LIBRO PARA EL DOCENTE
Educación Primaria
Sensaciones y sentimientos son aspectos que se implican en
la preparación del alumno para abordar diversos aspectos del juego teatral y básicamente en la caracterización de un personaje, en la interpretación del texto teatral y en general en el proceso que vive durante su acercamiento al teatro. Estos dos elementos se abordaron en este material al final del segundo grado escolar.
Una técnica de representación auxiliar (Cañas, 1999) que permite al alumno experimentar otras formas de llevar a cabo la representación de la obra, es el títere y la marioneta, pues con ellos pone más en juego su imaginación, la recreación de un mundo fantástico y su habilidad para contar una historia. Son muñecos pequeños hechos de tela, alambre, cartón, madera, hilos y otros materiales, que el alumno puede construir él mismo y maniobrar desde un teatrino, o en un teatro de sombras (figuras que se proyectan sobre una tela mediante una luz desde el fondo, hay varias formas de hacerlo). Además, puede escribir las historias que quiera contar.
Con la función de títeres, el alumno se sentirá más cómodo, o protegido, al no tener que mostrarse directamente ante el público, lo que quizá le dé seguridad para realizar un buen trabajo de expresión vocal y dar rienda suelta a su imaginación. El docente puede sugerir a sus alumnos que, para probar sus habilidades teatrales, organicen una presentación de títeres para los niños que cursan los primeros grados.
A pesar de sus pequeñas dimensiones, el teatro de títeres logra acaparar la atención del público, casi desde el primer momento en que salen los muñecos.
Se puede construir una gran variedad de títeres: de guante, dedo, varilla, hilos, etcétera, que se pueden construir en la misma aula.
El docente también puede organizar la construcción de una o dos mojigangas (que se utilizan mucho en los carnavales u otro tipo de celebraciones), que es una botarga (una especie de títere que cubre todo el cuerpo de la persona), que a veces sobresale mucho del tamaño de la persona que la maneja, por lo que necesita una estructura sólida. Con una mojiganga, puede probar cómo la mueven los alumnos, qué dicen, cómo se relacionan con el público, y si cuentan una historia.
Un recurso valioso para trabajar con los alumnos de tercer ciclo es el teatro de sombras, que consiste en poner una sábana grande o un pedazo de tela blanca al frente del escenario (o el espacio que se marcó como tal), y proyectar desde el fondo con un foco potente las figuras de lo jóvenes que quieran representar una historia.
Cuando se piensa montar una obra de teatro para representarla ante un público, lo primero que se decide es un texto que, en el proceso de puesta en escena, se utilizará como libreto. Cada integrante del equipo o grupo de teatro (actor, director, escenógrafo, iluminador, musicalizador, etcétera), tiene uno y en él va haciendo las anotaciones sobre el montaje que, en general, el director va indicando: entradas, salidas, expresiones faciales (gestos), intensidades emocionales, zona del escenario en que se realizan las acciones, entrada de música, qué tipo de luz, cambio de escenografía, etcétera.
El docente puede organizar una o varias sesiones para mostrar cómo se maneja un libreto, a partir de sus características, que son las mismas de la obra de teatro: aparecen personajes,
diálogos, las intervenciones de los personajes que van
separadas por el nombre y por guiones largos (Juan: —Me dijo que estaba bien), y acotaciones.
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ARTICULACIÓN CURRICULAR
EDUCACIÓN ARTÍSTICA
Un elemento muy importante al momento de organizar una representación de teatro, es decidir el tipo de situación o
conflicto que quieren mostrar al público, si buscan que se rían,
conmuevan, enojen o sufran.
El docente, junto con sus alumnos, al realizar la lectura de una obra, se darán cuenta que, por la manera en que se presenta el problema que enfrentan los personajes, tiene un sentido y una forma; es decir, un género.
En términos más simples, hay obras que hacen sufrir al protagonista y, por lo tanto, a los espectadores; otras en las que se ridiculiza lo que le pasa al personaje y con ello se hace reír al público; unas más conjuntan las dos cosas: hacen reír y llorar al mismo tiempo; también hay obras en las que se canta, se baila, pero finalmente en todas se busca que el público se divierta, reflexione, compare la realidad, emita juicios y decida regresar a ver otra obra.
Los dos principales géneros dramáticos son la tragedia, “que despierta dos emociones características en su auditorio: la compasión y el miedo; compasión por el héroe que parece sufrir injustamente, y miedo de que las mismas circunstancias puedan resurgir en nosotros”,23 y la comedia, que “se ocupa generalmente del choque de los defectos contra el sentido común, de los vicios y debilidades de la naturaleza humana ridiculizada”,24 y casi siempre tiene un final feliz. Otros géneros son: el melodrama, la tragicomedia, la pieza, la farsa y la pieza didáctica.
Otra de las características de las situaciones que se presentan en una obra de teatro tiene que ver con el tiempo y el lugar en que se llevan a cabo.
El docente guiará a sus alumnos, mediante la revisión de distintas situaciones dramáticas, para que puedan diferenciar las nociones de tiempo real, que tiene que ver con la duración del evento que ellos preparan (5, 10, 15 o 30 min), del tiempo
ficticio, que es el periodo en que se desarrolla el conflicto de la
obra; es decir, en la primera escena, el personaje aparece hoy, y en la segunda lo vemos 20 o 30 años después; la situación también puede desarrollarse 150 años antes o en el año 2025. Asimismo, los lugares en los que se desarrolla un acontecimiento suelen ser reales: sucedió en el Puerto de Veracruz, en Xochimilco o en París, o ficticios: el problema pasa en una ciudad en el fondo del mar; sin embargo, al alumno le quedará claro que por muy fantástica que sea la situación, la representación de la obra se da en un espacio escénico real, sea en el teatro, el salón de clases o el patio dela escuela.
Es labor del docente orientar al alumno para que aprenda a resolver sus ejercicios en el tiempo que se le indica, así como que pueda entender que cuando representa un personaje no siempre está viviendo el momento ni en el lugar actual; una forma de situarlo es recurrir a los contenidos de la asignatura de Geografía, donde se desarrollan las nociones de tiempo y espacio.
23 Edward A. Wright, Para comprender el teatro actual, p. 53. 24 Op. cit., 67.