Existen varias buenas razones de ocuparse de los deberes del Maestro Instalador en un capítulo separado. Primero, la ceremonia de Instalación es posterior en fecha a las otras ceremonias, alcanzando su forma moderna más de diez años después de que las tres ceremonias de grado habían sido acordadas. En segundo lugar, la ceremonia difiere marcadamente en su estructura básica de las de los tres grados, de odo que el acercamiento de “compare y ponga en contraste” que he adoptado en los capítulos precedentes sería de poca ayuda. En tercer lugar, en la mayoría de las Logias regulares el Maestro de Ceremonias cumple una parte significativa del trabajo que en la Logia de Emulación y Perfeccionamiento es realizado por el Maestro Instalador; esta separación potencial de deberes, que no ocurre en ninguna de los otras ceremonias, se ocupa más fácilmente dentro de un capítulo dedicado exclusivamente a la ceremonia de Instalación.
En la Logia de Emulación y Perfeccionamiento, la Ceremonia de Instalación se trabaja siempre por completo, aun cuando, como cuestión de nec sidad, el hermano que actúa como Maestro Electo será invariablemente un Maestro Instalado. En una Logia regular, sin embargo, si el Maestro Electo es ya un Maestro Instalado, es habitual que se efectúen ciertos ajustes con la fin de acortar la ceremonia. Éstos no son, estrictamente, funcionamiento de emulación y las palabras sugeridas en el Ritual impreso para resolver esta situación no se deben por lo tanto considerar como fijas e inmutables. Los ajustes acostumbrados se especifican abajo en los lugares relevantes.
Antes de que la ceremonia comience, el Maestro pide que los aprendices inscritos se retiren, y entonces, si las sillas de los Vigilantes no están ocupadas ya por Maestros Instalados, él invita a hermanos cualificados que asuman esas posiciones. Si, como es generalmente el caso, el Primer Vigilante es el Maestro Electo, por lo menos, tendrá que ser substituido. En una Logia regular, también normalmente en este punto substituirán al Guarda Templo Interno, si es un Maestro Masón, aunque en la Logia de Emulación y Perfeccionamiento esto último se difiere a veces hasta que los Maestros Masones se retiran para el Trabajo Interno. Es esta colocación de Maestros Instalados en los tronos de Vigilante que crea el Consejos de Maestros Instalados, que se constituye formalmente en una parte posterior de la ceremonia.
La Logia después se abre o se reasume en segundo grado, y el Maestro Electo es presentado al Maestro Instalador (y de tal modo a los otros dos miembros del Consejo de Maestros Instalados). En la Logia de Emulación y Perfeccionamiento, esta presentación es hecha por el miembro del Comité que está actuando como Preceptor; en una Logia regular puede ser hecha por un Past Maestro, pero es hecho más comúnmente por el Maestro de Ceremonias. En el caso anterior, el Maestro contesta a la presentación con las palabras “Hermano Past Maestro vuestra la presentación será atendida … “; en el último caso, su contestación es “Hermano Maestro de Ceremonias, vuestra presentación … “
Esto es quizás un punto apropiado para mencionar que en una Logia regular muy negligente, una adhesión a la fraseología publicada del Ritual de Emulación en la Ceremonia de Instalación es más probable que conduzca al Hermano en el Trono a hablar absurdeces que en cualquier otra ceremonia. Cuando escribo “absurdeces” no me estoy refiriendo a materias de controversia donde hay lugar para los contrastes de pareceres - cada modo de trabajo, incluyendo Emulación, tiene adherentes que están demasiado dispuestos a caracterizar como prácticas rituales absurdas aquellas con las cuales no concuerden: Me refiero a absurdeces claras e indudables. Sucede con frecuencia que el Maestro saliente no instala a su sucesor. La razón es a veces que el Maestro saliente no puede estar presente; a veces es la costumbre establecida de la Logia de que un miembro mayor del Oficio realice la ceremonia en su lugar. En cualquier caso es absurdo que el Maestro de Instalación indique sin ruborizarse “… que él pueda recibir de su precursor el beneficio de la instalación, el mejor para cualificarlo… “. Es mejor en gran medida seguir la práctica de la Gran Logia de ampliar la fórmula “… que él pueda recibir de su precursor, o d e a l g ú n o t r o h e r m a n o
d e b i d a m e n t e c u a l i f i c a d o ,
(n o un
el beneficio de la instalación, el mejor para cualificarlo… “. Hay otras instancias a las cuales dirigiré la atención en otra parte en este capítulo.
Un error muy común al recitar las diversas cualificaciones para el Trono del Maestro es omitir de la tercera cláusula la palabra “y” antes de “constante firme en principio”, pasando por alto el hecho de que las palabras “capaz y deseoso, etc.” están en oposición a lo que acaba de ir antes y a no más cualificaciones futuras y adicionales.
Cuando el Maestro Electo es un Maestro Masón, el Secretario leerá los Antiguos Cargos a la conclusión de la lectura de las cualificaciones por parte del Maestro Instalador y el Maestro Electo luego demostrará su sumisión a ellos. Si, sin embargo, el Maestro Electo es un Maestro Instalado, en vez de dirigir su atención al Secretario para los Antiguos Cargos, el Maestro Instalador utiliza una fórmula como “En Vuestra Instalación en una ocasión anterior vos significasteis vuestro asentimiento a esos Antiguos Cargos y Regulaciones. ¿Confirmáis ahora vuestro asentimiento? (O utilice las palabras al final del Trabajo Interno provisto para su uso con el Ritual de Emulación.) Sea o no el Maestro Electo ya un Maestro Instalado, el Maestro le instruye avanzar al pedestal y tomar una obligación solemne en o que concierne a sus deberes como Maestro de esa Logia. Es mejor si esta instrucción se da sin pausa alguna, aunque como lo he indicado en el capítulo 14, el Maestro Electo puede avanzar después de la palabra “pedestal” o al final de la oración. El Maestro Instalador debe asegurarse de que el Maestro Electo se ha quitado sus guantes antes de que ponga su mano en el V.L.S. Si el Maestro Electo es un Maestro Masón, le dicta la Obligación a él de la manera usual (aunque él puede utilizar generalmente frases más largas de las que utilizaría en caso de un candidato a uno de los tres grados); pero si el Maestro Electo es un Maestro Instalado, él le deja generalmente recitar su obligación sin ayuda, usando la fórmula “Repetid vuestro nombre completo y recitad la Obligación."
Un error común en la parte inicial de la Obligación es errar en la fraseología, algo que es mucho más fácilmente evidente cuando un Maestro Electo previamente Instalado la está recitando lo que cuando es dictada por el Maestro Instalador. Demasiado frecuentemente, se expresa: “estoy de acuerdo con aceptar el Cargo de Maestro de esta Logia y los deberes que le corresponden /fiel, celosa e imparcialmente para administrar/de la mejor manera etc. “. La división correcta de las frases es: “estoy de acuerdo con aceptar el Cargo de Maestro de esta Logia/ y los deberes que le corresponden fiel, celosa e imparcialmente para administrar/de la mejor manera etc.“.
Después de que se haya sellado la obligación, el Maestro Instalador pone de pie al Maestro Electo, y si, como en el caso de la Logia de Emulación y Perfeccionamiento, la Logia ya se ha abierto en tercer grado y debe ya entonces solamente ser reasumida, él puede pedir inmediatamente a los compañeros que se retiren y después subir la Logia, dejando al Maestro Electo ante el pedestal. Si, sin embargo, la Logia tiene entonces que ser abierta por completo en tercer grado, él debe esperar un momento mientras que l Maestro de Ceremonias, conduce al Maestro Electo a un asiento, preferiblemente en el lado del sur de la Logia no separado más de algunos lugares lejos del Maestro de Ceremonias.
Después de que la Logia se haya abierto o se haya reasumido en tercer grado, el Maestro pide que los Maestros Masones se retiren. No se proporciona ninguna fórmula fija en el Ritual de Emulación, pero es la práctica en la Logia de Emulación y Perfeccionamiento utilizar algunas palabras tales como “Debo ahora pedir a todos aquellos por debajo del rango de Maestro Instalado que se retiren de la Logia por un breve periodo" “del rango de Maestro Instalado").
Cuando los Maestros Masones han salido de la Logia, el Guarda Templo Interno cierra y traba la puerta. Mientras tanto en la Logia de de Emulación y Perfeccionamiento dos miembros del Comité Preceptor toman el taburete para arrodillarse del pedestal del Maestro por cualquier extremo y con él dirigen al Maestro Electo hacia atrás unos cuatro o cinco pasos; bajan el taburete a tierra, el que está a la derecha del Maestro Electo le da una instrucción susurrada de arrodillarse y de mostrar el Signo de P. a las palabras “roguemos”, y ambos se sientan. En una Logia regular, la colocación del taburete el arrodillarse será
hecha normalmente por el Maestro de Ceremonias y por el Maestro de Ceremonias Adjunto. Si la Logia simplemente se ha reasumido en tercer grado, con el Maestro Electo de pie frente al pedestal, pueden seguir la práctica de Emulación, pero si la Logia se ha abierto por completo, colocarán generalmente el taburete para arrodillarse antes de que el Maestro de Ceremonias recoja al Maestro Electo y lo conduzca hacia él. Si el Maestro Electo no es ya un Maestro Instalado, probablemente no se dará cuenta que debe arrodillarse para la plegaria así como dar el signo de F., y es por lo tanto muy importante que el Maestro de Ceremonias le dé una instrucción susurrada para ese efecto.
Solamente cuando el Maestro Electo ha tomado su posición al frente del taburete para arrodillarse constituye el Maestro Instalador al Consejo de Maestros Instalados. Además, el Maestro Instalador debe observar que ésta es una de las muy pocas ocasiones cuando el Maestro no malletea antes de cambiar el estado de la Logia; Malletea solamente de haber declarado al Consejo como constituido.
En la Logia de Emulación y Perfeccionamiento, el Maestro Instalador da la plegaria; en la mayoría de las Logias en las cuales designan a un capellán ese oficial la realizará. A la conclusión de la plegaria, el Maestro Instalador espera que el taburete para arrodillarse sea ubicado en frente del pedestal del Maestro, antes de que proceder con la ceremonia. Como es el caso de la Obligación del Maestro Electo en segundo grado, debe asegurarse de que el último se haya quitado sus guantes antes de que poner sus manos sobre el V.L.S. para la Obligación. Aun cuando los hermanos estén ya de pie, no debe olvidarse de malletear antes de que dictar la obligación, o que el signo p…l del tercer grado es el que se muestra a través de la Obligación.
Hay opiniones contrarias en cuanto al procedimiento correcto que se debe seguir en este punto si el Maestro Electo es ya un Maestro Instalado. Se conviene generalmente de que él no debe tomar la Obligación otra vez, y es también cierto que él debe estar arrodillado con su mano derecha fácilmente accesible para poderlo poner de pie en el momento apropiado. El Ritual de Emulación (que en esta situación particular, como ya ha sido explicado anteriormente, no puede reflejar la práctica real en la Logia de Emulación y Perfeccionamiento) sugiere que el Maestro Electo sea instruido a arrodillarse, para poner ambas manos en el V.L.S., y para reafirmar su obligación sellándola etc…. Much s, sin embargo, consideran el punto de vista - soy uno de ellos – de que incluso sellar la obligación es otra vez innecesario e inadecuado, y es mejor si el Maestro Electo incluso no pone sus manos sobre el V.L.S. en este punto. Es suficiente si se le instruye avanzar al pedestal, efectuar una genuflexión y poner ambas manos en el pedestal a cualquier lado del V.L.S. Debo mencionar, sin embargo, que ésta es enteramente una cuestión de preferencia personal, y que un Maestro Instalador debe estar listo para ser orientado en cuanto a la práctica establecida en cada Logia individual.
Después del sellado de la obligación (si es apropiado), el Maestro Instalador explica a un Maestro Masón la pena (pero, por supuesto, no lo hace a un Maestro instalado). Debe ser observado aquí que el significado de "s… g encima"es "dejar colgando". En ambos casos, sin
embargo, él explica las tres grandes luces antes de pr ceder a levantar al Maestro Electo. Esta última acción es una que se realiza con frecuenci incorrectamente. El Maestro Instalador deja su pedestal por el lado del sur y se parados cerca del lado que da hacia el Oeste, áspero casi al nivel del frente del pedestal. Él toma la m.d. del Maestro Electo entre el p. y el d.i. de su propia mano derecha, se inclina a través para colocar su m.i. sobre el b.i. del otro, bastante cerca del h…o, y luego dice “Poneos de pie, ... “ jala hacia atrás con su m.i. . forzando al Maestro Electo a ponerse de pie y gira al revés noventa grados de modo que esté de frente al norte. Coloca al Maestro Electo como a un paso delante de la posición ocupada generalmente por el Maestro de Ceremonias, y toma para sí mismo una posición al o poco al norte de la línea central de la Logia, dando frente al sur; es decir. de modo que estén parados respectivamente en cierta similitud con las posiciones ocupadas por el Candidato y el Maestro para la comunicación de los secretos en tercer grado.
Él entonces procede a comunicar los secretos de un Maestro Instalado. El primero de los signos se da con la cabeza girada hacia la derecha, y los movimientos con el brazo derecho
pueden ser dados con la mano abierta o con el primer y segundo dedos extendidos lado a lado y los dedos restantes sostenidos a la palma con e pulgar. En cualquier caso, sin embargo, la mano derecha toca el hombro derecho en cada movimiento, y después del movimiento final se deja caer directamente al costado. La g.p es dada por el Maestro Instalador avanzando, y tomando la m.i. de otro entre su propio P. y D.I. D. en la palabra “por lo tanto”, colocando su mano izquierda abierta debajo del antebrazo derecho del Maestro Electo un poco por encima de la muñeca a la palabra “diciendo”, y deslizándola hasta el codo al completar la oración; entonces substituya la mano del otro a su costado. Retrocede de nuevo a su posición anterior mientras explica el signi cado de la palabra.
El signo final se da con la m.d., a partir del h…o.i. a un punto fuera de la pierna derecha, mientras que camina hacia atrás con la p.d. y da una leve venia. Debo enfatizar que el brazo y p.i. se mueven simultáneamente; es incorrecto dar el signo en dos movimientos distintos. Finalmente el p.d. se trae de nuevo a una posición lado a lado con el p.i., manteniendo la m.d. al lado de la pierna; no debe haber “recuperación” con la mano al h….o, sin importar cuán común pueda ser verlo hacer de esa manera. Este signo, puede verse ser dado en varis - y maravillosas - maneras que no están de acuerdo con el funcionamiento de Emulación. Se da correctamente de una manera simple sin ostentación. No debe haber ningún adornamiento adicional con la mano derecha, ni una venia pronunciada, tratando de tocar el suelo con la frente, como a veces se puede observar, produciendo una postura algo inadecuada.
El Maestro Instalador avanza entonces nuevamente hacia el Maestro Electo y le retira la divisa de Maestro Masón antes de invertirlo con la de un Maestro Instalado. Solamente cuando lo haya hecho dice las palabras “Ahora os invisto ….“, sosteniendo la esquina de la divisa con su mano izquierda al igual que el Primer Vigilante en los tres grados. Él la suelta después de un momento para investirlo con la joya. Toma esta última en su mano izquierda a las palabras “Siendo la E:. " y la suelta nuevamente ya sea después “virtud” o después “acciones”; cualquiera está de acuerdo con el funcionamiento de Emulación.
Si, sin embargo, el Maestro Electo es ya un Maestro instalado, entonces inmediatamente después de ponerlo de pie y de colocarlo en la posición ya mencionada el Maestro Instalador adoptará un fórmula tal como “Ya os encontráis en posesión de los secretos de un Maestro Instalado, y lleváis la divisa de ese rango. Os invisto ahora le con la joya de ese Cargo, que es la más alta… “ El resto del Trabajo Interno sigue el mismo curso de si el Maestro Electo es un Maestro Masón.
El Maestro Instalador toma la m.i. del Maestro Electo r.w., mediante la g.p, coloca su m.i.. en el h...o.i. del otro y le susurra a hacer lo mismo y a dar un paso atrás con el pie izquierdo. Entonces da un paso atrás con su pie derecho y, pasando del norte al sur entre el pedestal y el Trono, coloca el Maestro Electo delante de este último. Solamente entonces dice, “con el m….“, presionando al Maestro Electo hacia el Trono a la palabra “lugar”. Si hay suficiente espacio, él puede dar el signo de E:. desde donde está parado, si no, él puede dar un paso o dos hacia atrás (no más) antes de darlo (recuerde: el brazo y el p.d. se mueven simultáneamente). Él no debe moverse sobre al piso de la Logia para dar el Signo - de hecho, si hay un límite en el este, él no debe moverse fuera de ese límite en este punto.
Después de que haya presentado el mallete al Maestro Electo, él debe esperar que este último lo coloque en el pedestal antes de ordenarle investir al Past Maestro Inmediato; una instrucción susurrada o articulada puede ser provechos aquí (algo como cuando el Maestro instruye al candidato en los signos de los tres grados). Si el Past Maestro Inmediato está ausente, no sólo debe esta parte pequeña de la ceremon a ser omitida, sino también el Past Maestro Inmediato no puede ser investido en cualquier futura ocasión (véase la “información para la dirección de los miembros del oficio").
El Maestro Instalador gira entonces para dar la cara al oeste e invita a los hermanos a saludar el nuevo Maestro. Es importante que él observe la secuencia correcta de palabras y de acciones en este punto. Después de las palabras “tiempo para mí”, él da vuelta para dar
frente al Maestro, dice “Hermanos, al Orden”, tomas el paso y después da el signo de P. o de F. cinco veces.
(En algunos otros modos de trabajo aquí se da el signo de Hy, y ésa es de hecho la práctica actual de los Gobernantes del Oficio cuando uno de ellos instala al nuevo Maestro de una Logia.). El Maestro Instalador debe observar particularmente que la fórmula de Emulación en este punto, y durante la proclamación que sigue a cada una de las pre ambulaciones, es “Tomando tiempo mí", y no “tomando tiempo ".
Finalmente, él gira nuevamente para dar cara al oeste, y estando parado cerca al lado izquierdo del pedestal cierra el Consejo, inclinándose a través del pedestal al final de la fórmula para malletear. (Una vez más, algunos hermanos muy mayores prefieren que sea el nuevo Maestro quien malletee en este punto, puntualizando que es él quien ahora está en el