CAPITULO III: SISTEMA CULTURAL DE CRIANZA Y LOS CICLOS DE VIDA
D) Embarazo y Nacimiento
6. Plácida y Valentín
“Para atender el nacimiento de mi primer hijo recibí la ayuda de mi suegra53”. Cortó el cordón umbilical de su hijo su “abuelita” y también, lo
bañó. “No lo hice Yo, porque tenía mucho miedo; el cuerpo de un recién nacido es como un “yuyu”, parece que se va a resbalar. Es como la lana que de un momento a otro se va a despedazar.
Valentín lavó su marris, lo hizo quemar en un pedazo de lata que no se usa para cocinar y “las cenizas lo pones en la puerta de tu casa.” Se dice que es un remedio para “kusisimi”54, para que haga retornar los deseos negativos que le vaticinan. Por ejemplo, si le dicen: “Supay qipinman”55, él debe tomar las cenizas de la marris, si el deseo es para su esposa ella debe tomar y si el mal es para sus animales, a éstos le hacen tomar. El agua en que se lavó la placenta se echa en un hueco y se tapa con tierra.
El cordón umbilical que sobra se amarra en el pie izquierdo, en el dedo gordo (dice es un secreto) para que salga rápido la placenta. Luego se les amarra con “chumpi sunquwan”56 para que la marris no corretee en su interior. “La envolvimos con una jerga de bayeta desde el abdomen hasta las piernas.”
Una vez que nació el niño, “le di a mi esposa chocolate con un poco de alcohol.” Así permaneció. “Al día siguiente, matamos una oveja”; y su esposa tomó almuerzo de chuño chancado con carne de cordero, hierbabuena negra y cominos, sin sal.
Plácida dice que si ponen ajos la leche se seca. La cebolla fresca también, hace secar la leche. Ella guardó cama una semana. Tomó mate de khisa. Asimismo, remedios para la madre: “Aldia, sutuma y madre selva” mezclado en mate.
53 . Se usa este término para identfificar mejor la relación ya que en Ninamarka la madre de la esposa lo es también del esposo de manera simbólica.
54 . Aquellas bocas que te desean el mal. 55 . ¡Que el diablo le lleve!
“Después de desembarazar me amarraron con un chumpi la frente para que no se pierda mi ´yuyay´57, para que vuelva a “calzarse” mi cabeza (mi pensamiento), dicen que todo se parte.” Si no se amarrara como otras mujeres, entonces se tornaría “lonla”, sin razón sin memoria, “por eso no se acuerdan dónde han puesto algunas cosas.”
Valentín dice que cada día hay que fajar, al día por lo menos tres a cuatro veces, porque la sangre sigue saliendo. Para levantarse, Plácida cuenta que muelen hierbas de “sanu sanu, ch’iri ch’iri, romero, aldía y yawar ch’unqa” con cebo de vaca, alcohol y árnica. Todo esto molido se pone en una lata al fuego hasta que tenga la consistencia de una mazamorra. Con este remedio se frota todo el cuerpo para que se sane bien. Valentín agrega que la fajan como a un bebé todo el cuerpo y la hizo dormir hasta el día siguiente.
Para levantarme me bañé con agua de romero hervida y toqué agua fría después de dos semanas. Si tocas antes de este tiempo, te “lleva” el reumatismo y las manos te duelen.”
Su primer hijo lactó al tercer día, dormía todo el día, pero, siempre cambiado de sus orines y fajado. Sus demás hijos lactaron luego de un día. “Si se les da biberón dicen que les duele el estómago.”
3.2 CRIANZA DE LOS NIÑOS/AS EN NINAMARCA
Las familias de Ninamarka se dedican, principalmente, a las labores agrícolas y, secundariamente, a la crianza de animales mayores y menores, y al tejido. La mayor parte de las tierras que disponen son eriazas y en proceso de erosión por su uso intensivo, por esto los productos que
obtienen en cada campaña agrícola son insuficientes para cubrir sus necesidades básicas de alimentación.
Su dieta alimentaria está compuesta por papa, oca, añu, trigo, cebada, quinua, habas, alverjas, y tarwi. Cabe aclarar que los cereales están siendo reemplazados por el arroz que reciben de los programas sociales. De lo dicho se observa que existe una carencia fuerte en cuanto se refiere al consumo de verduras y frutas, y otros alimentos, lo que se explicita en los índices de crecimiento y peso de los niños. Es en este contexto que se ubica la crianza de infantes de 0 a 12 meses de vida.
En el ayllu de Ninamarca la crianza de los infantes responde a prácticas sedimentadas en el tiempo y reproducidas cotidianamente como formas sociales de vida. Estas prácticas son internalizadas en los procesos de socialización primaria y secundaria en la sociedad Ninamarkina como una forma específica de criar un infante para su desarrollo “correcto” y desenvolvimiento como “runa”.
Así, en la vida cotidiana de Ninamarka se observa que los infantes son expuestos a prácticas específicas de crianza que implican el baño, el vestido, el fajado y la alimentación. Actividades que están a cargo, casi exclusivo, de la mujer, desempeñando su rol como madre. En lo que sigue se delineara las prácticas a los que son expuestos los infantes, de 0 a 12 meses de edad, en los cuidados que sus madres les dan.