profundidad en sus vínculos familiares, amistades, habilidades y compromiso con cualquier organización. Viven en la superficie, temerosos y ansiosos por lo que pudiera ocurrir si "se salen" de su no tan paradisiaca existencia... Se sienten aterrorizados por sus temores. Su im- potencia y timidez genera odio hacia sí mismos y desesperanza... (1979, p. 210).
En otras palabras, estos estudiantes no reconocen su propia autorrepresión y la represión de la sociedad capitalista dominante, y en nuestros ambientes de aprendizaje viciados, no se les proporcionan los constructos teóricos necesarios para ayudarles a comprender por qué se sienten tan mal. Debido a que los maestros carecen de pedagogía crítica, a estos estudiantes no se les da la habilidad de pensar críticamente, una habilidad que les permitiría comprender mejor por qué su vida ha quedado reducida a sentimientos de vacío, desorientación y enajenación, y por qué la clase capitalista trata de adaptarlos a la escasez en su vida. En consecuencia, la cultura sigue fuera de control, degradando el proceso del trabajo, alentando el consumo volátil de mercancías y manteniendo los mecanismos del mercado como base de la distribución de riquezas y del estatus, todo lo cual sirve para empobrecer la vida psíquica de nuestros jóvenes y contribuye a la degradación de la vida diaria.
LOS CINCO ROSTROS DE LA OPRESIÓN
Como educadores y trabajadores culturales, necesitamos reconocer las distintas manifestaciones de la opresión cuando afectan a miles de millones de norteameri- canos. Iris Marión \bung (1992) ofrece una tipología detallada de la opresión que merece la pena resumir. Ella argumenta, correctamente a mi modo de ver, que el significado de la opresión ya no es la práctica colonial de dominación y conquista. Es decir, ya no puede simplemente pensarse que se trata del mal que otros perpetúan, como el ejercicio de la tiranía por un grupo gobernante, \foung ha redefini-do sustancialmente el término para designar "las prácticas cotidianas de una sociedad liberal bien intencionada" y "los fenómenos sistémicos y estructurales que no necesariamente son el resultado de las intenciones de un tirano". En otras palabras, "las opresiones se reproducen sistemáticamente en las principales instituciones económicas, políticas y culturales", y forman parte de la tela fundamental de la vida social. En opinión de \bung, la opresión incluso puede existir en ausencia de discriminación abierta, refiriéndose este término al concepto individualista que re- laciona la discriminación con un agente identificable. La opresión se relaciona con "supuestos inconscientes y reacciones de gente bien intencionada en las interacciones ordinarias, los medios y los estereotipos culturales, así como las características estructurales de la jerarquía burocrática y los mecanismos del mercado, en pocas palabras, los procesos cotidianos normales de la vida diaria". Aunque, en comparación con Young, centraré más la opresión en las relaciones sociales de producción capitalista, su análisis merece consideración profunda.
La opresión despotencia a los grupos, y en este sentido Young nos advierte que no consideremos como grupo sólo a los conjuntos en los que la afiliación se relaciona con un conjunto sencillo de atributos. Más bien, en este sentido afiliación significa que la identidad de cualquier miembro de un grupo "se define en relación de cómo los demás lo identifiquen, y esto se hace en términos de grupos que, ya formados, tienen atributos específicos, estereotipos y normas inherentes, en referencia a lo cual se formará la identidad de una persona". La opresión de un grupo no significa que haya un grupo opresor correlacionado, lo cual no significa que cada persona individualmente no dañe a otros.
Young explica a qué se refiere con los "cinco rostros de la opresión" que afectan a grupos como los de mujeres, negros, chícanos, puertorriqueños, la mayoría de los estadunidenses hispanohablantes, a los indígenas norteamericanos, a judíos, lesbianas, homosexuales, árabes, asiáticos, ancianos, proletarios, pobres y discapacitados físicos o mentales.
Explotación
Young señala que la explotación es la forma de dominación en la que el trabajo de los grupos de la clase trabajadora se transfiere para beneficiar a los ricos, con lo cual se reproduce y causa la división de clases y las relaciones de desigualdad. Por ejemplo, a la mujer se la explota como trabajadora asalariada y también en el ámbito de las labores domésticas; adicionalmente, las mujeres padecen formas de explotación de género en el centro laboral y dentro de la estructura del patriarcado. La raza, así como la clase y el género, también es una estructura de la opresión. La superexplotación capitalista oprime a negros y latinos debido a que, en el mercado laboral segmentado, los empleos especializados, sindicalizados y bien pagados están reservados principalmente para los blancos.
Marginación
I .a marginación se refiere a grupos que constituyen la subclase creciente de personas que padecen privaciones materiales y quedan limitadas a vivir en el desempleo y son "expulsadas de la participación útil en la vida social". Con frecuencia, los grupos marginados son marcados racialmente, y esto incluye a grupos tanto en el tercer mundo como en los países capitalistas de Occidente: "negros o indígenas en América Latina; negros, indios orientales, europeos orientales o nora-liicanos en Europa". La cultura dominante suele posicionar a los marginados en relaciones de dependencia en las cuales se les priva de derechos cívicos igualitarios. Incluso si materialmente no les falta nada, estos grupos pueden encontrarse oprimidos con base en su estatus (por ejemplo, los adultos mayores que se sienten inútiles, aburridos y que no valen nada).