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Tatiana Vogel Domínguez

In document LIBRO - La Felicidad (página 196-198)

El Flujo o Flow ha sido definido como un estado de experiencia óptima en el cual las personas se involucran en actividades por la implicancia que tiene esa acción en sí misma, más que como un medio para lograr un objetivo (propiedad auto-télica). Las personas cuyas actividades les permiten vivir un estado de flow, se exponen a un alto nivel de uso de sus habilidades y de desafío, creando una experiencia que es enriquecedora y personalmente beneficiosa (12).

Todos experimentamos ocasiones en las cuales, en vez de sentirnos dominados por fuerzas externas o por las circunstancias, nos sentimos en control de nuestras acciones, tan absortos en lo que estamos haciendo que perdemos por completo la noción del tiempo; generándonos una sensación de gozo profundo que se atesora y nos genera un modelo de cómo debería ser la vida, a esto se le conoce como “experiencia óptima”.

Contrariamente a lo que podríamos pensar, estos “grandes momentos” de nuestras vidas, “la experiencia óptima” no se experimenta en momentos relajados, pasivos o reflexivos. Ya sea que estemos escribiendo, conversando, corriendo, jardineando, pescando o rezando, usualmente, la experiencia óptima ocurre cuando el cuerpo y/o la mente se estiran a sus máximos límites en un esfuerzo voluntario, logrando así algo único y que vale la pena vivirlo. La experiencia óptima depende, entre otras variables, de la habilidad para controlar lo que pasa en la conciencia momento a momento. Cada persona logra este estado en base a su creatividad y esfuerzos individuales. La experiencia óptima ocurre cuando la energía psíquica o atención se focalizan en metas realistas y cuando las habilidades calzan con la oportunidad para la acción.

De esta manera, el vivir estados de flujo, hacen que las persona se vayan transformando en seres más integrales, en individuos que se vuelves cada vez más extraordinarios y felices. Mihaly Csikszentmihalyi(12), quien acuñó el término de Flow, define 8 elementos que conforman la Experiencia Óptima y que son los que contribuyen a la felicidad:

1. La actividad debe ser desafiante y requerir del ejercicio de nuestras habilidades. Se requiere un balance entre ambos factores:

t Ni demasiado desafiante como para que nos sintamos angustiados o frustrados por estar fuera del alcance de nuestras habilidades, ni muy poco desafiante que nos lleve a perder el interés o a aburrirnos.

La Felicidad 197 Pauline Heine Preisler, Moreyba Santana Rodríguez, Tatiana Vogel Domínguez

2. Estado de Absorción.

t Al necesitarse todas nuestras habilidades, la atención se absorbe completamente; se pierde la noción del entorno y de si mismo.

t Nos involucramos tanto en lo que hacemos que la actividad se vuelve espontánea, casi automática. Es decir, fluimos.

3. Implica tener Metas Claras.

t Desarrollamos un sentido personal fuerte de lo que pretendemos hacer, existiendo un lineamiento interno. Ej.: correr 5 K o terminar un bordado.

4. Existe un Sistema de Retroalimentación.

t Existe un mensaje, aunque sea simbólico, que nos retroalimenta para informarnos que estamos cumpliendo nuestra meta. Ej.: Aparecen los primeros brotes de lo que plantamos o terminamos un capítulo de un libro.

5. Concentración focalizada en la actividad: “Desaparecen” los problemas cotidianos. t Al estar absortos en la actividad, se deja de estar pendiente de los aspectos menos placenteros de la vida y de nuestras preocupaciones. En este estado no se le deja espacio a la mente para que ingrese información que no es relevante a la actividad en curso.

t Si bien nuestras preocupaciones o problemas no desaparecen realmente y tendremos que enfrentarlos en su momento, el haber estado expuestos a la experiencia óptima, nos permitirá enfrentarlos con mayores recursos cognitivos y creativos, de acuerdo a la teoría de “Ampliación y Construcción” de Bárabara Fredrickson(13); siendo este un sub-producto del proceso de Fluir.

6. Sentido de control.

t No hay preocupación por fallar y se tiene la sensación de estar en completo control del mundo.

t Estrictamente esta sensación está dada más bien por una posibilidad de control que va permitiendo el desarrollo de habilidades, que por ejercer un control total en si mismo. 7. Pérdida de auto-conciencia.

t Es un estado sin ego, en que no hay lugar para sentirse amenazado.

t Al dejar de estar preocupado de uno mismo, se tiene una sensación de unidad con el entorno y permite una expansión del concepto de quienes somos, emergiendo una sensación fortalecida de uno mismo luego de la experiencia.

8. Transformación del tiempo.

t El tiempo parece transcurrir de manera diferente a lo normal. Es común sentir que “el tiempo se pasó volando”.

Las actividades que pueden conducir a un estado de flujo son diversas y dependientes del individuo. Es común encontrar ejemplos de experiencia óptima en las expresiones artísticas

198 La Felicidad Felicidad y vida cotidiana

como la interpretación de un instrumento, de un rol teatral o en la creación de una obra plástica. Así mismo, los deportistas son un ejemplo recurrente del fluir y este concepto se entiende cuando se dice que un deportista “está en la zona” al exhibir un rendimiento sobresaliente, cumpliendo así con las condiciones anteriormente descritas.

Sin embargo, no se requiere ser un gran artista o un deportista excepcional para experimentar el flujo, la experiencia óptima está al alcance de todos. Es así como el trabajo o la práctica de un hobby son oportunidades riquísimas para experimentar el flujo.

In document LIBRO - La Felicidad (página 196-198)