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Patrones de especialización del comercio latinoamericano

Capítulo V La estructura de las importaciones de América Latina en la década de 1990

C. Patrones de especialización del comercio latinoamericano

Para evaluar los padrones de especialización del comercio latinoamericano se utiliza aquí un indicador, elaborado por Guerrieri (1994), que mide la contribución relativa a la balanza comercial de varios grupos de productos –indicador de la contribución a la balanza comercial (ICBC). El valor positivo (o negativo) de este

indicador da cuenta de la presencia (o de la ausencia) de una ventaja comparativa (o una desventaja comparativa) en la misma categoría de productos.176

Los países del Mercosur y Chile, junto con México, son los que muestran mayor variabilidad en

176 ICBC (indicador de la contribución a la balanza comercial) = {[(Xi - Mi)/(X + M)/2] - [(X - M)/(X + M)/2]*[(Xi + Mi)/(X + M)] * 100} (Guerrieri, 1994, p. 201).

los patrones de especialización en el período analizado. Inicialmente registraron una desventaja relativa en los bienes primarios, que obedeció principalmente al fuerte déficit comercial en el rubro energético que tuvieron estos países en los años de alza del precio del petróleo, déficit que no se vio contrarrestado por saldos positivos en los otros productos primarios. Al reducirse el déficit energético, emergió una ventaja en los productos agrícolas, positiva pero decreciente (véanse el gráfico V.1 y el cuadro V.8). Por su parte, los productos primarios

mineros mostraron una ventaja positiva relativamente constante.

Por otra parte, en estos países se alcanzaron ventajas positivas en los bienes industrializados, que sin embargo se volvieron negativas a lo largo de los años noventa. En este resultado promedio influyó fuertemente el aporte positivo de los bienes tradicionales, especialmente de alimentos, bebidas y tabaco, pero ese aporte tendió a reducirse con el tiempo. En los bienes industrializados con elevadas

Cuadro V.7

AMÉRICA LATINA: PARTICIPACIÓN DE LOS BIENES DIFUSORES DE PROGRESO TÉCNICO EN LAS IMPORTACIONES DE BIENES INDUSTRIALIZADOS, POR PAÍSES

Y GRUPOS DE PAÍSES, 1965-1997 (Porcentajes) 1965 1970 1980 1990 1992 1993 1994 1995 1996 1997 Mercosura y Chile 30.1 39.5 37.3 41.7 37.3 36.1 38.0 35.9 38.8 41.2 Argentina 24.0 34.9 38.0 35.1 35.3 38.0 39.8 38.8 38.2 39.1 Brasil 34.7 43.0 40.5 45.1 43.3 36.4 39.0 36.3 41.7 44.4 Chile 36.6 40.8 27.9 42.7 33.6 36.6 37.2 34.4 34.8 36.1 Paraguay 31.2 32.3 30.1 24.6 25.8 26.4 26.9 24.0 26.6 ... Uruguay 24.1 29.7 29.0 29.7 24.2 24.8 24.4 27.2 29.0 29.7 Comunidad Andina 36.6 38.3 35.0 38.4 35.6 36.3 34.4 34.0 36.5 37.5 Bolivia 28.0 31.2 34.2 33.2 35.3 38.2 28.4 35.4 40.5 35.5 Colombia 44.8 40.0 32.3 37.5 34.2 34.6 36.8 37.4 38.6 39.0 Ecuador 32.2 33.3 39.3 37.3 34.0 37.4 27.7 30.1 31.5 32.7 Perú 34.0 35.3 36.9 34.4 27.8 32.1 30.7 32.7 35.9 37.9 Venezuela 36.6 40.1 34.9 41.6 38.9 38.9 37.4 31.9 35.2 ... México 43.7 46.0 39.0 36.2 38.9 39.1 42.8 44.3 44.5 43.7 MCCAb 26.2 26.1 24.9 25.5 26.4 27.2 25.7 25.1 24.8 25.4 Costa Rica 26.2 26.1 26.1 26.7 25.7 28.2 25.6 26.2 25.6 ... El Salvador 27.9 23.8 23.1 22.6 26.2 27.9 26.8 25.0 25.6 26.1 Guatemala 25.8 25.3 21.8 26.7 27.1 26.5 23.0 22.1 24.2 25.8 Honduras 21.3 26.1 31.6 24.2 24.5 23.4 26.0 26.9 20.9 22.4 Nicaragua 28.9 29.5 22.0 24.5 29.0 30.8 31.6 28.5 29.6 28.1 Total 34.8 39.1 36.2 37.8 37.1 36.9 38.7 37.7 39.9 41.2

Fuente: CEPAL, sobre la base de información oficial.

aMercosur = Mercado Común del Sur. bMCCA = Mercado Común Centroamericano.

economías de escala, como se dijo anteriormente, se registró una ventaja relativa, que se mantuvo principalmente merced al desempeño de Chile. Los mayores déficit se presentaron en los bienes duraderos y en los bienes difusores de progreso técnico.

Entre 1978 y 1997 no se observaron cambios significativos en la especialización comercial de los

países de la Comunidad Andina, que alcanzaron ventajas en los bienes primarios, principalmente en los primarios energéticos y, en menor medida, en los alimentos primarios y en los productos mineros primario, resultado que refleja la influencia de Ecuador y Venezuela en el promedio del grupo. Al mismo tiempo, se registró una fuerte desventaja en los

Cuadro V.8

ESPECIALIZACIÓN COMERCIAL DE LOS PAÍSES DEL MERCOSURaY CHILE, 1978-1997

1978- 1982- 1986- 1990- 1994- 1981 1985 1989 1993 1997 Bienes primarios -1.4 -3.9 -1.0 0.8 2.9 Productos agrícolas 4.4 3.9 2.8 2.7 2.7 Mineros 1.4 1.3 1.0 1.3 1.2 Energéticos -7.1 -9.1 -4.7 -3.2 -1.0 Industrializados 1.3 3.7 0.9 -0.9 -3.1 Tradicionales 6.2 5.4 4.8 3.9 3.5

Alimentos, bebidas y tabaco 4.9 4.2 3.4 3.1 3.2

Otros tradicionales 1.3 1.2 1.4 0.8 0.3

Elevadas economías de escala -0.3 1.6 1.0 1.6 1.1

Duraderos -0.5 0.1 -0.1 -1.3 -1.7

Difusores de progreso técnico -4.1 -3.4 -4.8 -5.2 -6.1

Fuente: CEPAL, sobre la base de información oficial.

aMercosur = Mercado Común del Sur.

Cuadro V.9

ESPECIALIZACIÓN COMERCIAL DE LOS PAÍSES DE LA COMUNIDAD ANDINA, 1978-1997

1978- 1982- 1986- 1990- 1994- 1981 1985 1989 1993 1997 Bienes primarios 14.3 12.0 12.2 12.4 11.1 Productos agrícolas 1.9 1.1 3.0 2.0 2.2 Mineros 1.0 0.4 0.7 0.6 0.5 Energéticos 11.4 10.5 8.5 9.7 8.4 Industrializados -14.2 -11.8 -12.0 -12.4 -11.0 Tradicionales -2.4 -2.5 -0.5 -0.4 -0.8

Alimentos, bebidas y tabaco -0.8 -0.9 -0.2 -0.2 0.1

Otros tradicionales -1.6 -1.6 -0.4 -0.3 -0.9

Elevadas economías de escala -0.4 0.7 -0.4 -1.0 0.1

Duraderos -3.6 -2.8 -2.4 -3.0 -2.9

Difusores de progreso técnico -7.8 -7.2 -8.6 -7.9 -7.4

bienes industrializados, pese a la mejora que hubo en alimentos, bebidas y tabaco, así como en otras industrias tradicionales, principalmente textiles. En los años noventa se observó también una ventaja positiva en los productos con economías de escala (véanse el gráfico V.2 y el cuadro V.9).

México representa un caso especial a este r e s p e c t o , p o r l a e n v e r g a d u r a d e l c a m b i o experimentado en el patrón de especialización comercial. Como se advierte en el gráfico V.3, logró ventajas positivas en productos energéticos, cierta neutralidad en otros productos primarios, y

desventajas en todos los productos industrializados. Aunque esa desventaja no pudo ser enteramente contrarrestado, salvo en los bienes duraderos, tendió a reducirse a lo largo de los años noventa (véanse el gráfico V.3 y el cuadro V.10).

Finalmente, los países centroamericanos son los que presentaron mayor estabilidad en cuanto al patrón de especialización comercial hasta principios de la década de 1990 (véanse el gráfico V.4 y el cuadro V.11), y son también los que alcanzaron mayor

Cuadro V.10

MÉXICO: ESPECIALIZACIÓN COMERCIAL, 1978-1997

1978- 1982- 1986- 1990- 1994- 1981 1985 1989 1993 1997 Bienes primarios 14.9 13.1 8.5 6.2 2.6 Productos agrícolas 2.2 -1.1 0.6 0.6 0.2 Mineros 0.3 0.0 0.2 0.2 0.0 Energéticos 12.4 14.1 7.7 5.5 2.4 Industrializados -14.6 -12.9 -8.0 -5.3 -1.2 Tradicionales -0.5 -2.0 -1.6 -2.3 -1.5

Alimentos, bebidas y tabaco -0.1 -0.6 -0.5 -0.9 -0.3

Otros tradicionales -0.4 -1.3 -1.1 -1.4 -1.2

Elevadas economías de escala -3.9 -2.9 -1.8 -1.3 -1.8

Duraderos -2.8 -1.8 -0.1 1.0 3.4

Difusores de progreso técnico -7.4 -6.2 -4.5 -2.8 -1.4

Fuente: CEPAL, sobre la base de información oficial.

Cuadro V.11

PAÍSES INTEGRANTES DEL MERCADO COMÚN CENTROAMERICANO (MCCA): ESPECIALIZACIÓN COMERCIAL, 1978-1997 1978- 1982- 1986- 1990- 1994- 1981 1985 1989 1993 1997 Bienes primarios 11.2 10.4 13.0 10.1 9.7 Productos agrícolas 13.2 14.0 14.7 11.3 10.5 Mineros 0.2 0.2 0.0 0.0 0.0 Energéticos -2.2 -3.7 -1.7 -1.2 -0.8 Industrializados -11.0 -10.3 -12.9 -9.8 -9.9 Tradicionales 1.1 0.8 0.4 1.8 1.3

Alimentos, bebidas y tabaco 2.0 1.5 0.9 2.0 1.5

Otros tradicionales -0.9 -0.7 -0.5 -0.1 -0.1

Elevadas economías de escala -5.8 -6.3 -6.7 -5.5 -4.9

Duraderos -1.9 -1.1 -2.2 -2.3 -2.5

Difusores de progreso técnico -4.4 -3.7 -4.4 -3.9 -3.8

superávit en productos alimenticios y derivados, tanto primarios como industrializados. Los bienes industrializados correspondientes a industrias con elevadas economías de escala, así como los bienes

duraderos y los difusores de progreso técnico presentaron desventajas en todo el período analizado, aunque con una pequeña disminución en los últimos años.

TERCERA PARTE

EL PROCESO DE INTEGRACIÓN REGIONAL EN

AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE, 1997-1998

Capítulo VI

ASIMETRÍAS Y CONVERGENCIAS EN LA INTEGRACIÓN ECONÓMICA

DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

A. EL CONCEPTO DE CONVERGENCIA Y SUS MODALIDADES En la literatura sobre integración económica se emplea

con frecuencia la noción de convergencia, aunque el concepto es impreciso.177 Convergencia es un concepto dinámico, que está asociado a las categorías estáticas de asimetría y heterogeneidad. Puede definirse simplemente como el proceso de confluencia gradual de elementos no uniformes hacia un conjunto más armónico. En el contexto de la integración económica, se trata de un proceso con vistas a reducir las diferencias o asimetrías originalmente existentes entre las partes independientes del conjunto, proceso que puede ser espontáneo, o negociado entre los gobiernos y con algún grado de institucionalidad.

En el ámbito de la integración regional deben distinguirse dos modalidades de convergencia: la convergencia dentro de los esquemas de integración, y la convergencia entre esquemas de integración. A su vez, la convergencia que se da dentro de los esquemas de integración puede referirse a distintas dimensiones, las cuales están básicamente determinadas por la profundidad de los compromisos de armonización de políticas que ambiciona el proyecto de integración.178 Las sucesivas fases de la construcción de un mercado ampliado, que suelen definirse como zona de libre

comercio; unión aduanera; mercado común; unión económica, y unión económica, monetaria y política, implican grados crecientes de armonización de políticas y, por ende, de convergencia. Las áreas de libre comercio se destacan por ser el esquema de integración menos exigente en cuanto al grado de convergencia entre las políticas económicas de los países miembros, mientras que en el otro extremo, la unión económica, monetaria y política representa prácticamente la eliminación casi total del ejercicio de políticas nacionales por parte de los países miembros.

De acuerdo con esta secuencia lógica, un proceso de convergencia macroeconómica debe conducir a una convergencia nominal, que encuentra su expresión en un conjunto de parámetros para las variables económicas que inciden sobre la estabilidad de los precios y tipos de cambio, como los que fueron definidos por el Tratado de Maastricht (véase el capítulo II). Luego, por convergencia real se entiende el proceso de largo plazo de reducción de las disparidades de productividad y de niveles de vida entre los países y entre las regiones (de la Cámara Arilla, 1996). La cohesión económica y social

177 La convergencia también se utiliza en la literatura económica para referirse a la disminución de las diferencias existentes entre los países en cuanto a producto per cápita o niveles de productividad. Véase Romer (1994).

178 Existe también interés en analizar otros tipos de asimetrías o diferencias entre los países miembros de los esquemas de integración, tales como: i) tamaño y nivel de desarrollo de los países participantes, que condicionan su capacidad de beneficiarse de aquéllos (SELA, 1997a); ii) fases de las respectivas coyunturas económicas, y iii) poder de negociación con que cuentan las distintas partes en un proceso de integración.

resultante sería entonces la meta última de un proceso de integración económica.179

Cabe señalar que la convergencia entre acuerdos de integración depende, a su vez, de las características de éstos. Por ejemplo, la convergencia entre áreas de libre comercio y uniones aduaneras conlleva la disminución de las asimetrías existentes entre tales acuerdos en cuanto a su normativa comercial básica y sus programas de desgravación arancelaria.

En síntesis, las distintas modalidades de convergencia que parecen pertinentes para los proyectos de integración regional en América Latina y el Caribe son las siguientes: i) convergencia de políticas e instrumentos dentro de los acuerdos de integración; ii) convergencia de políticas e instrumentos entre los acuerdos; y iii) grado y complejidad de la convergencia, aspectos que están determinados por las políticas que deben ser armonizadas: por ejemplo, normativa comercial y a r a n c e l e s a t e r c e r o s ; p r i n c ip a le s p o lít ic a s macroeconómicas, fiscales y sociales.

Como se dijo, en cuanto a su instrumental comercial básico, la convergencia entre acuerdos constituye una etapa preliminar y relativamente laxa de convergencia, y por esas mismas características puede ser la más pertinente para la fase de integración en que actualmente se encuentran las tres subregiones de América Latina y el Caribe. Corresponden a esta fase las negociaciones interregionales que se llevan a cabo en el presente para establecer zonas de libre comercio entre la Comunidad Andina y el Mercosur.

Las negociaciones están enfocadas en aquellos instrumentos de facilitación del comercio y de la política comercial que inciden en el acceso al mercado ampliado, como son, entre los principales, los aranceles, las normas de origen, las salvaguardias, la valoración aduanera y las normas técnicas.

Una vez que se ajusten los regímenes básicos acordados entre los esquemas, y a medida que se intensifiquen los vínculos comerciales entre los socios de integración en lo comercial, es de prever que se eleve la demanda de coordinar las demás políticas que inciden en el intercambio mutuo y en la capacidad de atraer inversiones. D e n tr o d e lo s e s q u e m a s e x i s te n t e s , la convergencia de políticas que vayan más allá de las comerciales parece corresponder entonces a una fase más avanzada que aquella a la que recién se están asomando los acuerdos subregionales de integración. Se inscriben en esta variante los esfuerzos de la Comunidad Andina, del Mercosur, del Mercado Común Centroamericano (MCCA)180 y d e l a C o m u n i d a d d e l C a r i b e ( C A R I C O M ) p o r complementar sus uniones aduaneras aún imperfectas, mediante la coordinación y armonización de las políticas que influyen indirectamente en la dinámica y funcionamiento de los mercados ampliados y en la competencia en el interior de éstos. Figuran entre tales políticas la cambiaria, ciertos segmentos de las políticas monetarias y fiscales, las políticas de competencia y de atracción de inversión extranjera y, en general, la unificación de la legislación económica y las regulaciones administrativas pertinentes.181

179 Además, para lograr la cohesión económica y social en el espacio económico ampliado, se requiere la aplicación persistente de políticas económicas y sociales compensatorias en beneficio de los sectores y regiones desfavorecidos.

180 En lo que respecta al MCCA, se puede encontrar una convincente argumentación en favor de la armonización de las distintas políticas y normas en Ballesteros y Rodríguez (1997). Los autores basan su razonamiento, por una parte, en el pequeño tamaño de las economías centroamericanas y, por otra, en su localización geográfica privilegiada. Mediante la constitución de un área económica armonizada se pretende reducir los costos de producción, de administración y comercialización de las empresas y mejorar la eficiencia de las inversiones externas, de modo que la subregión pueda operar como una sola área integrada de tamaño mediano e insertarse en la economía internacional conforme al modelo de regionalismo abierto.

181 La coordinación macroeconómica supone el intercambio oportuno de información y el compromiso de considerar el impacto de las políticas contempladas sobre las economías de los países socios, mientras que la armonización parece implicar la coherencia negociada ex ante de las políticas. Cabe destacar que la Unión Europea emprendió desde sus inicios, mediante consultas, la coordinación de las políticas mencionadas, pero la armonización se alcanzó tan sólo gradualmente, en el curso de los años setenta y ochenta, a partir de los desequilibrios internos y externos que afectaron a los países miembros después de la primera crisis del petróleo.

La convergencia, en sus diversos ámbitos, representa un desafío que ha ganado en consistencia y actualidad a medida que los esquemas subregionales de integración tienden a incursionar en fases más avanzadas de integración o empiezan a desplegar e s f u e r z o s p a r a s u a m p l i a c i ó n . A d e m á s , l a proliferación de acuerdos bilaterales ha otorgado un singular dinamismo al cuadro de la integración regional, pero ha dado lugar a la vez a un desarrollo poco orgánico de las condiciones de competencia dentro de la región. Sin embargo, lo que impone las mayores exigencias al objetivo de lograr un mercado regional plenamente integrado es el reciente lanzamiento del proceso de negociación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), ya que los compromisos a que se puede llegar en este caso

pueden socavar la razón de ser del proyecto de integración regional, si éste no supera su actual estado de desarrollo (véase el capítulo II). Por otra parte, también se ha argumentado que las condiciones actuales son propicias para emprender la tarea de convergencia, dada la orientación común de las políticas económicas de los países (SELA, 1997b).

En lo que sigue se examinarán en mayor detalle las opciones y dificultades que los países de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) enfrentan, en cuanto a su normativa comercial básica, para la convergencia de sus acuerdos. Los argumentos aquí desarrollados pueden en principio aplicarse también a los esquemas de integración existentes en otras subregiones.

B. CONVERGENCIA PROGRAMADA Y CONVERGENCIA ESPONTÁNEA