MARCO TEÓRICO METODOLÓGICO
3.2 Producción de información 1 Unidad de análisis
3.2.3 Técnica aplicada de entrevista semi-estructurada
De acuerdo a Fortino Vela León (s.a.) (citado en Tarrés, 2008), la entrevista tiene esa capacidad para abordar referencias pasadas, presentes,
39
y también anticiparse a situaciones futuras. La técnica utilizada coherente con el proyecto, permitió acceder a lo subjetivo y al significado de los procesos sociales en el micro y en el macro sistema, ver las causas y las consecuencias para la realidad escuela, aula, rol y convivencia.
Como formato flexible, estimé que la técnica de entrevista semi- estructurada era adecuada para directoras y docentes, porque son profesionales que realizan variadas funciones en jornadas laborales especialmente estructuradas en segmentos de tiempo, y porque ofrecía a los y las entrevistadas un espacio de expresión y conversación, asimétrico en roles y sin sentirse juzgada/o por la entrevistadora.
Así entonces, para relevar las percepciones y valoraciones relativas al marco conceptual de la investigación, elaboré una guía donde se establecieron tópicos semi-estructurados, que permitieron crear e ir ajustando preguntas en el transcurso de las entrevistas.
En este marco de nociones semi-estructuradas, incorporé un ejercicio en el que cada participante en forma libre, podía crear una suerte de mapa conceptual teniendo a disposición siete tarjetas hechas en cartulina; cada tarjeta llevaba escrito un término; las palabras propuestas fueron alumno/a, aula, docente, disciplina, dirección, convivencia y conflicto, y surgieron de los mismos entrevistados/as como términos recurrentes en su percepción.
La idea era que cada uno de las y los entrevistados, construyera una idea, una secuencia en la que dispusieran las tarjetas y pudiera comentar la imagen que formaban; también podían agregar o sacar libremente alguna de las tarjetas.
Estas representaciones tenían como propósito observar la priorización gráfica que docentes y directoras hacían de los conceptos, y forman parte del material de entrevista, integrado al análisis y al resultado final.
Del proyecto original se cubrió, la totalidad de docentes del nivel. Es así entonces que se realizaron 17 entrevistas semi-estructuradas, que incluían a las directoras de los establecimientos educacionales, y a docentes que impartían asignatura en el 6° año básico, cubriendo entonces el 100% de los potenciales informantes. Veamos la información del proceso en cifras:
40 Colegio N° total de entrevistados
y entrevistadas
N° de directivos
N° de docentes pertenecientes al nivel 6° año básico
Escuela 1 9 1 8
Escuela 2 8 1 7
TOTAL 2 17 2 15
Cuadro N°3
A modo de referencia se entrevistaron 14 mujeres y 3 varones. No se incluyó como criterio, la distribución de entrevistas por sexo, en consideración a la prevalencia de mujeres en el sistema educacional.
De acuerdo a lo señalado por el Ministerio de Educación8, el género,
número y porcentaje de docentes en Chile, según sexo (2013) señala: Hombres 57.387 con un 27,6% y Mujeres 150.374 con un 72,4% de un total 207.761, 100,0%.
Como se indicó precedentemente, las entrevistas se sucedieron de manera continua, coincidiendo con que en el tiempo efectivo, los profesores y profesoras ya no estaban frente a curso, observándose más distendidos y distendidas de sus quehaceres cotidianos.
Este factor permitió entrevistas amplias, notando en muchos de ellos y ellas, la motivación y necesidad de dialogar, y poder manifestar percepciones y fisuras acerca de la visión y las contingencias en sus escuelas.
Procuré que la entrevista fuera en un tiempo y espacio cómodos, en las mismas escuelas, intencionando una conversación en torno a un tema, valorando la apertura del mundo personal, cotidiano y en labor que brindaron; teniendo presente también que el enfoque no estaba orientado a lo correcto o incorrecto, y a la vez, motivando la contribución al conocimiento, en la visión y sensibilidad como profesional de la educación que cada uno de ellos y ellas podía aportar.
Entonces al inicio de la entrevista, cada persona fue completando una ficha con antecedentes generales; en ninguno de los casos hubo consultas adicionales a la investigación, siendo suscrito el consentimiento informado, sin dudas o preguntas.
8 Fuente: MINEDUC. División de Planificación y Presupuesto. Centro de Estudios. http://centroestudios.mineduc.cl/index.php?t=96&i=2&cc=2036&tm= 2 Bajado en junio 2015.
41
Tanto los documentos, como el registro de audio y la toma de notas, no tuvieron censura y se asumieron en conformidad.
Las únicas restricciones aparecieron cuando la conversación con los y las docentes matizaba acerca de una visión de conflicto; explícitamente en un colegio, tres de los entrevistados docentes, dos hombres y una mujer, solicitaron discreción pidiendo un manejo cauteloso de la opinión, de modo de no verse expuestos frente a su autoridad, si es que sus comentarios llegaban a ser conocidos.
En el otro establecimiento, no hubo una expresión explicita en el mismo sentido, pero sí dos docentes se mostraron al inicio cautelosas, escuetas en sus opiniones.
En este mismo sentido, cuando las directoras hicieron referencia a desencuentros con la gestión de terceros, me refiero a docentes en general no a casos identificados, les consulté acerca de la reserva de sus opiniones; ninguna de ellas puso reparo en alguna moderación en particular, señalando en un caso que no había problema en expresar lo que se comentaba, y en el otro, que la gente conocía su opinión sobre su pensamiento y procedimientos.
Las preguntas iniciales fueron orientadas a desencadenar conocimientos concretos, en espacios donde se pudiera localizar la propiedad del saber hacer, considerando que para las y los entrevistados el saber hacer es válido y verdadero, tal como lo manifestaron.
La invitación inicial, fue entonces a relatar un día de trabajo cotidiano en el colegio; a partir de esta propuesta, se podía romper con obviedades en su quehacer y en esa medida, las personas se fueron relajando centradas en su rol y en la validación de sí mismas; esto fue favoreciendo la asimetría de nuestras posiciones en la entrevista. Mi propósito era que ellas se sintieran autónomas para conversar y entregar sus opiniones.
A medida que construían sus ideas, se fueron sucediendo preguntas acerca de la experiencia frente a las acciones que declaraban; así fueron surgiendo valoraciones, que daban cuenta de la interpretación de sus alusiones y de las implicancias de sus percepciones.
42
De igual modo, en la medida que surgía la reflexión entre preguntas, quedaba abierta la expresión de sentimientos acerca de las experiencias referidas.
Este espacio me permitió la posibilidad de explorar, profundizar, sondear y conectar las ideas, perspectivas y emergencias, sobre todo en el análisis posterior.
Cuando observé el lenguaje corporal, las expresiones empleadas, el tono de voz, gestos y postura, etc., percibo que comienzo a hacer la primera abstracción de la información que arroja la entrevista.
Así por ejemplo, fue posible reparar en el silencio en casos determinados; pero para la mayoría, el matiz de ese silencio estuvo en el uso de
expresiones de pausa apoyados en, mm…, eh…, o sea,… ¿ya?, o alargando
los sonidos de las interjecciones, o repitiendo la pregunta al inicio de la respuesta.
Ciertas entrevistadas partieron con respuestas breves, acompañadas de expresión corporal contenida, con brazos junto al cuerpo, manos cerradas, voz baja. Pasada la cautela hacia la confianza, hubo cambio en el campo gestual y por cierto, en la incorporación de sonrisas y humor.
Asimismo, resultó singular observar cómo la entrevista en sí, propiciaba en el entrevistado o entrevistada el descubrimiento de su propia reflexión, como si por primera vez él o ella pensaran en esa idea que estaban manifestando.
Como señalara, tanto las representaciones gráficas, así como las expresiones emocionales y orales que reseñé, forman parte del material de entrevista, integrado al análisis y al resultado final.