LIBRO PARA EL DOCENTE
Educación Primaria
El docente cuenta con un recurso enriquecedor de la clase de teatro, el juego teatral, porque le permite trabajar con los alumnos una serie de situaciones didácticas y que se dirige a que el trabajo de preparación les ayude a conformar la noción de teatralidad y de representación.
Este proceso incluye la realización de acciones, personajes, emociones, uso del espacio, confección de vestuario, maquillaje y utilería entre otras muchas posibilidades; además, es factible de trabajar en todos los grados de la educación primaria y siempre habrá posibilidades de proponer situaciones novedosas para los alumnos.
En los primeros grados de la educación primaria, se partirá de lo que se conoce como mágico si... o como si..., que facilita a los alumnos involucrarse rápidamente en las actividades que el docente les sugiere desarrollar.
Consiste en proponer una situación sencilla y posible, a partir de una frase que les invita a usar su imaginación, integrando su expresión (lenguaje) corporal y vocal; por ejemplo: “Cómo se moverían si... fueran robots”; “Qué pasaría si... de pronto no pudieran mover los pies”; “Cómo hablarían si... se acabaran de comer un chile muy picoso”.
En los últimos grados de la primaria, aunque sigue vigente el juego teatral, puede cambiar la forma de plantearlo, precisamente porque las características de los niños cambiaron y su disposición para desarrollar personajes y situaciones creativas es distinta, pues ya tienen “experiencia” y reconocen formas de propiciar el hecho teatral.
El como si... es un detonador de situaciones diversas en la clase de teatro; a partir de él los alumnos pueden participar de manera espontánea en actividades sencillas que no les generen conflictos ni confusiones sobre qué hacer ni cómo hacerlo. Es importante que el docente tenga a mano consignas que despierten un sentido mágico de participar y disfrute.
Cuando se habla de la clase de teatro, es común que la mayoría piense en una representación; es decir, el resultado de un proceso creativo, relacionado con mostrar una situación dramática, ejercicio u obra de teatro, con personajes y algunos accesorios ante un público.
En la representación, es posible observar a los alumnos asumiendo algunos de los roles que caracterizan este tipo de trabajo: actores (quienes caracterizan personajes, los mueven, los hacen hablar); directores (apoyados por el maestro, suelen “decidir” qué se hace, cómo se actúa, cómo será la escenografía, la música y el vestuario); escenógrafos (los que recrean el ambiente físico por medio de telones, muebles, bastidores); maquillistas (los que peinan y transforman la cara de los actores por medio de rubores, coloretes, delineadores, etcétera); vestuaristas (diseñan la ropa que usarán los actores o se encargan de que esté lista), y musicalizadores (sugieren qué música poner en ciertas escenas y manejan los aparatos de sonido), entre otros.
Todo esto para divertir al público y hacerlo pasar un buen momento.
Es importante que el docente tenga en cuenta que la representación, como una obra de teatro a presentar en un escenario, no es el fin de las actividades de teatro en la escuela primaria; sin embargo, sí es la culminación de un proceso creativo que el alumno vivencia en la clase; por ello es conveniente que organice algunas presentaciones, en diferentes momentos del curso, a fin de que los alumnos completen dichos procesos.
Asimismo, cuidará que los alumnos no confundan su acercamiento a la disciplina teatral al ser tratados como “buenos actores, directores o escenógrafos”, resaltando cualidades que no son convenientes para la integración del grupo en una tarea creativa. Su guía es fundamental para que prueben diferentes tareas, lo hagan con un sentido lúdico, cuidando los propósitos y aprendizajes esperados del grado en cuestión.
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ARTICULACIÓN CURRICULAR
EDUCACIÓN ARTÍSTICA
La clase de teatro en la escuela primaria, como en el teatro profesional, implica que los alumnos, al igual que los actores, al realizar los ejercicios que se les proponen, tengan que utilizar sus sentimientos y manifestar diversas emociones; esto es así, porque muchas de las situaciones recrean partes de la vida y las relaciones que establecemos cotidianamente, en las que sentimos miedo, angustia, enojo, odio, rencor felicidad, júbilo, amor, por lo que los alumnos, mediante la guía del docente, lograrán manifestar con sus gestos, su actitud corporal y su voz que están tristes, molestos, enojados o eufóricos, entre muchos otros.
Lo anterior se complementa con una serie de sensaciones, que devienen de las mismas situaciones de las que se habla; por ejemplo, el alumno puede actuar un momento en el que “siente que le aprieta el pantalón” y, por lo tanto, está incómodo o molesto; “le dio un escalofrío al salir de casa”, por lo que se siente inseguro de continuar y se regresa, por poner unos ejemplos.
Cuando un alumno, o actor, reconoce lo que siente o le “altera” su emocionalidad, o mejor dicho, su estado de ánimo empieza a manejarla a partir de las situaciones que el docente le sugiere resolver, de esa manera, en algún momento le dará fuerza interpretativa a sus personajes, con lo que quizá el público se conecte con esos sentimientos emociones o estados de ánimo, y le crea lo que hace.
TERCER GRADO
Aprendizajes esperados:
• Distingue las relaciones de acción que existen en el espacio teatral. • Ubica las zonas del escenario.
• Desarrolla desplazamientos naturales en un escenario.
• Reconoce los distintos niveles de energía en los que nos movemos (o que ocupamos para movernos). • Utiliza las posibilidades de acción e interpretación que brindan las actitudes corporales.