4
συντρεχόντων—derivado del verbo συντρέχω (corro junto a), este participio presente activo es parte de una construcción de genitivo absoluto. El participio denota causa (“porque no corran con ellos”).
ἀσωτίας—la ἀ negativa (no) precede a la palabra σωτία, que se deriva de σῴζω (yo salvo). Esta palabra sig- nifica una vida abandonada e incorregible.
ἀνάχυσιν—el sustantivo compuesto de ἀναχέω (derramo) tiene una terminación en -σις, lo que sugiere un proceso.
3. El juicio
4:5–6
Del principio al fin de su epístola, Pedro conforta y anima a la gente a la cual escribe. En su carácter de pastor que se preocupa por los suyos, él conoce sus dificultades y está al tanto de las persecuciones que a ellos les toca soportar. Entiende sus apuros y conoce su suerte mientras ellos enfrentaron hosti- gamientos y abuso verbal. Pedro des dice que sus adversarios deberán comparecer ante Cristo, quien llama a sus adversarios para que rindan cuentas de sus palabras y hechos.
[p 191] 5. Pero ellos tendrán que rendir cuentas a aquel que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.
La referencia que Pedro hace al juez cuadra bien con su enseñanza acerca del fin de los tiempos y del día del juicio. Por ejemplo, él les enseña a sus lectores que la salvación “está preparada para manifestar- se en los últimos tiempos” (1:5). Describe también a Dios como un Padre “que juzga imparcialmente las obras de cada uno” (1:17) y que “juzga con justicia” (2:23).288
a. “Tendrán que rendir cuentas”. La formulación está tomada del mundo de la contabilidad, y apa- rece con frecuencia en el Nuevo Testamento. Mencionamos como ejemplo solamente un caso: Jesús les dijo a los fariseos: “De toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio’ (Mt. 12:36).289 Pedro escribe el verbo en tiempo futuro (“tendrán que rendir cuentas”), lo que ex-
presa necesidad. Los enemigos deberán comparecer ante el juez y no podrán ocultarse.
b. “Preparado para juzgar a los vivos y a los muertos”. Tenemos aquí un dicho proverbial que se originó en la comunidad cristiana primitiva. Pedro la incorporó al sermón que predicó en casa de Cor- nelio (Hch. 10:42). Pablo lo emplea en su carta a los Romanos (14:9) y en su segunda epístola a Timoteo (4:1).
¿Quién es el juez? En el contexto de la epístola de Pedro, Dios es el juez (1:17; 2:23). Pero en su ser- món predicado ante Cornelio, Pedro menciona a Cristo como juez (Hch. 10:42), cosa que también hace
286 Referirse a H. E. Dana y Julius R. Mantey, A Manual Grammar of the Greek New Testament (1927; Nueva York:
Macmillan, 1967), p. 203.
287 Consultar Friedrich Blass y Albert Debrunner, A Greek Grammar of the New Testament and Other Early Christian
Literature, trad. al inglés y rev. Robert Funk (Chicago: University of Chicago Press, 1961), sec. 460.2.
288 Aparecen referencias escatológicas en 1:7; 2:12; 4:5, 13, 17; 5:4, 10. 289 Véase también Lc. 16:2; Hch. 19:40; Ro. 14:12; Heb. 13:17.
Pablo en sus epístolas (Ro. 14:9; 2 Ti. 4:1). Por eso, al tener a la vista aún otros pasajes (véase Jn. 5:22, 27; Hch. 17:31), la evidencia demuestra que el Padre delega en Cristo el privilegio del juicio.
c. “Los vivos y los muertos”. ¿Hemos de interpretar estas palabras de modo figurado o literal? Una interpretación figurativa (o espiritual) de este texto es arbitraria, porque la referencia apunta al día del juicio en que toda la gente (los que están vivos físicamente y los que han muerto) será juzgada. En con- secuencia, la frase los vivos y los muertos tiene un significado literal—en otras palabras, se refiere especí- ficamente a la condición física de la persona. Además, Pedro comunica el mensaje de que nadie, vivo o muerto, puede escapar del juez.
6. Por eso también se les predicó el evangelio aun a los muertos, a fin de que sean juzgados con‐