Groher y Heidensohn (98) investigaron la incidencia de la lumbalgia entre los saltadores de trampolín; de
los 60 saltadores activos y retirados, la incidencia de dolor de espalda fue el 50%. El grupo de 18 a 27 años de edad mostró una incidencia del 81,3% de dolor de espalda; se seleccionó a 17 de estos depor- tistas para tomar radiografías simples, y 14 de los 17 mostraron anomalías de las vértebras lumbares. La incidencia de espondilólisis o espondilolistesis fue el 34% (5 de los 17 casos seleccionados).
En una exploración radiográfica de la columna lumbar de 1.430 atletas competitivos de distintos de- portes, Rossi (75) halló defectos de la porción interar- ticular en el 83,3% de los saltadores de trampolín, y espondilólisis en el 63,33%. Un estudio posterior de Rossi y Dragoni (76) obtuvo sólo una incidencia del 43,13% de espondilólisis en los saltadores de tram- polín.
Figura 5-14. En los remates de voleibol, el cuerpo está
en el aire y la columna lumbar gira y adopta hiperextensión antes del impacto; esto puede ejercer una tensión considerable sobre la columna. (Por cortesía de Lady Vol
Media Relations Office, University of
Tennessee, TN.)
La elevada incidencia de lumbalgia y anomalías vertebrales entre los saltadores de trampolín podría atribuirse en parte a la mecánica de los saltos y a las repeticiones (75). Los movimientos extremos de rota- ción e hiperextensión y el número significativo de saltos a lo largo de la vida deportiva pueden ser fac- tores predisponentes (76). El dolor puede producirse por la hiperflexión extrema causada por errores en la técnica durante la entrada en el agua; además, debi- do al desmesurado número de saltos en los entre- namientos, sólo un pequeño porcentaje se ejecuta correctamente (75).
Los síndromes de compresión de las apófisis espi- nosas de las vértebras lumbares pueden ocurrir cuando la hiperextensión es extrema. Esta posición puede am- plificarse potencialmente a casi 90 grados, una posi- ción en la que las apófisis espinosas casi se tocan (80). Las máquinas de burbujas también han sido implicadas en la contribución a los casos de lumbalgia y los trau- matismos porque generan fuerzas submarinas que tuer- cen el cuerpo violentamente durante la entrada verti- cal. Además, las técnicas utilizadas para corregir saltos imperfectos, como el arqueamiento de la espalda, tam- bién contribuyen a los traumatismos lumbares (80).
Debe evaluarse la mecánica del tronco y las ex- tremidades inferiores para la prevención y el trata- miento de las lesiones lumbares de los saltadores de trampolín. Es esencial que sea correcta la flexibilidad de la columna lumbar, los isquiotibiales, los flexores de la cadera y los músculos de la pantorrilla. Estos músculos pueden propiciar una mecánica anormal en las extremidades inferiores y ejercer una tensión excesiva sobre la columna lumbar (99).
Natación
La incidencia de lumbalgia y traumatismos en la na- tación es habitual pero no tan frecuente como en los saltos de trampolín. Se ha descrito que uno de cada cinco nadadores competitivos sufrirá dolor crónico de espalda, en especial los nadadores de estilo mari- posa (100) (Figura 5-15). La causa primaria de las le- siones vertebrales en natación, como podría esperar- se, son los microtraumatismos repetitivos (19). Goldstein y otros (49) informaron de que el 15,8% de todos los nadadores presenta alguna forma de ano- malía vertebral.
Consideraciones mecánicas generales. El entre- namiento de natación suele iniciarse a edad tempra- na; como la columna vertebral no es todavía madura, es propensa a los traumatismos (101). Garges y otros (19) describieron una «cascada de movimientos» en la que un hombro disfuncional podía afectar a la re- gión lumbar. Estos investigadores identificaron áreas vulnerables en las uniones entre la columna cervical y dorsal, y la columna dorsal y lumbar; son zonas de transición entre áreas más y menos móviles de la co- lumna. También afirmaron que la incidencia de dolor de espalda se relaciona con el estilo específico de na- tación. Los hallazgos de Mutoh (101) respaldan este planteamiento. En ese estudio se halló que el porcen- taje de anomalías era mayor en los nadadores de es- tilo mariposa que en el resto; este estilo puede ser el más problemático por las tensiones mecánicas que soporta la columna lumbar.
Wilson y Lindseth (102) hicieron el seguimiento durante 3 años de tres nadadores universitarios com- petitivos que habían recibido tratamiento para el do- lor de espalda. El dolor de espalda se agudizaba al nadar, sobre todo en estilo mariposa. A los tres nada- dores se les diagnosticó cifosis de Scheuermann. Se cree que la enfermedad de Scheuermann es habitual en los nadadores jóvenes, en particular los que na- dan a estilo mariposa, en el que la hiperflexión e hi- perextensión repetidas causan traumatismos y dege- neración de las vértebras (80). Es incierto si la contracción forzada de la musculatura pectoral y ab- dominal durante la fase de impulsión del estilo de mariposa causa las anomalías vertebrales o es sim- plemente un factor agravante. No obstante, los tres nadadores universitarios experimentaron un alivio
Figura 5-15. El estilo de natación que más problemas
lumbares causa es el estilo mariposa (100). (Por cortesía de Lady Vol Media Relations
Office, University of Tennessee, TN.)
espectacular del dolor al eliminar el estilo mariposa y concentrarse en otros estilos de natación (102).
Lesiones de los elementos posteriores.Los estilos mariposa y braza acentúan la extensión lumbar que predispone los elementos posteriores a lesionarse (19). Se diagnosticó espondilólisis y estenosis de los discos intervertebrales en el 22% de los competido- res en estilo mariposa según el estudio de Mutoh (101). Una mayor fuerza en la espalda fue también característica de estos nadadores; los nadadores bien entrenados en el estilo mariposa presentan los exten- sores de la espalda más fuertes que los flexores por la acción respiratoria especial y por la patada de delfín. Sin embargo, la poderosa patada de delfín con su vi- gorosa extensión de la espalda somete la columna lumbar a una sobrecarga repetida. El ángulo lumbo- sacro también era mayor en quienes compitieron en el estilo mariposa; este mayor ángulo es un signo del aumento de la lordosis lumbar que puede asociarse con lumbalgia. Es posible que las vigorosas extensio- nes de la columna propias del estilo mariposa causen el aumento de la lordosis lumbar y tal vez la lumbal- gia (101).
Fowler y Reagan (103) creían que la lumbalgia y las anomalías vertebrales también estaban vincula- das con el estilo braza; en este estilo muchos nada- dores tienden a impulsarse con una temprana flexión del codo y un aumento de la abducción de los bra- zos. La posición alzada de los codos se prolonga, im- pulsando la porción superior del torso por encima del agua; esto puede agravar una curva ya lordótica de la columna lumbar. Con esta tensión puede haber variedad de problemas lumbares, como fracturas por tensión de la porción interarticular y espondilolistesis evidente. Con mayor frecuencia, este estilo de nata- ción agrava una espondilólisis o posiblemente una lumbalgia mecánica por irritación interapofisaria, lo cual limita el entrenamiento (103).
Lesiones de los elementos anteriores.El estilo li- bre y el estilo espalda aumentan la rotación axial y, por tanto, aumentan las fuerzas rotatorias; estas fuer- zas pueden hacer vulnerables las fibras anulares. Puede producirse una excesiva flexión y rotación la- terales lumbares si no se sigue una técnica correcta (p. ej., entrada incorrecta de las manos, reducción de la rotación del cuerpo durante la fase de tracción o
balanceo inadecuado del cuerpo durante la fase de recuperación). Estos movimientos excesivos aumen- tan las tensiones sobre los elementos anteriores y posteriores de la columna lumbar (19).
Fuerza y flexibilidad.Pieper y otros (100) demostra- ron una elevada incidencia de patrones de desequili- brio muscular en un estudio con 46 nadadores de elite. Su hallazgo más significativo fue que el acorta- miento de los flexores de la cadera con el correspon- diente debilitamiento de la musculatura abdominal causaba una lordosis excesiva. Hicieron hincapié en el riesgo potencial de que estos desequilibrios deriva- ran en una sobrecarga de la columna lumbar, y afir- maron que la causa de los desequilibrios musculares fue más el entrenamiento incorrecto de la fuerza que la carga específica del deporte causada por la nata- ción (100).
Se han dispuesto varias estrategias preventivas pa- ra proteger la columna lumbar de una tensión excesi- va durante la natación. La mejora de la fuerza de los abdominales aumenta su fuerza de contracción y re- duce la magnitud del momento anterior que soporta la columna lumbar (80, 103). También es importante el aumento de la flexibilidad lumbar; cuando los músculos, tendones y ligamentos se estiran con regu- laridad, se reducen sus fuerzas sobre la columna lumbar en los extremos de la movilidad (80). Debe identificarse la musculatura ortostática acortada y cualquier déficit de la fuerza central, y ponerles re- medio; estas correcciones facilitan una capacidad óptima de carga y reducen el riesgo de lesión (100).
Las lesiones lumbares y el dolor relacionado con el estilo mariposa deben centrarse en un entrenamiento y progresión correctos (80). No se recomienda a los ado- lescentes que trabajen los músculos extensores de la espalda, porque estos músculos suelen estar bien de- sarrollados, y el desequilibrio de fuerza entre los músculos abdominales y los extensores de la espalda puede predisponer a las lesiones lumbares. La ense- ñanza del estilo mariposa debe evitarse en los nada- dores principiantes a menos que tengan fuerza sufi- ciente. El entrenamiento ha de consistir en distintos estilos de natación. El entrenamiento a largo plazo del estilo mariposa debe evitarse absolutamente.
El desarrollo de la fuerza excéntrica de los abdo- minales inferiores es crítico para que los nadadores controlen las fuerzas de extensión sobre la columna
lumbar (19). La flexibilidad adecuada de los múscu- los flexores de la espalda, hombros y caderas tam- bién sirve para reducir las fuerzas de extensión del tronco. Una mala técnica respiratoria puede ser una fuente de lumbalgia; por tanto, debe prestarse aten- ción a respirar con el mentón hundido y a ejecutar el balanceo del cuerpo con todo el tronco para reducir el tono de extensión de la musculatura lumbar. Man- tener la columna neutra durante la impulsión, el ba- lanceo y los virajes reduce las fuerzas que soporta la columna lumbar (19).