Aunque va en contra del sentido común, a veces es necesario “mentir” al lector de un informe de investigación para comunicar bien. La investigación es un proceso enmarañado, pero cuando uno lee un informe experimental, es como si el investigador procediera de
manera sistemática y ordenada en todo momento.4 ¡No se lo crea! Rara vez la mente del
investigador trabaja de una manera lógica como se refleja en el informe. Los experimenta- dores toman muchas decisiones siguiendo corazonadas o intuiciones. Dan salidas falsas basados en suposiciones erróneas. Llevan a cabo buenos experimentos por motivos equivo- cados o malos por motivos correctos.
Desafortunadamente, muchos estudiantes se alejan de la psicología experimental por- que piensan que es muy árida y poco emocionante, cuando en la mayoría de los casos es una búsqueda de un tesoro emocionante, desordenada y peligrosa. Poco será lo que sepa de
experimentación hasta que no intente hacer su primer experimento.5 La razón más obvia
para limpiar el informe experimental es ahorrar tiempo y espacio. Aunque es divertido leer acerca de los errores de sus colegas, uno no tiene tiempo y las revistas no tienen espacio para
4 B. F. Skinnerescribió un artículo delicioso, “A Case History in Scientific Method” (1959), sobre los caminos a veces
peligrosos de la investigación (1959).
5 Es como hacer el amor: leer sobre el tema es un pobre sustituto de hacerlo.
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permitirse el lujo. El informe experimental está diseñado para transmitir información de
manera eficiente, no para entretener al lector.6
EXCLUSIÓN DE ELEMENTOS
Una manera de limpiar su informe experimental es excluir algunos experimentos y análisis.7
Suponga que tuvo un mal día cuando diseñó el tercer experimento de una serie, tuvo una mala intuición o estaba confundido. A nadie le interesa el estado de su vida, sus vísceras o su cabeza. Así que echó a perder el experimento. Yo no tengo por qué leer al respecto ni usted tiene por qué escribirlo. No lo haga. La ciencia no pierde, yo tampoco y usted salva su orgullo. Sin embargo, no caiga en la tentación de suprimir un experimento perfecto si los resultados no apoyan su hipótesis. No sería un truco limpio.
No sólo es aceptable excluir todos los experimentos que no agregan algo al informe, sino que a veces también es adecuado ignorar los detalles de algunos análisis de datos. Quizás había varias formas de analizar sus datos y usted las probó todas. Aunque debería infor- marlo, nada más tiene que dar los detalles de los análisis que son más representativos y
comunican más información.8
REORGANIZACIÓN
Sobre todo si hace investigación exploratoria, podría descubrir que el resultado de un expe- rimento indica que no debió ser el primero de la serie. Tendría que regresar y realizar algu- nos experimentos preliminares. En tales casos, no necesita decirle al lector que “debido al error de cálculo y a la carencia de visión del experimentador, los siguientes experimentos están en desorden”. Puede presentarlos en el orden más lógico, aunque no sea igual al orden en que los llevó a cabo. Los datos son los datos, y debe informarlos de la manera más efi- ciente posible, siempre que torcer la verdad no tuerza la ciencia.
REFORMULACIÓN
Por último, es aceptable reformular la teoría que justifica un experimento. En ocasiones, uno lleva a cabo un experimento por ciertas razones y más tarde descubre un mejor motivo para haberlo hecho. O quizá descubre que otro realizó un experimento que proyecta una luz diferente sobre el que usted hace. En este caso, tiene que determinar cómo dar forma a la aportación propia a los conocimientos científicos, de acuerdo con la nueva información. Desafortunadamente, habrá ocasiones en las que su teoría no funcione y tenga que regresar a la mesa de diseño. Lo más frecuente es que pueda ajustar su experimento a la teoría corre- gida cambiando de énfasis o mediante la reinterpretación de los resultados. Al publicar sus
6 Muchos autores de manuales también lo piensan. ¡Nunca se divierten! 7 O lo ponen en un pie de página. Nadie lee los pies de página.
8 Observe que no fomento la práctica de llevar a cabo muchas pruebas para luego escoger las que arrojen resultados
significativos. En este caso, se distorsionaría el nivel de significancia (véase el capítulo 12).
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110 Capítulo cinco
resultados, no necesita cargar al lector con una teoría obsoleta. Repitamos que su mayor consideración ética debe ser si enriquece los conocimientos científicos.
En este capítulo de ninguna manera hemos agotado todas las cuestiones éticas que enfrentará como experimentador. En algunos casos, descubrirá que es difícil decidir si una acción es justa con la ciencia. Cuando aparezca un problema, tal vez sea conveniente discu- tirlo con sus colegas, quienes podrán señalar puntos y sugerir alternativas que no haya considerado. Pero, al final, la decisión es suya. Si aplica bien el principio de que acciones éticas son las que mejor contribuyen a la acumulación de conocimientos científicos, nunca hará trucos sucios y rara vez trucos dudosos.
■ Resumen
Ya que la ciencia es un conjunto de conocimientos en aumento, cualquier acción que retrase su expansión eficiente es inmoral. La deshonestidad con la ciencia puede adoptar diferentes formas. Podemos realizar trucos sucios como la maquinación de resultados, el plagio o la falsifi- cación de credenciales. También podemos incurrir en trucos cuestionables al no controlar las variables de confusión en el diseño de un experimento o al clasificar mal las respuestas y leer en forma errónea los instrumentos durante la recolección de nuestros datos. No es aceptable tam- poco que durante el análisis de los datos no se cumplan las premisas de la prueba y se eliminen participantes sin razón, así como tampoco lo es distorsionar las gráficas ni informar parcial- mente de una serie de experimentos. En aras de la eficiencia, es aceptable publicar los resul- tados de los experimentos en una forma que no sea exactamente la misma en que se realiza- ron. Por ejemplo, podemos excluir del informe ciertos experimentos y análisis, si no agregan valor, o podemos reordenarlos y reformular la teoría si estas acciones incrementan la eficiencia del informe experimental.
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Q
uizá mientras leía el capítulo 3 referente a cómo tener una idea para hacer un experi- mento, tuvo un momento de inspiración. O quizás llegó una idea tan sigilosamente como un gato. Como sea, espero que haya empezado a darle forma a una idea interesante y que esté ansioso por iniciar su experimento. Sin embargo, antes de que planee seriamente, debe tomar en cuenta que acaso su idea ya fue una idea brillante de otra persona.■ ¿Por qué revisar la bibliografía?
Si bien la psicología es una ciencia relativamente joven, se publican más de 50 000 referencias por año. Aun cuando tal vez otro investigador no haya hecho exactamente lo que usted piensa hacer, es muy probable que de toda la investigación acumulada en la corta historia de la psicología, alguien ya haya hecho algo semejante. Sería muy improductivo que repitiera un experimento, a menos que pensara que los resultados publicados no fueran confiables.
Asimismo, tal vez también le parezca útil estudiar la forma en que otros investigadores abordaron problemas similares. Quizá usaron técnicas experimentales que desconoce. Asi- mismo, es probable que se entere de que otros descubrieron errores en los que no habría perdido el tiempo.
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Cómo averiguar qué se ha hecho
Polonio: ¿Qué lee, mi señor?
Hamlet: Palabras, palabras, palabras.
WILLIAM SHAKESPEARE
Pero ¿por qué tenemos que soportar a los académicos que insisten en hacer tormentas verbosas en vasos de agua intelectuales?
S. I. HAYAKAWA (1978)
Desgraciadamente, la casa de la ciencia de la investigación social fue arruinada, esparcida entre el pedregal de cientos de revistas y yace entre los cascotes antiestéticos de millones de tesis. Aunque los cascotes no puedan convertirse en ciencia, hay que tamizarlos y escarbarlos para sacar lo que tengan de sustancia.
G. V. GLASS, B. MCGAW Y M. L. SMITH (1981)
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112 Capítulo seis
La ciencia se enfoca en producir un cuerpo organizado de conocimientos, no una acumu- lación desordenada de hechos creada a partir de experimentos aislados y pequeños. Por tanto, la razón más importante para averiguar lo que otros han investigado es que tendrá que hacer encajar sus hallazgos en ese cuerpo de conocimientos. Una vez que termine su investigación, no sólo dirá “resultó esto” sino también: “aquí es donde va”. Para saber cuál es el lugar que ocupa su trabajo, debe saber cómo era el cuerpo de conocimientos científicos antes de su investigación. En este capítulo se analiza cómo descubrir, a través de la bús-
queda bibliográfica,1 lo que hay en ese conjunto de conocimientos.
Mientras busca la bibliografía en una biblioteca, lleve un registro de lo que encuentra. Cada vez que encuentre un artículo o libro que pudiera serle útil, haga anotaciones de los
puntos importantes y escriba la referencia. Incluya los nombres de los autores,2 título del
trabajo, nombre de la publicación o libro, fecha, número del volumen, páginas correspon- dientes y editorial, en el caso de un libro. Después necesitará esta información si decide citar un artículo en el informe de su investigación. Para algunas personas, las fichas son de gran ayuda. La búsqueda automatizada es otro método utilizado. Como veremos adelante, se puede realizar una búsqueda automatizada, que se caracteriza porque se obtiene la ficha bibliográfica de toda referencia que encuentre y basta imprimirla. Independientemente de cómo lleve a cabo su búsqueda, cuanto más ordenado sea desde el comienzo, menos tiempo
1 Los científicos han denominado esta actividad búsqueda bibliográfica, aunque no se busque exclusivamente libros. 2 A la gente que no sabe mucho de psicología le extraña que los psicólogos experimentales se refieran a los expe-
rimentos por su autor en lugar del tema. Si escucha a su profesor decir algo como: “Los resultados de Carothers, Finch y Finch (1972) concuerdan con los de Peterson, Bergman y Brill (1971)”, no están hablando de despachos de abogados sino de experimentadores.
¡PERO ME ACUERDO QUE TENÍA ALGO QUE VER
CON EL COMPORTAMIENTO! SALA DE ESTUDIANTES 06Martin111-130.indd 112 06Martin111-130.indd 112 12/5/08 14:45:3712/5/08 14:45:37
perderá después buscando las referencias que puso al reverso de una envoltura de chicle. Si encuentra varios artículos bien escritos, saque copias y consérvelas para aprovecharlas como modelos cuando empiece a escribir.
Aun cuando no es difícil hacer una búsqueda bibliográfica, quita tiempo y es poco es- timu lante, porque hay que rebuscar entre muchos trabajos. Pero manejar la bibliografía es de absoluta necesidad; ¡representa sus conocimientos científicos! Nada es más vergonzoso, cuando presente los resultados del trabajo de toda su vida, que escuchar un comentario como: “Desde luego que está familiarizado con Klip y Klap (2006), que hicieron el mismo experimento el año pasado.”