LIBRO PARA EL DOCENTE
Educación Primaria
Aunque no es la finalidad de la clase de teatro, sería conveniente que el proceso que viven los alumnos culminara su participación en la organización y realización de una puesta
en escena, para representar ante un público.
Ello incluye las siguientes partes: la selección del texto (si será comedia, tragedia, melodrama, etcétera) y su análisis (ubicar quién es el personaje principal, cuál es el conflicto, dónde y cómo le pasa, etcétera); los ensayos (todas las repeticiones del montaje que se hacen para que el actor se aprenda sus diálogos y su trazo escénico –este concepto se desarrolla en sexto grado–), así como los preparativos para presentarla ante un público, con vestuarios (los actores se visten de acuerdo con la situación que representan y la época y el lugar donde se desarrolla la historia), escenografía (los decorados, telones y muebles que se utilizan en el escenario), música (en algunas obras son muy importantes los apoyos musicales, pues refuerzan las intenciones dramáticas de lo que los actores representan), iluminación (dan los efectos al ambiente o la situación: recrean si es de día, de noche, si la atmósfera es angustiante o alegre) y maquillaje (como en el teatro se utilizan luces muy potentes, es necesario reforzar y resaltar, a veces corregir los rasgos faciales de los actores).
Luego de un largo proceso se logra lo que el dramaturgo espera que se haga con su obra: montarla y llevarla a la escena para que puedan verla el público. Así, alumnos y docente se ponen de acuerdo para realizar esta labor, pero es necesario tener en cuenta que lo que aquí se menciona sólo es el esbozo de lo que sería deseable, porque la intención de este lenguaje artístico no es la representación especializada, como en un montaje profesional, sino procurar al alumno vivenciar un proceso creativo colectivo y experimentar el hacer una obra de teatro, partiendo de las condiciones de la escuela y las características y habilidades de los niños. Las telas pintadas, los bastidores, las luces, los muebles, los árboles, las bancas y todos los elementos (mobiliario) a los que se recurre para situar a los actores y a los espectadores en un espacio real o imaginario en un escenario al momento de llevarse a cabo una representación, se conoce como
escenografía.
Este recurso teatral permite dar rienda suelta a la creatividad, pues gracias a ella, en un espacio limitado como lo es un escenario, el público puede ver la sala de una casa; parte de un bosque; a veces vemos el mar o el inicio de una calle de día, de noche o con lluvia y brisa.
Sin embargo, no todas las obras que se representan utilizan escenografías, a veces sólo se crean atmósferas o ambientes, que consisten en dar un estilo al escenario a partir de luces y de bastidores, casi siempre con telas blancas que reflejan la luz y la proyectan de una forma especial.
El docente propiciará que los alumnos diseñen bocetos de escenografías, luego de leer algún cuento u obra de teatro corta, para que ejerciten su imaginación. Si es posible, también pueden hacer una maqueta para que observen cómo se vería su escenario. Todo ello dependerá de los recursos con los que se cuenten.
Además, de lo anterior y como parte del proceso que se vive en la puesta en escena, el docente, junto con los alumnos, deberán decidir y jerarquizar los roles que asumirá cada uno en esta actividad; es decir, formarán equipos de trabajo a fin de que cada quien realice las tareas que le correspondan de acuerdo con dichos roles: los actores y las actrices (que caracterizan a los personajes); el director (el maestro o un alumno, incluso los dos, quien decide cómo se hará la obra); el escenógrafo (diseña y realiza la escenografía: muebles decorados, telones); el
vestuarista (crea el vestuario de los actores, según la época, por
ejemplo: sombreros, guantes, capas o algún otro elemento);
maquillaje y peinados (diseñan un maquillaje y/o un peinado
de acuerdo con las características de los personajes), y los
tramoyistas, que son los responsables de meter y sacar del
escenario la utilería (vasos, servilletas, manteles, floreros, un periódico o lo que se requiere), así como los muebles y la escenografía.
Es conveniente que el profesor, si es quien designará los roles, sea equitativo, a fin de no causar conflictos entre los niños. Por otro lado, pueden ser los mismos niños quienes decidan quién hace qué cuidando que logren la equidad en este proceso.
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ARTICULACIÓN CURRICULAR
EDUCACIÓN ARTÍSTICA
También se puede designar a un técnico de luces o iluminador que, con libreto en mano, sabe cuándo entra o se quita la luz y si hay que lograr un efecto especial con éstas, y un técnico para la música o musicalizador, que se encarga de tener listas las pistas que previamente se grabaron y también sabe cuándo entra una pieza musical, si es que las condiciones lo permiten. Cabe aclarar que todos estos elementos forman parte del teatro profesional y no necesariamente tienen que ser parte de las representaciones de los alumnos, pero sí es importante que los conozcan a fin de que comprendan qué es el hecho teatral.
SEXTO GRADO
Aprendizajes esperados:
• Crea un texto y un ámbito escénico y lo representa ante diversos espectadores. • Describe los elementos de una dirección y puesta en escena.
• Interpreta un hecho escénico participando activamente en una puesta en escena.
• Valora la importancia de los roles que puede desempeñar en las representaciones teatrales. • Comunica a través de la experiencia escénica sus inquietudes y problemas.
Aunque ya se habló de los diferentes roles que pueden asumir los alumnos, no está de más mencionar que este tipo de actividades son valiosas, porque es un hecho que no todos se sienten cómodos con la idea de mostrarse ante un público (ser actores), por lo que una alternativa de participación, para algunos, en el proceso de la puesta en escena, es la de ser el
director, que es quien decide cómo será la obra (en este caso
sería bajo la supervisión del docente).
El director decide qué obra se representa (o se monta) y porqué; elige el reparto, es decir, quién hará qué personaje; dirige las lecturas en voz alta y sugiere, junto con el actor, qué emociones, intenciones, pausas, ritmo, intensidad debe poner a su interpretación; hace el trazo escénico, sugiere entradas y salidas, si se camina a la derecha o a la izquierda, si se sientan o se quedan parados, si corre la frente del escenario o va hacia atrás, entre otras muchas cosas; también ayuda a diseñar la escenografía, a seleccionar la música, y si hay luces, diseña la iluminación que se utilizará.
Otra tarea del director es medir el tiempo de duración de la obra, acortarla si es muy larga o tratar de mejorar el ritmo si es que es muy lenta, dirigir todos los ensayos para que el trabajo de puesta en escena resulte lo mejor posible, y coordinar todas las acciones a la hora de la presentación ante un público.
En el teatro profesional, el director es quien decide muchas de las cosas que se requieren hacer en el proceso de montaje
de una obra y lo que dará como resultado el trabajo de puesta en escena: lo que el público verá al momento de la
representación. Sin embargo, es importante que el docente tenga en cuenta que aunque se utilizan los mismos términos del teatro profesional, sólo se presentan para que tenga una aproximación a lo que se busca lograr, como acercamiento al lenguaje teatral, pero que muchas de estas actividades sólo le servirán de referente para tener noción de lo que puede y no hacer en el aula.
Dejarle a un niño la tarea de dirigir una obra o al grupo montar una obra, implican gran responsabilidad, por lo que pueden repartirse las tareas entre varios alumnos, y que el docente siempre coordine los procesos que éstos llevan acabo.