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SEGUNDA PARTE – ESTUDIO DE CASO

5.2.1) R EFLEXIONES A PARTIR DE LAS ENCUESTAS Y EL TRABAJO DE CAMPO

Santa Bárbara se presenta, en primera instancia, como un barrio muy consolidado y con una idiosincrasia muy marcada por su orografía (las cuestas constituyen uno de los

116 Dado que las entrevistas han sido efectuadas en el marco del distrito Santa Bárbara, atendiendo a la

rasgos fundamentales del barrio, influyendo notablemente en los usos del suelo), su comunidad vecinal (gran parte descendiente de los pobladores iniciales del barrio, fundamentalmente familias obreras, militares y funcionarios municipales) y su carácter residencial.

La arquitectura de Santa Bárbara se caracteriza por la existencia de casas bajas y edificios de pequeño tamaño en su extremo occidental, más antiguo y en plena reconversión. Hacia la parte oriental del barrio existen edificios de mayor tamaño, predominando las viviendas de entre tres y seis alturas, aunque en el extremo este se pueden encontrar bloques de viviendas de más de ocho plantas. Se puede considerar un barrio con una marcada transición paisajística desde el casco histórico hasta el lejano núcleo periférico del polígono residencial e industrial de Santa María de Benquerencia.

Se puede apreciar fácilmente como la estación y el Paseo de la Rosa constituyen los

principales elementos vertebradores de Santa Bárbara, donde se da la mayor

presencia de transeúntes del barrio. Cabe señalar que, con la reciente sustitución del antiguo ferrocarril de Cercanías por el tren de alta de velocidad en 2005, el barrio ha adquirido un protagonismo turístico de primer nivel, consolidando el movimiento

commuter turístico y laboral en Toledo, ya que conecta con Madrid en apenas 25 minutos.

Además del Paseo de la Rosa, los principales corredores del barrio son la Avenida de Santa Bárbara de oeste a este y la Calle de Cabrahígos y la Calle del Arroyo de norte a sur (fig. 86). Aunque existen numerosos elementos de interés patrimonial y turístico en el entorno del barrio (incluyendo la Vega del Tajo con la existencia de la histórica

Huerta del Rey), hacia el interior se manifiesta como un ámbito predominantemente residencial y de servicios y con una significativa actividad vecinal.

Figura 86. Principales vías urbanas de Santa Bárbara. Elaboración propia sobre imagen de Google Earth (escala 1:25.000).

Las encuestas han puesto de manifiesto que existe una intensa vida local, hecho que también se puede apreciar a través de la existencia de asociaciones de todo tipo como la Asociación de Vecinos Alcántara que evidencia una fuerte consolidación social del barrio. A pesar de este hecho, se aprecia poco interés por parte de los vecinos en conocer su barrio (se ha podido constatar que muchos encuestados no conocen ni siquiera su entorno más inmediato) y, específicamente, poco interés por la cuestión toponímica, que apunta a una comunidad vecinal muy distinta a la de San Antón. Cabe señalar que, en las encuestas, ha habido un número notable de vecinos que han presumido de conocer su barrio a la perfección, pese a que las respuestas que han proporcionado indiquen justo lo contrario (fig. 87).

Figura 87. Distribución de las respuestas a la pregunta “¿Hay algún lugar de su barrio que no conozca físicamente?”. Elaboración propia a partir de encuestas de campo, noviembre 2012.

Resulta importante reseñar que la toponimia de la mayor parte del Barrio de Santa Bárbara es, en líneas generales, moderna. En la década de los 60 se encomienda la asignación de nuevos nombres al teniente de alcalde, Ruiz Rodríguez, quien escoge algunos de los nombres ya existentes (heredados de usos del suelo anteriores) y propone algunos nuevos sencillos, genéricos y neutrales (Cuestas, Estudios, etc.) para la mayor parte de los lugares del barrio aún sin nombre oficial (Porres, 2002).

La parte inferior del barrio, sin embargo, cuenta con una historia y una toponimia mucho más antigua y variada. El Paseo de la Rosa fue durante siglos considerada la

calle más larga de Toledo, aunque originalmente se denominaba Camino a la Mancha

(Porres, ibíd.), topónimo de gran valor simbólico por enmarcar Toledo como puerta a la conocida comarca manchega. El nombre actual remite a la ya citada Ermita de la Virgen de la Rosa, una de las tres ermitas existentes en la zona antes de la construcción inicial del paseo.

En general, los nombres se encuentran bien documentados y explicitados por todo el entorno. La cartelería imperante en Santa Bárbara tiene el diseño propio de la de los espacios periféricos, lo que es testimonio de la escasa puesta en valor de los elementos patrimoniales del barrio. Predomina la señalización de infraestructuras y equipamientos del barrio. Es reseñable que la Academia de Infantería se rotula en la

cartelería de dirección como un equipamiento similar a un instituto o un polideportivo (fig. 88, 89 y 90), a pesar del papel protagónico que ha ejercido históricamente en Toledo y del enorme espacio que ocupa en el barrio (supone aproximadamente una tercera parte de la superficie de Santa Bárbara).

Figuras 88, 89 y 90. Carteles de señalización en Santa Bárbara, propios de barrio periférico sin referencias patrimoniales a la Academia u otros lugares. Fotografías del autor.

En Santa Bárbara existe, en general, cierta ambigüedad en la elección de determinados términos genéricos de varios topónimos, favorecida por una señalización y una documentación ambiguas donde existen grandes discrepancias a este respecto: Calle/Paseo/Avenida de la Rosa, Calle/Avenida de Santa Bárbara,

Plaza/Calle de los Toreros (fig. 91), etc.

Figura 91. Cartel de la Plaza de los Toreros, que también se ha detectado documentada como Calle de los Toreros. Al igual que en San Antón y la mayor parte de la ciudad, predomina la señalización en cerámica. Fotografía del autor.

En lo referido a la odonimia, predomina la hagionimia, que constituye uno de los principales rasgos toponímicos del barrio, con referencias recurrentes a distintas advocaciones marianas. Cabe señalar que la zona de la Colonia de Pla y Deniel se sale de la pauta general del barrio en cuanto a nombres y señalización toponímica. Topónimos como Calle Navidad, Calle de la Beneficencia o Calle Festival, conforman un entramado toponímico distinto al resto del barrio que queda remarcado a través de la cartelería y el propio paisaje urbano de la zona. En este ámbito, los nombres han quedado instrumentalizados como testimonio histórico de la evolución del barrio. Aún se conserva cartelería de su origen franquista que evidencia el origen de estas casas, edificadas para los vecinos más humildes (fig. 92, 93, 94, 95, 96 y 97).

Figuras 92, 93, 94, 95, 96 y 97. Señalización en el entorno de la Colonia Pla y Deniel y las Casas del Ayuntamiento. Los letreros de la Campaña de Navidad y del Instituto Nacional de la Vivienda, así como las referencias del tipo Festival o Beneficencia

asocian inevitablemente todo este entorno toponímico a la época franquista, estigmatizando su origen humilde, reforzado por la propia arquitectura. Fotografías del autor.

Cabe también indicar que la cartelería de las calles en el entorno de la Academia de Infantería tiene un diseño muy diferente a la del resto del Barrio de Santa Bárbara. Se trata de una señalización mucho más ornamental que pone en valor la importancia del lugar en el marco de Toledo (fig. 98).

Figura 98. Letrero con el nombre de la calle junto a la entrada principal de la Academia de Infantería. Fotografía del autor.

El reconocimiento del valor patrimonial de esta zona del barrio a través de la cartelería toponímica es algo exclusivo del entorno inmediato de la Academia. El Hospital Provincial y el Castillo de San Servando, muy próximos, mantienen la pauta del resto del barrio. De hecho, la señalización en esta zona se encuentra bastante descuidada, entre otros aspectos (fig. 99 y 100).

Figuras 99 y 100. Señales existentes en la confluencia del acceso al Hospital Provincial y el Castillo de San Servando. Las señales de dirección son especialmente reveladoras en lo que al imaginario toponímico se refiere. En el caso de la señal de la derecha, queda patente que para llegar al Barrio de Santa Bárbara hay que atravesar este lugar que, por tanto, no se plantea como parte de Santa Bárbara. Por otro lado, a pesar del valor patrimonial del entorno, el diseño de la señalización, propia del extrarradio toledano, favorece la idea de que se trata de un barrio periférico sin interés histórico. Fotografías del autor.

Por último, en el área que separa Santa Bárbara de Santa María de Benquerencia

únicamente para vehículos) que pone de relieve la falta de conectividad entre las dos áreas (fig. 101).

Figura 101. Cartel del Ministerio de Fomento en los terrenos que separan Santa Bárbara y Santa María de Benquerencia, junto a la A-42. El pseudo topónimo “Zona de Contacto” favorece la percepción de una gran frontera física y social entre ambos barrios. Fotografía del autor.

5.2.2)E

XPLORACIÓN DE LA TOPONIMIA LOCAL A TRAVÉS DEL ANÁLISIS DE

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