Ahora que está familiarizado con el uso del método experimental, vamos a incorporar los términos que hemos aprendido en un marco esquemático. En la figura 2-1 se resume el modelo experimental. A la izquierda, aparecen anotadas las circunstancias que pudieran afectar el comportamiento. A la derecha, los comportamientos potencialmente mensurables. Arriba a la izquierda, escogí una de las circunstancias para manipulación, la variable inde- pendiente. A la derecha, seleccioné uno de los comportamientos para medirlo, la variable dependiente. La flecha indica que nos interesa saber si la variable independiente ocasiona un cambio en la variable dependiente. Aunque podemos ignorar los otros comportamientos, necesitamos asegurarnos de que damos cuenta de todas las circunstancias. En la figura, di- vidí estas circunstancias en variables de control, variables aleatorias, variables aleatorizadas con restricciones y variables de confusión. Al dividir las variables, debemos tener presente que la decisión de controlar incrementa la precisión de los resultados (validez interna) pero disminuye su generalidad (validez externa). En el otro extremo, la decisión de aleatori- zar disminuye la precisión pero incrementa la generalidad.
Como ejemplo final para ilustrar los tipos de variables de un experimento, veamos una investigación que hicimos dos colaboradores y yo (Grobe, Pettibone y Martin, 1973), algunas de cuyas variables presento en una figura similar a la 2-1. Estábamos interesados en saber si el ritmo con que el profesor da su clase determina qué tan atentos están los estudiantes. En ese tiempo, enseñaba introducción a la psicología a un grupo de 200 estudiantes, así que tuve el dudoso honor de tratar de dar mi clase a diferentes velocidades. Como variable independiente, escogimos tres ritmos para impartirla. Traté de dar la lección en cada ritmo por lo menos cinco minutos de cada clase. Grabamos esa parte y contamos el número de sílabas por minuto para asegurarnos de que mi ritmo estaba dentro del rango de error per- mitido. En la figura 2-2 verá el ritmo de la clase listado como la variable independiente. Pudimos haber medido la atención de los estudiantes de muchas maneras: pudimos haber grabado en video a los estudiantes para que los jueces dedujeran el grado de atención, los estudiantes pudieron haber llenado un cuestionario en el que indicaran qué tan atentos se
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sintieron en cada clase, etc. Por tanto, pudimos haber escogido muchos comportamientos como variables dependientes. Para tener una medición cuantitativa confiable, grabamos el ruido de fondo en el salón e inferimos que cuando los estudiantes estaban callados, era cuando estaban más atentos. En la figura 2-2 se muestran los niveles de ruido del lado del comportamiento, como variable dependiente.
Muchas variables se volvieron variables de control y no cambiaron durante el experi- mento: el salón, el profesor, la hora del día que daba mi clase, los estudiantes, etc. Algunas de estas variables se anotan como de control en la figura 2-2. Dejamos sin control otras varia- bles para que variaran al azar (espero), como qué tanto dormí la noche anterior, el estado del tiempo, el resultado semanal del equipo de futbol, cuántas personas del grupo estaban res- friadas (y tosían fuerte) y muchas más. Algunas de estas variables están entre las variables aleatorias de la figura. Aleatorizamos una variable con restricciones. Debido a que temíamos que el día de la semana pudiera afectar la atención, no quisimos tener las clases de ritmo lento los lunes, el ritmo medio los miércoles y el rápido los viernes. Por tanto, aleatorizamos el día de la semana en que utilizaría cada ritmo con la restricción de que cada día utilizaría cada ritmo el mismo número de veces.
Variables de control Variables aleatorias Variables aleatorizadas con restricciones Variables de confusión Otros comportamientos posibles Circunstancias Variable independiente Comportamientos Variable dependiente ➤
FIGURA 2-1 Diagrama que representa un experimento. Una de las circunstancias fue escogida como la variable independiente. Las otras fueron divididas en variables de control, variables alea- torias, variables aleatorizadas con restricciones y variables de confusión. Uno de los comporta- mientos se eligió como la variable dependiente.
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40 Capítulo dos
Por último, aunque tratamos de minimizar las variables de confusión, sabíamos que, como en muchos experimentos aplicados, las habría de todas maneras. Una fue, sin duda, el tono promedio de mi voz. No soy una máquina, de manera que como con toda la gente, mien- tras más rápido hablo, más alta se vuelve mi voz. Estoy seguro de que el tono se confundió con el ritmo de mi clase. Además, aunque la duración de la lección era constante, conforme hablaba más rápido pronunciaba más palabras acerca de un tema en particular o decía el mismo número de palabras pero variaba el número de temas cubiertos. Traté de hacer lo primero, de manera que la proporción de palabras por temas se confundió con el ritmo de la lección. También se apuntan estas dos variables en la figura 2-2. Espero que este ejemplo ilustre cómo pueden dividirse las variables en diversos tipos de circunstancias y comporta-
mientos.9
FIGURA 2-2 División de las variables del experimento del ritmo de la clase en variables indepen- dientes, variables de control, variables aleatorias, variable aleatorizada con restricción, variables de confusión y variable dependiente.
Variables de control Variables aleatorias Variables aleatorizadas con restricción Variables de confusión Otros comportamientos posibles Circunstancias Comportamientos ➤ Ritmo de la clase Salón Profesor Hora del día
Estudiantes Sueño del profesor
Estado del tiempo Resultado del juego del equipo
Salud de los estudiantes Ritmo dentro del día de la semana
Tono de voz
Proporción de palabras por tema
Nivel de ruido Calificación de los jueces Calificación de los estudiantes
Variable independiente
Variable dependiente
9 Una lectora dijo que quisiera saber el resultado de este experimento. Brevemente diré que encontramos que el
ritmo de la clase afectaba la atención. Por fortuna, los niveles de ruido ambiental fueron más bajos con mi ritmo me- dio. Los niveles de ruido fueron más altos con el rápido. Sacamos la conclusión de que es más conveniente un ritmo medio y que es mejor cometer el error de ir demasiado lento que demasiado rápido.
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■ Resumen
El método experimental permite hacer afirmaciones causales, es decir, que cuando la cir- cunstancia se manipula, causa un cambio en el comportamiento. La circunstancia que se manipula se llama variable independiente y el experimentador la establece cuando menos en dos niveles. El comportamiento medido recibe el nombre de variable dependiente, ya que depende de los niveles de la variable independiente. La relación predicha entre las dos variables recibe el nombre de hipótesis. Si la predicción es que la variable independiente causará el cambio en la variable dependiente, se dice que es una hipótesis no direccional, pero si la predicción es acerca de la dirección del cambio, entonces será una hipótesis direc-
cional. Algunas de las demás circunstancias reciben el nombre de variables de control; son
establecidas a un nivel particular y no se les permite variar. Otras circunstancias reciben el nombre de variables aleatorias y se les puede permitir variar al azar. En general, las varia- bles aleatorias mejoran la validez externa de un experimento y permiten generalizarlo a otras personas, situaciones y tiempos. Algunas circunstancias reciben el nombre de varia-
bles aleatorizadas con restricciones, a las cuales se les permite variar aleatoriamente pero
dentro de los límites impuestos por el experimentador. Éste debe tratar de eliminar o mini- mizar las variables de confusión, que cambian de manera sistemática con la variable inde- pendiente y distorsionan la relación entre las variables independientes y dependientes.
Las variables de confusión pueden disminuir la validez interna y dificultar afirmar que sólo la variable independiente causó un cambio en la variable dependiente. Entre las ame- nazas a la validez interna, se encuentran la historia, la ocurrencia de un suceso no contro- lado durante el experimento; la maduración, el cambio de edad o experiencia de los individuos durante la experimentación; la selección, la asignación sesgada de los indivi- duos a los grupos; la mortalidad, la pérdida no aleatoria de individuos de los grupos; la
prueba, el cambio en los participantes debido a un proceso de prueba; la regresión estadís- tica, el movimiento de los puntajes hacia la media en los grupos seleccionados sobre la base
de los puntajes extremos, y las interacciones con la selección, el efecto diferencial de una amenaza sobre grupos no equivalentes.
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