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Políticas públicas y marcos normativos para una perspectiva de género en las

Capítulo 2. La perspectiva de género en el discurso institucional

2.2. Políticas públicas y marcos normativos para una perspectiva de género en las

La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) ha identificado la necesidad de incorporar la PG en las IES, por lo que ha conformado una Red de Estudios de Género (REGEN) de la Región Sur- Sureste, a la cual pertenece la UV. La REGEN observa que, desde la legislación universitaria y las políticas institucionales, la implementación y promoción de medidas en la construcción y el análisis de datos estadísticos han permitido identificar las condiciones de igualdad dentro de las instituciones. Por su parte, la incorporación de la PG se ha reflejado en el uso del lenguaje no sexista, la sensibilización a la comunidad universitaria sobre las desigualdades de género, la incorporación de estudios de género dentro de los programas educativos y la búsqueda en el combate de la violencia de género dentro y fuera del ámbito escolar (RENIES, 2009).

En otro sentido, el reconocimiento de México como un país diverso, multicultural y multilingüe ha permitido incorporar la educación intercultural, la cual reconoce las diferencias culturales y propone educar a las ciudadanas y los ciudadanos en conocimiento,

comprensión y respeto de las diversidades culturales de la sociedad en la que vive (Muñoz, 1997). El reconocimiento y la atención a estas problemáticas han derivado en la creación de las IESI las cuales buscan fortalecer las culturas, lenguas y relaciones humanas, a través de la conservación de tradiciones, lenguas maternas y costumbres aplicando una educación equitativa e integral. Al crearse este tipo de universidad se genera un incremento en la matrícula femenina y la oportunidad de acceder a la educación superior a jóvenes de zonas marginadas.

Existen IESI creadas a partir de universidades convencionales y, por tanto, pertenecientes a la RENIES y, en cambio, otras pertenecen a la Red de Universidades Interculturales (REDUI). Así pues, tanto las IES y las IESI han identificado la necesidad de incorporar y trabajar la PG en las universidades. La Subsecretaría de Educación Superior (SES) actualmente reconoce la existencia de doce UI en el país entre las que se encuentran: la Universidad Autónoma Indígena de México (recientemente renombrada como Universidad Autónoma Intercultural de Sinaloa), la Universidad Intercultural de Chiapas, la Universidad Intercultural del Estado de Tabasco, la Universidad Intercultural del Estado de Guerrero, la Universidad Intercultural del Estado de México, la Universidad Intercultural de Puebla, la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán, la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo, la Universidad Intercultural de San Luis Potosí, la Universidad Intercultural de Hidalgo, la Universidad Intercultural de Nayarit y la UVI (SES, 2017).

Dichas universidades se encuentran integradas en la REDUI, la cual se ha constituido como Asociación Civil denominándose ahora Asociación Nacional de Universidades Interculturales (ANUI, A.C.); dicha asociación tiene como prioridad revalorar los conocimientos, conservar las lenguas, culturas y tradiciones a través de una educación pertinente. De este grupo de universidades diez fueron creadas directamente desde la Coordinación General de Educación Intercultural Bilingüe (CGEIB), en el caso de instituciones como la Universidad Autónoma Indígena de México y la UVI también, pero a diferencia de las anteriores surgen con apoyo de universidades convencionales. Asimismo, es importante mencionar la existencia de otras dos UI que no pertenecen al sistema público, el Instituto Superior Intercultural Ayuuk en el estado de Oaxaca y el Instituto Intercultural

Ñöñho en el estado de Querétaro, se trata de institutos privados, pero de acceso público que son apoyados a través de fondos de organizaciones no gubernamentales.

Ilustración 1. UI pertenecientes a la CGEIB

Fuente: CGEIB (2018). Universidades Interculturales.

Recuperado de: http://eib.sep.gob.mx/universidades-interculturales/

El conjunto de Instituciones interculturales de México se divide en tres rubros: aquellas adheridas a los programas desplegados por la SEP; las derivadas de universidades de tipo convencional (las cuales tienen un diseño interno propuesto por la universidad convencional a la que pertenecen), y las UI privadas con acceso público.

La creación de este tipo de institución ha generado diversos debates, uno de ellos se remite a la educación fuera de lo convencional que sigue generando una segregación traducida en el ejercicio de una educación para estudiantes marginados y que cuenta con infraestructura deficiente (Bertely, Saraví y Abrantes, 2013). La implementación de estas instituciones en contextos indígenas ha generado en algunos casos el empoderamiento de las

y los estudiantes al otorgarles herramientas para reconocer e identificar problemas comunitarios y defender sus derechos.

La propuesta pedagógica de este tipo de institución enfatiza en la vinculación comunitaria y el diálogo de saberes (Ávila Romero, L.; Betancourt Posada, A.; Arias Hernández, G.; Ávila Romero, A., 2016), mediante un currículo y una práctica docente que se sitúan fuera de lo convencional.

La UV está presente en cinco regiones y veintisiete municipios del estado, convirtiéndose en una de pocas en el país que se ha expandido considerablemente. Al crearse en el 2005 la UVI la UV se acerca a regiones que se ubican en la Huasteca (Ixhuatlán de Madero), en el Totonacapan (Espinal), en las Grandes Montañas (Tequila) y Las Selvas (Huazuntlán). Con la creación de la UVI se ha buscado promover el desarrollo regional a partir del fortalecimiento de las diversas lenguas y culturas (UV-Intercultural, 2016a). La ubicación de la UV-I en los campus y regiones le ha permitido trabajar la PG con el apoyo de instancias locales y regionales para garantizar la igualdad de género.

La vinculación que se ha logrado gestar entre la UVI, la población y los sectores locales y regionales se ha dado a través de sus dependencias. En la UV se instaura en 2005 el Centro de Desarrollo Humano e Integral de los Universitarios (CEnDHIU), el cual en un inicio atendía únicamente con la comunidad de la UV. El CEnDHIU tiene como objetivo promover una educación de calidad y un desarrollo integral a través de la promoción de la salud física y emocional. Entre sus funciones se encuentran la asesoría especializada, la promoción de una vida saludable a partir de talleres y experiencias de elección libre que fomenten una vida libre de violencia basada en la LGAVLV. En el 2006 se crea la Defensoría de los Derechos Universitarios (DDU) con el objetivo de “tutelar y procurar el respeto a los derechos que la legislación universitaria” (UV, 2018, art.3), es decir, se trata de una dependencia que se encarga de llevar las denuncias correspondientes de las y los miembros de la comunidad universitaria, de darles seguimiento y solución de manera jurídica. El CEnDHIU y el DDU son dependencias contribuyeron a promover los derechos humanos entre la comunidad universitaria. Aunque la creación de ambas dependencias reconocía la necesidad de incorporar la visión del género para atender a la comunidad universitaria, no

fue hasta 2013 que se concretó la apertura del Centro de Estudios de Género de la Universidad Veracruzana (CEGUV).

Actualmente, el CEGUV se encuentra incorporado a la Dirección General de Investigaciones con el objetivo de implementar, monitorear, evaluar programas educativos y realizar proyectos de investigación al enfocarse en la creación de investigaciones y programas educativos.

En el 2014 se funda la Coordinación de la Unidad de Género (UGE) con el objetivo de promover “la igualdad de derechos y oportunidades entre hombre y mujeres estableciendo los mecanismos institucionales de equidad de género al interior de la comunidad universitaria” (UV, 2015, art.8). Esta dependencia se encarga de capacitar, sensibilizar y asesorar acerca de las cuestiones de género dentro de la universidad a través de la implantación de talleres, foros, campañas y el asesoramiento de casos de discriminación y violencia que se generan entre las y los integrantes de la comunidad universitaria, basándose para ello en la LGAVLV y en las campañas internacionales que ha generado la ONU. Su creación trajo consigo la elaboración y aplicación del Reglamento para la igualdad de género, el cual modificó la normatividad de las sanciones correspondientes a las denuncias referentes a las condiciones de género, las cuales se traducen en desigualdades y discriminaciones. A partir de este pionero reglamento, la UV se posicionó como una de las cuatro universidades del país que cuenta con un protocolo de acoso sexual (Ilizaliturri, 2016).

El Reglamento para la igualdad de género se acompaña de una Guía para la atención de casos de hostigamiento y acoso sexual, elaborado por la UGE con el objetivo de fomentar en la comunidad universitaria la PG y la cultura de la denuncia. La Guía cuenta con un enfoque intercultural que se fundamenta en el Programa de Trabajo Estratégico 2013-2017 de la UV, en ella se establece como eje transversal el “Respeto a la equidad de género y la interculturalidad” (UV, 2013, p.72). La guía está constituida por apartados como: el marco normativo internacional, nacional y estatal; un glosario de conceptos que contribuyen a la percepción de los diversos fenómenos que se originan de las desigualdades de género, tales como la violencia de género, la discriminación, el hostigamiento y acoso sexual, los estereotipos, la identidad sexo-genérica, la diversidad sexual; las sanciones correspondientes a los casos de acoso y hostigamiento sexual por jerarquía institucional; una lista de actos

considerados acoso y hostigamiento sexual; el proceso de denuncia y las instancias correspondientes para su atención.