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PRESENTACION POR EL ACADEMICO DE NUMERO Dr Alfredo Manzullo

In document Anales | Tomo XL | 1985-1986 (página 154-157)

Sr. Vicepresidente en Ejercicio de la Presidencia Sr. Presidente Honorario Sres. Académicos Sr. Decano Soñeras y señores:

La Academia Nacional de Agrono­ mía y Veterinaria, ha convocado hoy a Sesión Pública, con el objeto de incor­ porar a su seno, al Académico Corres­ pondiente Dr. Luis Alfonso Darían, cumpliendo en este acto, con el firm e propósito de su cuerpo, de extender su accionar, a las más diversas regio­ nes de nuestro te rrito rio , eligiendo miembros que se hayan destacado en la cultura y el saber, y cuyas prédicas por la firmeza de sus juicios, sean la determinante del verdadero cambio que !a comunidad espera con ansie­ dad, en un país cuya principal fuente de riqueza, la constituye todavía la explotación agrícola-ganadera.

Conocí al Dr. Darían, cuando era alumno de la Facultad de Ciencias Ve­ terinarias de la Universidad Nacional de La Plata; lo recuerdo aún muy bien, por su extrema inquietud, sus ansias de saber y su ponderable actitud de introducirse en los diversos laborato­ rios para conocer todo lo que en ellos se hacía. No era un alumno más, era un joven que todo lo quería hacer y que todo preguntaba, por lo que pron­ to se ganó la consideración de sus profesores, que lo distinguieron entre sus condiscípulos por la rápida asimi­ lación de sus enseñanzas.

Egresado en el «ño 1940 con el tí­ tulo de Médico Veterinario, se docto­ ró en 1943, con una tesis que defen­ dió en Sesión Pública. Inmediatamente de egresado, con su flamante título, hace un análisis de las perspectivas presentes y futuras de su profesión, sus alcances y sus posibilidades y es entonces cuando intuye que su ideal es buscar y encontrar verdades, tareas estas nada sencillas en el medio que vive, y ante la posibilidad de ser más útil a la sociedad en un medio rural, opta por trasladarse a Bahía Blanca, donde inicia con lógica ambición de su juventud su carrera profesional, que desempeña con gran entusiasmo, tra­ tando de cum plir con eficiencia las tareas encomendadas.

En esa ciudad de la pampa semi- húmeda, con sabor a mnr, en un am­ biente desconocido para él, casi inhós­ pito por el descreimiento de los pro­ ductores en adoptar nuevas tecnolo­ gías, se desempeña como Veterinario de la Dirección de Agricultura y Ga­ nadería de la Provincia de Buenos A i­ res y en la Municipalidad local. En su comienzo, pensó que la elección era la correcta, pues su objetivo principal no sólo era mejorar técnica y sanita­ riamente la producción ganadera, sino además controlar la calidad higiénica de los alimentos que consumía la po­ blación. Sin embargo, pronto se dio cuenta que no encontraba el suficiente apoyo y motivación para desempeñar­ se eficazmente en sus aspiraciones de implantar nuevas disciplinas y mejorar los ser-vicios, pues chocaba con la inercia burocrática de los medios a su alcance, y ante la probabilidad de perder su camino, hace una nueva con­ frontación de las diversas posibilida­ des para realizarse y ser ú til a la

sociedad; es entonces cuando firm e ­ mente pone en juego las bases de su razonamiento, y decide, que para alcan­ za- los claros objetivos que se había forjado de hacer cosas que reconfor­ tan al espíritu, su m isión no era en­ grosar las filas de esos técnicos bu­ rócratas que vegetan en sus caraos, sino form ar jóvenes con aptitud s u fi­ ciente para desempeñarse en \n vida

profesional dentro de su esfera de acción, en la humilde pero noble m i­ sión de preservar la salud del hombre en sus aspectos higiénico-sanitarios.

Es en esos momentos cuando elige su senda correcta, porque perciba con claridad la verdadera vocación de su vida y decide incorporarse al Institu to Tecnológico del Sur para colaborar en la Cátedra de Química Biológica. Pos­ teriorm ente le toca organizar las Cá­ tedras de M icrobiología General e In­ dustrial y cuando se crea la Univer­ sidad Nacional del Sur, con febril ac­ tividad, inicia el período de ograniza- ción de las Cátedras de M icrobiología General y Especial y M icrobiología Agrícola.

Fue para mí una experiencia grati­ ficante v is ita r esas Cátedras, donde encontré un ambiente que trasuntaba esa disciplina, tan propia de los luga­ res ideales para trabajar y desarrollar el ingenio con el fin de suplir con hol­ gura la precariedad de los medios a su alcance, y encontrar soluciones ciertas a los difíciles problemas que se le presentaban.

Fue ahí, cuando Darían se perfiló como verdadero docente e investiga­ dor, pues sus innatas condiciones di­ dácticas hicieron que sus palabras in­ teresaran aún a los alumnos más in­ diferentes, manteniéndolos en la aten­ ción más absoluta, por la consistencia de sus conocimientos, su capacidad de síntesis, sus lógicos comentarios y los más diversos matices usados para destacar hechos fundamentales.

Supo además mantener bien, esa di­ fícil armonía entre docente y alumno para trabajar activamente, inculcándo­ les que debían ser verdaderos prota­ gonistas en su profesión y no meros espectadores, y finalm ente supo ha­ cerles comprender la importancia de conocer más y mejor las cosas, por­ que el conocer representa la mayor riqueza que pueda tener un ser huma­

no, dedicado a m ejorar las condiciones de vida de su comunidad.

Con su ideal fijo en la d ifíc il meta de form ar núcleos humanos dedicados a la investigación, de inmediato esta­ blece la diferencia entre la actitud ac­ tiva de los discípulos y la pasiva de esos alumnos que solamente concu­ rren a clase a fin de cum plir con un requisito más; y fue con esa evalua­ ción, que se rodea de un buen núme­ ro de jóvenes, con ansias de incorpo­ rarse al arte de la investigación cien­ tífica, porque se los había educado en oce axioma que las ciencias y la cultura son' la piedra angular en que se basa el progreso de una Nación

En esa férrea disposición de buscar verdades y hacer discípulos, Darían encuentra las mayores satisfacciones espirituales, pues hacer discípulos es

la más noble y generosa tarea que

un investigador puede aspirar, porque eMcs son los hijos de la experiencia y del saber, m isión ésta que Pasteur con tanta magnanimidad sostenía al expresar: “ lo más bello que puede realizar un hombre de ciencia, es re­ conocer la participación que ha te n i­ do el corazón, en el hallazgo de dis­ cípulos que hacen progresar a las ciencias” .

De ese grupo humano de infatigable capacidad de trabajo, surgen numero­ sas investigaciones calificadas como de real significación en el medio cien­ tífic o dedicado al estudio de la hi­ giene alim entaria y ambiental, entre los cuales por su im portancia sanitaria podremos citar: Estudio m icrobiológico de alimentos, Control de la manufac­ tura de pescados frescos, Buques pro­ cesadores congeladores. Frescura y organolepsia de los productos de pes­ ca y Buques enfriadores.

En todos ellos, se exterioriza el modelo básico de un hombre que sabe esperar y no se apresura en conclu­ siones, si éstas no son valederas; de un investigador, que si bien sus co­ nocimientos provienen de profundas lecturas, sus aciertos son el fru to de su vasta experiencia, y en fin, de un científico, que sostiene con claridad y firmeza sus verdades, pero siempre con la humildad tan propia de los que alcanzaron la perfección en su vida profesional.

Siempre con esa inquietud tan pro­ pia de su temperamento, se traslada

a Europa a fin de conocer las nove­ dades sobre temas de su predilección y visita y establece contactos con científicos de los Institutos de Fran­ cia, España y Austria, regresando con nuevos bríos para dedicarse al estudio de nuevos controles en las diversas etapas de industrialización de los pro­ ductos de mar, destinados a la ali­ mentación del hombre.

Conocido ya, en el ambiente cientí­ fico, que Darían había llegado a la cumbre de la parábola intelectual de sus conocimientos en la biología y tecnología de la fauna marítima, I2 Universidad Nacional de Mar del Plata le ofrece la Dirección del Instituto de Investigación de los Problemas del Mar. Nuestro recipiendario de hoy ha­ ce una nueva evaluación de las diver­ sas posibilidades que se le ofrecen para ejecutar con eficacia las tareas que le asignaban y considerando que en la Universidad del Sur ya había formado un grupo de investigadores y docentes capaces de reemplazarlo con solvencia en las tareas de enseñanza e investigación, acepta el nuevo reto, dedicándose con pertinaz empeño a or­ ganizar esa Institución, en la que de­ mostró una vez más, sus verdaderas cualidades de maestro.

Esta apretada síntesis de las acti­ vidades del Dr. Darían lo definen co­ mo un hombre que ha logrado cum plir con sus ideales en base a su férrea disciplina y duro sacrificio. Sin em­ bargo considero que los título s tienen

un valor relativo, si no se tiene la enorme capacidad de ser hombre, pero un hombre fuerte, con esa fortaleza que no flaquea en momentos difíciles y triste s que a Darían le tocó vivir; porque él sabe, que la vida es un real equilibrio sin dejar de lado el sentido de las proporciones, y fue ese enorme sentim iento de fe el que le perm itió seguir su camino, consciente de que nunca estuvo solo, que a su lado, alentándolo, siempre está presente su compañera, Bicha, como cariñosamen­ te la llaman sus amigos, una real mujer que con verdadera abnegación y sacrificio lé dio un hogar digno, con esa placidez tan propia de los seres superiores, y que hoy, rodeado de sus hijos también veterinarios, forman un núcleo fam iliar donde se respira res­ peto y amor.

Hoy, después de haber recibido de manos del Sr. Vicepresidente los atri­ butos que lo consagran como Acadé­ mico Correspondiente, estoy seguro que el Dr. Darían espera con inocul­ table emoción y honda alegría poder informarnos de sus experiencias sobre Contaminación Costera.

Dr. Darían, en esta jornada de luz y belleza, siento como propio vuestro triunfo, ya que habéis acreditado mé­ ritos suficientes para integrar el se­ lecto cuerpo de esta Academia; espe­ ramos de vos esa inestimable colabo­ ración, esa inquietud y esa hombría de bien que habéis demostrado en todos los actos de vuestra vida.

In document Anales | Tomo XL | 1985-1986 (página 154-157)