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Problematización y metodología

1.1. Vida, contextos y textos

Francis Bacon vivió el intervalo histórico que va desde el 22.01.156141 (nació en la orilla del Támesis, cerca de Londres) hasta el 09.04.1626. Era hijo de Nicholas Bacon (1510-1579), el cual era formado en derecho, involucrado en la política, de influencia anglicana, pero administrador de tierras de los monjes - las cuales les fueron quitadas por el gobierno de Enrique VIII y de ellas se beneficiaron los Bacon42 -, y de Anne, segunda esposa de Nicholas Bacon, calvinista, notable por su cultura general, conocedora del latín y del griego. Luego, en las primeras generaciones emergentes de protestantes fervorosos, se estableció, en la época de la Reina Isabel I, el hábito del culto religioso en familia con lecturas regulares de la Biblia, fortaleciéndose más el culto privado que el culto público religioso. La religión gana, por lo tanto, fuerte connotación privada del hogar, en la rutina diaria43.

41 ¡Coincide con los exactos cuatrocientos años del nacimiento del tesista!

42

Para los Bacon poseer las tierras de los monjes no significaba que se estaban beneficiando simplemente de las tierras saqueadas, sino de tierras que pasaron de improductivas (ociosas) para manos más productivas, como señal de prosperidad. El tema de la prosperidad y la libre interpretación de la Biblia (en la misma idea de la creación y dominio de la naturaleza por el hombre) no está desligado de la concepción de progreso. La prosperidad es una característica del progreso. Entiende Bacon que, con la especulación de la razón (la metafísica), el hombre interrumpió el progreso de la humanidad, separándose de la naturaleza sensible. Durante estos largos siglos se hicieron presentes antiguos ídolos (los cuatro básicos citados por él y de los cuales hablaremos en los ítems correspondientes) y los que se iban creando, perjudicadores al entendimiento. Solamente a partir del siglo XVII se empezó a obtener el verdadero resultado fructuoso en la sociedad, a través de la nueva lógica del intercambio (sintonía) del hombre con la naturaleza. Doscientos años más tarde, beneficiándose con la nueva lógica del método más adecuado de la

ciencia, la inducción, se reconquista el pensamiento positivista que en algún momento estuvo en germen,

más que tuvo que esperar muchos años para que se volviera realidad de pensamiento y de aplicación.

Sobre este salto retomará Comte, al tratar de su teoría de la historia en los famosos estadios (el tercero,

científico, sin ídolos), los cuales serán también objeto de este estudio. Resalta precisamente este salto de la razón, del estadio mitológico o teológico de sintonía con la naturaleza al estadio positivo, del trabajo

científico, a partir de y con la naturaleza.

43 Cuando era muchacho, pasó a vivir en una nueva casa. Sobre la chimenea figuraba un cuadro que

mostraba a la diosa Ceres (Deméter) presentando la siembra del grano. Al pie del cuadro tenía la leyenda:

Moniti Melchora (la instrucción trae el progreso). Un detalle, que parece pequeño, si es mirado con poca atención, sin embargo, dentro de la perspectiva del proyecto de volver a la naturaleza, puede ser sugestivo,

según comenta B. Benjamín, Francis Bacon, Filósofo de la Revolución Industrial, op. cit. , p.34. Ceres o

Deméter quiere decir - según David Hernández de la Fuente, Mitología contada con sencillez, MAEVA,

Madrid, 2005, p. 272 - diosa de los cereales y la agricultura, de gran importancia por sus misterios en

Eleusis. Bacon consideraba que la primera revolución fue la Agrícola. A ella debería seguir la segunda

Bacon, al ser presentado - probablemente por su madre - a la Reina Isabel, se torna motivo de admiración por su precoz saber. Después de pasar por los estudios en el Trinity College (el mismo colegio donde estudiará Newton), al cual ingresó con doce años, toma ahí decisiones trascendentales44. Bacon recibe apoyo del gobierno y prosigue sus estudios en Cambrigde, cursando la carrera de derecho. Es conveniente recordar que era en esta prestigiosa Universidad que se preparaba a los altos empleados protestantes laicos del Estado.

Egresado de la carrera de derecho, participa como funcionario en el gobierno de la Reina Isabel I, pero por los conflictos en las instancias del poder, se ve obligado a salir y va a vivir en París donde lleva sus ideas e inquietudes, pero también fue una gran oportunidad para él, por cuanto pudo enriquecerse culturalmente al insertarse dentro de una visión más universal europea, con acceso a una vasta literatura. Vuelve a su Patria y ejerce la abogacía. Recibe apoyo político de Jacobo I (que vino de la ilustración escocesa) y asume el cargo supremo de Lord Canciller (1618), obteniendo el título de

Barón de Verulamo y Vizconde de San Albano. No permanece más que tres años como canciller, debido a acusaciones en su contra. Sospechoso y acusado, fue condenado por el Alto Tribunal a una fuerte multa, prisión y pérdidas de los derechos civiles y políticos. Perdonado por el rey, fue libertado y pasa, de este modo, a desarrollar con más intensidad las obras que venía proyectando.

Lo que pudrían parecernos como pormenores, en el estadio de este trabajo, no son simple detalles. Resumiendo, los relatos sobre Bacon señalan que su fin está ligado a la “suerte” a la cual se lanzó: se enfermó justamente al intentar hacer experimentos en campos helados ingleses.

En cuanto a los escritos de Bacon, son amplios, los cuales fueron editados primeramente en Londres. Se destaca la Instauratio Magna, hartamente mencionada en los estudios biográficos y sobre el pensamiento del autor. Esta obra está subdividida en dos obras: (i)

Sobre el adelanto y progreso de las ciencias humana y divina, con dos libros, el primero

44

Relata William Rawley, en su breve biografía sobre Bacon, que fue el secretario particular de Bacon,

cuando habla sobre esta decisión en el College, citado en B. Farrington, cit., p. 33: “Mientras residía en la

Universidad, a los dieciséis años aproximadamente, como su señoría tuvo a bien comunicarme, empezó primero a desagradarle la filosofía de Aristóteles: no por la falta de mérito del autor, a quien siempre asignaría grandes cualidades, sino por lo infructuoso de su método, ya que era una filosofía (como solía decir su señoría) sólo buena para debates y disputas, pero estéril para producir obras en provecho de la

vida humana, idea con la que continuó hasta el día de su muerte”. En la misma página, ibídem, comenta

Spedding (su mejor biógrafo) este relato: “Pienso que debería considerarse como el acontecimiento más importante de su vida; el acontecimiento [el haber pasado por este colegio] que tuvo mayor influencia que ningún otro en su carácter y evolución posterior”.

expone sistemáticamente las distintas partes del saber científico; (ii) el Novum organum,

compuesto igualmente por dos libros, donde expone el método de la inducción. Hay autores que incluye Sylva Sylvarum o Historia naturalis, como tercera parte, y aún, incluirían la Filosofía activa (o filosofía verdadera) como cuarta parte.45

Podemos señalar las preocupaciones investigativas de Bacon en cinco puntos i) la polémica antiaristotélica; ii) el método inductivo; iii) la finalidad práctica del saber; iv)

el mecanicismo; v) el diseño de la Instauratio Magna. Estos cinco puntos serán tratados, con más o con menos intensidad, según la relevancia de ellos en este estudio.