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El modo emulacion hoy en dia

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E l M odo Em ulación

H oy en D ía

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El M odo Emulación

Hoy en Día

Por

G.F. Redman

P.G.Int.B.

Gran Secretario Adj.

(Miembro del Comité de la Logia de Emulación y Perfecc ento 1980—;

Miembro Decano 2002—)

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Al M.V H. Hayden Sh arp, P.G.Sw d.B.

Mi predecesor com o Miembro Decano del Com ité de la Logia de Em ulación y

Perfeccion am iento

1ra. Edici ón 2007 I SBN ( 10) : 0 85318 276 0 I SBN ( 13) : 978 0 85318 276 4

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Contenido

Prólogo... 8

Prefacio... 9

PARTE I... 11

Capítulo 1: La Logia de Emulación y Perfeccionamiento ... 12

Breve Historia ... 12

El Ritual de Emulación ... 13

El Encendedor de Plata ... 14

Logias Reconocidas de Instrucción ... 15

Emulación Hoy en Día ... 15

Capítulo 2: El Propósito de este Libro ... 17

PARTE II... 19

Capítulo 3: Observaciones Generales... 20

Capítulo 4: El Guarda Templo Externo ... 24

Capítulo 5: El Guarda Templo Interno ... 26

Capítulo 6: Los Diáconos... 31

Capítulo 7: El Segundo Diácono ... 37

Capítulo 8: El Primer Diácono ... 41

Capítulo 9: El Secretario... 45

Capítulo 10: El Tesorero... 47

Capítulo 11: Los Vigilantes ... 48

Capítulo 12: El Segundo Vigilante ... 51

Capítulo 13: El Primer Vigilante ... 53

Capítulo 14: El Maestro Electo... 54

Capítulo 15: El Venerable Maestro... 56

Capítulo 16: El Maestro Instalador... 67

Capítulo 17: El Past Maestro Inmediato ... 76

Capítulo 18: Las Liturgias ... 79

Capítulo 19: Procedimientos de Emulación ... 83

PARTE III ... 87

Capítulo 20: El Capellán ... 88

Capítulo 21: El Maestro de Ceremonias ... 89

Capítulo 22: El Hospitalario... 93

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Capítulo 24: El Maestro de Ceremonias Adjunto... 95

Capítulo 25: El Organista ... 96

Capítulo 26: El Secretario Adjunto ... 97

Capítulo 27: Los Administradores ... 98

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Prólogo

La G ran Logia h a sido siem pre cuidados en n o dar su ap form al a cualquier v ersión del R itual In glés de la Orden . Pero estoy segu que de las m uch as v ersion es existen tes el Modo de Em ulación es el m ás exten sam en te utilizado, y para m uch os de n osotros él prov ee un pun to de referen cia al cual podem os recurrir cuan do surge la n ecesidad.

Pocos de nosotros alcan zan el n iv el del “En cendedor de Plata” en las cerem onias que trabajam os, pero espero que cada Fran cm asón que asum a un Cargo en un a Logia luch e por ejecutar su trabajo ritual al m ejor de su capacidad. Este libro, escrito por el Herm ano Grah a m R edm an h abrá de ser sin lu ga r a duda de in m en sa ayud a pa ra aqu el que dese e trabaja r el R i tual d e Em ulación ex actam en te “d e acu erdo con el libro” , pe ro in cluy e tam bién m uch as pau tas d e a yuda sob re cóm o adap ta r los tri ctos re que rim ien tos d el R itual de Em ul ación a si tuacion es que pueden su rgi r en Logia s n orm ales . Pocos He rm an os , si algun o, pued en esta r m ejo r cualifi cados pa ra da r guí a sobre el Modo de Em ulación com o el Herm an o R edm an , quien h a sido m iem b ro del Com ité p recep tor de la Logi a de Em ula ción y Pe rfec cion am ien to por m ás de un cua rto de .

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Comencé a escribir este libro a finales de 1986, poco espués de que la Gran Logia hubiera emitido su histórica resolución para retirar t as las penalidades de la obligación en los tres grados y en la Instalación y las hubiera transferido a otras partes de las ceremonias respectivas. La Logia de Emulación y Perfec onamiento había, conjuntamente con otros cuerpos rituales, definido las revisiones necesarias al Libro del Ritual, y las Logias se estaban comenzando a ajustar a la nueva fraseología.

Estaban más cerca los sesenta que los cincuenta años desde que el “Modo de Emulación Explicado “ del V. H. H.F.Inman fuera public o por primera vez. En los años intermedios habían existido muchas publicaciones orientadas a dar aún mayor guía sobre el correcto modo de trabajar las ceremonias de la Orden Francmasónica d acuerdo al sistema demostrado en la Logia de Emulación y Perfecci namiento, la última de las cuales era el Ritual oficial de Emulación, publicado por prim ra vez en 1969, y que está ahora en su octava (ahora en su decimosegunda) edición.

Para Marzo de 1987 había concluido el primer borrador e lo que ahora forma la Parte II de este libro, y había enviado un resumen y segundo orrador de algunos capítulos piloto a A.Lewis (Masonic Publishing) Limited, quien expresó su interés en publicarlo. Una consultoría que ocupó más de la mitad de mi tiempo en ese año retrasó mi trabajo en el proyecto considerablemente, y cuando me uní al equipo el Gran Secretario en Noviembre de 1987 descubrí que las presiones para asimilar mis nuevos deberes complotaban contra un mayor avance en el futuro inmediato. Después de alg nas discusiones desilusionantes con los editores, el trabajo se detuvo por completo y libro entró en el limbo.

Allí permaneció hasta la primavera de 2006, cuando tuve una reunión (sobre temas relacionados) durante la semana de la Investidura Anual con muchos Hermanos mayores del Distrito de Natal, que se encontraban en Londres para las Investiduras de la >Orden y del Real Arco. El V.H. Douglas Kirton, uno de los Gran Maestros Distritales Adjuntos y un anterior Gran Director Distrital de Ceremonias, me preguntó en un momento dado cuando se iba a publicar el libro de Inman. Le respondí que e improbable que fuera a ser una realidad, pero que había hecho algún trabajo muchos años atrás en un libro que iba a cubrir a grandes rasgos el mismo terreno.

Ocurrió que en el verano de 2005 había mencionado el l ro al V.H. David Allan del Ian Allan Group, que había sido propietario durante muchos años de A. Lewis (Masonic Publishing) Limited, y él había expresado su interés e él. Una semana o dos después de mi reunión con los Hermanos de Natal, había desenterrado el manuscrito del resumen y de los capítulos piloto y se los había enviado. La respuesta que recibí seguía siendo favorable, pero tenía la dificultad práctica de encontrar el tiempo pa revisar los capítulos que ya habían sido escritos y para escribir aquellos que todavía fal ba elaborar, pues una vacancia temporal en la oficina del Gran Secretario había ocasionado un gran incremento en mis deberes en el Freemason´s Hall.

Como resultado, reinicié la tarea a fines de 2006, cas exactamente veinte años después de haber empezado a escribir. Afortunadamente, había ido convirtiendo periódicamente los archivos de computadora en los cuales estaban almacena os los diferentes capítulos, a medida que los sucesivos procesadores de palabras se v vían obsoletos, de manera que

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tenía todavía el texto disponible en formato electrónico. Transferirlos a mi computadora portátil Psion hizo posible que aprovechara al máximo raros momentos de tiempo libre Para llevar a cabo la revisión del texto ya existente y la scritura de los nuevos capítulos. Ahora, en la primavera de 2007, el trabajo ha sido por fin completado.

* * *

Existen innumerables Hermanos a los que debo agradecer, pues cualquier auto de un libro de “cómo hacer…” está destinado a quedar en deu con aquellos de los cuales él mismo aprendió. Espero ser perdonado por aquellos que omita nombrar, pero el tiempo y el espacio (y también mi memoria) me impiden nombrarlos a odos. Principalmente, tengo que agradecer a los muchos preceptores que formal o informalmente me dieron el beneficio de su experiencia durante la parte inicial de mi carrera Masónica; entre ellos pero en una liga bastante diferente) están los Hermanos que han sido miembros del Comité de la Logia de Emulación y Perfeccionamiento desde el momento que me ní a principios de 1974, muchos de los cuales ya no están vivos para agradecerles en persona. Debo, sin embargo, hacer mención específica a mis cuatro mentores particulares en el Comité de Emulación: M.V.H. Hayden Sharp, quien fuera mi predecesor inmedia o como Miembro Decano del Comité (a quien va dedicado este libro), el difunto R.V.H. Juez Alan T apnell, otro antiguo Miembro Decano, y los difuntos V.H. Colin Dyer y Regin d Marley.

Por razones que habrán de ser obvias, sería negligente por mi parte no mencionar al V.H. Douglas Kirton, sin cuya fortuita consulta este libro probablemente nunca habría sido completado o publicado. Por último, pero de ninguna ma ra al último, deseo agradecer al M.V.H. Lord Northampton, Pro Gran Maestro, por aceptar a contribuir con el Pr ogo de este trabajo.

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Breve Historia

Capítulo 1: La Logia de Emulación y Perfeccionamiento

Ya son casi doscientos años desde que se formó la Logia de Reconciliación a principios de Diciembre de 1813, justo antes de la unión entre la dos Grandes Logias rivales el 27 de Diciembre de ese año para acordar, y posteriormente demostrar, la forma de ritual para la Gran Logia Unida de Inglaterra. La Logia de Reconciliación cesó de trabajar en Junio de 1816 después que el nuevo Ritual fuera aprobado en la omunicación Trimestral de la Gran Logia. La Logia de Instrucción Estabilidad, que i luía muchos miembros de la Logia de Reconciliación entre sus líderes, comenzó a trabajar en 1817, pero la Logia de Emulación y Perfeccionamiento no fue fundada hasta Octubre de 18 3. Emulación puede, sin embargo, reclamar indirectamente una conexión casi tan cercana con la Logia de Reconciliación como lo puede hacer Estabilidad, pues muchos de los Fundadores de la Logia de Emulación y Perfeccionamiento habían sido miembros de las Logias de Instrucción Burlington y Perseverancia. Burlington comenzó a traba r en 1810 (bajo la Tutela de la Gran Logia de los “Modernos”) y Perseverancia empezó e 1818. Existía un nivel sustancial de membrecía compartida como también cierto grado de “ ansferencia mutua” entre las dos, así que a pesar de que Burlington estuvo suspendi por dos periodos relativamente cortos, el resultado neto fue una línea prácticamente corrupta de sucesión, desde el tiempo que la Logia de Reconciliación fuera formada y emostrara el ritual de los tres grados, hasta la fundación de Emulación.

Fue el 2 de Octubre de 1823 que la Logia de Emulación Perfeccionamiento para Maestros Masones se reunió por primera vez bajo patrocinio de la Logia de Esperanza No. 7 (renombrada en 1832 como Logia Real de York de Perseverancia, No. 7). Cuando empezó a trabajar, Emulación enseño el ritual acordado por la Logia de Reconciliación por medio de Liturgias, y no comenzó a demostrar las propias ceremo as regularmente hasta algún momento – la fecha exacta no es segura – en la década de 1830. Las Liturgias eran en esos días el método normal de enseñar el ritual, y Emulació trabajó las Liturgias desde el principio de acuerdo con el sistema de la Logia de los Grandes Intendentes, que incorporó el nuevo ritual en 1815. La Logia de los Grandes Intenden es continuó demostrando sus Liturgias en sus Noches Públicas dos veces al año hasta que las mismas cesaron después de 1867. Emulación se adhirió a ese sistema, incorporando cambios a medida que fueran introducidos por la Logia de Grandes Intendentes y, má importante, ha continuado trabajando en ellos regularmente hasta el día de hoy.

Así que Comencé a escribir este libro a finales de 1986, p co después de que la Gran Logia hubiera emitido su histórica resolución para retirar todas las penalidades de la obligación en los tres grados y en la Instalación y las hubiera transferido a otras partes de las ceremonias respectivas. La Logia de Emulación y Perfeccionamiento había, conjuntamente con otros cuerpos rituales, definido las revisiones necesarias al Libro del Ritual, y las Logias se estaban comenzando a ajustar a la nueva fraseología.

No pasó mucho tiempo hasta que el futuro de la recient nte establecida Logia de Perfeccionamiento estuviera bajo serio riesgo. Desde 1 8, el Libro de las Constituciones estipulaba (y todavía lo hace) que toda Logia de Instrucción debe reunirse bajo el patrocinio de una Logia regular, o por licencia y autorización de ran Maestro. A pesar de que desde

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1823, Emulación estaba patrocinada por la Logia de la peranza, en Marzo de 1830 parecía probable que, como resultado de un mensaje enviado p el Gran Maestro, Duque de Sussex, a la Comunicación Trimestral de la Gran Logia llevada a cabo a principios de ese mes, las Reglas del Libro de las Constituciones iban a ser endurecidas para exigir que el Maestro o Past Maestro de la Logia patrocinante debe presidir en el futuro toda tenida de una Logia de Instrucción. En este momento la Logia de la Esperanza era muy peque y muy débil. Los miembros de Emulación presentes en la reunión del 19 de Marzo decidieron proteger su posición enviando un Memorial al Gran Maestro, explicando sus circunstancias especiales como una Logia general de Instrucción que s vía a muchas Logias y no solamente a la Logia patrocinante, y pidiendo al Gran estro se les otorgue una licencia especial para el futuro.

El Gran Maestro, a través del Gran Secretario, negó la otorgación de dicha licencia, y los miembros de Emulación consideraron entonces prudente buscar el patrocinio de una Logia más fuerte. Eligieron la Logia de la Unión, a la cual pertenecían muchos miembros de Emulación y que se mantiene como su Logia patrocinante hasta el día de hoy.

Emulación ha disfrutado, a través de los años, del apo o no solamente de muchos Francmasones distinguidos, sino también de muchos Francmasones dedicados. Entre los distinguidos ha habido cuatro Grandes Secretarios, tres Presidentes el Consejo General de Propósitos Generales, cinco Grandes Directores de Ceremonias y muchos Grandes Maestro Provinciales. El primero de los dedicados fue el H. Peter Gilkes quien, habiéndose unido a Emulación en 1825, rápidamente se convirtió en su reco ocido líder hasta su muerte en Diciembre de 1833. Fue él quien dio a Emulación su marca distintiva de corregir y no dejar pasar el error que comúnmente habría de pasar.

Este libro tiene por objetivo ser una guía sobre el ri al y estaría, por lo tanto, fuera de lugar extenderse mucho en la historia de la Logia de Emulación y Perfeccionamiento. EL lector que desee conocer más de su historia no puede hacer mejor que leer la excelente historia del difunto H. Colin Dyer: “Emulación: Un Ritual para Recordar”, el cual fu escrito para el Sesquicentenario de Emulación en 1973.

Por muchos años el Comité rechazó dar el de Emulación a un ritual impreso, con el resultado de que un número de rituales aducie do reflejar el modo de Emulación cobraron existencia. Últimamente el más ampliamente utilizado de esos escritos es el “Ritual Nigeriano” que fuera publicado por A. Lewis justo antes de la Segunda Guerra Mundial. Era notable por contener rúbricas mucho más explícitas e cualquier otro Ritual hasta entonces, y probablemente si la Guerra no hubier concentrado las mentes y los esfuerzos en otras direcciones, su hubieran hecho esfuerzos para suprimirlo. Cuando la normalidad hubo retornado después de la Guerra el “Rit l Nigeriano”, que había sido inmensamente popular entre los Hermanos, se había con olidado demasiado como para que su supresión fuera una opción viable. Eventualmente le pareció al Comité que nada se ganaría rechazando por más tiempo la autorización de u a versión oficial, y en 1969 se publicó el Ritual de Emulación. Se llegó a un acuerdo con A. Lewis para la publicación del nuevo trabajo, siendo parte del acuerdo que el editor retiraría de la venta el Ritual Nigeriano. Si bien sería presuntuoso decir que Emulaci n ha preservado sin cambiar cada palabra del ritual de 1816 a través de los años transcurridos, los miembros sucesivos del

El Ritual de Emulación im p rim a tu r

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Comité preceptor se han asegurado de que, tanto como sea posible, no se hayan colado cambios inadvertidos. El Comité, de hecho, ha sostenido a través de los años que no tiene autoridad alguna para variar el ritual que fuera acordado por la Gran Logia en 1816, y no ha hecho por lo tanto sólo se han hecho cambios en la fraseología de las ceremonias en cumplimiento a resoluciones de la Gran Logia. Tanto la Gran Logia, sin embargo, como su Consejo de Propósitos Generales han sido notablemente eticentes a involucrarse en el pronunciamiento sobre el detalle del ritual Masónico, con el result o de los únicos cambios significativos formalmente autorizados han involucrado las penalidades. En 1964, el Gran Maestro Provincial de Norfolk, Bishop Herbert, efectuó una moción para que la Gran Logia autorice el uso de la fórmula (“Siempre teniendo en me te la penalidad tradicional para la violación de cualquiera de ellas, aquella de sufrir…” que dejaba en claro que las penalidades de las Obligaciones eran meramente figurativas, las as llamadas “variaciones permisivas”, que Emulación demostró el segundo Viernes de cada mes desde 1965 hasta 1986.

Existe poca duda que muchos Francmasones mayores tenía la esperanza de que las variaciones permisivas ganen espacio y eventualmente reemplacen la forma antigua de las penalidades. Ante ello, sin embargo, las Logias no mos raron signos de un cambio rápido hacia la nueva forma y en 1985 el Consejo de Propósito Generales volvió sobre el tema. Se encaró una revisión más exhaustiva de las ceremonias, retirando las penalidades de las obligaciones y transfiriéndolas a otras partes del ritual. Un número de demostraciones del ritual revisado fueron dadas a los Gran Maestros Provi iales y a los Maestros Instalados de las Logias, en Londres y otros lugares, durante el otoño de 1985 y principios de 1986, con una visión de informar a la opinión Masónica. Los camb s fueron debatidos en la Gran Logia en la Comunicación Trimestral en Junio de 1986 y fueron aprobados en su gran mayoría, contra el pesar de muchos. Se otorgó a las Logias un periodo de gracia antes de que fueran obligadas a adoptar las nuevas formas, y en el ínterin los diferentes cuerpos rituales, incluyendo Emulación, tuvieron la tarea de revisar sus rituales para incorporar los cambios hechos por la Gran Logia. El resultado fue una nueva “Edición Revisada”, que alcanzó una fuerte venta a medida que lo Hermanos se f iarizaban con la nueva fraseología.

El 22 de Octubre de 1897, el H. Major R.L.S. Badham, quien ocupaba el Trono, trabajó el segundo grado de una manera descrita como ejemplar or el Miembro Decano del Comité, el H. Robert Clay Sudlow, quien era preceptor en esa ocasión. Sudlow subsecuentemente le regaló un encendedor de plata para marcar su logro. También, a su propio costo hasta que el resto del Comité decidiera que debería ser aliviado de la carga, hizo regalos similares a otros Hermanos que alcanzaban el mismo nivel. En unos pocos años se había convertido en costumbre establecida, y u Hermano que trabaja una Ceremonia desde el Trono “sin necesidad de ayuda o corrección” recibe un encendedor de plata, grabado en la parte frontal con su nombre y en el reverse con el encabezado: “E.L. of I.” y debajo la ceremonia que ha trabajado, conjuntame e con el año (P. ej. “2DO. GR. Y P.T. 1975”). Si el Hermano subsecuentemente trabaja una ceremonia diferente sin corrección, la misma es grabada de la misma manera, y ha trabajado las cuatro ceremonias sin corrección, las palabras “REGISTRO COMP TO” son añadidas al final de la lista. Para poder calificar, la ceremonia debe ser rabajada por el Maestro sin ningún error ya sea en las palabras o acciones.

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Hasta finales de Abril de 2007, 345 Hermanos han recibido un encendedor, de los cuales 120 han alcanzado el registro completo.

No hay duda alguna que a través de los años muchos Hermanos han sido inspirados para trabajar en la Logia de Emulación y Perfeccionami nto por la perspectiva de ganar este inusual premio. No se debe dejar pasar por alto, sin embargo, que el e endedor es indicador solamente de la estricta exactitud. No dice da acerca de la calidad o imponencia de la ceremonia. Muchas ceremonias oralmente prefectas pueden ser descr as simplemente como mediocres, mientras muchos Hermanos a quienes permanentem nte el encendedor ha esquivado hasta el final de sus días han trabajado eremonias inspiracionales de las cuales cualquiera podría sentirse justamente orgulloso.

A principios del siglo XX comenzó un sistema de Logias re onocidas de Instrucción. El Comité de la Logia de Emulación y Perfeccionamiento ap eba Preceptores que enseñan el ritual en estricta concordancia con el trabajo de Emulación, y esto otorga reconocimiento a la Logia de Instrucción involucrada. Un Hermano que pretenda trabajar en el Trono en Emulación debe tener normalmente una “recomendación” de un Preceptor aprobado que certifique que es capaz de cumplir con el trabajo en los niveles requeridos.

Cada año en Junio, en el Festival anual de Preceptores todos los cargos son ocupados por Hermanos de Logias de Instrucción reconocidas, quienes demuestran no de los tres grados (en rotación), seguidos por la Ceremonia de Instalación. Es, por lo tanto, un equipo de trabajo, muchos de cuyos miembros habrán de ser ext ños entre sí, y ello demuestra que es posible para Hermanos que han sido entrenados en el modo de Emulación trabajando en diferentes partes del país reunirse y tr ajar conjuntamente de manera exitosa.

La Logia de Emulación y Perfeccionamiento se reúne en el Freemasons´ Hall, Great Queen Street, Londres, cada Viernes desde Octubre hasta Junio incluido, excepto durante la pausa de Navidad y Año Nuevo y Viernes Santo. Las reuniones se inician a las 6:15 p.m., excepto por el Festival Anual que se lleva a cabo el ú imo Viernes de Febrero (5:30 p.m.) y el Festival de Preceptores el último Viernes de Junio (4: 0 p.m.). Los Hermanos cenan juntos solamente después de los dos Festivales.

Los Hermanos que asisten por primera vez, excepto si s n garantizados en persona por un Hermano conocido, deben estar preparados para ser probados en todos los signos. Ts. Y palabras de los tres grados. Excepto en los Festivales, donde se utiliza vestimenta informal normal (sin guantes) como en una tenida normal de Logi , el código de vestimenta es de “elegantemente casual”, con mandil de Maestro Masón o aestro Instalado, como es el caso, aparte de los miembros del Comité, que llevan mandiles de sus respectivos rangos, pero sin collarines.

En la primera reunión de la temporada, cuando el Trono es ocupado por un miembro del Comité (generalmente uno que está tratando de completar su registro para el encendedor), y en la última, que es el Festival de Preceptores, el pr rama consiste de uno de los tres

Logias Reconocidas de Instrucción

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grados en la primera parte de la noche, y la Ceremonia e Instalación en la segunda. En el Festival Anual, se trabajan cuatro sesiones Litúrgicas por miembros del Comité asistidos por Hermanos que hayan demostrado una habilidad especi en el ritual. EN las restantes reuniones, la primera parte de la noche es ocupada por una de las cuatro ceremonias, trabajada en rotación, y la segunda parte por una sección de una de las Liturgias.

Sería ocioso pretender que Emulación es hoy día algo parecido en fuerza a lo que fuera en anteriores tiempos. El difunto H. Colin Dyer, en su hi oria ya mencionada, expresaba la visión en 1973 de que el uso de libros detallados del itual parece haber tomado el lugar temporalmente de la camaradería de una Logia de Instru ción, pero tenía la esperanza de que los número decrecientes fueran simplemente una fas pasajera. Esta afirmación parece ahora haber sido demasiado optimista. Las Logias de Instrucción están por lo general en una seria declinación, y Emulación con ellas. Este es el resultado de presiones sociales y de otra naturaleza en los últimos años que han conspirado contra la asistencia semanal regular, y no existen señales en la actualidad de que dichas presiones cedan. A pesar de ello, Emulación aún enseña y mantiene los más altos niveles de ritual Masónico, y a pesar de haber hoy en día un número menor, los mejores trabajadores de hoy son aún tan buenos como los mejores de tiempos antiguos. Mientras exista demanda para ello, Emulación la habrá de satisfacer.

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Capítulo 2: El Propósito de este Libro

Este libro intenta proveer una descripción lo más exac a posible del trabajo en Emulación. Esto es el ritual de la Orden y la manera de trabajarlo, la cual es demostrada en la Logia de Emulación y Perfeccionamiento cada Viernes rante nueve meses de cada año. En la práctica es muy difícil que exista una Logia que trabaje el ritual en cada detalle exactamente como se lo demuestra en la Logia de Emulación y Perfeccionamiento. A pesar de ello, más Logias bajo la Constitución Inglesa utili an el trabajo de Emulación como base para sus Ceremonias que cualquier otro, a pesar de hab incorporado, por accidente o decisión, sus propias variaciones particulares.

Este no es un libro pensado para actuar solo. Se prete de que sea un complemento al libro del Ritual de Emulación y, en parte, sea un come tario al mismo. No reclama ser totalmente exhaustivo como descripción del trabajo de Emulación pues en la mayoría de los casos, si no en todos, el Ritual de Emulación es perfe tamente claro sobre el procedimiento a ser seguido. Existen, sin embargo, muchos aspectos d nde, a pesar de existir lo que pensaría es una descripción clara en la rúbrica del Ri ual, los Hermanos normalmente fallan al ejecutar el trabajo en concordancia con el t bajo de Emulación, el cual, no debe ser olvidado, preserva tanto como sea posible el único Ritual de la Orden que haya sido formalmente aprobado por la Gran Logia. Pueden existir muchas razones para estas fallas. A veces un Maestro de Ceremonias o un Preceptor débil o ignorante puede haber permitido a los Hermanos caer en hábitos descuidados. Contrariam nte, un Maestro de Ceremonias o Preceptor fuerte puede haber impuesto sus visiones idiosincráticas. Cual fuera la causa, el concepto débil y tambaleante de la tradición de la Log es normalmente utilizado como justificación. Dejando de lado ese tipo de fallas en las acciones ritualísticas, existen también muchos “agujeros negros accidentales” donde el trabajo del ritual es suscep ble regularmente de ser mal llevado a cabo.

Este libro, por lo tanto, se propone en primer lugar er una segunda visión para los lugares donde suelen surgir las dificultades, tal como principio geométrico que permite a un superviviente o cartógrafo ubicar un lugar por el p oceso de la triangulación. Es de esperar que las descripciones alternativas provistas e este libro se aclaren aquellos procedimientos que más frecuentemente vencen a los Hermanos. En segundo lugar, advirtiendo de los “agujeros negros” y proveyendo mnem icos u otras estrategias para ayudar a sobrellevarlos de forma segura, este libro es orientado a hacer el trabajo de los diferentes Oficiales de una Logia más fácil.

Este libro pretende operar en varios niveles. En un nivel es una uía para aquellos Hermanos que aspiran a trabajar en la Logia de Emulaci n y Perfeccionamiento y, tal vez, hacerse acreedores a un Encendedor de Plata. En otro n vel es un libro de referencia para los Preceptores de las Logias de Instrucción, sean reconocidas por Emulación o no, como también para los Directores de Ceremonias que han tenido que lidiar, muchas veces en la misma tarde de la reunión, con los Hermanos de aquell s Logias (tan numerosos hoy en día) que no están adscritas a una Logia de Instrucción. Per más que todo, sin embargo, pretende ser una guía para Hermanos de Logias ordinarias mientras avanzan en su camino hacia el Trono y aún después, cuando puedan encontrars esignados o elegidos para uno de los cargos “permanentes”.

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Una palabra primero sobre la organización de este libro. Si bien está lejos de ser una versión actualizada del “Modo de Emulación Explicado” el V.H. H.F. Inman, a pesar de cierta similitud en el título, me has sido imposible evitar ser influenciado, por lo menos en parte, por lo que ha venido antes. Por ello en encontr do que el método de Inman de encarar cada Cargo y sus deberes por turno es de mucha ayuda. En la otra mano, también estoy embarcado en reflejar la práctica ritual de la L gia de Emulación y Perfeccionamiento, donde solamente algunos de los Oficiales designados por el Maestro tienen realmente una parte que ejecutar en las ceremonias. Por esta razón h dividido este libro en tres partes. La primera, del cual es forma parte este capítulo, consiste de material introductorio. La segunda trata con los Oficiales y sus deberes cuando e sistema de Emulación es seguido sin desviación alguna. Esto es, los deberes de los Ofi iales regulares de una Logia como se establece en la Regla 104(a) del Libro de las Constituciones. También contiene un capítulo sobre las Liturgias de la Orden Masónica, y un capítul sobre los procedimientos adoptados por la Logia de Emulación y Perfeccionamiento en sus t nidas regulares. La tercera parte trata de los deberes ceremoniales de los Oficiales adicionales también establecidos por la Regla 104(a) donde, como es la costumbre casi invariable, una Logia desee designarlos. Cada capítulo está generalmente, dividido en dos parte , ocupándose la primera con el ritual, sobre el cual es lo único que Emulación se presenta como autoridad, la segunda con procedimientos, donde la práctica de Emulación puede s una guía útil. Finalmente, he añadido dos pequeños apéndices, cubriendo respectivame te problemas de pronunciación, y técnicas para memorizar y recordar el ritual.

El H. Inman, en su libro, mostraba una tendencia a mez ar instrucciones sobre el ritual con instrucciones sobre el procedimiento, y de sazonar la mezcla así obtenida con un número de expresiones de su propia opinión, de manera que el lector no familiarizado con la práctica de la Logia de Emulación y Perfeccionamiento uede ser perdonado por atribuir a Emulación cierto grado de arrogancia en algunos aspect s sobre los cuales nunca ha afirmado tener autoridad alguna. Pocos autores pueden resistir la tentación de presentar a veces sus propias opiniones particulares a los lectores, y no pretendo ser una excepción a esa regla. He tratado, sin embargo, tanto como sea pos le, mantener los capítulos de la segunda parte descriptivos y factuales, a pesar de haberme sido imposible evitar expresar a veces mis propios puntos de vista sobre asuntos que al nos pueden considerar como ligeramente controversiales. En la tercera parte, donde me he alejado necesariamente del esquema estricto de Emulación, una o dos veces me he “explayado” expresado puntos de vista más controversiales. Espero, sin embargo, que al aber adoptado el esquema descrito, no dejará al lector ninguna duda sobre donde se debe trazar la línea entre la práctica de Emulación firmemente establecida y mis opiniones personales.

Ofrezco una observación final, que es bastante obvia: a mayor cantidad de detalle que se muestra ahora en las rúbricas del ritual ha profund ado sin duda alguna la visión de los Hermanos de que no existe más necesidad de asistir a una Logia de In trucción para aprender el modo correcto de trabajar. Mientras es evi entemente posible, y de hecho es la manera más fácil, aprender las palabras del ritual des e un libro, las acciones son otro tema. Para ellas no existe en última instancia ningún sustituto al tipo de experiencia a obtenerse en una Logia de Instrucción.

Este libro llevará al Hermano parte, tal vez la mayor rte, del camino, pero no es lo mismo que recibir instrucción de primera mano de un preceptor competente o asistir una Logia de demostración como la Logia de Emulación y Per eccionamiento.

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Los capítulos que suceden esta sección tratan con los deberes de los oficiales individuales de una Logia. Por supuesto que cada Herma o tiene un mínimo de acciones rituales que cumplir, así sea solamente estar al orden durante la apertura y cierre de la Logia. De igual manera, ciertas acciones son comunes a todos los Oficiales de una Logia. Este capítulo, por lo tanto, trata con varios asuntos sicos, tanto para la guía de los Hermanos que no están en la Oficialidad, de manera de itar repeticiones cuando los deberes de los Oficiales sean considerados separadamente en forma individual.

Antes de continuar, será de mucha ayuda hacer algunas istinciones. Una que permanentemente se menciona en este libro es entre ritual y procedimiento. Por ritual, me refiero a la forma de las palabras y las acciones colaterales utilizadas en las diversas ceremonias que están definidas en el Ritual de Emulaci n publicado. Por procedimiento, me refiero a otros asuntos realizados en tenidas de cualq er Logia, para los cuales no hay forma establecida en el ritual publicado, pero los cuales por su naturaleza intrínseca necesitan inevitablemente ser ejecutados con una medid de formalidad. Existe otra distinción, raramente utilizada en este libro, entre ritual y ceremonial. En este sentido, ritual significa la palabra hablada, mientras ceremonial significa la acción que acompaña a esas palabras, que se ejecutan por sí mismas. La palab “ceremonia” puede ser también utilizada en contraste con procedimiento, para cubrir n juego completo de palabras y acciones contenido en el Ritual publicado, p.ej. la Ceremonia de Iniciación, o la Ceremonia de Apertura de la Logia en Tercer Grado. Y aún existe un significado más para ceremonial, para describir eventos mayores generalmente conducidos bajo los auspicios de la Gran Logia o una Gran Logia Metropolitana, Provincial o Distrital.

El tema más básico es el de los signos en los tres grados. Los signos de dan cuando el Maestro o algún otro Oficial dirige la palabra, durante las obligaciones y cuando uno se dirige a un Oficial superior. En ningún momento durante las ceremonias como se ejecutan en la Logia de Emulación y Perfeccionamiento y rara vez durante las Liturgias o asuntos de procedimiento, un Oficial se pone al orden cuando un i tercambio es por el Maestro o un Oficial Superior. La mejor ilustración de este punto es la ceremonia de apertura de la Logia en segundo o tercer grado. Cuando el maestro se dirige al Segundo Vigilante, y el Segundo Vigilante se dirige al Guarda Templo Interno, el Oficial inferior no se pone al orden. Pero unos momentos después cuando cada uno de ellos informa a su superior, toman el paso y dan el signo, porque son ell s los que están iniciando el intercambio.

En casi todos los casos, un preliminar necesario para dar el signo es tomar el paso. La excepción notable a esta regla es el signo de P. dado rante las plegarias, cuando el paso no es necesario. Algunos han argumentado incluso que e e no es un signo propiamente dicho, pero una de P. y es con toda seguridad un caso que no es signo de nin n grado. De otra manera, las únicas excepciones a la regla general son las Liturgias en los tres grados (ver Capítulo 18), y en la Historia Tradicional del tercer grado cuando los dos primeros signos son demostrados en el curso de la narr ción.

En el trabajo de Emulación, todos los signos de los tr s grados son dados con la mano abierta permanentemente. La práctica, comúnmente utilizada, de cerrar el puño cuando el signo es descargado es firmemente rechazada como negligente, aun cuando pueda parecer

origi na d o

a ct it ud

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tener estilo. Los signos también son dados silenciosam nte, excepto cuando se saluda al recientemente instalado Maestro durante la ceremonia d instalación. De hecho, la regla general es que todos los signos deben ser dados en sil ncio y firmemente, pero sin ostentación indebida.

El método correcto de dar todos los signos está plenam nte detallado en el texto y rúbrica del Ritual de Emulación, pero puede ser de ayuda reforzar los siguientes puntos. Primero, en el trabajo de Emulación el signo de primer grado no co enza ubicando la mano directamente delante del cuerpo. La mano es llevada inmediatamente a la posición en la que se da el signo. Segundo, el signo de P. difiere del si no de F. en que el pulgar se ubica paralelo e incluso escondido por los dedos, y es descargado al dejarlo caer en vez de cortar. (A veces se debate si es el signo de F. o el signo de P. ue debe ser dado al cierre, para acompañar las palabras “F.F.F.”. No es ninguno de los os. La Logia ya está cerrada para entonces y por lo tanto cualquier signo es inapropiado. Los Hermanos simplemente hacen un gesto de humildad con la m.d. sobre el p.i.) tercero, el primer signo de un Maestro Masón es dado en dos movimientos distintivos, el primero de los cuales es al frente y no al costado, mucho menos atrás. El d. y a.s. se asume que están directamente en el frente. Cuarto, l signo p..ll de un Maestro Masón es dado de maneras dif rentes según vaya a ser sostenido o inmediatamente descargado. En el primer caso, la mano s llevada inicialmente al centro donde es sostenida (en el trabajo de Emulación el signo no es dado primer ente hasta el punto de recuperación y luego sostenido). Cuando el signo ha de ser descargado la mano debe ser llevada primero hasta al lado opuesto. Si el igno ha de ser inmediatamente descargado, por ejemplo al abrir la Logia en tercer grado o cuando los Maestros Masones pasan alrededor de la Logia y saludan al recientemente instalado Maest o, la mano es llevada inmediatamente en forma directa al lado opuesto, sin s quiera una pausa momentánea en el centro. En todos los casos, la persona dando el signo ecupera al final, excepto en el momento de la apertura en tercer grado, cuando la recu eración es innecesaria, pues ya ha tenido lugar uno o dos minutos antes. Finalmente, cuan o el signo de G. o de R. ha sido dado audiblemente como saludo en la ceremonia de Insta ación, el primer movimiento es hacia arriba y el signo comienza con un golpe en los muslos. Cuando el signo e dado silenciosamente, las puntas de los dedos deben tocarse en la parte superior.

En el trabajo de Emulación, durante una obligación, lo Hermanos están al Orden con el signo P. El signo de F. es dado solamente en segundo g do y no, como es el caso de otras formas de trabajo, siempre que se tome una obligación. s signo es descargado tan pronto el Candidato ha terminado de repetir las palabras de la o igación, ya antes de que la selle. En este respecto, Emulación también difiere de otras formas de trabajo, como también de otros grados que van más allá de la Orden. Si bien puede existir un argumento para sostener el signo de F. hasta que el Candidato la haya sellado, es difícil encontrar una razón obvia por el que un signo P. deba ser sostenido más allá de la fina zación de la obligación propiamente dicha.

El signo del grado siempre es dado cuando se entra o se sale de la Logia, exce to durante la ceremonia de Instalación cuando los Aprendices, Compañeros y Maestros Masones se retiran y posteriormente reingresan juntos. Un Hermano que ingresa a la Logia por primera vez durante una tenida da el signo de cada grado en el cual la Logia h sido abierta. Si desea presentar sus excusas por su retraso (lo cual no es la práctica en la Logia de Emulación y Perfeccionamiento) lo hace sosteniendo el signo del gr do más alto. Un Hermano que se retira de la Logia o retorna a la misma, da solamente l signo del grado en el cual está abierta la Logia en ese momento. La única excepción a esto es un Candidato a Aumento o

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Exaltación, quien da, bajo las instrucciones del Diáco o, todos los signo de los grados hasta e incluyendo el grado en el cual la Logia está abierta e ese momento.

Cuando los Hermanos se ponen de pie conjuntamente como parte del ritual, deben hacerlo tomando referencia para hacerlo, como en muchas otras nstancias, del Maestro, solamente después de que el Segundo Vigilante ha golpeado, y no an pronto como el Maestro lo haya hecho.

En el trabajo de Emulación, la palabras “·Así sea”, so dichas solamente por el Past Maestro Inmediato (el Preceptor). En la mayoría de las Logias privadas, sin embargo, son dichas o cantadas por todos los Hermanos presentes.

En el primer grado, cuando el Candidato recupera la lu , los Hermanos deben tener el cuidado de sincronizar su aplauso con el descenso del allete del Maestro. Similarmente en forma posterior, cuando el Primer Vigilante inviste al Candidato.

Hacia el final de la explicación de Plancha de Trazar e segundo grado, el signo de P. es dado solamente de las palabras “representando a D.”, y tan pronto como los Hermanos se ponen de pie.

Durante la ceremonia de Instalación, cuando los Maestros Masones, Compañeros y Aprendices preambulan la Logia, cada una pausa breveme te ante el pedestal del maestro y, de frente al sur, dan el signo como modo de saludo al ecientemente instalado Maestro. En Emulación, estos signos no son dados “al paso”, y se c adra la Logia. (debo, sin embargo, añadir que en muchos otros modos de trabajo los signos son dados al pasar, y ese es el cado bajo la dirección del Gran Maestro de Ceremonias o uno de sus Diputados cuando una Consagración o Instalación es llevada a cabo por un Gr n Oficial superior.)

La disposición general de la Logia probablemente no ne esita mucha explicación de mi parte. Debe tomarse nota, sin embargo, que en la Logi de Emulación y Perfeccionamiento solo se utiliza una Plancha de Trazar, la del grado o Liturgia que se va a trabajar. (Cuando se está demostrando la ceremonia de Instalación, la Plancha de Trazar será retirada en su totalidad). Se ubica al centro del piso de la Logia y unca es cubierta o dada la vuelta, de manera de quedar expuesta a ser vista desde antes de a rirse la Logia hasta después de haberse cerrado o suspendido. Las Planchas de Trazar de Emulación son bastante grandes y moverlas sería impracticable. Como a la Logia sólo pue en asistir Maestros Masones, esto no plantea ninguna dificultad, pero es muy posible que no sea de esta manera en una Logia regular, y normalmente será el Segundo Diácono el responsable de cambiar las Planchas (las cuales normalmente se apoyan en el frente del pedestal del Segundo Vigilante) en el momento oportuno.

Existe a veces confusión sobre si un Hermano reemplaza do a uno de los Oficiales debería llevar la joya y el collarín de ese cargo. La respuesta está claramente establecido en el cuadernillo “Información para guía de los Miembros de la Orden”. Si el Oficial en particular está presente, solamente el podrá llevar el collarín, y un Hermano que temporalmente cumpla con sus deberos no debe utilizarlo. Pero si el Oficial está ausente, el reemplazante deberá usarlo.

Otro temo donde exista incertidumbre entre muchos miembros de la Orden es en relación al uso de la palabra “Venerable”. En Emulación, la única persona referida como “Venerable” es el Maestro, y él siempre deberá ser denominado “Venerable Maestro”, nunca solamente como

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“Maestro”. Nadie más debe ser denominado ni ser refere ciado de esta manera,, ya sea por su nombre o por referencia a su cargo. Por lo tanto el “V nerable Hermano Secretario” es contrario a la práctica de la Logia de Emulación y Perfeccionami nto, y se sugiere que como principio es incorrecto, dado que el prefijo “Venerable”, excepto en el caso del Maestro, corres onde al y no al . En la Logia de Emulación y Perfeccionamiento, lo más cercano a referirse a un individuo como “Venerable” es el uso del título “Past Maestro” cuando se dirige a palabra o se refiere a los miembros del Comité, quiene son para todos los efectos Past Maestros de la Logia de Emulación y Perfeccionamiento. Por lo t nto, “el hermano Past Maestro Redman” es el método aceptado de referirse a mi persona durante una re nión de la Logia.

Mientras no se puede decir que esté errado dirigirse o referirse a alguien como “El Venerable Hermano Smith”, no existe duda en mi opinión de que ello es innecesario. Aún menos deseable, en mi punto de vista, es la incómoda mezcla de lo formal y lo informal, muy comúnmente encontrada en la cena que en la Logia, repr sentada por el prefijo “Venerable” con solamente el primer nombre del Hermano. “El Herman Smith” es la forma correcta de Emulación, y es suficiente. “El Venerable Hermano Smit ” es aceptable y algunas veces “El Hermano John”. Pero “el Venerable Hermano John” no es i lo uno ni lo otro y realmente no está correcto.

Se dice a veces que ninguna práctica ritual o ceremoni l en la Masonería está realmente errada. Esto claramente no puede ser verdad. Algunas c sas erradas, y un ejemplo podría ser la continuidad de uso de las penalidades al administrar las obligaciones. Pero lo que los proponentes de este punto de vista quieren dec es que existe una amplia tolerancia a lo que está permitido. Ningún Hermano debe olvidar est , particularmente cuando visite una Logia que use un diferente modo de trabajo del que est familiarizado. Todos nos ufanamos de que la menara en que hacemos las cosas en nuestra Logi es la única,, o en todo caso la mejor, manera. Pero solamente porque una Logia haga al o de manera diferente, no debemos caer en le soberbia de considerarlo equivocado.

ind ivid uo cargo

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Capítulo 4: El Guarda Templo Externo

El Guarda Templo Externo se ubica último entre los Ofi iales de una Logia. Es el único de los Oficiales que no precisa ser un miembro suscriptor e la Logia (Ver Regla 1045(g) del Libro de las Constituciones) y generalmente no lo es, pero es elegido anualmente y re be un salario por sus servicios. Esta es la situación en la Logia de mulación y Perfeccionamiento.

Por medio de la Regla 113 del Libro de las Constitucio es, sin embargo, una Logia puede determinar que un miembro suscriptor de la Logia pueda ser Guarda Templo Externo sin retribución. En tal caso es designado por el Maestro, onjuntamente con los otros Oficiales (sin contar el Tesorero, que siempre debe ser elegido).

EL Guarda Templo Externo debe ser un Maestro Masón y estar registrado como tal en los libros de la Gran Logia. (Un Guarda Templo Externo es comúnmente referido como un “Hermano Servidor”, pero la expresión es generalmente mal utilizada en el contexto. Un Hermano Servidor es uno iniciado por dispensación bajo las previsiones de la R la 170 del Libro de las Constituciones. Disfruta, si esa es la palabra correcta, de una situación particularmente considerada, sin ninguno de los derech s de un miembro suscriptor actual o pasado de la Logia, a no ser que se convierta en miembro afiliado a la Logia, y por lo tanto cese de ser Hermano Servidor). Es muy deseable, sin em argo, que sea un Past Maestro, y preferentemente uno experimentado, dado que sus debere se entiendan mas allá de los temas ceremoniales descritos en la ceremonia de Apertur de la Logia que le son explicados en su posesión. Sobre él recae, particularmente. La pr paración de la sala de la Logia antes de la tenida. Si se elije un Guarda Templo Externo “profesional” anualmente por la Logia, es de esperar que sea profundamente conocedor del tema, y la única guía que pueda requerir sea en relación con el cumplimiento de sus deberes ceremoniales en cumplimiento de los requerimientos específicos del modo de Emulación.

El método para preparar a los Candidatos para los diferentes grados está adecuadamente detallado en el ritual impreso, como están los golpes ser empleados. Es, sin embargo, valioso reiterar el hecho de que en el modo de Emulación el Guarda Templo Externo nunca da un golpe simple para anunciar que hay un Hermano a la pue ta requiriendo admisión. En el caso de un Hermano arribando tarde, o retornando a la Logia se dan los golpes del grado en el cual la Logia esté abierta. En el caso de un Candidato ara Aumento o Exaltación, los golpes son del grado más alto que el Candidato ya hubiera recibido. En el caso de un Candidato para Iniciación, se dan tres golpes distintivos, a interval s relativamente más largos de los del primer grado, de manera que sea evidente dentro de la Logia que no se trata simplemente de un arribo tardío.

En Emulación un arribo tardío es anunciado al Guarda Templo Interno como: “El Hermano….” O, si hay más de una persona para ser admitidas: “El Hermano… y otros Hermanos”. (Tomar nota que en la Logia de Emulación y Perfeccionamiento, por una antigua costumbre, incluso si solamente hay un Hermano adicio al, se siguen usando las palabras “y otros Hermanos”) Similarmente un Hermano que retorna a a Logia después de una ausencia temporal será anunciado como “El Hermano….. en su retorno”. El prefijo “Vene able” en ninguna forma de anuncio, ni añade el Guarda Templo Externo el rango o palabras como “busca su admisión” al final. Se da por entendido que so es lo que el Hermano desea.

De tiempo en tiempo un oficial visitador de una Logia hace un ingreso ceremonial con una escolta después de que la Logia ha sido abierta. En ta situación el Guarda Templo Externo no

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debe cumplir necesariamente de forma estricta el proce miento anterior, pero debe ser guiado en su forma de anunciar por el Gran Maestro de Ceremonias, el Gran Maestro de Ceremonias Metropolitano, Provincial o Distrital, o quien estuvie actuando en tal calidad.

Al inicio de la ceremonia de Iniciación, el Candidato debe repetir las palabras “Por la ayuda de D., siendo un hombre libre y de buenas costumbres” espués del Guarda Templo Externo, en respuesta a la segunda pregunta del Guarda Templo I terno, y el Guarda Templo Externo se debe asegurar que así lo haga. Tristemente, esto raramente ocurre en una Logia regula . Cuando el Candidato está listo para retornar a la Logia después de recomponer s s arreglo personal en cada uno de los tres grados, el informe co ecto del Guarda Templo Externo es: “El Candidato en su retorno” y el nombre del Candidato no debe ser utilizado. Es de gran ayuda en una Logia regular si el Guarda Templo Externo ocupa unos cuantos momentos antes de dar el informe en asegurarse que el Candidato sepa los paso(s) y señal(es) que necesitará dar cuando reingrese a la Logia.

En la ceremonia de Instalación, cuando es llamado por n doble golpe para ser investido, el Guarda Templo Externo ingresa a la Logia con la espada apuntando hacia abajo n su mano izquierda, y su collarín apoyado sobre su brazo izquie do. Después de saludar, se dirige por la ruta más directa al lado norte o sur del pedestal del aestro, según él sea un Maestro Masón o un Past Maestro, y coloca la espada diagonalmente so re el V.L.S. teniendo cuidado de no mover la E. y el C. Cuando la espada le es devuelta, la recibe con su mano derecha e inmediatamente la transfiere a la izquierda. Después d que el Maestro le ha estrechado la mano, no saluda, pero retorna al norte del pedestal del 1.V. por la ruta más corta, y ahí saluda antes de retirarse de la Logia. (Debo añadir aq que muchos Hermanos mayores creen incorrecto por principio que la espada del Guarda Templo Externo sea colocada a través del V.L.S. En una Logia regular, los Hermanos deben seguir a su consciencia sobre este tema. Debo, sin embargo, puntualizar que como la Logia de Emulación y Perfeccionamiento ya se encontraba trabajando cuando la forma de la ceremonia de Instalación fuera acordada por el Consejo de Maestros Instalados en 1827, existe una fuerte presunción de que l práctica de Emulación en este tema cumple con lo que fuera acordad en ese momento).

A la conclusión de la cena, el Guarda Templo Externo, si está presente, propondrá normalmente el brindis del Guarda Templo Externo. EN las dos ocasiones al año donde la Logia de Emulación y Perfeccionamiento cena después de una reunión, el Guarda Templo Externo ofrece este brindis. La forma correcta del brindis son las palabras del Cargo a la conclusión de la Tercera Sección de la Primera Liturgia, esto es: “Todos los Mas nes obres y en desgracia, donde se encuentren dispersos sobre la faz de la tierra y del agua, deseándoles un rápido alivio a todos sus sufrimientos y un retorno seguro a sus país de origen, si así lo desean”.

Si al Guarda Templo Externo “profesional“ le parece que he detallado en una longitud considerable con sus deberes ceremoniales, es en parte porque tales Hermanos generalmente actúan como Guarda Templo Externo para varias diferentes Logias, que utilizan entre ellas una variedad de diferentes modos de trabajo. Bajo tales condiciones es demasiado fácil que se produzca una “trans-fertilización”, más a menudo por accidente que por un deliberado por parte del Guarda Templo Externo. Si, por el contrario, una Logia se ha adherido a las provisiones de la Regla 113, y el Maestro ha designado un Hermano relativamente joven para el cargo, este último ciertamente necesitará por lo menos tanta instrucción como aquellos Hermanos que se encuentren unos peldaños delante suyo “en la escala”. También es de esperar que incluso esos Hermanos mayores encuentren valiosa la guía otorgada.

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Capítulo 5: El Guarda Templo Interno

En el proceso normal ésta es la primera oficina que el masón joven sostiene en la cual él tiene deberes rituales a realizar. No es una oficina indebidamente exigente, sino que proporciona una oportunidad tempran para un hermano para impresionar sus mayores en un sentido o el otro. Nadie puede pasar por alto fácilmente la manera en que el Guarda Templo Interno se conduce, y si él es competente realizando sus deberes, la impresión que él puede hace está fuera de toda proporción a la cantidad de esfuerzo implicada en aprenderlos.

El primer, y fundamental, punto que debe entender todo Guarda Templo Interno es que tiene a cargo la puerta de la Logia, y no debe permitir que ningún otro hermano, no obstante mayor (o impaciente), la abra o la cierre. Siendo esto así, él debe estar alerta asegurarse de que cuando cualqu persona desea abandonar la Logia él mismo debe preceder a ese hermano a la puerta. Cuando el Guarda Templo Interno abre la puerta, él debe sostenerla siempre de manera, (de hecho, es mejor si él pone también un pie detrás de ella también para dificultar a cualquier persona de afuera ganar la entrada hasta que él es listo para admitirlo); cuando él cierra la puerta, él también debe asegurarse siempre de que esté asegurada. Estas observaciones se aplican con igual fuerza al principio y fin de cada reunión que durante el curso de ella. Así cuando todos los hermanos han entrado a la Logia y la reunión está por comenzar es el deber del Guarda Templo Interno cerrar y asegurar la puerta; semejantemente después de que la Logia sea finalmente cerrada, el Guarda Templo Interno debe asegúrese de que él alcance la puerta a tiempo para desasegurarla y para abrirla de modo que el Maestro y los hermanos pueden pasar a través.

En segundo lugar, el Guarda Templo Interno debe realizar sus deberes eficientemente, pero sin ostentación indebida. Particularmente, él debe estar profundamente compenetrado con las observaciones generales contenidas en el capítulo 3. En el funcionamiento de emulación, el Guarda Templo Interno ocupa el asiento a la izquierda del Primer Vigilante. La posición desde la cual él hace todos los informes está inmediatamente delante de su silla (con las partes pos eriores de sus rodillas casi tocando el frente de la silla), y debe estar de pie en cuadre con sus cuerpo dando cara al este; él no avanza hasta el borde del tapiz. Cuando él se dirige al Segundo Vigilante, no da vuelta a su cuerpo, pero después de haber tomado posición y dado un signo (si es apropiado), solamente gira su cabeza.

Al abrir la Logia, en cada grado, cuando se le solicita ver que la Logia esté debidamente cubierta, el Guarda Templo Interno va a la puerta, no la abre, y da los golpes del grado en el cual la Logia está entonces abierta, o en el caso de abrirse en primer grado, los primeros golpes del grado. Una vez que él haya dado los golpes, no hay necesidad de él de esperar en la puerta hasta que sean respondidos por el Guarda Templo Externo, pues vuelve inmediatamente a su lugar inmediatamente delante de su silla; los golpes del Guarda Templo Externo serán claramente audibles a través de la Logia. Tan pronto como se hayan dado, el Guarda Templo Interno informa al Segundo Vigilante. En la apertura del primer grado, él no toma posición ni da ningún signo, y se refiere a ese hermano por su nombre; En los otros grados, primero toma posición y da el signo del grado en el cual la Logia está entonces abierta y se dirige a él como “Hermano Segundo Vigilante ".

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En cada caso, el informe en la apertura es “la Logia está debidamente cubierta" (mientras que en el cierre es “la Logia está firmemente cubierta"). Es desafortunadamente común entre Guarda Templos Internos, sin duda impacientes por cumplir el ritual con acentuar la palabra “está”. Esta práctica se desalienta muy firmemente en la Logia de Emulación y Perfeccionamiento. El énfasis es absolutamente innecesario, y si contiene cualquier significado especial, es la indicación de que el Guarda Templo Externo no puede ser confiado plenamente para hacer su trabajo correctamente, o, peor, que el Segundo Vigilante está exhibiendo un exceso de precaución al hacer su pregunta.

Cuando la Logia es declarada abierta, el Guarda Templo Interno debe asegurarse de que él llegue la puerta a tiempo para mantener el mismo intervalo entre los golpes que ha sido establecido por el Primer y Segundo Vigilantes, y cuando él da los golpes, él debe repetir el ritmo del Maestro y de los Vigilantes; de hecho, para mantener el mismo intervalo él puede, en un cuarto grande, tener la necesidad de salir de su lugar antes de que el Segundo Vigilante haya dado sus golpes. Nuevamente no hay necesidad de que espere en la puerta la respuesta del Guarda Templo Externo. Cuando, sin embargo, hay un candidato a Aumento o Exaltación esperando fuera de la puerta, el Maestro y los Vigilantes darán los golpes “silenciosos” -audibles solamente dentro de la Logia - y el Guarda Templo Interno no va a la puerta, sino está parado simplemente en su lugar y da los golpes co su mano derecha abierta en el puño de su manga izquierda (asegurándose de que el ritmo previo, en intermedio, de los golpes se mantenga). Al volver a su lugar a la conclusión de la apertura en tercer grado, el Guarda Templo Interno no debe olvidarse de tomar posición en preparación para signo de G. o R.

Cuando la Logia se reanuda de un grado a otro, el mismo procedimiento se sigue co o en el final de la apertura, los golpes dados siendo los del grado en el cu l se está reasumiendo la Logia, y siendo dados en la puerta o “silenciosamente” depe diendo de si hay o no un candidato afuera.

En el cierre, el procedimiento es casi idéntico al de la apertura, excepto que el informe al Segundo Vigilante es levemente diferente, y allí no puede, por supuesto, haber ninguna duda de los golpes siendo dados silenciosamente. No debe ser necesario decir que los golpes correctos, tanto al inicio como al final de cada cierre, son los del grado en el cual la Logia está siendo cerrada.

En el modo de Emulación una llegada con retraso es anunciada por el Guarda Templo Externo que da los golpes del grado en el cual la Logia está entonces abierta. El Guarda Templo Interno debe considerar que el Guarda Templo Externo puede tener solamente una idea aproximada de lo que está ocurriendo dentro de la Logia, y que el momento en que los golpes se dan en la puerta no puede ser el más conveniente para dar el informe. Si tiene alguna duda si es o no el momento correcto, él debe capturar la vista del Segundo Vigilante, a quien él anunciará el informe, y se hará guiar por ese oficial. Habiéndose asegurado de que el informe puede ser efectuado, se pone de pie en su lugar, da el signo (sin olvidarse de tomar posición previamente) y anuncia: “Hermano Segundo Vigilante: Hay un informe”. Mantiene en Signo hasta que el Segundo Vigilante de un golpe, después lo descarga y va a la puerta, que él desasegura y abre. Él no dice nada. El Guarda Templo Externo debe informar la llegada con retraso al Guarda Templo Interno como “El Hermano ... “, o, si hay más de una persona a ser admitida: “El Hermano... y otros Hermanos ". Similarmente cuando un hermano retorna a la Logia después de una ausencia temporal será anunciado como “El Hermano ... en su retorno". El prefijo “Venerable” no se utiliza en ninguna forma de aviso, ni debe el Guarda Templo Externo agregar el rango del hermano o palabras tales como “solicita admisión” al final.

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El Guarda Templo Interno, aún sin decir nada cierra y traba la puerta, vuelve a su lugar, e informa al Maestro con posición y signo: “El Hermano ... “ (u otras palabras de acuerdo con el fórmula recién dada). Aunque el Guarda Templo Externo haya elegido agregar palabras extrañas, el Guarda Templo Interno debe hacerlo así pues debe cumplir terminantemente con la fórmula correcta. Por supuesto, sucede de vez en cuando que un visitante oficial a una Logia hace una entrada ceremonial, acompañado por una escolta, después de que se haya abierto la Logia; en tal situación el Guarda Templo Interno, como el Guarda Templo Externo, no deben cumplir necesariamente terminantemente lo precedente, sino deben ser guiados en cuanto a la forma del aviso que deben para hacer por el Gran Maestro de Ceremonias, el Gran Directos Metropolitano, Provincial o Distrital de Ceremonias, o quienquiera está actuando en tal capacidad.

En la ceremonia de Iniciación (y también de Aumento y Exaltación), el Guarda Templo Interno no debe olvidarse de que, habiendo informado al Segundo Vigilante, debe mantener posición y signo hasta que se le indique que vea quién desea ser admitido. En la puerta de la Logia, él debe conducir su pregunta del Guarda Templo Externo suficientemente en alta voz para que se oiga en todas las partes de la Logia. También él debe recordar que el candidato tiene que repetir la respuesta del Guarda Templo Externo a la segunda pregunta, y debe por lo tanto no ser demasiado rápido para efectuar su propia respuesta; de hecho, él no debe proceder hasta que él haya oído las palabras - que son análogas a una contraseña - de propios labios del candidato. Como el Maestro le pedirá pronto atestiguar que el candidato está preparado correctamente, debe asegurarse que así sea. Habiendo cerrado y trabado la puerta, él informa al Maestro, recordando que en esta ocasión, y en esta ocasión solamente, el nombre del candidato es prefijado por “Señor” y no por “Hermano”. Él mantiene posición y signo durante el coloquio subsecuente con el Maestro hasta después de las palabras “en forma debida ", cuando él los descarga. En la Logia de Emulación y Perfeccionamiento el p….l se pone y sea alista en el pedestal del Primer Vigilante, y no como en muchas Logias en una repisa apenas dentro de la puerta. Por consiguiente, el Guarda Templo Interno no debe olvidarse de llevarlo con él la puerta. Idealmente, él no debe moverse hasta que el Primer Diácono ha colocado el taburete para arrodillarse y los diáconos estén listos para moverse desde la puerta; él después se da vuelta, toma posición delante de los diáconos y lleva la delantera. Esta pequeña procesión, si está manejada correctamente, puede ser decididamente impresionante. En cualquier caso, el Guarda Templo Interno no debe abrir la puerta hasta que los diáconos estén listos recibir al candidato. Después de aplicar el p….l y recibir una respuesta a su pregunta, él levanta el p….l sobre su cabeza y se para a un costado, manteniendo aún sostenida la puerta, de modo que el Segundo Diácono pueda tomar al candidato por la mano. Habiendo cerrado y trabado la puerta él vuelve detrás de los diáconos y del candidato a su lugar y se sienta, pero no debe o vidarse de traer el p….l consigo y de colocarlo en el pedestal del Primer Vigilante. Esto es particularmente susceptible de ser olvidado si la Logia es una en la cual el p….l descansa normalmente en una repisa dentro de la puerta.

Sus deberes han entonces concluido hasta que el candidato debe retirarse para restaurar su apariencia. En este punto en la ceremonia, él debe levantarse cuando el candidato saluda, dar vuelta y tomar su posición como, muy levemente después, el Segundo Diácono hará girar al candidato, y después de una leve pausa procede hacia la puerta. Esto también, si está manejado correctamente, puede presentar mucho estilo. Después de cerrar y de trabar la puerta, él vuelve a su lugar y se sienta hasta que el Guarda Templo Externo dé el informe. La única observación que necesita ser hecha en lo referen e a divulgar la vuelta del candidato es que aunque el Guarda Templo Externo no utilice la fórmula correcta para su aviso, el Guarda

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Templo Interno sí debe hacerlo. Tan pronto como el Maestro le haya instruido admitir al candidato, el Guarda Templo Interno descarga el signo, pero una vez más no debe dar vuelta y dirigirse hacia la puerta hasta que el Segundo Diácono se haya puesto a su nivel. Si cumple este punto, él no necesitará esperar en la puerta la llegada del Segundo Diácono para abrir y admitir al candidato.

Cuando el candidato viene para ser aumentado al segundo grado, el procedimiento que se adoptará cuando él sale de la Logia después de ser confiado con la g.p. y p.p. será exactamente igual que cuando él se retiró para restaur su apariencia en el grado anterior. Cuando la Logia se abre o se reasume el segundo grado el Guarda Templo Interno no debe olvidarse del procedimiento para los golpes “silencios s”. Ni debe olvidarse - como lo hacen algunos- que, aunque el Guarda Templo Externo anuncie la presencia del candidato con los golpes de primer grado, la Logia está abierta ahora en segundo grado y por lo tanto él debe dar el signo al anunciar el informe al Segundo Vigilante.

A este punto el procedimiento es muy parecido al de primer grado. El Guarda Templo Interno mantiene la puerta sostenida durante el coloquio con el Guarda Templo Externo, que debe otra vez ser lo suficientemente alto como para ser oído en todas las partes de la Logia, y aunque el Maestro en esta ocasión no le pedirá la confirmación, el Guarda Templo Interno debe comprobar otra vez que el candidato haya sido preparado correctamente. (Esto es aún más importante en el tercer grado, cuando la Logia estará en oscuridad y cualquier error de parte del Guarda Templo Externo puede pasar fácilmente inadvertido.) Cuando se admite al candidato, un punto de la diferencia es que el Guarda Templo Interno no hace ninguna pregunta cuando él aplica la E., y si la misma es guardada en una repisa cercana a la puerta, no necesita ser llevada luego el pedestal del Primer Vigilante (a menos que no haya una segunda E. en el pedestal del Maestro , en cuyo caso se la requerirá para el uso durante la obligación). El procedimiento para el retiro y la readmisión del candidato es similar a la de primer grado, aunque, como las muestras de ambos grados son dadas por el candidato al retirarse, el Guarda Templo Interno debe esperar adicionalmente un momento o dos antes de levantarse de su asiento y de dar vuelta, para sincronizar este último movimiento con la llegada del Primer Diácono y del Candidato.

Es práctica de la Logia de Emulación y Perfeccionamiento que todos los Hermanos estén de pie cuando se da la explicación de la Plancha de Trazar, y, a excepción de los Vigilantes, el Guarda Templo Interno y Past Maestro que habrá de malletear cerca al final, se reúnan alrededor de la Plancha de Trazar. El Guarda Templo Interno debe por lo tanto no olvidarse de estar parado rápidamente en su lugar en este punto.

Cuando el candidato para ser exaltado al tercer grado, se adopta un procedimiento similar al del segundo, con las siguientes diferencias importantes. Primero, el Guarda Templo Interno no debe anunciar el informe hasta que los diáconos han acabado el acomodar del s… t y haber vuelto a sus lugares. En segundo lugar, cuando él ha tomado el C. y conducido a los diáconos a la puerta, él no debe abrirla inmediatamente, sino debe esperar hasta que se han bajado las luces, y hasta que cualquier hermano que se haya encargado de la operación haya reasumido su asiento. (De hecho, dependiendo de la práctica de la Logia en particular, puede ser su responsabilidad apagar a las luces eléctricas.) Solamente entonces él abre la puerta. En este grado, ambas puntas de Cs abierto. deben ser aplicadas simultáneamente. Finalmente, después de la plegaria, es suya la responsabilidad de substituir el taburete para arrodillarse, pues el Segundo Diácono se encarga de la pre ambulación.

Referencias

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