FACTORES INHERENTES A LA ORGANIZACIÓN
EL RITMO DE TRABAJO
El ritmo de trabajo viene definido por la sucesión, en un tiempo determinado, de diferentes res- puestas tanto de tipo físico como mentales de las personas frente a los requerimientos de una tarea. El tiempo necesario para realizar una tarea, varía según las personas e incluso para una misma persona varia, según el momento, la fatiga, etc. Asimismo, también influye la complejidad de la tarea y la formación del trabajador.
La organización científica del trabajo de Taylor, facilitó la desaparición paulatina del “oficio” tal como tradicionalmente se entendía, hasta entonces. Taylor aumento la productividad al mejorar racionalmente el trabajo, reduciendo los tiempos no productivos y estableciendo tiem- pos concretos para tareas determinadas. A partir de entonces, surgen las distintas formas de organización del trabajo que conocemos en la actualidad.
En función de la organización de la empresa y de los objetivos de producción, se dan dife- rentes ritmos de trabajo. Desde el punto de vista psicosocial, nos interesa resaltar: el trabajo monótono y el trabajo repetitivo.
El trabajo monótono es aquel trabajo en el que se realiza el mismo tipo de movimiento durante un largo periodo de tiempo o aquel trabajo en el que se percibe poca información pro- fesionalmente significativa.
El trabajo repetitivo es aquel que exige movimientos, cuya duración del ciclo de trabajo es menor de treinta segundos, o también aquel trabajo cuya duración del ciclo fundamental cons- tituye más del cincuenta por ciento del ciclo total. El trabajo en cadenas de producción es el pro- totipo del trabajo repetitivo.
La medición del tiempo y el establecimiento de los ritmos de trabajo, han traído como con- secuencias el “trabajo en cadena” y como tal la pérdida de control por parte de los trabajadores de los tiempos de producción.
La introducción en las fábricas de la metodología de “tiempos y métodos”, trae como conse- cuencia la sustitución del control personal y colectivo del trabajo, por un conjunto de deter- minados procedimientos de trabajo diseñados por la dirección de la empresa, cuya vigilancia se apoya en el cumplimiento de unos ritmos de trabajo.
De entre los distintos grupos de producción, la producción en serie es la que agrupa el mayor número de trabajadores; se trata de trabajadores incorporados a las cadenas de producción, sujetos a ritmo y cadencias predeterminadas para conseguir unos objetivos de producción determinados. Las características más comunes que definen las exigencias del trabajo en cadenas de producción, son: • División y parcelación del trabajo en unidades de dimensiones muy reducidas. Esta característica implica una repetitividad de las operaciones y un sometimiento estricto a un ritmo prefijado, así como una descalificación del trabajo.
• Planificación de los métodos de trabajo, de establecimiento de los tiempos asignados a cada una de las tareas elementales que configuran el trabajo. Todo ello implica una imposición en la asignación de tiempos y en la división de movimientos elementales. • Adaptación de los trabajadores a los métodos y tiempos definidos “a priori” para ajustarse
a las modificaciones tecnológicas o de desgaste de los materiales. Estas modificaciones, rompen el ritmo establecido y obligan a ajustar sobre la marcha las respuestas y efectuar compensaciones temporales, con el consiguiente aumento de la carga de trabajo. • Ausencia de autonomía en el control del trabajo, que impide cualquier participación en
la concepción y diseño de las operaciones, no pudiendo determinar el ritmo y las uni- dades elementales que conforman las tareas a ejecutar.
A pesar de las importantes innovaciones tecnológicas y de las diferentes tentativas para modificar la organización del trabajo, el interés de controlar y tener poder sobre el tiempo no ha disminuido, incluso se ha extendido a otros sectores como el sector servicios. Los progresos tecnológicos incluso, han ayudado a establecer sistemas de control aún más sofisticados. El tra- bajador, por tanto, se encuentra privado del control de su tiempo. En la mayoría de los casos el contenido de su tiempo es fijado por otros, que definen por un lado lo que debe y cómo lo ha de hacer y por otro, la organización de sus horas de trabajo.
Alteraciones de la salud relacionadas con el ritmo de trabajo
Las alteraciones de la salud relacionadas con el ritmo de trabajo son evidentes, sobre todo aque- llas relacionadas con un ritmo que lleva consigo la pérdida de la capacidad del trabajador de con- trolar el tiempo. Entre estas alteraciones de la salud, destacamos: aumento del riesgo de accidentes, monotonía, fatiga mental, alteraciones de la vida social, repercusiones en la vida laboral y estrés. AUMENTO DEL RIESGO DE ACCIDENTES:
El trabajar sometido a unos tiempos prefijados, obliga a ir deprisa y a olvidar las normas de seguridad o incluso a eliminar las protecciones de seguridad de las máquinas, lo que se traduce en un aumento de accidentes.
MONOTONÍA
La monotonía es un termino que define un determinado estado funcional del organismo humano que resulta de la ejecución de un trabajo monótono. Consiste en una sensación abu-
rrimiento y apatía que hacen que el trabajador pierda el interés por el trabajo, se distraiga y tenga somnolencia, a veces se asocia con hipotensión arterial y bradicardia. La monotonía resulta de la fragmentación y simplificación de la actividad laboral en el marco de una pro- ducción en cadena.
La monotonía se desarrolla como consecuencia de tareas con un campo de atención restrin- gido, baja dificultad en las tareas cognitivas, requerimientos repetitivos de actuación, períodos de tiempo extensos.
La monotonía se incrementa con la ausencia de comunicación o relación con otros trabaja- dores, posibilidades reducidas de interacción social, ausencia de pausas de descanso, falta de oportunidades de cambio de actividades, tipo de turno y condiciones climáticas.
La monotonía se puede evitar introduciendo pausas de trabajo, diseñando condiciones cli- máticas confortables, reduciendo el ruido y la estimulación acústica, facilitando la comunica- ción con los compañeros, favoreciendo una buena iluminación, evitando el trabajo en serie y a turnos, favoreciendo la rotación de tareas, enriqueciendo de tareas, etc.
FATIGA MENTAL
Aumenta el riesgo de aparición de fatiga mental provocado por la amenaza de no llegar a tiempo.
ALTERACIONES DE LA VIDA SOCIAL
Existe un deterioro del tiempo de ocio por la escasa actividad social de los trabajadores. Diferentes estudios han demostrado, que los trabajadores que trabajan en cadenas con ritmos rígidos, suelen prever al máximo, el tiempo que necesitan para efectuar sus actividades de ocio, y si no lo consiguen, muestran situaciones de angustia.
REPERCUSIONES EN LA VIDA LABORAL
Aparece un notable deterioro de la productividad laboral, junto con un aumento del absen- tismo por enfermedad
ESTRÉS
Aumenta la posibilidad de sufrir estrés. En la actualidad destacan las investigaciones sobre la relación entre tareas en cadenas de producción y los síntomas de estrés.
Medidas preventivas relacionadas con el ritmo de trabajo
Las medidas preventivas relacionadas con el ritmo de trabajo las clasificamos en dos grupos: aquellas orientadas al establecimiento del ritmo de trabajo y aquellas dirigidas a la implantación de medidas preventivas para reducir las consecuencias del trabajo monótono y repetitivo.
ESTABLECIMIENTO DEL RITMO DE TRABAJO
Dos son los factores que hay que tener en cuenta a la hora de establecer el ritmo de trabajo, adecuando, sobre todo para disminuir los efectos del trabajo monótono y repetitivo: la auto- nomía temporal y la complejidad de la tarea.
La inadecuación del ritmo de trabajo a las características de la persona ocasiona una falta de autonomía temporal; ello puede ser debido, tanto al ritmo de trabajo impuesto, como a la impo- sibilidad de hacer una pausa o abandonar el lugar de trabajo. En ambos casos, no hay posibilidad de interrumpir la actividad para alejarse del puesto, a no ser cuando haya pausas establecidas o grupos de trabajo autónomos. Igualmente hay dificultad que el trabajador adapte su actividad a sus capacidades personales, tanto desde un punto de vista de cantidad, como de calidad.
Los criterios para evaluar la autonomía temporal, son: el modo de remuneración (salario fijo, destajo, primas de producción) y el ritmo de trabajo (trabajo en cadena, ritmo impuesto por la máquina, duración de las pausas establecidas, exigencia de recuperar los retrasos, posibilidad de ausentarse, posibilidad de parar la máquina, etc).
Cuando a un ritmo de trabajo más o menos rápido, o más o menos impuesto por la máquina, le asociamos un número determinado de datos a memorizar, de alternativas a seguir, y de deci- siones a tomar, nos encontramos con un nuevo factor a tener en cuenta: la complejidad.
Cuanto mayor sea el número de operaciones diferentes que haya que realizar en una tarea, mayor será el esfuerzo de memorización. Igualmente, para un número determinado de opera- ciones, si aumentamos la velocidad de realización de éstas, aumentará el esfuerzo mental nece- sario para controlar la actividad.
El problema de la complejidad viene dado por el número de alternativas o elecciones, sobre todo elecciones conscientes, que tienen lugar en un ciclo de trabajo. Así pues, conviene dife- renciar: el número de elecciones rutinarias a realizar en el ciclo de trabajo y el número de elec- ciones conscientes, es decir, aquéllas en que el individuo tiene varias alternativas y tiene que decidirse por una de ellas. Por lo tanto, a la hora de determinar la complejidad de una tarea, hay que tener en cuenta: la rapidez en la ejecución de la tarea, el esfuerzo de memorización y las elecciones conscientes que hay que efectuar el trabajador.
MEDIDAS PREVENTIVAS PARA REDUCIR LAS CONSECUENCIAS DEL TRABAJO MONÓTONO Y REPETITIVO Según Thorevskij, podemos reducir las consecuencias negativas para la salud de los trabaja- dores si se adoptan las siguientes medidas preventivas:
• División óptima del proceso productivo en fases.
• Alternancias de las operaciones sucesivas ejecutadas por el mismo trabajador. • Ampliación de las tareas.
• Cambios en la velocidad en la cadena de montaje durante el turno.
• Organización racional de programas de trabajo-descanso, incluyendo, al menos, dos pausas de trabajo asociadas a ejercicios de relajación.
• Organización de un ritmo de montaje con un numero adecuado de pequeñas pausas. • Paso del tiempo de montaje limitado al montaje sin limitación de tiempo.
• Diseño ergonómico del lugar de trabajo. • Introducción de música ambiental.
• Introducción de condiciones estéticas que eleven el confort y el tono emocional de los trabajadores.