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presidenciales

en Malí, en

unas elecciones

contestadas pero

que contaron con el

respaldo de la ONU

12. Véase el resumen sobre Malí en el capítulo 3 (Procesos de paz).

13. International Crisis Group, Mali: Reform or Relapse, Africa Report no.210, 10 de enero de 2014, http://www.crisisgroup.org/en/regions/africa/

west-africa/mali/210-mali-reform-or-relapse.aspx.

la organización regional ECOWAS, consiguió recuperar el control territorial del norte del país mayoritariamente, aunque a lo largo de todo el año persistieron los hechos de violencia en la zona. En paralelo, durante el primer semestre se produjeron algunos episodios que enfrentaron a sectores militares. En febrero un incidente entre partidarios del depuesto presidente Touré (boinas rojas) y sectores del Ejército

leales a la Junta Militar y al líder del golpe militar, el capitán Amadou Haya Sanogo (boinas verdes) causó tres víctimas mortales. Los hechos se produjeron poco antes de la llegada de un primer contingente de instructores de la UE para colaborar con la reestructuración de las Fuerzas Armadas, una reforma identificada como un elemento clave para asegurar una exitosa transición política en el país. En esta línea, se pusieron en marcha mecanismos de mediación que dieron algunos frutos a mediados de año. Las distintas facciones militares rivales en Malí celebraron una ceremonia de reconciliación

en el palacio presidencial, en el marco de la cual las partes anunciaron la liberación de los prisioneros del bando rival que mantenían en su poder y el capitán Sanogo pidió perdón a la población. Paralelamente, las autoridades malienses firmaron un acuerdo de paz con el grupo armado MNLA, que estableció un cese el fuego y garantizó la celebración de las elecciones en todo el país, incluyendo la región de Kidal, en manos de los tuareg.12 La Corte Constitucional aprobó la presentación

de 28 candidaturas a los comicios presidenciales, entre ellas una mujer. Durante la fase preelectoral, diversos actores locales e internacionales expresaron su inquietud sobre las condiciones para realizar la votación –incluso planteando la conveniencia de retrasar el calendario de los comicios– ante las dudas sobre las garantías de transparencia y denuncias de problemas con el padrón electoral. Según informaciones de prensa, más de un millón de votantes no habían sido registrados antes de la celebración de la primera ronda, mientras que ACNUR alertó que sólo un pequeño porcentaje de desplazados había accedido a carnets de votación. Los comicios se desarrollaron bajo la supervisión de la misión de mantenimiento de la paz de la ONU (MINUSMA) que relevó a la fuerza de ECOWAS y Francia –aunque en la práctica estos contingentes se sumaron a la misión internacional– y que fue desplegada en el país a mediados de año con el fin de apoyar el proceso de transición política y las tareas de estabilización de Malí. Aun reconociendo las imperfecciones del proceso electoral, el secretario general de la ONU hizo un llamamiento a la

población maliense a validar los resultados, que en la segunda ronda de la votación el 11 de agosto arrojaron como vencedor al ex primer ministro Ibrahim Boubakar Keita (conocido como IBK). El dirigente obtuvo el 78% de los sufragios frente al 2% de su contendiente, el también ex primer ministro Soumalia Cissé, en una votación que contó con un 46% de participación. Según analistas, IBK era el candidato favorito en sectores militares. Poco antes de entregar el poder a IBK, el mandatario saliente promovió a general al capitán Sanogo, una decisión que despertó duras críticas de organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch, que subrayó su implicación en detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, torturas y otros abusos. La designación de un lugarteniente de Sanogo, Moussa Sinko Coulibaly, como ministro del Interior del nuevo gabinete de IBK también motivó críticas de la oposición. En los meses siguientes diversos hechos evidenciaron que las tensiones en el país continuarían teniendo entre sus protagonistas a sectores castrenses. Militares descontentos por no obtener la promoción que esperaban se amotinaron a finales de septiembre en una base militar de Kati, antiguo feudo de Sanogo, motivando la reacción del Gobierno para recuperar el control de las instalaciones (Operación Saniya). El hallazgo de los cuerpos de cuatro militares, entre ellos el jefe de seguridad de Sanogo, provocó una nueva conmoción en octubre. A finales de noviembre, centenares de personas protestaron por el arresto de Sanogo, después de que la justicia dispusiera que debía responder por los abusos cometidos por sus fuerzas al sofocar un intento de contragolpe de leales a Touré en abril de 2012. El clima de tensión se hizo más evidente tras el hallazgo de una fosa común con los cuerpos de 21 “boinas rojas” desaparecidos tras el intento de contragolpe en Diago, en las proximidades de un campo militar de Kati. En paralelo a estos acontecimientos, la inestabilidad en el norte persistió y las diferencias con sectores tuaregs derivaron en rupturas del cese el fuego entre el Gobierno y el MNLA. A finales de 2013 también se celebraron las elecciones legislativas que contaron con una baja tasa de participación y que reforzaron al presidente y sus aliados, que obtuvieron mayoría en el Parlamento. Ante este panorama, International Crisis Group (ICG) destacó que si bien era crucial abordar las causas profundas del conflicto armado en el norte del país, esta tarea no debía dejar en un segundo plano las necesarias reformas en los mecanismos de gobernanza en todo el país que han motivado disfunciones e inestabilidad en el pasado.13

14. Véase el resumen sobre Malí (norte) en el capítulo 1 (Conflictos armados). 15. Véase el resumen sobre Argelia (AQMI) en el capítulo 1 (Conflictos armados). 16. Véase el resumen sobre Nigeria (Boko Haram) en el capítulo 1 (Conflictos armados).

Níger

Intensidad: 1

Evolución:

Tipología: Gobierno

Interna internacionalizada

Actores: Gobierno, oposición política (Coordi- nadora de Fuerzas para la Democracia y la República) y social, MUYAO, Fir- mantes de Sangre

Síntesis:

Las elecciones de enero y marzo de 2011 restauraron el sistema democrático en el país después de que la Junta Militar cumpliera con el calendario establecido para el retorno del poder a la sociedad civil. En el año 2009 un golpe de Estado había acabado con el Gobierno de Mamadou Tandja, después de que éste iniciara una serie de reformas constitucionales para mantenerse en el poder. Pese a la normalización de la situación en el país persiste la inestabilidad generada en el norte por la presencia de células del grupo armado argelino AQMI –con la posible colaboración de la insurgencia tuareg– y por el retorno de nigerinos como consecuencia del conflicto en Libia. El conflicto armado que estalló en Malí a principios de 2012 ha agravado la situación de inestabilidad y ha favorecido la actuación en Níger de grupos armados de alcance regional.

Nigeria

Intensidad: 3

Evolución:

Tipología: Identidad, Recursos Interna

Actores: Gobierno, oposición política, comuni- dades cristianas y musulmanas, gana- deras y agrícolas, milicias comunitarias

Síntesis:

Desde 1999, año en el que el poder político volvió a manos civiles después de sucesivas dictaduras y golpes de Estado, el Gobierno no ha logrado establecer un sistema democrático estable en el país. Todavía persisten grandes diferencias económicas y sociales entre los diferentes estados que conforman Nigeria por la falta de descentralización y entre las diferentes capas sociales, hecho que fomenta la inestabilidad y los estallidos de violencia. Igualmente, las fuertes divisiones interreligiosas, interétnicas y políticas alimentan la persistencia de la violencia en todo el país. La falta de transparencia y la corrupción en el terreno político son otros de los grandes lastres para la democracia en Nigeria. Las prácticas mafiosas y el recurso al asesinato político como estrategia electoral han impedido el libre ejercicio del derecho a voto de la población, aumentando el descontento y las prácticas fraudulentas.

La situación en Níger estuvo marcada por las consecuencias de la inestabilidad regional y por la implicación del país en el conflicto armado en Malí.14El episodio más grave del año se produjo el 23 de mayo, cuando un doble ataque explosivo contra una mina de uranio de la multinacional francesa Areva y contra un cuartel militar causó la muerte de 26 personas. Los ataques, ocurridos en Agadez y Arlit, en el noreste de Níger, fueron reivindicados por el grupo armado MUYAO en represalia por la participación de tropas nigerinas en la operación militar liderada por Francia en Malí. El Gobierno nigerino había enviado cientos de soldados para sumarse a la Operación Serval y a la acción de la ECOWAS en el territorio norte de Malí con el fin de frenar el avance de los grupos islamistas radicales que avanzaban hacia Bamako. Cabe destacar que la operación de MUYAO en Níger contó con la supervisión del grupo armado Firmantes de Sangre, liderado por el argelino y ex miembro de AQMI Mokhtar Belmokhtar, que a principios de 2013 protagonizó un espectacular secuestro en Argelia.15 En los días siguientes las fuerzas de seguridad y tropas especiales francesas lanzaron una operación de rastreo que culminó con la muerte de dos presuntos yihadistas. El presidente Mamadou aseguró que los atacantes procedían de Libia, pero las autoridades de Trípoli negaron esta versión. Al mes siguiente, un ataque armado en una cárcel de Niamey permitió la fuga de varios prisioneros, entre ellos militantes del grupo armado nigeriano Boko Haram, en una acción reivindicada posteriormente por Firmantes de

Sangre. En este contexto, el Gobierno de Níger intentó reforzar acuerdos de cooperación regional en materia de seguridad y recibió el apoyo de EEUU, que entregó material militar para la lucha contra los grupos armados. Niamey también autorizó el sobrevuelo de aviones no tripulados estadounidenses sobre su territorio para el combate de estas organizaciones y operaciones contra el narcotráfico. Cabe destacar que Níger también mantuvo su compromiso con el despliegue de fuerzas en Malí, ya que sus tropas se sumaron a la misión internacional de mantenimiento de la paz instalada en el vecino país a partir del 1 de julio (MINUSMA). El presidente también impulsó la formación de un gobierno de unidad nacional con el argumento de favorecer la estabilidad institucional frente a las amenazas de seguridad. La medida generó algunas divisiones y críticas de la oposición.

Aumentó la situación de inestabilidad múltiple que vive Nigeria –país que afronta un conflicto armado con el grupo islamista Boko Haram–,16 a causa de violencia intercomunitaria y del incremento de acciones de una milicia de adscripción étnica, Ombatse. Esta organización descrita en prensa local como un grupo tradicional de culto vinculado a la etnia eggon y transformado en una milicia, protagonizó diversos incidentes violentos contra otras comunidades, así como contra las fuerzas de seguridad. En mayo la violencia escaló cuando en el marco de una operación

La milicia Ombatse,