El Tipo Aperceptivo refleja el estilo cognitivo con el que el sujeto enfrenta las situaciones, es decir, la manera cómo el examinado enfrenta los diversos problemas que el medio le presenta. Es un indicador del uso que hace de sus capacidades de abstracción, de su percepción de los aspectos más evidentes, concretos o inmediatos, o aquellos más in- significantes y nimios. Se obtiene en base a la proporción en que utiliza las áreas o localizaciones en las respuestas a las diferentes láminas. El procedimiento requiere del cálculo del porcentaje de respuestas que han recibido la codificación W, D, Dd y S, respectivamente, en relación al total de respuestas del protocolo (R).
Rorschach había señalado (en un protocolo publicado póstuma- mente por Oberholzer) que en un protocolo «normal» de 34 respuestas, debía haber 8 W (23,5%); 23 D (67,6%); 2 Dd (5,8%); y 1 S (2,9%). Autores posteriores han presentado proporciones ligeramente dife- rentes para los promedios normales, siendo el cuadro propuesto por Bochner y Halpern (1948) uno de los más completos y prácticos para la determinación del tipo aperceptivo. Aracena (1967) lo presenta en
su libro, de donde lo tomamos y reproducimos con ligeras modifica- ciones (Tabla 1).
Tabla 1. Determinación del tipo aperceptivo
W D Dd S W = 20 – 30% D = 60 – 68% Dd = < 10% S = 3% W = 31 – 45% D = 69 – 80% Dd = 10 – 15% S = 4 – 6% W = 46 – 60% = D = 81 – 90%= Dd = 16 – 25%= S = 7 – 12%= W = > 60% ≡ D = > 90%≡ Dd = > 25%≡ S = > 12%≡
Según la desviación que muestre la proporción de los tipos de res- puesta con respecto a los valores normales o promedios, presentados en la primera fila de la tabla, se escribe la letra correspondiente entre paréntesis (cuando la proporción es menor a la señalada en la tabla), o subrayada con una, dos o tres líneas, dependiendo del grado en que esté aumentada. Un tipo de localización que no esté presente en el protocolo, no se anota en el tipo aperceptivo. Así, por ejemplo, en un protocolo con 33% de W; 55% de D; 11% de Dd y 15% de S, el tipo aperceptivo se escribiría: W – (D) – Dd – S
≡
Los tipos aperceptivos teóricamente posibles de encontrar son múltiples y muy variados, sin que podamos decir que uno u otro es mejor que otro, o más patológico. Son simplemente diferentes estilos, que pueden resultar más o menos adecuados o adaptativos, según el contexto. A continuación señalaremos algunos y su interpretación como una manera de proporcionar ejemplos orientadores para el análisis de casos por parte del lector.
El tipo «W puro» o con muy alto predominio de W, correspondería a una persona que enfrenta la realidad en forma global, como un todo. Dependiendo de la naturaleza y calidad de las W, podría implicar un estilo superficial, de escaso compromiso o elaboración (cuando son fundamentalmente W primarias sencillas), o un pensamiento teórico, de gran capacidad de abstracción y organización, cuando una alta proporción de las W (un tercio de ellas al menos) es de tipo combina- torio. Puesto que este tipo de W está compuesto por detalles que son
integrados en un todo armónico, implica que el sujeto no desdeña lo práctico o concreto, representado por las D, sino que lo integra en un plan o concepto mayor, más general. La mejor descripción de estos sujetos tal vez sería decir que poseen una gran capacidad de organi- zación y de síntesis.
El tipo W – D es aquel que aparentemente presenta el mejor estilo de enfrentamiento con la realidad. Muestra una tendencia mayor a la abstracción o al enfoque teórico, al mismo tiempo que tiene la capaci- dad para considerar los detalles o aspectos concretos, sin que pierdan su importancia en el contexto de la totalidad. La calidad y naturaleza de las W debe considerarse para dar mayor precisión a la descripción en cada caso particular.
En el tipo W – D, a su vez, hay un predominio de las aptitudes práctico-concretas sobre las más conceptuales. Es decir, el pensamien- to y el modo de enfrentar las situaciones están centrados en lo más concreto, inmediato o evidente de ellas, con dificultad para integrar elementos parciales en un todo más comprehensivo. Lo concreto no le permite una visión de perspectiva. Hay cierta dificultad para lograr por sí mismo una visión completa de una situación global, aun cuando es capaz de entender los problemas que se le planteen en forma abstracta, si esta visión le es presentada desde fuera.
El tipo W – D – Dd, por otra parte, podría ser descrito como «equilibrado», en el sentido de que muestra un enfrentamiento con la realidad flexible, en que por momentos se maneja en un plano global o general, pero es capaz también de considerar los detalles o aspectos más inmediatos o concretos en su justa medida, al igual que los deta- lles menores. En este sentido, sería una persona con adecuado sentido común o práctico y plasticidad en el manejo de las situaciones.
El tipo (W) – D – Dd; o (W) – D – Dd se caracteriza por su dedica- ción al detalle, a lo nimio o insignificante, con escasa capacidad teórica o de abstracción. Puede reflejar una buena capacidad de observación y precisión en el análisis de las situaciones, pero tiende a perderse en los detalles. Respecto de este tipo, es importante considerar las caracterís- ticas afectivas, para saber si esta capacidad está al servicio de actitudes positivas (esmero y cuidado en trabajos que requieren precisión) o negativas (actitud crítica y/o paranoide frente a la realidad).
El tipo D – Dd – S; o D – Dd – S es el pleitista o querulante por excelencia, que dedica su atención y preocupación a los detalles menores o sin importancia y preferentemente desde una postura o perspectiva opuesta a la de los demás. Difícilmente aceptará una opinión o punto de vista diferente al propio. Si además hay algunas W (tipo (W) – D – Dd – S; o (W) – D – Dd – S), ocasionalmente, podría tratarse de una persona adecuada en su interacción con el medio, con puntos de vista originales o muy personales, como en algunos artistas. La configuración general del protocolo, y especialmente el área afectiva, permitirá dilucidar esto.
El tipo W – (D) – Dd; o W – Dd, se caracteriza por la falta de sentido común o práctico. Tiende a evadir las situaciones concretas. Puede tener ideas o pensamientos originales, pero poca (o ninguna) capacidad para llevar a la práctica sus ideas. Cuando trata de concre- tizar, se desordena y disgrega en detalles.