4.2 Dotación de profesionales
5. Programas de reinserción y rehabilitación
5.4 Programas educacionales
Con respecto a las escuelas insertas en los establecimientos penales es posible señalar que la totalidad de las unidades penales visitadas, con excepción del CDP Santiago I, cuentan con este servicio. En general se trata de escuelas centrales, y cuando no es el caso, cada módulo tiene salas propias donde realizan las clases. Durante la visita se observó que en algunas escuelas solo había enseñanza básica, mientras que otras impartían cursos de enseñanza básica y media.
La posibilidad de ingresar a la escuela depende de los cupos disponibles, lo que en algunas unidades se relaciona con la capacidad física del lugar. La vía de ingreso a la escuela varía según cada Unidad Penal; en algunos establecimientos todos/as los/as internos/as que quieran ingresar pueden hacerlo, de acuerdo a la disponibilidad de cupos33; en otras unidades, al igual que para los talleres se exige
‘conducta’.
Según los/as encargados/as de las escuelas, aunque al comienzo se inscriben varios/as internos/as, a medida que avanza el tiempo se van dando bajas o deserciones. Los motivos se relacionan en su mayoría con traslados, renuncias voluntarias, rebajas de condena y sanciones disciplinarias. Se registran también casos de internos/as que se encuentran trabajando para la institución, donde las demandas u horarios del propio trabajo interfieren con la asistencia a la escuela. En esta misma línea es importante indicar que hubo quejas en algunas escuelas por la descoordinación con Gendarmería, por no existir la cooperación que se necesita para incentivar la asistencia de los/as internos/as a clases.
Se observa que en general las mujeres tienen menos posibilidades de asistir a la escuela central en comparación con los hombres y suelen tener clases en salas que se encuentran en el mismo módulo; también pueden optar por la modalidad de exámenes libres.
Las personas extranjeras tienen dificultades para acreditar su nivel de educación, lo que incide para postular a beneficios. La Fundación Mujer Levántate presenta un caso que da cuenta de los obstáculos que experimenta la población extranjera en los establecimientos penales chilenos:
Es una chiquilla que viene de Italia, ella estudió el colegio en Italia y tenía todo para postular a beneficio, todo, todo, todo y le dijeron que no, porque no había ido al colegio; entonces, ella le dijo, ‘Pero, si yo lo tengo aprobado’, tuvo que pagar un abogado particular para que le mandaran los papeles de Italia, se los mandaron, tuvo que pedirle a alguien, porque en el CPF nadie sabía italiano, tuvo que pedir a alguien que se los tradujera al Director, y el Director todavía no sabe
33. Es necesario destacar que los cupos disponibles no siempre se correlacionan con el número de internos/as del establecimiento penitenciario. Por ejemplo, en el CDP Santiago Sur la oferta existente en materia educacional es insuficiente ya que permite otorgar posibilidades de estudio solo al 12% de la población albergada.
si creer o no creer, y está ahí, y como que yo estoy viendo su caso, porque en realidad no puede postular, ella ha ido a todos los talleres, es una mujer súper responsable, es joven y la tienen de oyente en el colegio. Me dice, ‘me levanto temprano, voy al colegio, no hago nada, más encima los profes no cachan nada; entonces, ¿para qué me tienen aquí?’.
A su vez la corporación CORESOL, que administra establecimientos educacionales en nueve recintos penales entre Arica y Puerto Montt, se refiere a la restricción que tienen los/as imputados/as para acceder a la escuela:
Todavía no sabes cuánto tiempo va a estar, dónde va a estar, no está condenado, no… Con ellos no tengo trato ninguno, teóricamente los imputados deberían estar poco tiempo; entonces, no podrían entrar a un sistema educativo que dura por lo menos año corrido.
En relación con grupos vulnerados, desde CORESOL se señala que a veces ha sido problemático el trato con internos/as pertenecientes a minorías sexuales, ya que sus propios/as compañeros/as les hacen bullying, por lo que han tenido que cambiarlos/as de sala como medida de protección. Al parecer, la forma en que se presentan vestidos es un problema: deberían ir ‘vestidos como corresponde’, aludiendo al respeto por el colegio: “Sí el derecho a estudiar, pero venga vestido a clases como corresponde; porque si no, no va a poder hacer clases, todos tirándole papelitos, haciéndole cositas”. Con respecto a Gendarmería, agregan que a veces no les dejan entrar, argumentando que al tratarse de un recinto penal de hombres no pueden entrar como mujeres.
CORESOL es una institución que tiene convenios con universidades con el objeto de que los/as internos/as puedan acceder a títulos:
Tenemos vínculos con varias universidades y titulan, si nosotros lo dejamos solo y el tipo quiere titularse de técnico eléctrico y va a una universidad y los certifican y, después, tiene un título y sale de la cárcel con su título de técnico eléctrico, estructura metálica, o lo que sea, certificado por la Universidad Federico Santa María, por la Universidad de la Santísima Concepción, de la Católica de Concepción, de la Universidad de Tarapacá.
Esta Corporación, que se encuentra tanto en penales de administración pública como privada, hace hincapié en ciertas diferencias, sobre todo respecto a la dificultad de operar en las cáceles concesionadas34.
Son más caras de operar porque las cosas se tienen que hacer muy lentas, hay una inspección fiscal que exige, complica mucho la existencia de los colegios…Les hacen la vida imposible
exigiendo cosas que, a veces, no tienen ninguna relación con las necesidades del Ministerio de Educación, exige porque exige, porque está en las bases nomás, no aprende de sus errores porque las bases son inamovibles, entonces no hay crecimiento en ese sentido, tienden a ser más complejas y las rentabilidades efectivamente que son…que de por sí son bajas, los excedentes de las cárceles concesionadas son mucho menores.