5 Determinantes indefinidos en estructuraspartitivas
3. Partitividad y cuantificación
A diferencia de los determinantes indefinidos cuantificativos, como algunos, muchos,
varios o los numerales cardinales, los indefinidos no cuantificativos (o identificativos),
como cierto(s), determinados, distintos, diferentes y diversos, no denotan una canti- dad8. Es por ello que están excluidos en contextos sintácticos en los que se requiere la
presencia de expresiones nominales cuantificadas. Un sintagma nominal introducido por un indefinido no cuantificativo no responde, en primer lugar, a una pregunta con el interrogativo de cantidad cuántos:
(11) ¿Cuántos problemas habéis resuelto?
a. {Algunos/Muchos/Varios/Cuatro} problemas.
b. *{Ciertos/Determinados/Distintos/Diferentes/Diversos} problemas.
Tampoco puede ser el diferencial en una construcción comparativa aditiva:
(12) a. Leyó {algunos/muchos/varios/tres} libros más de los dos que tenía que leer. b. *Leyó {ciertos/determinados/distintos/diferentes/diversos} libros más de los dos que
tenía que leer.
Y no desempeña, por último, la función de complemento de un verbo de medida:
7En Eguren y Sánchez (2010) se analizan con detalle las propiedades semánticas y el comportamiento sintáctico de
los marcadores léxicos de la desigualdad distinto/diferente y diverso.
8La idea de que existe una clase de determinantes indefinidos que no son cuantificadores se desarrolla por extenso
en Gutiérrez Rodríguez (2008: §5). En este trabajo hago uso de esta idea con el fin de explicar por qué hay indefinidos que, siendo susceptibles de recibir una interpretación específica, no encabezan una estructura partitiva.
9De lo dicho en el texto se desprende que no parece acertado incluir distintos, diferentes y diversos en la clase de
los “adjetivos cuantificativos”, como se propone en RAE (2009: §13.9).
10Sobre las propiedades del indefinido unos véase Gutiérrez Rodríguez (2008: §6.3) y las referencias allí citadas.
Esta autora sostiene en particular, al igual que otros gramáticos, que unos es el plural del artículo indeterminado un, idea que comparto.
11Están documentados en el CREA varios ejemplos en los que unos encabeza una partitiva. Es posible que en es-
tos casos el indefinido unos esté siendo reinterpretado como la secuencia cuantificativa unos cuantos o como el exis- tencial, también cuantificativo, algunos.
(13) a. La reunión duró {algunas/muchas/varias/tres} horas.
b. *La reunión duró {ciertas/determinadas/distintas/diferentes/diversas} horas.
Paradigmas de datos como los de (11)-(13) indican bien a las claras, por tanto, que los indefinidos cierto(s), determinados, distintos, diferentes y diversos no cuantifican sobre individuos9. Esta sería, en mi opinión, la causa última de que ninguna de estas unidades
léxicas funcione como cabeza de una partitiva, dado que, como ahora se verá, las expre- siones que ocupan la posición de cabeza de esta construcción deben ser cuantificadores.
La idea de que existe una condición que establece que una estructura partitiva ha de estar introducida por un cuantificador se ve avalada por el hecho de que puedan ser ca- beza de una partitiva, además de los indefinidos cuantitativos con interpretación espe- cífica, los cuantificadores universales cada uno y cualquiera y los llamados “sustanti- vos fraccionarios”, como la mayoría o la mitad:
(14) a. {cada uno/cualquiera} de tus amigos b. {la mayoría/la mitad} de los diputados
El distributivo cada (uno) y el marcador de indistinción cualquiera, al igual que los cuantificadores universales todos o ambos, hacen referencia a un conjunto de indivi- duos en su totalidad, pero, a diferencia de estos, identifican al mismo tiempo a los miembros de dicho conjunto por separado. Cada uno y cualquiera establecen, de este modo, particiones en una clase de entidades, y es esto lo que les habilita para encabe- zar una construcción partitiva. Los sustantivos fraccionarios denotan, a su vez, de ma- nera inherente una parte o fracción de un conjunto de individuos. De ahí que puedan ser cabeza de una partitiva, aun en el caso de que vayan precedidos por el artículo de- finido. Prueba de que los sustantivos fraccionarios son cuantificadores es que constitu- yen respuestas apropiadas a preguntas con el interrogativo cuántos (¿Cuántos diputa-
dos han votado a favor? {La mayoría/La mitad}).
La condición de que una construcción partitiva deba estar encabezada por un cuan- tificador nos permite dar cuenta, también, del distinto comportamiento que manifies- tan cuando se insertan en esta construcción tanto los indefinidos unos y unos cuantos como las formas singular y plural del determinativo de contraste otro.
El determinante indefinido unos, como se ha señalado en la bibliografía, tiene una interpretación no marcada inespecífica, pero obtiene igualmente una lectura específica en ciertos contextos: en una oración como la de (15a), por ejemplo, identifica a deter- minados individuos en concreto cuya existencia se da por supuesta10. A tenor de lo di-
cho con anterioridad, unos debería poder aparecer en posición de cabeza de una parti- tiva. No obstante, como se ilustra en el ejemplo de (15b), su uso en este contexto resulta claramente anómalo11. Una oración como la de (15b) está, en cambio, bien for-
44 60 problemas de gramática
12Este hecho ha sido ya observado por Gutiérrez Rodríguez (2008: cap. 6, nota 1).
13Debe señalarse a este respecto que puede encontrarse en el CREA un cierto número de ejemplos en los que el
plural otros se sitúa en posición de cabeza de una partitiva. Son, no obstante, significativamente muchos más los casos en los que el singular otro ocupa esta posición que aquellos en que lo hace el plural otros. Se podría dar cuenta de este relevante dato estadístico suponiendo, en la línea de lo sugerido en el texto, que el plural otros no es inherentemente un cuantificador y que, cuando encabeza una partitiva, se le dota de un valor cuantificativo.
(15) a. Unos alumnos míos han aprobado la selectividad. b. ??Unos de mis alumnos han aprobado la selectividad. c. Unos cuantos de mis alumnos han aprobado la selectividad.
Lo que diferencia a los indefinidos unos cuantos y unos es que el primero contiene una referencia explícita a una cantidad (expresada por medio del cuantificador cuan-
tos) que está ausente en el segundo. No parece descabellado pensar, en consecuencia,
que unos cuantos denota una cantidad (imprecisa), mientras que unos no es un cuanti- ficador, y que esta es precisamente la razón por la que solo unos cuantos puede ser la cabeza de una partitiva. Contrastes como los de (15b,c) sugieren, por tanto, que unos es un indefinido no cuantificativo. Y, ciertamente, como muestran los ejemplos de (16), la inclusión del determinante unos en la clase de los indefinidos no cuantificativos está justificada de manera independiente: al igual que cierto(s), determinados, distintos, di-
ferentes y diversos, y en contraste con el cuantificador complejo unos cuantos, el inde-
finido unos ni responde a preguntas con cuánto, ni forma parte del diferencial de una construcción aditiva, ni introduce fácilmente un SN en función de complemento de un verbo de medida.
(16) a. ¿Cuántos problemas habéis resuelto? {*Unos/Unos cuantos} problemas. b. Leyó {*unos/unos cuantos} libros más de los dos que tenía que leer. c. La reunión duró {??unas/unas cuantas} horas.
La dispar distribución del indefinido otro con morfología singular o plural en fun- ción de cabeza de una partitiva parece confirmar, igualmente, que una construcción partitiva tiene que estar encabezada por una expresión cuantificativa12. Como revelan
ejemplos como los de (17), otro en singular, y con interpretación específica, encabeza sin problemas una partitiva. No es, en cambio, del todo aceptable emplear, a mi juicio, el plural otros en esta posición13.
(17) a. Además de Alberto, otro de mis alumnos se ha ido a Estados Unidos. b. ??/?Además de Alberto, otros de mis alumnos se han ido a Estados Unidos.
Este contraste concuerda, de nuevo, con el hecho de que únicamente la forma en sin- gular otro aparezca en contextos que exigen la presencia de una expresión nominal cuantificada:
(18) a. ¿Cuántos problemas habéis resuelto, además de este? {Otro problema/*Otros pro- blemas}.
b. Leyó {otro libro/*otros libros} más de los dos que tenía que leer. c. La reunión duró {otra hora/*otras horas}.
El indefinido otro tiene un claro valor cuantifivativo, por lo tanto, solo en singular, probablemente debido a que, cuando identifica a un solo individuo, además de su sig- nificado habitual (‘uno distinto’), puede expresar también adición (‘uno más’), algo que no ocurre tan fácilmente en plural (otros equivale normalmente a ‘unos distintos’ y no a ‘unos más’)14.
Fenómenos como los comentados muestran, en conclusión, que una construcción par- titiva ha de estar introducida por un cuantificador15. Si esto es así, el problema que he tra-
tado de resolver en estas líneas encuentra una posible solución: la razón de que haya de- terminantes indefinidos que reciben, o pueden recibir, una interpretación específica, pero que no encabezan una partitiva, es que estos indefinidos no denotan una cantidad.
Referencias bibliográficas
CREA (Corpus de Referencia del Español Actual), http://www.rae.es.
EGUREN, L., y SÁNCHEZ, C. (2003), «La gramática de otro», Revista Española de Lin-
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EGUREN, L., y SÁNCHEZ, C. (2007), «Imprecisión extensional e imprecisión intensio- nal: la gramática de cierto», Verba 34, pp. 99-124.
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GUTIÉRREZRODRÍGUEZ, E. (2008), Rasgos gramaticales de los cuantificadores débiles,
tesis doctoral inédita, Universidad Complutense de Madrid.
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RAE y ASOCIACIÓN DEACADEMIAS DE LALENGUAESPAÑOLA(2009), Nueva gramática
de la lengua española, Madrid, Espasa.
14En Eguren y Sánchez (2003) se estudia en profundidad la gramática de este determinativo y se apunta que otro
puede tener una interpretación aditiva derivada de su semántica básica de contraste.
15Es esta, ciertamente, una caracterización de la construcción partitiva restrictiva, de la que se deriva que construc-
ciones que también expresan partitividad semántica, como las introducidas por los pronombres interrogativos quién y
cuál (¿quiénes de vosotros?, ¿cuáles de estas películas?), entre otras, son “falsas partitivas”, dado que estos pronom-
bres, a diferencia del cuantificador interrogativo cuántos (¿cuántas de estas películas?), no denotan una cantidad (en Gutiérrez Rodríguez, 2008: §3.2.1.4, se presentan pruebas sintácticas adicionales que muestran que el complemento de
“La alternancia ‘artículo determinado/artículo indeterminado’ no de- pende sólo del contexto previo sino que puede estar condicionada por el sustantivo sobre el que inciden. Evidentemente, no tiene el mis- mo significado Vino el amigo de Pedro que Vino un amigo de Pedro. Parece, en cambio, que la oración Votó el ochenta por ciento puede ser sinónima de Votó un ochenta por ciento. ¿Podría decir por qué? ¿Sería capaz de encontrar otros ejemplos de oraciones en las que se neutralice la oposición ‘artículo determinado/artículo indeterminado’? Observe, además, que cualquier sustantivo no admite cualquiera de los dos artículos. Decimos Votó una minoría y no Votó una mayoría. ¿Podría explicar por qué? Busque otros ejemplos de sustantivos o parejas de sustantivos que seleccionen el artículo por sus caracterís- ticas semánticas y proponga alguna generalización.”
Ignacio Bosque, Problemas de morfosintaxis, Madrid, Ed. Universidad Complutense, 1980, problema núm. 38