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Programas de cuidado administrado 2 Reducción de reclamaciones falsas.

Porcentaje de emplazamientos de OSHA para la industria en general,

1. Programas de cuidado administrado 2 Reducción de reclamaciones falsas.

3. Prevención de lesiones y enfermedades. 4. Privatización del sistema estatal.

El concepto detrás de “cuidado administrado” es reducir el costo de las reclamaciones mediante la supervisión estrecha de cada reclamación, con el objetivo de que el trabajador regrese a su puesto tan pronto como sea posible. El objetivo del segundo enfoque es detectar las instancias en las que los trabajadores intentan aprovecharse del sistema, fingiendo o acusando a sus patrones de lesiones o enfermedades que realmente adquirieron fuera del trabajo. La inci- dencia del fraude en la compensación de trabajadores es significativa. En la actualidad, en Esta- dos Unidos se considera al fraude de seguros como el segundo delito de “cuello blanco” en importancia, detrás de la evasión fiscal (Fraud, 1997). Por lo tanto, es adecuado que el sistema de compensación de los trabajadores atienda este problema.

El tercer enfoque, la prevención, constituye el cambio más dramático en el concepto de los programas de compensación a los trabajadores. Se estima que el propósito original de la compen- sación a los trabajadores (asegurar la compensación financiera a los empleados lesionados) se ampliará para incluir la reglamentación general y la observancia de la seguridad y la salud en el lugar de trabajo. El factor de ajuste de la experiencia para las primas de compensación a los traba- jadores, descrito antes en esta sección, está siendo reemplazado con incentivos más enérgicos para los patrones, incluyendo inspecciones obligatorias y el establecimiento de programas de mejora de la seguridad. Ya que dicho enfoque pertenece más a la inspección y regulación, los nuevos desa- rrollos de compensación a los trabajadores se analizarán posteriormente en el capítulo 4.

El desarrollo más reciente en la evolución de los sistemas de compensación a los traba- jadores es la experimentación con la privatización. El estado de Virginia del Oeste (en Estados Unidos) privatizó su sistema a principios de 2006, cuando se formó una nueva compañía privada mutualista de seguros. El estado prestó a la nueva compañía 200 millones de dólares para establecer un superávit con el fin de iniciar las operaciones de los seguros. El plan es que la com- pañía de seguros pague de nuevo al estado con los superávits de operación, lo que parece ser posible. Una vez que se pague el crédito, el plan es que la compañía mutualista de seguros pague

Registros 19 a los tenedores de las pólizas con base en las ganancias en la forma de dividendos (Privatized Workers’ Comp Succeeding in West Virginia, 2008). La privatización es una extensión de la agenda política republicana de principios del siglo veintiuno. Se espera que el cambio político señalado por la elección del presidente Barack Obama y una mayoría demócrata en el Congreso de Estados Unidos revierta la tendencia hacia la privatización de las agencias y funciones guber- namentales.

REGISTROS

Los formatos, informes y registros no son una parte pequeña del trabajo del administrador de seguridad y salud. Según el Consejo Nacional de Seguridad (NSC, National Safety Council) en Estados Unidos, “para llenar una sola hoja de datos de OSHA, los administradores de seguridad en Estados Unidos requieren un acumulado de 54 millones de horas al año. Y sólo es uno de las docenas de formatos de las que (el administrador de seguridad) puede ser responsable” (National Safety Council, 1995). Además, debe mantenerse actualizado con los últimos desarro- llos, incluyendo los cambios a reglas y procedimientos. El dispositivo de notificación pública ofi- cial es el Federal Register, que imprime diariamente la Oficina de Imprenta del Gobierno Estadounidense (U. S. Government Printing Office). Sólo en este documento, el gobierno imprime aproximadamente 70,000 páginas al año (National Safety Council, 1995).

El NSC estableció el primer sistema nacional de registros de seguridad industrial. El Insti- tuto Estadounidense de Normas Nacionales (ANSI, American National Standards Institute) estandarizó este sistema y lo denominó Z16.1. En la década de 1970, la agencia federal OSHA estableció requisitos obligatorios de registro muy similares al sistema Z16.1, que era voluntario. Sin embargo, existen algunas diferencias que vuelven inviable la comparación año con año de los registros de seguridad y salud cuando un año se basa en los registros tradicionales Z16.1 y otro en el sistema federal. Esto es particularmente infortunado, al confundir los intentos de determi- nar, a partir de registros estadísticos, si la agencia federal ha tenido un impacto beneficioso en la seguridad y salud del trabajador. Algunas industrias y categorías de riesgos específicos, como los derrumbes en las zanjas y en la excavación en la construcción, han demostrado mejoras visibles desde la intervención de OSHA, pero otras ganancias se han visto oscurecidas por el cambio en el sistema de registros estadísticos. Algunas variaciones en las condiciones, como los ciclos de empleo y recesión, también han actuado para empañar las comparaciones estadísticas. En el capítulo 4 se examinan los estudios estadísticos sobre este tema, en la sección titulada “Deman- das públicas”.

El registro de los decesos de los trabajadores es más consistente que el de las lesiones y enfermedades. Por ende, las estadísticas de fallecimientos se pueden utilizar para observar ten- dencias tanto antes como después de los reglamentos federales. En la figura 2.1 se muestra que la tendencia de largo plazo de los decesos industriales es decreciente. Observe que desde la insti- tución de la ley de OSHA a principios de la década de 1970, ha habido un muy pequeño impacto visible en esta tendencia si se consideran todas las industrias en conjunto.

El NSC continúa publicando datos sobre decesos en el lugar de trabajo en su formato modificado Injury Facts, el sucesor de la publicación anterior, Accident Facts. Aunque ya no se presenta en el mismo formato mostrado en la figura 2.1, la tendencia en los decesos en el lugar de trabajo es aún decreciente (Injury Facts, 2002). Las estadísticas más recientes disponibles al momento de imprimir este libro eran del año 2006, en las que el número total de fallecimientos en el lugar de trabajo era de 4988, para una fuerza laboral de aproximadamente 146 millones de trabajadores. El índice de mortalidad por cada 100,000 trabajadores era de 3.4.

La tendencia de muertes accidentales en el trabajo ha descendido 55 0 '41 '45 '49 '53 '57 '61 '65 '69 '73 '77 '81 '85 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 1933 '37 '89 '92 Millones de trabajadores 110 100 90 18,000 80 Muertes 16,000 70 14,000 60 12,000 50 10,000 40 8,000 30 Índices de mortalidad

Muertes por 100,000 trabajadores

Índices de mortalidad Trabajadores

Muertes

FIGURA 2.1

Tendencias en trabajadores, muertes e índices de mortalidad 1933-1992. (Fuente: National Safety Council, Accident Facts, edición 1993. Chicago: NSC; utilizado con permiso).

Índices tradicionales

Las medidas estadísticas comunes son la frecuencia y la severidad, que se definieron en el viejo sistema Z16.1. La frecuencia medía el número de casos por cantidad estándar de horas de tra- bajo y la severidad medía el impacto total de estos casos en términos de “días de trabajo perdi- dos” por cantidad estándar de horas de trabajo.

Algunas lesiones, como las amputaciones, eran muy severas, pero podían producir pocos o ningún día de trabajo perdido. Para evitar la distorsión en los índices de severidad de dichos casos, los cargos estándar por días de trabajo perdido se establecían arbitrariamente para las lesiones permanentes, como amputaciones o pérdidas de la vista. La mayor necesidad de cargos arbitrarios por severidad era la de los decesos, ya que si se piensa en ello, un deceso no consti- tuye realmente un caso de día de trabajo perdido en el sentido literal del término, ni se trata de una discapacidad total permanente, debido a que el individuo ya no trabajará más.

Otro término obsoleto es la gravedad, que es la relación de severidad a frecuencia. Esto producía una medida de la importancia promedio relativa de las lesiones y las enfermedades, sin considerar el número de horas trabajadas durante el periodo de estudio.

Índices de incidencia

El sistema actual de registro representa una ampliación del viejo sistema Z16.1. El índice total de incidencia de lesiones y enfermedades incluye todas las lesiones o enfermedades que requieren tratamiento médico, más los decesos. Compare este índice de frecuencia tradicional, que sólo

incluía aquellos casos en los que el trabajador perdía cuando menos un día de trabajo1. El

tratamiento médico no incluye los simples primeros auxilios, medicina preventiva (como vacunas tetánicas), o procedimientos médicos de diagnóstico con resultados negativos. Los primeros auxilios se describen como “tratamiento por única vez y observación posterior de rasguños, cor-

1El sistema ANSI Z16.1 denominaba tales casos de días de trabajo perdidos como “lesiones incapacitantes”, inde-

Registros 21 taduras, quemaduras y astilladuras menores y similares, que comúnmente no requieren de cuidado médico”. Los primeros auxilios no se consideran tratamiento médico aun cuando los administre un médico o personal profesional registrado. Independientemente del tratamiento, si una lesión implica pérdida de conciencia, restricción de trabajo o de movimiento, o transferencia a otro tra- bajo, es necesario registrar la lesión. Ciertamente, las agencias reguladoras en Estados Unidos no desearían desanimar, debido a sus criterios de registro, el tratamiento médico para una lesión que debiera recibir atención, por lo que la Agencia de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS — Bureau of Labor Statistics) (Recordkeeping 1978) ha hecho una lista de tipos de ejem- plos de tratamiento médico (ver apéndice B). Cualquier lesión que reciba, o deba recibir uno o más de estos tipos de tratamientos, casi siempre se considera registrable. En el apéndice C se dan ejemplos de primeros auxilios dados a lesiones que normalmente no son registrables a menos que requieran registro por otra razón, como la pérdida de conciencia o la transferencia a otro trabajo. Para computar la razón de incidencia, el número de lesiones se divide entre el número de horas trabajadas durante el periodo cubierto por el estudio. Después se multiplica el valor obtenido por un factor estándar para hacer más comprensible el índice. De modo específico:

(2.1)

Sin el factor de 200,000, el índice de incidencia sería realmente una fracción muy pequeña, como debería ser. Se podría esperar un número muy pequeño de lesiones y enfermedades registrables por cada hora trabajada. La elección del número 200,000 no es totalmente arbitraria. Un traba- jador común de tiempo completo trabaja aproximadamente 50 semanas al año, 40 horas a la semana. Por tanto, el número de horas trabajadas al año por trabajador es aproximadamente

40 horas/semana 3 50 semanas/año = 2000 horas/año

Entonces, 200,000 horas representan el número de horas de trabajo empleadas por 100 traba- jadores en un año:

100 trabajadores 3 2000 horas/año/trabajador = 200,000 horas/año

Por tanto, el índice total de incidencia de lesiones y enfermedades representa el número de lesiones esperadas por una firma de 100 empleados en un año completo, si las lesiones y enfer- medades durante el año siguen la misma frecuencia observada durante el periodo de estudio. Observe, de la ecuación (2.1), que el periodo real para reunir los datos del índice de incidencia no tiene que ser un año ni algún otro lapso de tiempo específico. Sin embargo, se requiere un periodo bastante largo para obtener un número representativo de casos, en particular cuando la incidencia es baja. Un periodo común de recolección de datos es un año.

Algunas veces, el administrador de seguridad y salud deseará relacionar los índices totales de incidencia actual con el índice de frecuencia tradicional. El viejo índice de frecuencia utilizaba un factor de 1,000,000 horas en lugar de 200,000. Por tanto, los índices estaban normalizados “por millón de horas hombre”, como se denominaban en esa época. Observe que dicho factor se relacionaba con un año normal para una firma con 500 empleados, no 100 empleados. Por ende,

Índice total incidencia de

lesiones y enfermedades =

número de lesiones y enfermedades incluyendo decesos

horas totales trabajadas por todos los empleados durante el periodo cubierto

los viejos índices de frecuencia deberían ser mayores que los índices totales actuales de incidencia de lesiones y enfermedades, pero generalmente no lo son porque se debe recordar que el índice actual incluye todos los casos que comprenden tratamiento médico, no sólo los casos de pérdida de días de trabajo. Ahora también se consideran los días en que el trabajador aún estaba en el tra- bajo, pero que no podía realizar su trabajo regular debido a una lesión o enfermedad. A estos días se les denomina actividad de trabajo restringido y se pueden agrupar con los días de trabajo per- didos o considerados de forma separada, dependiendo de la estadística deseada. A menos que se especifique otra cosa, la interpretación actual de los días de trabajo perdidos incluye los días en actividad de trabajo restringido, así como los días fuera del trabajo (incapacidad).

En realidad, el término índice de incidencia es un término general que incluye lo siguiente: